19/02/2024
Ubicada en la pintoresca costa de la provincia de Buenos Aires, Argentina, Claromecó se erige como un balneario de inigualable belleza y un polo turístico en constante crecimiento. Conocida por sus extensas playas, la serenidad de su arroyo y la calidez de su gente, esta localidad ofrece una experiencia vacacional completa, donde la naturaleza se fusiona con una rica historia y, sorprendentemente, con un velo de misterio que aún hoy perdura. Desde su fundación oficial en 1920, Claromecó ha evolucionado, incorporando infraestructuras modernas como el flamante acceso a Dunamar, y ofreciendo una variada gama de alojamientos y servicios que garantizan una estadía placentera. Pero más allá de su presente vibrante, Claromecó es también el escenario de relatos fascinantes, como los enigmáticos avistamientos de submarinos alemanes tras la Segunda Guerra Mundial, que la conectan con uno de los mayores enigmas históricos del siglo XX.

El Encanto de Claromecó: Un Destino para Todos
Claromecó, cuyo nombre proviene del mapuche K'la-Rome-Kó, que significa 'triple agua' o 'tres arroyos con junquillos', es un reflejo de la abundante naturaleza que la rodea. Fundada oficialmente el 9 de noviembre de 1920, esta localidad balnearia ha crecido exponencialmente, pasando de 2081 habitantes en 2010 a 2442 en 2022, un incremento que testimonia su creciente atractivo. Incluye el encantador Barrio-Parque Dunamar, un área arbolada que complementa la belleza costera.
Los primeros pobladores de esta región fueron parcialidades tehuelches, con estudios arqueológicos que datan su presencia hace hasta 13 milenios. Estos grupos nómades, cazadores y recolectores, encontraron en estas costas un entorno idóneo debido a la suavidad del clima marítimo, la abundancia de pastos naturales, la disponibilidad de agua y las ilimitadas posibilidades de subsistencia a través de la caza. Excavaciones al sur del Arroyo Claromecó han revelado instrumentos de piedra y restos humanos, sugiriendo un asentamiento permanente de estos pueblos de raigambre tehuelche. Con el tiempo, la zona también recibió una significativa influencia de inmigrantes de origen danés, al igual que las localidades cercanas de Tres Arroyos y San Cayetano, dejando una huella cultural notable.
Claromecó ofrece una amplia variedad de atracciones para todos los gustos. Sus playas extensas son ideales para disfrutar del sol y el mar, con accesos que permiten el ingreso de vehículos en zonas delimitadas. Los paseos a la vera del Arroyo Claromecó son perfectos para conectar con la naturaleza, mientras que el recorrido turístico al Faro local brinda vistas panorámicas espectaculares. Para los más aventureros, hay excursiones al Caracolero y a la Ex Escuela Agrícola, travesías 4x4 por la playa, y actividades como avistaje y reconocimiento de aves y plantas nativas y exóticas. La vida nocturna también es vibrante, con locales bailables, restaurantes, pubs, el Espacio de Arte Quelaromecó con muestras y shows, un paseo de artesanos en la plaza Luis Piedra Buena, y un paseo de productores locales, complementados por locales de videojuegos y una amplia gama de sectores comerciales.
Hospedaje y Servicios de Primer Nivel en Claromecó
Para aquellos que buscan una experiencia de alojamiento cómoda y completa, Claromecó Alquileres, con sus Cabañas “Las Acacias”, representa una opción destacada. Ubicadas estratégicamente en Dunamar, a solo 60 metros de la playa, estas cuatro unidades están diseñadas para alojar cómodamente a cuatro personas cada una, ofreciendo un equilibrio perfecto entre confort y cercanía al mar.
Cada cabaña está meticulosamente equipada para asegurar una estadía sin preocupaciones. Los huéspedes encontrarán televisores con cable y reproductor de DVD para entretenimiento, microondas y vajilla completa para preparar sus propias comidas, y la conveniencia de la conexión wifi. Para el confort térmico, las unidades disponen de calefacción por tiro balanceado y hogar a leña para las noches frescas, así como aire acondicionado en la planta alta para los días más cálidos. La relajación está garantizada con la inclusión de hidromasaje en algunas unidades. Además, pensando en la comodidad al aire libre, cada cabaña cuenta con parrilla individual y reposeras para disfrutar del sol. La seguridad de los objetos personales está cubierta con un cofre de seguridad, y la heladera con freezer asegura la conservación de alimentos y bebidas. También se provee blanco, lo que significa que no tendrá que preocuparse por llevar sábanas y toallas.
Claromecó Alquileres va más allá del alojamiento básico, ofreciendo una serie de servicios adicionales que enriquecen la experiencia vacacional. Estos incluyen limpieza de ropa, peluquería y masajes para un completo relax. Para los amantes de la aventura y el ecoturismo, se organizan excursiones al caracolero y al paseo del arroyo, cabalgatas guiadas o la opción de alquiler de caballos, así como alquiler de cuatriciclos y jeeps 4x4 para explorar los paisajes costeros. Es importante tener en cuenta que el check-in se realiza a las 17 Hs y el check-out a las 10 Hs. Si viaja con mascotas, se recomienda consultar previamente la política al respecto. Además de las Cabañas “Las Acacias”, Claromecó Alquileres también gestiona otras propiedades como “Las Acacias II”, “Depto Poseidón I” y “Depto Poseidón II”, ampliando las opciones para los visitantes. Lamentablemente, la información proporcionada no incluye datos de contacto directos para realizar reservas o consultas.
Conectividad y Crecimiento: El Nuevo Acceso a Dunamar
El crecimiento turístico de Claromecó y su compromiso con un desarrollo sustentable se reflejan en la reciente inauguración de un nuevo acceso a la playa en Dunamar. Esta obra, largamente esperada, tiene como objetivo principal aliviar el intenso tránsito que históricamente se concentraba en la calle San Martín y la calle Salta, las únicas vías de acceso a la playa de Dunamar hasta ahora. Al descomprimir el barrio parque, no solo mejora la calidad de vida de los residentes, sino que también disminuye la circulación vehicular en la playa, contribuyendo a la preservación del entorno natural.

La traza de este nuevo acceso, que se extiende por 1500 metros desde el final de la calle San Martín en dirección hacia El Letrero, y que en su totalidad abarca 3300 metros de longitud, ha sido diseñada con criterios de seguridad y respeto ambiental. Cuenta con señalización adecuada, lomos de burro para moderar la velocidad y contrafuegos estratégicamente ubicados para prevenir incendios, dada su ubicación entre un área arbolada. Un aspecto crucial de este proyecto es que se realizó sin cortar ningún médano ni intervenir de forma agresiva el paisaje natural. Los últimos metros del camino se mantuvieron de tierra, precisamente para evitar la contaminación de la playa, demostrando un fuerte compromiso ambiental.
La concreción de esta obra fue el resultado de un proceso de ocho años de planificación y gestiones, que comenzó en septiembre de 2012 y obtuvo el visto bueno en febrero de 2020, tras la realización de un exhaustivo estudio de impacto ambiental y una audiencia pública. Dos alternativas iniciales, la proyección de la calle Salta y la calle Corrientes, fueron descartadas: la primera por normativas provinciales que impiden intervenir la primera cadena de médanos, y la segunda por la necesidad de atravesar un bosque virgen. Este nuevo acceso es parte de un master plan de ampliación de la zona urbana de Dunamar hacia el Oeste, lo que augura un crecimiento ordenado y consciente. Las autoridades, incluyendo el intendente Carlos Sánchez y el delegado Julián Lamberti, han enfatizado la importancia de esta infraestructura para el futuro de Claromecó, en línea con la ley provincial 3202, que protege los recursos naturales del frente costero en las nuevas urbanizaciones. Si bien la bajada a la playa con vehículo sigue siendo permitida por el momento, se invita a los visitantes a dejar sus vehículos en la zona continental, fomentando un uso más armónico del espacio costero.
El Misterio de Claromecó: Submarinos Nazis en la Costa Argentina
Más allá de sus atractivos turísticos, Claromecó comparte un capítulo en uno de los enigmas más persistentes de la historia argentina: la presencia de U-Boote nazis en sus costas después del fin de la Segunda Guerra Mundial. La rendición de dos submarinos alemanes en Mar del Plata en 1945 desató una ola de especulaciones y avistamientos en toda la costa atlántica, incluyendo la propia Claromecó.
El 10 de julio de 1945, el U-530, un sumergible nazi de la Clase VII, se entregó inesperadamente en Mar del Plata. Su joven capitán, Otto Wermuth, y su tripulación fueron sometidos a un intenso interrogatorio. Las preguntas clave giraban en torno a la ausencia de documentos, torpedos y un bote de desembarco, y la más incómoda: ¿habían transportado a Adolfo Hitler u otros altos funcionarios nazis? Un mes después, el 17 de agosto, otro submarino, el U-977, comandado por Hans Schäffer, también se entregó. A diferencia del U-530, este conservaba todas sus armas y documentos, y parecía recién pintado, lo que profundizó el misterio.
La cronología de avistamientos es asombrosa y sugiere la presencia de una flota mayor, de entre cuatro y seis naves, ya que las velocidades de los submarinos de la época hacían imposible que una sola nave pudiera cubrir las distancias reportadas en tan poco tiempo. Veamos algunos de los reportes más significativos, con Claromecó como protagonista en varias ocasiones:
- 1943: Avistamiento de naves frente a Villa Gesell, con interrogatorios sobre un precario oleoducto. En Mar del Sur, se reportaron señales de luz desde el mar.
- Mediados de 1945: En Bahía Creek (Río Negro), se informó la aparición de un submarino y el paso de camiones desde la costa, precedido por la visita de un alemán que recorría la zona con brújula.
- 2 de junio de 1945: Diarios de Necochea informaron el hallazgo de un bote de goma abandonado en la costa.
- 27 de junio de 1945: Un reporte de la Armada señala la presencia de un submarino y un velero intercambiando provisiones frente al golfo de San Julián.
- 2 de julio de 1945: Vecinos de Claromecó, al sur de Tres Arroyos, avistaron un submarino.
- 17 de julio de 1945: Un submarino emergió a cinco kilómetros de la costa de San Clemente, poniendo proa al sur. El policía Pedro Longhi lo vio desde Mar del Tuyú.
- 18 de julio de 1945: La torpedera Mendoza detectó un periscopio frente a San Antonio, Río Negro, iniciando una persecución con cargas de profundidad. A pesar de una búsqueda exhaustiva, el ministro de Marina ordenó inexplicablemente el cese de la búsqueda el día 21.
- 21 de julio de 1945: El jefe de la estación de trenes de Las Copetonas reportó un submarino de unos 70 metros, corroborado por el pesquero "Alfaro II".
- 24 de julio de 1945: Un reporte desclasificado de la Armada sitúa nuevamente un sumergible desconocido frente a Claromecó al atardecer.
- 27 de julio de 1945: Desde Piedra Negra, se alertó sobre un submarino nocturno que se comunicaba con un contacto en tierra. Una patrulla detuvo a un ciudadano alemán en la playa y encontró huellas de un bulto grande y neumáticos de camión que se dirigían a una estancia, donde fueron interceptados por hombres armados y se les ordenó retirarse.
- 18 de agosto de 1945: Un día después de la rendición del U-977, se reportó otro avistamiento frente a Claromecó, según documentos policiales.
Caleta de los Loros: El Epicentro del Enigma
El misterio se profundiza y se traslada al sur, a una remota región de la costa de Río Negro conocida como Caleta de los Loros. En el museo de la ciudad alemana de Loebe, donde se concentra la mayor colección de objetos y datos sobre los U-Boote alemanes, un mapa señala una ubicación de naufragio en la costa patagónica: Caleta de los Loros. Las evidencias y testimonios a lo largo de las décadas han alimentado la leyenda:
- 1957: El piloto Mario Chironi sobrevoló la Caleta y avistó la proa afilada de un barco emergiendo del mar durante una marea excepcionalmente baja. Un juez local ya le había advertido sobre la presencia de submarinos en la zona.
- 1978: El buzo especializado Carlos Massey fue convocado a una reunión reservada con la Armada en Puerto Belgrano para discutir la posibilidad de reflotar dos submarinos alemanes hundidos en el Golfo de San Matías, cuyas coordenadas coincidían con la Caleta.
- 1980: Un empleado de una estancia, Vidal Pereyra, junto a amigos, se acercó a cien metros de los restos de naves en la Caleta, observando un puente, barandillas y escotillas abiertas.
- 1982 (Guerra de Malvinas): El buque petrolero YPF "Campo Durán" detectó dos siluetas submarinas sospechosas en la zona de Caleta de los Loros, lo que resultó ser una falsa alarma, pero reafirmó la persistencia de la leyenda.
Tal fue la cantidad de indicios que, durante el gobierno de Carlos Menem, se ordenó la "Operación Calypso" a partir del 19 de agosto de 1997. La Armada, con el aviso ARA Gurruchaga y aviones antisubmarinos S2 Tracker, llevó a cabo una búsqueda cuyos resultados nunca fueron divulgados, alimentando aún más la intriga y motivando expediciones privadas que tampoco lograron hallar nada. En 2010, la entonces Ministra de Defensa Nilda Garré ordenó desclasificar los documentos de "Operación Calypso". La explicación oficial de la Armada atribuyó la confusión a "restingas" o depósitos de alto contenido ferroso en la costa, aunque parte de los documentos referentes a los avistamientos durante y después de la guerra siguen siendo secretos.
A pesar de las explicaciones oficiales, la leyenda persiste. Testigos afirman que los submarinos permanecen semienterrados en la arena, formando una "v". Otros testimonios sitúan naufragios al norte de la Península Valdés, en la desembocadura del río Negro o frente a San Clemente o Miramar. La aparición de alemanes "salidos de la nada" en aquellos años, como un mozo experto en cálculos marítimos en Miramar que golpeaba los tacos de sus zapatos, añade más color a la narrativa. Muchos continúan la búsqueda, algunos con la secreta esperanza de hallar tesoros nazis o de desvelar el verdadero motivo que llevó a estos U-Boote a la costa argentina meses después de la caída de Hitler. Claromecó, con su mezcla de encanto costero y misterio histórico, invita a la reflexión y a la aventura de descubrir sus secretos.
Preguntas Frecuentes sobre Claromecó
- ¿Cuándo fue fundado el balneario Claromecó?
- El balneario Claromecó fue fundado oficialmente el 9 de noviembre de 1920.
- ¿Cómo puedo contactar a Claromeco Alquileres?
- La información proporcionada describe detalladamente las Cabañas “Las Acacias” y otros alojamientos gestionados por Claromeco Alquileres, así como los servicios que ofrecen. Sin embargo, no se brinda un número de teléfono, correo electrónico o sitio web para contactarlos directamente.
- ¿Cuántas unidades de alojamiento tiene Claromeco Alquileres y para cuántas personas?
- Claromeco Alquileres dispone de cuatro unidades en “Las Acacias”, cada una con capacidad para 4 personas. Además, cuentan con otras propiedades como “Las Acacias II”, “Depto Poseidón I” y “Depto Poseidón II”, que también ofrecen unidades para 4 y 5 personas, todas con 2 dormitorios, baño y cocina-comedor.
- ¿Cuál es la longitud del nuevo acceso a la playa en Dunamar?
- La traza inicial del nuevo acceso a la playa en Dunamar es de 1500 metros desde la calle San Martín, pero la longitud total del acceso es de 3300 metros. Fue diseñado para aliviar el tránsito y proteger el entorno natural.
- ¿Qué pasó en Claromecó en relación con submarinos nazis?
- Claromecó fue escenario de múltiples avistamientos de submarinos alemanes en julio y agosto de 1945, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial y de la rendición de los U-530 y U-977 en Mar del Plata. Estos avistamientos, junto con otros en la costa argentina, alimentaron la teoría de una flota secreta de submarinos nazis y misteriosos desembarcos.
- ¿Es posible llevar mascotas a las cabañas de Claromeco Alquileres?
- La información indica que se debe "consultar por mascotas", lo que sugiere que es posible con previa autorización o bajo ciertas condiciones.
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