Poema de los Dones: La Magnífica Ironía de Borges

25/03/2024

Valoración: 4.62 (9497 votos)

En el vasto universo de la literatura, pocas obras logran encapsular una emoción tan compleja y una paradoja tan profunda como el 'Poema de los Dones' de Jorge Luis Borges. Esta pieza, considerada una de las más bellas y sentidas del célebre autor argentino, no es solo un poema; es un eco autobiográfico que resuena con la maestría de un hombre confrontado con la más amarga de las ironías divinas. Borges, el lector insaciable y el bibliófilo empedernido, se encuentra en la cúspide de su carrera como director de la Biblioteca Nacional de Argentina, rodeado por millones de volúmenes, justo en el momento en que la oscuridad de la ceguera lo envuelve por completo. Es una tragedia personal convertida en arte, una meditación sobre el destino, la pérdida y la aceptación.

¿Quién es el autor del poema de los dones?
¿Quién es el autor? Poema de los Dones fue escrito por Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, entre 1957 y 1958. Fue dedicado a María Esther Vázquez y pertenece al libro Poemas (edición privada). En 1960, el poema fue editado nuevamente en El Hacedor y por tercera vez en la Antología personal en 1961.
Índice de Contenido

El Autor y la Génesis de una Obra Maestra

El 'Poema de los Dones' fue concebido por Jorge Francisco Isidoro Luis Borges entre 1957 y 1958, un período crucial en su vida. Dedicado a María Esther Vázquez, este poema vio la luz por primera vez en una edición privada de 'Poemas', para luego ser reimpreso en 1960 en su célebre colección 'El Hacedor' y, posteriormente, en la 'Antología personal' de 1961. En el momento de su escritura, Borges tenía 55 años y ya llevaba algunos años al frente de la prestigiosa Biblioteca Nacional Argentina, cargo que ocupó desde 1955 hasta 1973. Investigadores y biógrafos confirman que, para cuando asumió este rol, su visión ya estaba severamente comprometida, y prácticamente no veía nada, una cruel ironía que él mismo no dudó en abordar con una lucidez asombrosa en su obra.

Borges, quien fallecería el 14 de junio de 1986 en Ginebra, Suiza, a causa de un enfisema pulmonar, dejó un legado que trasciende géneros y épocas. Su obra se caracteriza por su erudición, sus laberintos conceptuales, sus juegos con la identidad y el tiempo, y, sobre todo, por su amor incondicional por los libros y las bibliotecas, que para él representaban el paraíso. 'Poema de los Dones' es una manifestación pura de esta devoción, entrelazada con la amarga realidad de su ceguera.

Análisis Profundo del Poema: La Ironía del Destino

El corazón del 'Poema de los Dones' reside en la profunda ironía que Borges percibe en su destino: Dios le ha otorgado la capacidad de escribir y dirigir la biblioteca más importante del país, pero al mismo tiempo le ha arrebatado la vista, impidiéndole disfrutar de su mayor pasión: la lectura. El tono del poema es innegablemente nostálgico, una descripción autobiográfica de la 'satírica tragedia' que vive el poeta. A lo largo de sus versos, Borges no solo lamenta su propia condición, sino que también eleva su experiencia a una reflexión universal sobre el conocimiento, la historia y la trascendencia.

Estructura y Composición

El poema se compone de 40 versos distribuidos en 10 estrofas de cuatro versos cada una, conocidas como cuartetos. La métrica predominante es el endecasílabo (versos de once sílabas), lo que le confiere una musicalidad y solemnidad clásicas. La rima es abrazada (ABBA), un esquema que envuelve las ideas y las sensaciones dentro de cada estrofa, creando una cohesión interna que refuerza el mensaje de la obra.

Interpretación por Partes

La estructura del poema puede dividirse en tres secciones principales, cada una explorando distintas facetas de la experiencia de Borges:

  • Primera Parte (Dos primeras estrofas y mitad del verso 9): La Ceguera y el Destino Divino.

    Aquí, el yo poético establece su punto de partida: la ceguera como un don irónico de Dios. La primera estrofa es una declaración poderosa, una aceptación sin lamentos de esta 'maestría de Dios'. Borges no busca la lágrima ni el reproche, sino la comprensión de un destino que le ha dado 'a la vez los libros y la noche'. La segunda estrofa refuerza esta idea al describir sus ojos 'sin luz' como los dueños de una 'ciudad de libros', condenados a leer solo 'en las bibliotecas de los sueños'. Es la metáfora de una visión interna, más allá de la física.

    ¿Quién es el autor del poema de los dones?
    ¿Quién es el autor? Poema de los Dones fue escrito por Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, entre 1957 y 1958. Fue dedicado a María Esther Vázquez y pertenece al libro Poemas (edición privada). En 1960, el poema fue editado nuevamente en El Hacedor y por tercera vez en la Antología personal en 1961.
  • Segunda Parte (Del verso 9 al 20; estrofas tres a siete): La Biblioteca y la Pérdida.

    En esta sección, el poema se centra en el entorno de la biblioteca y la dolorosa conciencia de lo que el yo lírico está perdiendo. La tercera estrofa evoca la tragedia de la Biblioteca de Alejandría, quemada en la antigüedad, comparando la luz que prodiga sus libros infinitos con la inutilidad de esa luz para sus ojos ciegos. La cuarta estrofa introduce la referencia al rey de una historia griega que muere de sed y hambre entre fuentes y jardines, una potente analogía de su propia situación: rodeado de conocimiento, pero incapaz de acceder a él. La quinta y sexta estrofas describen su deambular 'lento en mi sombra' por los pasillos de la 'biblioteca ciega', explorando con un 'báculo indeciso', una imagen conmovedora de su condición. El paraíso que siempre imaginó como una biblioteca se ha convertido en una prisión luminosa.

  • Tercera Parte (Del verso 21 al 40): La Duplicidad y la Aceptación.

    La última sección introduce el concepto del 'doble' y la aceptación final de la ceguera. La séptima estrofa sugiere que su experiencia no es azarosa, sino que 'otro ya recibió en otras borrosas tardes los muchos libros y la sombra'. Esta idea se profundiza en la octava y novena estrofas, donde siente que es 'el otro, el muerto, que habrá dado los mismos pasos en los mismos días'. La pregunta retórica '¿Cuál de los dos escribe este poema / de un yo plural y de una sola sombra?' resalta la fusión de identidades. Finalmente, la décima estrofa revela la identidad de este 'otro': Paul Groussac, un predecesor suyo en la dirección de la Biblioteca Nacional, quien también sufrió de ceguera. Esta identificación con Groussac no es solo un reconocimiento histórico, sino una forma de trascender su propia tragedia personal, viéndola como parte de un patrón mayor, una condena compartida que transforma el mundo en 'una pálida ceniza vaga que se parece al sueño y al olvido'.

El Tópico del Doble: Borges y Paul Groussac

Uno de los elementos más fascinantes de 'Poema de los Dones' es la identificación de Borges con Paul Groussac. Este dato no es menor, ya que la Biblioteca Nacional Argentina tiene la curiosa y trágica distinción de haber tenido tres directores ciegos a lo largo de su historia:

DirectorPeríodo de DirecciónCeguera
José Mármol1858 - 1871No se especifica si era ciego durante su gestión.
Paul Groussac1885 - 1929Ciego durante los últimos 4 años de su vida y gestión.
Jorge Luis Borges1955 - 1973Prácticamente ciego al inicio de su gestión.

La ceguera de Groussac, quien también dirigió el 'paraíso' de los libros, se convierte en un espejo para Borges. Esta conexión le permite al autor universalizar su propia experiencia, transformándola de una desgracia personal a un destino compartido, casi mítico. La figura de Groussac no es solo un predecesor, sino un 'doble' que valida y enriquece la profunda paradoja de su existencia.

El Poema de los Dones

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden

las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.

De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.

Enciclopedias, atlas Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías,
brindan los muros, pero inútilmente.

Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.

Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.

Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.

¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?

Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.

Figuras Literarias en 'Poema de los Dones'

La riqueza poética de Borges se manifiesta plenamente en el uso de diversas figuras literarias que enriquecen el significado y la musicalidad del poema:

  • Ironía: La figura central del poema. Se manifiesta en la contradicción aparente entre lo dicho y la realidad, o entre una expectativa y su resultado. Ejemplos claros son la 'magnífica ironía' de Dios al dar 'a la vez los libros y la noche', o la referencia al rey que muere de sed entre fuentes, reflejando la situación del poeta.
  • Enumeración: La acumulación de elementos para dar una idea de vastedad. Se observa en la descripción de los contenidos de la biblioteca: 'Enciclopedias, atlas Oriente y el Occidente, siglos, dinastías, símbolos, cosmos y cosmogonías'.
  • Paradoja: La unión de dos ideas opuestas que resultan en un sentido profundo. 'Me dio a la vez los libros y la noche' o 'miro este querido mundo que se deforma y que se apaga' son ejemplos de la coexistencia de opuestos.
  • Personificación: Atribuir cualidades humanas a objetos inanimados o conceptos abstractos. 'Los insensatos párrafos que ceden' o 'de esa alta y honda biblioteca ciega' son claros ejemplos, dotando a los elementos de la biblioteca de una cualidad casi viviente.
  • Símil: Comparación explícita entre dos elementos, usando conectores como 'como' o 'se parece a'. 'Arduos como los arduos manuscritos' y 'que se parece al sueño y al olvido' son ilustraciones de esta figura.
  • Hipérbole: La exageración de una idea para enfatizarla. 'Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche' magnifica la paradoja de su destino.
  • Homofonía: Juego de palabras que suenan similar pero tienen significados diferentes, creando una musicalidad particular. El ejemplo 'de una sola sombra? ¿Qué importa la palabra que me nombra...' muestra esta cualidad sonora.
  • Encabalgamiento: La ruptura de una frase al final de un verso, obligando al lector a continuar en el siguiente para completar el sentido. 'Los insensatos párrafos que ceden / las albas a su afán' es un ejemplo.
  • Oxímoron: La unión de dos términos de significado opuesto que, al combinarse, generan un nuevo sentido. 'Un yo plural' es un oxímoron que explora la complejidad de la identidad del yo poético.
  • Lítote: Afirmar algo negando lo contrario, a menudo para suavizar o enfatizar una idea. 'Algo que ciertamente no se nombra / con la palabra azar, rige estas cosas' es una forma indirecta de afirmar la existencia de un destino o una fuerza mayor.
  • Metáfora: Identificación de un término real con uno imaginario por una relación de semejanza. 'La noche' como metáfora de la ceguera es la más evidente, pero también 'ciudad de libros', 'bibliotecas de los sueños', o 'pálida ceniza vaga' para describir la disolución del mundo.
  • Repetición: La reiteración de palabras o frases para enfatizar una idea o crear un efecto rítmico. 'Arduos como los arduos manuscritos' o 'los mismos pasos en los mismos días' son ejemplos claros.
  • Hipérbaton: La alteración del orden sintáctico habitual de una oración. 'De hambre y sed (narra una historia griega) muere un rey...' es un ejemplo de esta alteración.
  • Aliteración: La repetición de sonidos idénticos o similares en un verso, creando un efecto sonoro. 'Otro ya recibió en otras borrosas' es un ejemplo de aliteración de la 'r' y la 's'.

Preguntas Frecuentes sobre 'Poema de los Dones'

¿Quién es el autor del 'Poema de los Dones'?

El autor del 'Poema de los Dones' es Jorge Luis Borges, uno de los escritores más influyentes del siglo XX, conocido por sus cuentos, ensayos y poesía.

¿Cuántas estrofas tiene el poema de los dones?
En diez estrofas, nueve serventesios y un cuarteto, Jorge Luis Borges presenta el Poema de los dones. Cada estrofa está compuesta por perfectos versos endecasílabos.

¿De qué trata el 'Poema de los Dones'?

El poema aborda la trágica y paradójica situación de Jorge Luis Borges, quien, siendo director de la Biblioteca Nacional Argentina, pierde la vista. Trata sobre la ironía del destino, la ceguera como un 'don' divino, el amor por los libros, la pérdida de la capacidad de leer y la identificación con otros que compartieron un destino similar, como Paul Groussac.

¿Cuándo fue escrito el 'Poema de los Dones'?

Fue escrito entre 1957 y 1958, y publicado por primera vez en 1960 en el libro 'El Hacedor'.

¿Por qué Borges se identifica con Paul Groussac en el poema?

Borges se identifica con Paul Groussac porque este último fue también un director de la Biblioteca Nacional Argentina que sufrió de ceguera en los últimos años de su vida. Esta identificación le permite a Borges trascender su experiencia personal, viéndola como parte de un patrón histórico y un destino compartido, elevando su tragedia a una reflexión universal sobre la condición humana y el legado del conocimiento.

¿Cuántas estrofas tiene el 'Poema de los Dones'?

El 'Poema de los Dones' tiene 10 estrofas, cada una compuesta por 4 versos (cuartetos).

Conclusión: Un Legado de Luz en la Oscuridad

'Poema de los Dones' es mucho más que un lamento; es una profunda meditación sobre la aceptación, la transformación y el poder inmutable de la literatura. Borges, con su ceguera, nos enseña a ver más allá de lo evidente, a comprender que el verdadero paraíso no reside en la mera posesión de los libros, sino en la capacidad de sumergirse en sus mundos, ya sea a través de los ojos físicos o de las 'bibliotecas de los sueños'. Este poema es un testimonio de la resiliencia del espíritu humano y de cómo la adversidad puede ser, irónicamente, la fuente de la más profunda revelación artística. Es un recordatorio de que, incluso en la oscuridad más densa, la luz del conocimiento y la belleza de las palabras pueden seguir brillando eternamente.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Poema de los Dones: La Magnífica Ironía de Borges puedes visitar la categoría Librerías.

Subir