¿Qué apeló Guillermo Saccomanno para entender lo que ocurre hoy en la Argentina?

Saccomanno y el Espejo de la Argentina Actual

04/06/2023

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Guillermo Saccomanno, el aclamado escritor argentino galardonado con el prestigioso Premio Alfaguara de Novela 2025 por su obra Arderá el viento, ha emergido como una voz fundamental para comprender los intrincados y a menudo dolorosos matices de la sociedad argentina contemporánea. Su novela, descrita por el jurado como la “cuidadosa construcción de un deterioro” y una “metáfora distorsionada del espíritu de nuestro tiempo”, se erige como un espejo implacable que refleja las profundas heridas y contradicciones de un país sumido en tiempos particularmente convulsos. Saccomanno, con su característica franqueza, sostiene que “todos somos responsables del infierno en que vivimos”, una afirmación que resuena con la potencia de su narrativa y su agudo análisis social.

¿Por qué Saccomanno presentó al Premio?
Una mujer sensual, un hombre parco y sus dos hijos, extraños e incestuosos, que lo alterarán todo. Un libro que, cuenta Saccomanno, está escrito en mitad de una enajenación en apenas tres meses, y que presentó al premio un poco porque sí, porque se lo dijeron sus amigos y su pareja.
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La Memoria como Faro en Tiempos Convulsos

Para Saccomanno, la clave para desentrañar el presente de Argentina reside en una apelación ineludible a la memoria. A pesar de su reticencia a hablar directamente de política o políticos, el autor insiste en que el pasado no es tan distante como algunos jóvenes podrían percibir. “Cuando hablas a los jóvenes de lo que pasó en la dictadura parece que hablamos de la prehistoria, pero no hace tanto”, subraya, conectando directamente las atrocidades de épocas pasadas con las dinámicas actuales de complicidad y olvido. Esta perspectiva no solo busca evitar la repetición de errores históricos, sino que también interpela la responsabilidad colectiva ante el deterioro social. La memoria, en su obra, no es un mero ejercicio nostálgico, sino una herramienta vital para la conciencia crítica.

La Desigualdad y el Infierno Social

El problema central, “del que nadie quiere hablar” según Saccomanno, es la inequitativa distribución de la riqueza. Esta es la raíz de males endémicos que corroen el tejido social. “Si no se distribuye la riqueza no hay hospitales, no hay vivienda, no hay educación, no hay progreso, no hay nada”, sentencia el escritor, denunciando cómo el poder se concentra “en unas pocas manos, en unos pocos puños”. Esta concentración no es, para él, un mero desequilibrio económico, sino el motor de un sistema que describe como “coherente en cuanto a la ganancia de la explotación, todo lo demás es un desastre”. La visión de Saccomanno es sombría, casi apocalíptica, al calificar al capitalismo de “suicida” y al recalcar que la sociedad argentina se encuentra “en manos de la esquizofrenia”. Su literatura, lejos de ofrecer consuelo, se adentra en esta realidad sin concesiones, invitando al lector a confrontar su propia responsabilidad en la construcción de este infierno.

"Arderá el viento": Un Espejo Distorsionado de Nuestro Tiempo

Arderá el viento se desarrolla en un pequeño pueblo costero, donde la aparente calma se ve brutalmente alterada por la llegada de un enigmático matrimonio. Un noble húngaro y una mujer adicta al sexo y la escritura compran un hotel, desatando una espiral de horror y complicidades que involucra a la política, el narcotráfico, la policía y el periodismo. La novela, de carácter coral, permite a Saccomanno tejer un entramado de voces que, al unísono, señalan la culpa colectiva. “Nadie queda libre de culpa, todos somos responsables del infierno en que vivimos (...) somos responsables de lo que hacemos y también de lo que no hacemos”, afirma el autor, estableciendo un paralelo directo con la complicidad civil durante la dictadura y en los regímenes totalitarios o “gobiernos títeres”.

El tono de la novela es “febril” y “desesperado”, una atmósfera que Saccomanno atribuye en parte a las propias vicisitudes que enfrentó durante el proceso de escritura en 2024. A pesar de las dificultades personales, la literatura se convirtió en su refugio: “El relato me salvaba de pensar en lo que estaba viviendo”, confiesa. Aunque reconoce que “la literatura no cura, no alivia, no espanta el miedo”, sostiene que “por un momento te distrae, aunque estés creando un infierno paralelo”. Esta concepción de la literatura como una forma de escape y confrontación es central en su obra, que busca más incomodar que complacer, como un “hacha que corta el hielo del corazón”, según la célebre frase de Kafka que Saccomanno hace suya.

El Verano de la Creación: Un Proceso Agónico y Milagroso

La gestación de Arderá el viento fue, para Guillermo Saccomanno, un testimonio de resiliencia y obsesión creativa. La novela fue escrita en apenas tres meses de un verano particularmente convulso, en medio de circunstancias personales extremadamente difíciles. El autor se vio desalojado de su apartamento, forzado a mudarse a un garaje. Durante este período, padeció dos neumonías, un contagio de Covid, varios trastornos neurológicos y un diagnóstico fallido de epilepsia. A pesar de las constantes medicaciones y hospitalizaciones, la escritura se mantuvo como su único foco. “Puedo jurar que nada me importaba excepto escribir todos los días. Si los capítulos son breves, se debe a que no podía escribir más de dos carillas diarias. Si quería arribar a un final, lo único que podía distraerme era el termómetro o el tensiómetro”, relata.

Fue en este contexto de enajenación y adversidad que sus amigos y su pareja le sugirieron presentarse al Premio Alfaguara. Saccomanno, inicialmente escéptico, respondió “ni de broma”. Sin embargo, la idea persistió y, contra todo pronóstico, su novela resultó ganadora, un reconocimiento que el autor atribuye a la ayuda de “los hados” y que le ha proporcionado una inesperada tranquilidad económica.

Voces del Jurado: Potencia Narrativa y Metáfora Social

El jurado del Premio Alfaguara de Novela 2025, presidido por el escritor Juan Gabriel Vásquez, destacó unánimemente la potencia narrativa de Arderá el viento y su estilo sobrio. La obra fue elogiada por su capacidad de situar una historia en un escenario específico y, al mismo tiempo, transformarla en una “metáfora de nuestro tiempo”.

¿Qué podía distraer a Guillermo Saccomanno?
Si quería arribar a un final, lo único que podía distraerme era el termómetro o el tensiómetro. * Arderá el viento se presentará el martes 6 de mayo a las 19 horas en la sala Domingo Faustino Sarmiento del Predio de La Rural. Guillermo Saccomanno dialogará con Claudio Zeiger.
Miembro del JuradoCita Destacada sobre la Novela
Juan Gabriel Vásquez“La historia de una degradación, de un descascaramiento agónico que poco a poco deja a la vista las miserias del cuerpo social. Los Esterházy producen el efecto de una partícula enfermiza que se introduce en las grietas de una sociedad pequeña y arrasa con su dinámica cotidiana aparentemente calma.”
Leila Guerriero“Construcción de una especie de voz oracular del pueblo, que se siente un poco como la voz de ningún pueblo en particular, que podría ser la voz de todos los pueblos. Esta voz narrativa absorbe todo el mal y absorbe toda la oscuridad.”
Paula Ortiz“Esa imaginación árida, vibrante, tan joven, que ha sido capaz de generar en la novela unas atmósferas lyncheanas que se hermanan con poéticas también de otros autores, como los hermanos Coen, como otras sequedades de las que somos hijos y que nos cuentan muy bien en cualquier lugar del mundo.”

Estas valoraciones subrayan la capacidad de Saccomanno para crear una obra que, si bien anclada en una geografía y una realidad específicas, trasciende sus límites para hablar de la condición humana universal y de las patologías sociales que se manifiestan en cualquier rincón del mundo.

La Vileza Humana y la Doble Moral en "La Villa"

La obra de Saccomanno, y en particular Arderá el viento, se sumerge sin tapujos en la exploración de la crueldad humana, el deseo y la desesperación. El autor no cree en la pureza ni en la redención, sino en una humanidad que, incluso en sus momentos de placer, parece encontrar satisfacción en “perjudicar al prójimo, sin proponérselo”. El escenario principal, “La Villa”, es un territorio ficcional que, aunque evoca Villa Gesell (donde Saccomanno reside hace más de treinta años), es en realidad una metáfora de un contexto más amplio: “todo lo que ocurre en la Villa metaforiza un contexto más amplio que el pago chico”.

En “La Villa” de Saccomanno, el pasado no se olvida, aunque se intente. Se alude a la mitología de que el pueblo fue “refugio de nazis” tras la guerra, una idea que el autor no descarta dado el historial de Argentina de acoger a figuras como Eichmann o Priebke. Sin embargo, Saccomanno se interesa más por el hallazgo real de desaparecidos arrojados al mar en los vuelos de la muerte, un hecho “incuestionable y no mitología”.

La novela aborda la omnipresencia de la culpa y la complicidad civil. “En ninguna sociedad hay pureza. La culpa circula, callada, venenosa”, afirma el escritor, citando a Tzvetan Todorov: “un país que tuvo campos de concentración tiene el corazón comido por gusanos”. En Arderá el viento, si “hay un crimen y nadie vio ni escuchó nada, no es que todos son inocentes sino que todos fingen inocencia”. Esta es la esencia de la complicidad civil, donde la vileza y la traición son moneda corriente, desde sectas de chicos que asesinan animales hasta funcionarios corruptos involucrados en la especulación inmobiliaria y el narcotráfico.

Saccomanno también critica la “doble moral” de la clase media, que exige “mano dura” para los delitos ajenos pero se hace “la distraída” cuando sus propios hijos están involucrados. Esta derechización social, a su juicio, es “fruto del resentimiento y el sálvese quien pueda ante la falta de políticas de proyección social”. La novela, sutilmente, propone una “grieta” que no es política (kirchnerismo-antikirchnerismo) sino de clase social, un reflejo de la “lucha de clases” que el autor considera el verdadero motor de las tensiones en la realidad. “No hay literatura que escape a estas tensiones de la realidad”, sentencia.

El Periodismo y la Esperanza en Tiempos de Desencanto

El periodismo, según Saccomanno, no escapa al deterioro generalizado de la sociedad. Lo describe como un “pantano de corrupción y deterioro”, con honrosas excepciones. Para el autor, a veces la realidad se comprende mejor observando la miseria humana expuesta en canales de noticias sensacionalistas o en los análisis de economistas televisivos. La degradación que se puede inventar en una novela, afirma, “es mínima comparada con la de los noticieros”.

A pesar de este panorama sombrío, Saccomanno se aferra a la idea de John Berger de “escribir con la esperanza entre los dientes”. Sin embargo, su interpretación es matizada por un “pesimismo cada vez más saludable”. El escritor no cree que la literatura pueda cambiar el mundo ni se preocupa por las opiniones de la izquierda o la derecha. Para él, la literatura es, a lo sumo, “un fósforo prendido en la noche”, una distracción y una salvación personal en medio del caos. Su experiencia al escribir Arderá el viento en condiciones de salud extremas es la prueba de ello: la escritura se convirtió en su única obsesión, su tabla de salvación.

¿Qué apeló Guillermo Saccomanno para entender lo que ocurre hoy en la Argentina?
Guillermo Saccomanno (Buenos Aires, 1948) dijo no querer hablar de política ni de políticos, pero para entender lo que ocurre hoy en la Argentina del presidente Javier Milei apeló a la memoria: “Cuando hablas a los jóvenes de lo que pasó en la dictadura parece que hablamos de la prehistoria, pero no hace tanto”.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Por qué Saccomanno apeló a la memoria para entender lo que ocurre hoy en la Argentina?

    Saccomanno apeló a la memoria, especialmente a eventos como la dictadura, porque considera que el pasado no es tan distante como parece y que comprenderlo es fundamental para entender las dinámicas actuales de complicidad civil y responsabilidad colectiva en el deterioro social.

  • ¿Qué papel juega la distribución de la riqueza en el análisis de Saccomanno?

    Para Saccomanno, la distribución desigual de la riqueza es el problema central de Argentina. Argumenta que esta concentración de poder en pocas manos impide el progreso en áreas vitales como la salud, la vivienda y la educación, y es la raíz del “infierno en que vivimos”.

  • ¿Qué es "La Villa" en "Arderá el viento"?

    “La Villa” es el territorio ficcional donde transcurre Arderá el viento. Aunque inspirado en Villa Gesell, es una recreación de un espacio funcional que metaforiza un contexto más amplio. Es un microcosmos donde se reflejan las contradicciones y patologías de la sociedad argentina.

  • ¿Cómo describe Saccomanno el proceso de escritura de la novela?

    Saccomanno describe el proceso de escritura de Arderá el viento como agónico y milagroso. La escribió en tres meses en medio de un desalojo y graves problemas de salud (dos neumonías, Covid, trastornos neurológicos). La escritura se convirtió en su única distracción y salvación personal.

  • ¿Qué significa la "complicidad civil" según el autor?

    La “complicidad civil” se refiere a la actitud de fingir inocencia o mirar hacia otro lado cuando se cometen crímenes o vilezas. Saccomanno la compara con la que existió durante la dictadura y la extiende a la sociedad actual, donde la culpa circula, aunque se niegue.

  • ¿Por qué Saccomanno cree que el periodismo está en un "pantano"?

    Saccomanno considera que el periodismo, con honrosas excepciones, se ha convertido en un “pantano de corrupción y deterioro”. Argumenta que la miseria humana y la degradación en los noticieros a menudo superan cualquier ficción que él pueda inventar en sus novelas.

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