09/06/2024
La Nona, una obra maestra del teatro argentino, es mucho más que la historia de una abuela insaciable; es un espejo deformado que refleja las miserias, la desesperación y la decadencia de una sociedad. Escrita por el aclamado Roberto Cossa y publicada en 1977, esta pieza se ha consolidado como un pilar fundamental del teatro latinoamericano, trascendiendo fronteras y generaciones por su cruda universalidad y su particular humor negro. A lo largo de este artículo, desentrañaremos los misterios de su trama, la profundidad de sus personajes y el contexto que la hizo nacer, explorando por qué, décadas después, sigue resonando con tanta fuerza en el público.

Desde su estreno, La Nona ha cautivado a espectadores y críticos por igual, no solo por su hilarante y a la vez trágica historia, sino por la maestría con la que Cossa aborda temas tan complejos como la pobreza, la desintegración familiar y la voracidad de un sistema. Es una obra que invita a la reflexión, que duele y divierte a partes iguales, y que, en última instancia, nos confronta con la fragilidad de la existencia humana ante fuerzas que parecen incontrolables.
Roberto Cossa: El Arquitecto de la Realidad Argentina
Para comprender la magnitud de La Nona, es esencial conocer a su creador, Roberto Cossa. Nacido en Buenos Aires en 1934, Cossa es una figura imprescindible del teatro argentino, reconocido por su agudeza para retratar la realidad social y política de su país a través de la dramaturgia. Su obra se caracteriza por un profundo compromiso con la crítica social y por un estilo que a menudo transita entre el realismo, el absurdo y, por supuesto, el grotesco.
Cossa fue un miembro activo de la generación de dramaturgos que surgió en la década de 1960, una época de efervescencia cultural y política en Argentina. Su participación en el movimiento Teatro Abierto, una iniciativa cultural de resistencia durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), subraya su compromiso cívico y artístico. Este movimiento, surgido en 1981, fue una respuesta a la represión y la censura, ofreciendo un espacio para la libre expresión y la reflexión a través del arte. Obras como La Nona, aunque escritas antes del auge de Teatro Abierto, encajan perfectamente con el espíritu de denuncia y crítica social que caracterizó a este movimiento, al exponer las contradicciones y los dolores de la sociedad argentina.
La pluma de Cossa no solo se ha limitado al teatro; también ha incursionado en el guion cinematográfico, adaptando varias de sus obras a la gran pantalla, incluyendo la exitosa versión cinematográfica de La Nona de 1979, protagonizada por Pepe Soriano, que se convirtió en un hito del cine nacional.
La Voracidad de La Nona: Un Resumen Desgarrador
La historia de La Nona se centra en una familia argentina de clase trabajadora, de origen italiano, que se encuentra al borde de la ruina económica. El hogar, ubicado en una antigua casa de barrio, es el escenario de una lucha diaria por la supervivencia. El protagonista, Carmelo, un hombre de mediana edad que vive junto a su esposa María, sus hijos Marta y Chicho, y su tía Anyula, carga sobre sus hombros el peso de la desesperación. Sin embargo, el verdadero centro de la trama, y la causa de todos sus males, es la Nona, la matriarca de la familia, una anciana de avanzada edad con un apetito literalmente insaciable. Su voracidad es tal que devora sin control todo lo que encuentra a su paso, llevando a la familia a una espiral descendente de pobreza y desdicha.
La trama se complica cuando la desesperación por conseguir dinero lleva a la familia a tomar decisiones extremas. Una de estas decisiones implica a Don Francisco, un amigo de la familia y vendedor de kiosco, quien se ve envuelto en la precaria situación. En un intento desesperado por aliviar la carga económica, la familia decide venderle la casa a Don Francisco. Lo que en un principio parece una solución, se convierte en una tragedia. Al enterarse de la venta de la casa, y sintiéndose traicionado por la situación, Don Francisco se quita la vida. Este suceso, un punto de inflexión en la obra, sumerge a la familia en un profundo sentimiento de culpa y remordimiento, exacerbando la tensión y la desesperación ya existentes. La muerte de Don Francisco no resuelve el problema; por el contrario, lo agudiza, ya que la Nona sigue consumiendo sin freno, y la familia se ve obligada a buscar nuevas y más drásticas formas de subsistencia, desde la mendicidad hasta la prostitución y el engaño.
A medida que la obra avanza, la situación se vuelve insostenible. La Nona, ajena al caos que provoca, es una fuerza de la naturaleza que no puede ser contenida. Los intentos de la familia por deshacerse de ella, o al menos controlar su apetito, resultan inútiles y a menudo contraproducentes, llevando a situaciones de humor negro y absurdo. La obra se convierte en una crónica de la decadencia, donde la familia, antes unida, se desintegra bajo el peso de la Nona y la constante lucha por sobrevivir.
Personajes Clave en la Tragedia
Los personajes de La Nona son arquetipos que representan diferentes facetas de la sociedad y la familia frente a la adversidad. Su construcción es fundamental para el desarrollo del grotesco y la crítica social de la obra.
- La Nona: La abuela centenaria, cuyo apetito insaciable es el motor de la trama. Representa la voracidad incontrolable, una fuerza destructiva que consume todo a su alrededor, sin conciencia ni culpa. Es el símbolo del problema que no se puede resolver.
- Carmelo: El nieto mayor y jefe de familia. Es un hombre bueno pero débil, agobiado por la responsabilidad de mantener a su familia y por la carga que representa la Nona. Sus intentos desesperados por encontrar soluciones son patéticos y, a menudo, fallidos.
- María: La esposa de Carmelo y madre de Marta y Chicho. Es una mujer práctica y sufrida, que intenta mantener la cohesión familiar y la poca dignidad que les queda, pero que también se ve arrastrada por la desesperación.
- Chicho: Nieto de la Nona, hermano de Carmelo. Es un músico frustrado, un soñador que evita la realidad y busca escapes, a menudo a través de planes poco realistas o irresponsables.
- Anyula: Hija de la Nona y tía de Carmelo y Chicho. Es una mujer solterona, ingenua y un tanto sumisa, que cuida de la Nona pero también sufre las consecuencias de su voracidad.
- Marta: Hija de Carmelo y María. La más joven de la familia, representa la inocencia perdida y la degradación moral a la que se ven forzados los miembros más vulnerables de la familia.
- Don Francisco: El amigo y vecino, vendedor de kiosco. Su trágico destino subraya la desesperación de la familia y el impacto devastador de sus decisiones.
El Grotesco Criollo: La Máscara Deformada de la Realidad
La Nona es un ejemplo paradigmático del grotesco criollo, un género teatral surgido en Argentina a principios del siglo XX, cuyo máximo exponente fue Armando Discépolo. Este género se caracteriza por una visión tragicómica de la realidad, donde lo risible y lo patético se entrelazan para revelar las miserias y frustraciones de los personajes, a menudo inmigrantes italianos o sus descendientes, que luchan por adaptarse a una nueva sociedad y por mantener su dignidad en medio de la pobreza.
Las principales características del grotesco criollo, y cómo se manifiestan en La Nona, incluyen:
- La búsqueda de comunicación y la contención familiar no obtenida: Los personajes de La Nona, aunque conviven, están aislados en su propia desesperación. La familia, lejos de ser un refugio, se convierte en una prisión, y la Nona, lejos de ser un ser querido, es una carga insoportable.
- Animalización de los personajes: La Nona, en particular, es reducida a una entidad puramente instintiva, guiada solo por el hambre, perdiendo toda humanidad. Su voracidad es comparable a la de una bestia. Los demás personajes, en su lucha por la supervivencia, también exhiben comportamientos instintivos y primitivos.
- La máscara social: Los personajes intentan mantener una fachada de normalidad o de esperanza, a pesar de la decadencia que los rodea. Esta dualidad entre lo que se muestra y lo que realmente se siente es una fuente constante de tensión y humor negro.
- Profundización psicológica: A pesar de las situaciones absurdas, los personajes revelan una complejidad emocional ligada a su frustración, culpa y desesperación.
- El tema básico es la ausencia de dinero: La pobreza es el motor central de la trama, desencadenando fracasos, desamor, la disolución familiar y la degradación moral. La Nona es la encarnación de este drenaje económico.
- Personajes inmigrantes o sus descendientes: La familia de La Nona, de origen italiano, encaja en esta tradición, mostrando la lucha de quienes llegaron con sueños de progreso y se encuentran con una realidad hostil.
- El lenguaje ítalo-criollo y el lunfardo: Aunque no tan marcado como en obras más tempranas de Discépolo, el lenguaje en La Nona refleja la jerga coloquial y las expresiones propias del habla popular argentina.
En La Nona, Cossa utiliza el grotesco para amplificar los males sociales, convirtiendo la historia de una familia en una alegoría sobre la decadencia y el consumo desmedido, donde el humor se mezcla con la tragedia para provocar una profunda reflexión.
Un Reflejo de una Época: El Contexto Histórico
La Nona fue escrita en 1977, un año después del golpe de Estado de 1976 que dio inicio a la última y más brutal dictadura militar en Argentina, conocida como el Proceso de Reorganización Nacional. Aunque la obra no aborda directamente la política ni la represión, es imposible disociarla de su contexto. La voracidad insaciable de la Nona puede interpretarse como una metáfora de diversos males sociales y políticos de la época: la inflación descontrolada, la crisis económica que consumía los recursos de las familias, o incluso la propia dictadura, que devoraba vidas y libertades sin saciarse.
El clima de incertidumbre, miedo y desesperación que caracterizó esos años se filtra en la atmósfera de la obra. La impotencia de la familia ante la Nona, su incapacidad para resolver el problema central y su progresiva degradación moral, pueden verse como un reflejo de la impotencia y el desasosiego de la sociedad argentina frente a un poder avasallador. La obra, con su humor negro y su visión desesperanzadora, se convierte en una forma de catarsis y crítica velada, permitiendo al público reflexionar sobre su propia realidad a través de la lente del absurdo.
El Final Inevitable: La Nona Permanece
El desenlace de La Nona es tan sombrío y desolador como el resto de la trama. A medida que la situación económica y emocional de la familia se agrava, los miembros comienzan a idear planes cada vez más desesperados para deshacerse de la Nona o, al menos, para que deje de ser una carga. Estos intentos, cargados de un humor macabro, resultan catastróficos. Uno a uno, los miembros de la familia van cayendo, víctimas de la desesperación, de sus propios planes fallidos o de la propia Nona de manera indirecta. La obra culmina con la trágica desaparición de todos los miembros de la familia, dejando a la Nona como la única sobreviviente, impasible y aún insaciable, sentada en el mismo lugar donde siempre estuvo.
Este final es una declaración potente y desoladora. La Nona, como símbolo de un problema o una fuerza destructiva, es inmortal e invencible. Representa aquello que consume sin fin, que agota los recursos y las vidas, y que, a pesar de todo, persiste. Es una crítica amarga a la incapacidad de la sociedad para enfrentar y resolver sus problemas fundamentales, condenando a quienes intentan hacerlo a la autodestrucción. La obra no ofrece soluciones ni esperanzas; solo expone la cruda realidad de una voracidad que lo devora todo.
Legado y Relevancia Actual
A pesar de haber sido escrita hace más de cuatro décadas, La Nona sigue siendo una obra increíblemente relevante. Su exploración de temas como la pobreza, la voracidad insaciable (ya sea de individuos, sistemas o incluso economías), la desintegración familiar y la desesperación humana, trasciende el contexto específico de la Argentina de los años 70. La obra ha sido representada en numerosos países alrededor del mundo, demostrando la universalidad de sus problemáticas.
La combinación de humor negro, situaciones absurdas y una profunda tragedia social la convierte en una pieza teatral única que sigue provocando la risa nerviosa y la reflexión en el público. Su impacto perdura como un recordatorio de cómo las fuerzas incontrolables pueden consumir a la sociedad desde adentro, dejando a su paso solo ruina y desolación. La Nona no es solo una obra de teatro; es un espejo que, aunque deformado por el grotesco, nos muestra una verdad incómoda sobre la condición humana y los peligros de la inacción ante la voracidad.
Preguntas Frecuentes sobre La Nona
¿Quién es el autor de la obra 'La Nona'?
El autor de la reconocida obra de teatro 'La Nona' es el dramaturgo argentino Roberto Cossa, una figura central del teatro argentino contemporáneo y del movimiento Teatro Abierto.
¿De qué trata la obra 'La Nona'?
'La Nona' narra la historia de una familia argentina de clase trabajadora que se ve sumida en la ruina económica debido al apetito insaciable de la Nona, la matriarca centenaria, quien consume todos los recursos de la casa, llevando a la familia a tomar medidas desesperadas para sobrevivir.
¿Qué le pasó a Don Francisco en la obra 'La Nona'?
Don Francisco era un amigo de la familia al que, en su desesperación por conseguir dinero, le venden la casa donde viven. Al enterarse de la venta, Don Francisco se siente traicionado y, en un acto de desesperación, se quita la vida, lo que profundiza la culpa y el remordimiento en la familia.
¿Cómo termina la película o la obra de 'La Nona'?
La obra y la película 'La Nona' terminan de manera trágica y desoladora: uno a uno, los miembros de la familia mueren en sus intentos por deshacerse de la Nona o por las consecuencias de su propia desesperación. Al final, solo queda la Nona, impasible y aún viva, simbolizando la persistencia del problema que los consumió.
¿Dónde se ubica y en qué época transcurre la obra 'La Nona'?
La obra 'La Nona' se ubica en una casa antigua de barrio en Argentina, y la acción transcurre en un día de entre semana cualquiera, aproximadamente a las ocho de la noche. El contexto histórico implícito es la Argentina de finales de la década de 1970, bajo la dictadura militar.
¿Cuál es el género literario de 'La Nona'?
'La Nona' pertenece al género del grotesco criollo, una especie dramática argentina que combina elementos de humor y tragedia para representar las miserias sociales y la decadencia, a menudo a través de personajes arquetípicos y situaciones absurdas.
¿Cuáles son los temas principales de 'La Nona'?
Los temas principales de 'La Nona' incluyen la voracidad (simbolizada por la Nona), la pobreza y la ruina económica, la desintegración familiar, la desesperación, la crítica social, el absurdo de la existencia y la impotencia ante fuerzas que consumen a los individuos y a la sociedad.
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