The Cramps: Un Viaje al Corazón del Psychobilly

05/01/2022

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Hace poco más de una década, el 4 de febrero de 2009, el mundo de la música se despidió de una figura irrepetible: Erick Lee Purkhiser, universalmente conocido como Lux Interior, la voz inconfundible y el espíritu indomable de The Cramps. Su partida en el Glendale Memorial Hospital de Los Ángeles, a los sesenta y dos años, dejó un vacío inmenso, pero su legado, el de uno de los intérpretes más fundamentales de la historia contemporánea del rock, sigue resonando con una fuerza inaudita. Para muchos, el primer encuentro con The Cramps trascendió lo puramente auditivo, adentrándose en una experiencia estética y cultural que marcaría para siempre. Antes de que las descargas digitales o los CDs fueran una realidad, la imagen de la banda, con sus peinados desafiantes y su aire de enterradores locos, ya capturaba la imaginación, a menudo a través de las viñetas de revistas de cómics como Metal Hurlant, donde un dibujo emulando a “Tales From the Crypt” (sustituyendo “Crypt” por “Cramps”) servía de puerta de entrada a su universo.

¿Quién es el guitarrista de The Cramps?
Deciden, pues, hacer las maletas y plantarse en la ciudad de los rascacielos. Es allí donde Eric conoce al que posteriormente sería el guitarrista de The Cramps, Bryan Gregory (Greg Beckerleg), con el que rápidamente hace buenas migas por tener las mismas aficiones y planteamientos estéticos (color negro para desayunar, comer y cenar).

Esa estética, tan particular y magnética, era solo el preludio de un sonido que se gestaba desde las entrañas del rock’n’roll más oscuro de los cincuenta, filtrado por el cine de terror y ciencia ficción de la misma época. The Cramps no solo hacían música; creaban una atmósfera, una experiencia visceral que los distinguía de cualquier otra banda de su tiempo. Este artículo es un homenaje a su trayectoria, a sus músicos y, sobre todo, a la visión inquebrantable de Lux Interior y Poison Ivy, la pareja que forjó la leyenda de una de las bandas más influyentes y originales de la historia del rock.

Índice de Contenido

La Génesis de un Sonido Inconfundible: El Nacimiento de The Cramps

La semilla de The Cramps germinó en Sacramento, California, en 1972, cuando Erick Lee Purkhiser (Lux Interior) y Kristy Wallace (Poison Ivy) se cruzaron. Más allá de una conexión romántica, descubrieron una pasión compartida por el rock’n’roll más oscuro de los años cincuenta, las películas de terror de serie B y la ciencia ficción. Su afinidad era tal que incluso se apuntaron a clases de chamanismo en la universidad. Era el inicio de una unión que no solo se sellaría en lo personal, sino que daría origen a uno de los capítulos más excitantes y transgresores del rock’n’roll.

No tardaron en decidir que debían formar su propia banda. Kristy, con algunos acordes de guitarra ya en su repertorio, asumió las seis cuerdas, mientras que Erick se encargaría de la voz. A finales de 1973, se mudaron a Ohio, pero la escena local no ofrecía el caldo de cultivo que buscaban para su proyecto musical. La Gran Manzana, con su efervescencia y la promesa de clubes como el CBGB, los llamaba. Así, con la idea fija de revolucionar el rock, hicieron las maletas y se establecieron en Nueva York.

Los Primeros Acordes y la Formación Clásica: Bryan Gregory al Frente

Fue en Nueva York donde Eric conoció a Bryan Gregory (nacido Greg Beckerleg), quien se convertiría en el primer guitarrista principal de The Cramps. La conexión fue instantánea, cimentada en aficiones y planteamientos estéticos idénticos, con el negro como color predilecto para cada comida del día. La formación inicial se completó con Miriam Linna a la batería, aunque su paso fue breve, apenas un año y unos pocos conciertos en la ciudad. El año 1977 marcó un hito crucial con la llegada de Nick Knox a la batería, consolidando lo que se convertiría en la formación más icónica y definitoria de The Cramps, una que dejaría boquiabiertos a públicos enteros con cada actuación.

El sonido del cuarteto ya destacaba entre la marea de bandas punk de la época. La ausencia deliberada de bajo no era una carencia, sino una elección estilística que acentuaba la crudeza y el salvajismo de su ya de por sí enfermo universo sonoro. Los ritmos hipnóticos de la batería de Knox, la presencia magnética de Lux Interior y Poison Ivy, y la inseparable y ruidosa Flying V de lunares de Bryan Gregory, se encargaban del resto. Era un sonido crudo, garage, surf, punk y rockabilly, todo fusionado en una explosión de energía y oscuridad. Bryan Gregory, con su imagen amenazante y su guitarra distorsionada, fue fundamental en la creación de este sonido primigenio que los catapultó a la fama en el circuito underground.

Tabla de Guitarristas Principales de The Cramps

A lo largo de su historia, The Cramps contaron con varios guitarristas, aunque la pareja Lux Interior y Poison Ivy siempre fue el núcleo inamovible. Aquí una lista de los guitarristas principales que dejaron su huella:

GuitarristaPeríodo ActivoÁlbumes NotablesNotas
Poison Ivy1976 - 2009Todos los álbumesCo-fundadora, compositora principal, y la única guitarrista constante. Su estilo único definió el sonido de la banda.
Bryan Gregory1976 - 1980Gravest Hits, Songs the Lord Taught UsPrimer guitarrista principal. Su Flying V y su presencia escénica fueron clave en los primeros años.
Kid Congo Powers1980 - 1983Psychedelic Jungle, Smell of FemaleEx-The Gun Club. Aportó un sonido más crudo y blues-punk a la banda.
Mike Metoff (Mike Fury)1983 - 1984Bad Music for Bad People (recopilatorio)Periodo breve de transición.
Click Mort1984 - 1986(Ninguno en estudio)Otro de los guitarristas de la etapa de "puerta giratoria" antes de la estabilización con Ivy.
Candy del Mar1986 - 1991A Date with Elvis, Stay Sick!Bajista, pero su entrada marcó la primera vez que la banda usó un bajo de forma regular, influyendo en el sonido general.
Slim Chance1998 - 2002Big Beat from BadsvilleGuitarrista en la última etapa de la banda.
Harry Drumdini2003 - 2009Fiends of Dope IslandBaterista, pero como en el caso de Candy, su presencia en la sección rítmica es importante para el sonido.

Disputas y Éxitos: La Evolución del Sonido Cramps

En 1978, The Cramps grabaron dos singles fundamentales, “The Way I Walk” y “Human Fly”, bajo la producción de Alex Chilton (Box Tops, Big Star) en Austin. Estas grabaciones, posteriormente recopiladas en el E.P. “Gravest Hits”, les abrieron las puertas de Europa, donde telonearon a The Police. A su regreso a Estados Unidos, se prepararon para grabar su primer LP, el increíble Songs the Lord Taught Us. Este álbum es un compendio de psychobilly, surf, garage, punk y rockabilly, fusionando en partes iguales composiciones propias con estupendas versiones llevadas a su universo particular, como “Strychnine” de The Sonics o “Sunglasses after Dark” de Dwight Pullen, todo ello aderezado por la imaginería de serie B que los caracterizaba.

El disco fue recibido con entusiasmo en los circuitos “underground” y las radios universitarias, impulsando al grupo a girar sin descanso. Sin embargo, no todo fue perfecto. Poco después, Bryan Gregory abandonó la banda, un episodio envuelto en misterio y versiones contradictorias. La versión oficial de la banda siempre fue que Gregory se fue con la furgoneta y el equipo, un acto atribuido a su conocida adicción a la heroína. Luego, surgieron rumores de que se había unido a una secta satánica. No obstante, el propio Bryan Gregory aclaró en entrevistas a principios de los noventa que Lux y Poison Ivy lo habían echado por su deseo de explorar un estilo musical más cercano al after-punk británico, mientras ellos querían mantenerse fieles al sonido Cramps. Las diferencias fueron irreconciliables, y nunca más volvieron a dirigirse la palabra.

Para entonces, The Cramps ya contaban con un ferviente club de fans, la “Legion of the Cramped”, fundada por Lindsay Hutton y un joven Steven Patrick Morrissey, que más tarde se haría famoso como Morrissey. Este club, con su fanzine, chapitas y pegatinas, contribuyó enormemente a engrandecer la leyenda de la banda. Tras varias audiciones, Kid Congo Powers (ex-The Gun Club) se unió como guitarrista, aportando una nueva dinámica a la formación.

En 1981, lanzaron Psychedelic Jungle, su segundo LP, que continuaba la fórmula de la casa: fuzz, guitarras sangrantes, ritmos hipnóticos y la voz de ultratumba de Lux Interior. Aunque un buen disco, para algunos no logró capturar la misma dureza y crudeza de sus primeras grabaciones. Durante este tiempo, la banda se mudó a Los Ángeles, buscando escapar del frío neoyorquino y la competencia. En 1983, tras una disputa legal con su discográfica IRS, lanzaron Smell of Female, un álbum grabado en directo que capturaba su energía escénica. Ese mismo año, Kid Congo Powers dejó la banda, dejando el rumbo musical de The Cramps totalmente en manos de Lux y Poison Ivy. Los siguientes años vieron pasar hasta siete guitarristas distintos, en una búsqueda constante de la química perfecta que solo la dupla Lux-Ivy podía garantizar.

La Llegada del Bajo y la Estabilidad Relativa

Tras cuatro años de ausencia en las tiendas de discos, marcada por desavenencias con diversas discográficas, The Cramps firmaron con el sello británico Big Beat (especializado en garage y sixties) y lanzaron A Date with Elvis. Este disco marcó un punto de inflexión, ya que fue la primera vez que The Cramps incorporaron un bajo de forma regular, un instrumento cuya ausencia había sido una de sus señas de identidad. Pocos meses después de la grabación, Candy del Mar se unió como bajista, dotando a la banda de un sonido más dinámico y, para algunos puristas, un tanto controvertido.

En 1990, The Cramps editaron Stay Sick!, un álbum que, a pesar de ser considerado menor por algunos “eruditos”, es para muchos otro de sus discos imprescindibles. Con un título que ya era una declaración de principios, el álbum ofrecía joyas como “The Creature from the Black Leather Lagoon”, “Bikini Girls with Machine Guns” (que inspiró el famoso póster de Poison Ivy con una metralleta) o “Bop Pills”. La contraportada, con Nick Knox y Lux Interior vestidos de mujeres junto a las dos damas Cramped, reforzaba su irreverente iconografía.

Sin embargo, la estabilidad volvió a ser efímera. En 1991, Nick Knox, el batería por antonomasia, abandonó la banda, agotado de la vida en la carretera. Su partida fue un duro golpe, ya que, aunque Lux e Ivy eran los pilares, Knox era un punto fuerte insustituible. A partir de entonces, la formación nunca volvería a ser estable, con una sucesión de baterías y bajistas (Candy del Mar también se fue en 1991). Aunque las grabaciones de estudio no siempre alcanzaron el nivel de creatividad y salvajismo de sus discos anteriores, sus directos, eso sí, seguían siendo igual de canallas y energéticos, con Lux Interior pareciendo inmune al paso de los años.

La Leyenda Continúa: Warner, Epitaph y el Legado Inmortal

A pesar de los cambios de formación y los desafíos, la leyenda de The Cramps siguió creciendo. En un movimiento impensable para una banda de sus características, ficharon por Warner en 1994, logrando con su disco Flamejob niveles de ventas y popularidad antes impensables, sobre todo en Estados Unidos, llegando incluso a aparecer en un capítulo de la serie televisiva “Sensación de Vivir”. En 1997, el sello punk Epitaph, en sus años dorados, se rindió a los pies de Lux Interior y los suyos, fichándolos para su catálogo y logrando que una nueva generación de jóvenes punks, admiradores de bandas como Offspring, descubriera a una banda con una actitud punk genuina.

¿Quién es el guitarrista de The Cramps?
Deciden, pues, hacer las maletas y plantarse en la ciudad de los rascacielos. Es allí donde Eric conoce al que posteriormente sería el guitarrista de The Cramps, Bryan Gregory (Greg Beckerleg), con el que rápidamente hace buenas migas por tener las mismas aficiones y planteamientos estéticos (color negro para desayunar, comer y cenar).

De la etapa con Epitaph, destaca el disco Big Beat from Badsville y la inclusión de la banda en grandes festivales y giras por toda Europa. Su concierto en el Festimad de 1998 fue glorioso, con Lux embutido en vinilo y terciopelo negro (¡a pesar de las altas temperaturas!) y poniendo literalmente patas arriba todo el recinto. Las reacciones del público eran variadas, desde la entrega total hasta la perplejidad de los jóvenes "patineteros" que no sabían muy bien de qué iba todo aquello, pero que no podían apartar la vista del "Rey Zombie". Las carreras de los técnicos de escenario detrás de Lux, tratando de salvar monitores y pies de micros que el bueno de Lux se empeñaba en maltratar, son un recuerdo imborrable de una de las actuaciones más salvajes que se han visto.

The Cramps regresaron a los grandes escenarios festivaleros de España en 2003, en la segunda edición del Azkena. Aunque comenzaron más fríos que en el Festimad, su actuación fue ganando intensidad con canciones como “Garbage Man” o “Sunglasses after Dark”. Lux acabó bebiéndose una botella de vino y rompiéndola en el escenario, destrozando varios micros, reventando parte de la batería, golpeando salvajemente algunos monitores y, como "regalo" final, sacándose su miembro, un espectáculo que incluso indignó a parte del público más "rockero de libro". En 2003, grabaron su último trabajo en estudio, Fiends of Dope Island, un disco que, aunque fiel a sus principios estéticos y musicales, no logró alcanzar grandes momentos.

La última actuación de The Cramps tuvo lugar el 11 de noviembre de 2006, durante la gira de su recopilatorio How to Make a Monster, junto a The Gore Gore Girls, en The House of Blues, Anaheim, California. Las críticas del concierto hablaban de un Lux Interior en plena forma y tan amenazante como siempre sobre el escenario.

El Hombre Detrás del Show: Lux Interior y su Legado

La actitud salvaje de Lux Interior sobre las tablas contrastaba con su forma de ser en la vida real, alejado de excesos y actitudes fuera de lugar. Quienes lo conocían lo describían como un tipo tranquilo, educado y casi tímido. Sorprendentemente, no le gustaba demasiado conceder entrevistas ni salir en fotos, y rara vez se dejó fotografiar fuera del personaje que había creado. Disfrutaba de pasear por las noches con su esposa, Poison Ivy, y sus perros, y de saborear la comida vegetariana, de la que era consumidor desde los años noventa.

Contrario a lo que se informó en algunos medios, Poison Ivy aclaró que Lux no murió de una larga enfermedad que finalmente le produjo una insuficiencia cardíaca. A Lux lo mató una disección aórtica ocurrida repentinamente, que lo llevó al hospital durante cinco días en los que luchó contra la muerte. La batalla la perdió el 4 de febrero de 2009. Según Poison, estaban planeando volver a la carga con The Cramps y se encontraban trabajando en nuevas canciones, lo que hace su partida aún más trágica.

Desde la web oficial de The Cramps, Poison Ivy pidió a los fans que respetaran la decisión de enterrar a Lux en un cementerio de forma totalmente privada y en familia, cuya ubicación nunca se ha revelado. Como dato anecdótico, muchos amigos y fans enviaron flores y coronas a la casa de la pareja en Los Ángeles, pero Poison pidió que, en lugar de gastar dinero en eso, si querían homenajear a Lux, donaran ese dinero a su asociación de beneficencia favorita: www.bestfriends.org.

El caso de The Cramps es similar al de los Ramones en cuanto a la omnipresencia de su logotipo en camisetas. Hubo una temporada en que no era raro ver a multitud de jóvenes con camisetas o parches con el logo de The Cramps, aunque los niveles de ventas de sus discos, salvo excepciones, nunca pasaron de unas cuantas miles de copias. No obstante, al igual que en el caso de los de Queens, es imposible no preguntarse qué habría sido de muchas bandas sin la influencia de la pareja más cool y transgresora de la historia del rock’n’roll. Su impacto estético y sonoro es innegable, habiendo abierto caminos para innumerables artistas en el rock, el punk y el psychobilly.

10 Cosas Fascinantes que Debes Saber sobre The Cramps

  1. En 1978, The Cramps grabaron en video su legendaria actuación en el Hospital mental de Napa (California). Justo antes de comenzar la canción “The Way I Walk” se escucha una conversación icónica: Lux Interior – “We’re The Cramps, and we’re from New York City and we drove 3,000 miles to play for you people.” Paciente del Hospital Napa – “Fuck you!” Lux Interior – “And somebody told me you people are crazy! But I’m not so sure about that; you seem to be all right to me.”
  2. En 1981, The Cramps visitaron España por primera vez. Su experiencia en Madrid no les gustó nada, hasta el punto de negarse a volver a actuar en la capital hasta 1998, gracias a la buena gestión de los programadores del Festimad. El motivo de esa aversión fue un incidente en la sala Rockola de Madrid en mayo de 1981. Tras cotejar con asistentes, la leyenda urbana de Nick Knox lanzando platos hirió a gente gravemente es falsa. La cuestión fue que el grupo pidió, por favor, que dejaran de escupirles o suspenderían la actuación. Los salivazos continuaron, el grupo regresó a camerinos, Nick Knox lanzó baquetas (nunca platos) y amagó con golpear a un "escupidor", pero se lo impidieron. Finalmente, los responsables de la gira los convencieron de salir y finalizaron el concierto.
  3. The Cramps fueron teloneros de The Police en varios conciertos europeos. Sting nunca se mostró muy contento con la idea y rápidamente hizo lo posible para que la banda no tocara demasiados “bolos” con ellos, aparentemente porque The Cramps lograban acaparar una cantidad de atención que ponía nervioso al británico.
  4. Un jovencísimo Morrissey fue el fundador del primer club oficial de fans de The Cramps (Legion of the Cramped), precursor clave en la promoción del grupo en sus inicios. Morrissey también se encargó de escribir la reseña del concierto que The Cramps dieron en Manchester el 29 de marzo de 1980, para la revista Record Mirror. Un día después de la muerte de Lux, el 5 de febrero de 2009, Morrissey interpretó en directo la canción “Something is Squeezing my Skull” en el show de Jimmy Kimmel, gritando “Lux Interior!” al final.
  5. Lux Interior y Poison Ivy poseían una extensísima colección de fanzines de rock’n’roll y de cine fantástico. Lux siguió adquiriendo este tipo de publicaciones hasta el final de sus días, convencido de que en ellas se encontraba la auténtica esencia del rock’n’roll.
  6. En 1994, Lux Interior confesó en una entrevista que la actuación en el Hospital Mental de Napa fue una experiencia muy dura. Dijo que fueron "medio engañados" y no sabían lo que se iban a encontrar, rodeados de enfermos mentales sin ningún tipo de control y gente prácticamente abandonada a su suerte, algo que nunca hubieran hecho de haberlo sabido.
  7. Lux Interior sufrió de pánico escénico desde el principio hasta el fin de sus días, como él mismo confesó. En su actuación del 1 de noviembre de 1976 en el CBGB, se sintió tan mal e inseguro que lo suplió con una actitud feroz y "mala baba" sobre el escenario, una característica que se convertiría en seña de identidad de The Cramps.
  8. Lux Interior, además de ser un gran coleccionista de discos de rock’n’roll, era un gran aficionado a la fotografía y estaba fascinado por la imagen en 3D. Coleccionó cámaras fotográficas y cinematográficas estereoscópicas y fue un estudioso del cine con esa tecnología.
  9. Unos días después de la muerte de Lux, el 27 de febrero de 2009, Poison Ivy celebró una ceremonia budista junto a sesenta personas allegadas a Lux, denominada “Ascensión Astral”, en el lago santuario “Lake Shrine” de Los Ángeles.
  10. Lux Interior, gran amante de los animales, sobre todo de los perros y los gatos, dedicó gran parte de su tiempo libre a colaborar con la asociación norteamericana de ayuda a las mascotas abandonadas Best Friends Animal Society (bestfriends.org).

Preguntas Frecuentes sobre The Cramps

¿Quién fue el guitarrista principal de The Cramps?

The Cramps tuvieron varios guitarristas principales a lo largo de su historia. El más conocido y el primero en consolidar el sonido de la banda junto a Lux Interior y Poison Ivy fue Bryan Gregory (1976-1980). Posteriormente, Kid Congo Powers (1980-1983) también tuvo un papel destacado. Sin embargo, la guitarrista constante y co-fundadora, quien estuvo en la banda desde sus inicios hasta el final y fue la principal compositora, fue Poison Ivy.

¿Por qué The Cramps no usaban bajista al principio?

La ausencia de bajista en los primeros años de The Cramps fue una decisión artística deliberada. Buscaban un sonido más crudo, seco y minimalista que recordara a las primeras grabaciones de rock and roll y garage rock de los años 50 y 60, donde a menudo el bajo no era tan prominente o incluso se omitía. Esta elección contribuyó a su sonido único y salvaje, que ellos mismos denominaron psychobilly.

¿Qué tipo de música tocaba The Cramps?

The Cramps tocaban una fusión única de géneros, a menudo etiquetada como psychobilly, aunque ellos preferían llamarlo "rock'n'roll primitivo" o "rockabilly mutante". Su sonido incorporaba elementos de rockabilly, garage rock, surf rock, punk rock y blues, todo ello con una estética inspirada en las películas de terror de serie B y una actitud irreverente y transgresora.

¿Cuándo se disolvió The Cramps?

The Cramps no tuvieron una disolución formal. La banda cesó su actividad tras el fallecimiento de su líder y vocalista, Lux Interior, el 4 de febrero de 2009. Su última actuación en directo fue el 11 de noviembre de 2006.

¿Cuál fue el impacto de The Cramps en la música?

The Cramps tuvieron un impacto significativo en la música, influyendo en innumerables bandas de punk, garage, rockabilly, y, por supuesto, en el desarrollo del género psychobilly. Su estética única, sus letras oscuras y humorísticas, y su energía en directo abrieron nuevos caminos para la expresión artística en el rock alternativo. Aunque no alcanzaron ventas masivas, su influencia underground fue masiva y perdurable, siendo considerados pioneros y una inspiración para la actitud "hazlo tú mismo" del punk.

El universo de The Cramps es un testimonio de cómo la autenticidad, la visión artística y una inquebrantable pasión por lo marginal pueden trascender las barreras del tiempo y las tendencias comerciales. Lux Interior y Poison Ivy no solo crearon una banda; construyeron un culto, un estilo de vida que sigue atrayendo a nuevas generaciones. Su música, salvaje y primitiva, sigue siendo un faro para aquellos que buscan el rock’n’roll en su forma más pura y visceral, un aullido a la luna que resuena en la oscuridad, tal como a Lux le hubiera gustado.

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