¿Quién escribió el libro terrenal?

Terrenal: La Reinvención del Mito por Kartun

04/01/2024

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La literatura dramática posee una fascinante dualidad, una característica que la escritora y dramaturga Griselda Gambaro, en un artículo de 1985 para el diario Tiempo Argentino, describió como la “ambivalencia” de toda escritura teatral. Para Gambaro, una obra de teatro es una entidad con “dos rostros de Jano”: por un lado, una “hipótesis para el escenario”, pensada para la articulación colectiva que es la puesta en escena; por otro, un texto que debe ser capaz de mantenerse como pura literatura, trascendiendo las tablas. Pocas obras contemporáneas encarnan esta dualidad con tanta maestría como Terrenal. Pequeño misterio ácrata, del aclamado dramaturgo Mauricio Kartun.

¿Quién escribió el libro terrenal?
“Terrenal”, de Mauricio Kartun: lo sagrado y lo profano, el capital y el trabajo TEATRO // LIBROS. “Terrenal”, de Mauricio Kartun: lo sagrado y lo profano, el capital y el trabajo En un artículo publicado en 1985, en el diario Tiempo Argentino (“Literatura y literatura dramática.

Publicada en 2014 por Editorial Atuel, “Terrenal” ofreció al público la oportunidad de acceder a esta obra cumbre “como literatura”, permitiendo su lectura y disfrute lejos del proscenio. Sin embargo, no se puede disociar su impacto de su exitosa puesta en escena, dirigida por el propio Kartun a fines de 2014. El estreno fue un rotundo éxito, manteniendo las salas llenas y reponiéndose en el Teatro del Pueblo desde enero de 2015, demostrando su poder tanto en el texto como en la representación.

Índice de Contenido

¿Quién es el autor de Terrenal?

La obra Terrenal. Pequeño misterio ácrata fue escrita por el reconocido dramaturgo argentino Mauricio Kartun. Kartun es una figura central en el teatro contemporáneo de Argentina, conocido por su habilidad para fusionar lenguajes populares, mitos y conflictos universales con una profunda agudeza social y un humor singular. Su obra se caracteriza por una inventiva lingüística y una estructura dramática rigurosa, que le permiten explorar las complejidades del ser humano y la sociedad.

El Corazón de Terrenal: Caín, Abel y el Tata

En el núcleo de “Terrenal” encontramos una reconfiguración audaz del mito bíblico de Caín y Abel, trasladado a un contexto contemporáneo con personajes arquetípicos, pero sorprendentemente terrenales. Los hermanos, perfilados con una claridad meridiana, encarnan filosofías de vida opuestas y entran en un conflicto que trasciende lo meramente familiar para convertirse en una alegoría de la sociedad.

Caín: El Propietario y el Trabajo

Caín, el hermano mayor, se dedica a la producción agrícola, específicamente al cultivo de morrones. Su filosofía se resume en la contundente frase: “Sagrado el capitalito”. Para él, el trabajo y la propiedad son los pilares de la existencia. En su parcela, que ha elegido meticulosamente, se ve a sí mismo como el delimitador, el que pone orden en el mundo: “¡Marco! Mido y marco. Y delimito. Lo del uno y lo del otro. Lo suyo y lo mío. Esto no es trabajar [el día domingo,] esto es honrar a Tatita: marco lo propio. Divina propiedad”. La visión de Caín es la de un constructor, un acumulador, alguien que valora la labor y la posesión material por encima de todo, incluso un domingo, que para él no es día de descanso sino de reverencia a la propiedad. Su obsesión por lo propio y lo ajeno lo lleva a una constante vigilancia y a una mentalidad de escasez y competencia.

Abel: El Espíritu Libre y el Ocio

En contraste, Abel no cultiva la tierra; su sustento proviene de la venta de carnadas para pesca. Su visión del mundo es radicalmente opuesta a la de Caín. Para Abel, las disputas por la tierra y la propiedad son “minucias terrenales”. Su enfoque está en la adaptabilidad y la libertad: “En cualquier mitad la isoca mía se criaba lozana. Hosanna. La derecha la eligió usted”. Abel desprecia el trabajo como una imposición, una forma de esclavitud: “El trabajo es el vicio de los que no sirven para otra cosa. Si será dañino que hasta pagan por hacerlo…”. Él representa la búsqueda del placer, el ocio y la fiesta, la vida sin ataduras ni la carga de la acumulación material. Su perspectiva desafía la noción tradicional de éxito y productividad, proponiendo una existencia más fluida y menos ligada a la posesión.

El Tata: Mediador y Demiurgo

La llegada (o regreso, tras veinte años de ausencia) del Tata, la figura paterna, introduce un elemento de mediación y, finalmente, de revelación cósmica. El Tata, con su sabiduría popular y su lenguaje cargado de refranes y paronomasias (“El buey solo bien salame”), intenta conciliar a sus hijos. Su preferencia por la ofrenda de Abel (ir a una fiesta con asado, música y bebida) ya inclina la balanza hacia la libertad y el disfrute. Pero es tras el crimen fratricida que el Tata revela su verdadera naturaleza: no es solo un padre, sino el demiurgo del universo, un creador que despotrica contra la acción humana.

Su discurso es una diatriba contra la racionalidad excesiva y la “mala cultura” que desvirtúa la esencia de la vida. Cuando Caín se aferra a la idea de mandamientos y la necesidad de “ganar el pan con el sudor de tu frente”, el Tata estalla en una explosión de humanismo vital: “¡La música! Yo solo escribo las músicas, pelele. Notas para hacer bailar. ¡Pulsos! ¡Latidos! ¿Para qué mierda sirve la letra? Para distraer del baile. Para ensuciar las notas con acentos mal puestos. Yo música pura. La música del universo. Yo concierto. Las letras las encajan los monos. Se trata sólo de entender, pero los monos ¡Explicar! ¡El libro! ¡La palabra! Cosas de ustedes… Andá reclamale a los monos”.

Este monólogo es central para la obra, pues postula una visión del mundo donde la armonía, el baile y la experiencia sensorial pura son la verdad, mientras que las “letras” –la racionalidad, los mandamientos, las ideologías– son una distorsión, una “letra muerta” que genera confusión y eslóganes vacíos. El Tata condena la tendencia humana a “arruinar el paisaje” con sus construcciones y explicaciones, deteniendo la danza del pericón de la existencia para “decir relaciones”.

Temas Profundos y Crítica Social

“Terrenal” es una obra densa en significados, que aborda múltiples capas temáticas con una inteligencia y audacia notables. La obra de Kartun no solo revisita un mito fundacional, sino que lo utiliza como un lente para examinar problemáticas contemporáneas y universales.

Libertad vs. Esclavitud del Trabajo

El conflicto principal entre Caín y Abel es una metáfora de la tensión entre la libertad (el tiempo libre, la fiesta, el descanso, el esparcimiento) y la esclavitud del trabajo. Kartun explora cómo el individualismo competitivo, la acumulación de propiedad privada y la obsesión por el capital pueden llevar a la deshumanización y, en última instancia, al crimen. La obra plantea una pregunta crucial: ¿en qué punto el trabajo, que se supone dignifica al hombre, se convierte en una cadena que lo aprisiona y lo aleja de su verdadera esencia?

Mito y Modernidad: La Fusión de lo Arcaico y lo Actual

Una de las mayores proezas de Kartun en “Terrenal” es su habilidad para mezclar “lo arcaico” (el mito bíblico) con “lo moderno” y actual. La obra no solo actualiza la historia de Caín y Abel, sino que la entrelaza con discusiones políticas contemporáneas y universales. Cuando Caín, tras dar muerte a Abel, exclama “¡Dios! Soy un fratricida…”, y el Tata le responde “Más quisieras. Genocida sos, cretino: ejecutaste a todo el resto de tu pueblo”, se produce una poderosa combinación de lo mítico con la crítica a los genocidios históricos y políticos. Esta mezcla, articulada con una “argamasa” de lengua viva, picaresca y chúcara, es lo que confiere a la obra su humor y su profundidad.

El Lenguaje como Herramienta de Transgresión

El lenguaje en “Terrenal” es un personaje más. Kartun utiliza un estilo vivaz, cargado de latiguillos, dichos populares, refranes, paronomasias y retruécanos. Esta riqueza lingüística no es un mero adorno, sino una herramienta para la transgresión y la significación. La obra deforma y transforma lo sagrado y lo profano, la religión y la historia real, social, para significar el devenir proletario y el devenir propietario. Es un lenguaje que desafía las convenciones y que, a través del humor, revela verdades incómodas sobre la condición humana y la sociedad.

La Verdad del Arte: Una Perspectiva Desde Griselda Gambaro

La reflexión de Griselda Gambaro sobre el “puro artificio” del teatro y la búsqueda de la verdad en el arte resuena profundamente con la propuesta de “Terrenal”. Citando a Nélida Piñón, quien hablaba de la novela como un “inventar para encontrar la verdad”, Gambaro afirmaba que “la verdad del arte, que recrea al mundo real desde otra óptica y otras leyes, lo transgrede para presentarnos un microcosmos cuya existencia es igualmente irrefutable”.

En el caso de Kartun, la “transgresión” se manifiesta en una deformación o, mejor, transformación, de lo sagrado y lo profano, la religión y la historia social. Su “microcosmos” –donde dos antagonistas representan un mundo entero de caminos y posibilidades– es irrefutable en su capacidad de reflejar y cuestionar nuestra propia realidad. El theatrum mundi de “Terrenal” pone en juego, con una inventiva y un rigor admirables, un drama contemporáneo que aqueja a la sociedad: la tensión constante entre la libertad y la esclavitud del trabajo, entre el goce y la acumulación.

Tabla Comparativa: Caín vs. Abel

CaracterísticaCaínAbel
Rol/OcupaciónProductor agrícola (morrones)Vendedor de carnadas para pesca
Filosofía CentralPropiedad, capital, trabajo duro, delimitación.Libertad, ocio, disfrute, desapego material.
Visión del TrabajoSagrado, honra a Tatita, fuente de propiedad.Vicio de quienes no sirven para otra cosa, dañino.
Visión del TerrenoImportancia de la división y la posesión exclusiva.Cualquier lugar es apto, las divisiones son “minucias terrenales”.
Actitud hacia la FiestaSe niega a participar, prefiere trabajar.La valora, es su ofrenda preferida al Tata.
Conflicto PrincipalDefensa de su mitad del loteo, acumulación.Lamento por las disputas, búsqueda de armonía.

Preguntas Frecuentes sobre Terrenal

¿Quién escribió la obra “Terrenal”?

La obra “Terrenal. Pequeño misterio ácrata” fue escrita por el reconocido dramaturgo argentino Mauricio Kartun.

¿De qué trata “Terrenal”?

“Terrenal” es una reinterpretación del mito bíblico de Caín y Abel, ambientada en un contexto contemporáneo. Trata sobre el conflicto entre dos hermanos que representan la propiedad y el trabajo (Caín) frente a la libertad y el ocio (Abel), mediado por la figura de su padre, el Tata, quien encarna una sabiduría ancestral y una crítica a la racionalidad humana.

¿Cuáles son los personajes principales y qué representan?

Los personajes principales son Caín, que representa la propiedad, el trabajo y la acumulación; Abel, que simboliza la libertad, el ocio y el desapego; y el Tata, que actúa como mediador y, finalmente, como demiurgo, revelando una visión del mundo basada en la música y la armonía, en contraposición a la “letra” y la racionalidad.

¿Qué temas aborda la obra “Terrenal”?

La obra aborda temas como la tensión entre el trabajo y la libertad, la propiedad privada, el individualismo competitivo, la crítica al racionalismo y la “mala cultura”, la fusión de lo mítico con lo contemporáneo, y la condición humana frente a los conflictos sociales y existenciales.

¿Cómo se relaciona “Terrenal” con el mito bíblico de Caín y Abel?

“Terrenal” toma la estructura y los nombres de los personajes del mito bíblico de Caín y Abel, pero los recontextualiza en un escenario moderno y les otorga nuevas motivaciones y filosofías. La obra utiliza el conflicto fratricida para explorar problemáticas sociales y políticas actuales, como la acumulación de capital y las consecuencias de la violencia.

¿Es “Terrenal” una obra cómica o dramática?

“Terrenal” es una obra que magistralmente fusiona elementos de drama con un humor picaresco y vivaz. Aunque aborda temas profundos y oscuros como el fratricidio y la crítica social, el lenguaje y las situaciones están cargados de ingenio y comicidad, haciendo que la obra sea tanto reflexiva como entretenida.

El Legado de Kartun

Mauricio Kartun, con su inteligencia, audacia y creatividad, nos entrega en “Terrenal” una sustancia dramática que, al igual que en sus obras del Tríptico patronal, mixtura lenguajes de diferentes épocas, mitos y avatares de un “microcosmos” donde lo criollo y lo universal se fusionan. Es un drama cargado y dinamizado por la historia y el presente, que invita a la reflexión sobre nuestra propia condición humana y las tensiones que nos definen como sociedad. La capacidad de Kartun para crear personajes memorables y diálogos vibrantes, junto con su aguda visión crítica, consolida a “Terrenal” como una obra indispensable en el panorama teatral y literario contemporáneo.

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