Leviatán de Hobbes: Poder, Hombre y Sociedad

11/09/2025

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En el vasto universo de la filosofía política, pocas obras brillan con la intensidad y el impacto duradero de Leviatán. Escrito por el célebre pensador inglés Thomas Hobbes en la década de 1650, este libro no es simplemente una disertación; es un profundo y a menudo inquietante viaje a las raíces del comportamiento humano y la génesis de la sociedad civil. En una Europa convulsa por la agitación y las guerras civiles, Hobbes ofreció una visión radical que, aunque escrita hace siglos, contiene ideas filosóficas que mantienen una asombrosa resonancia moderna, recordándonos las obras de otros gigantes como Rousseau, Locke y Maquiavelo.

¿Quién escribió el libro Leviatán?
Leviatán es un libro escrito y publicado en 1651 por el filósofo inglés Thomas Hobbes. Es un importante obra de teoría política.
Índice de Contenido

¿Quién escribió el libro Leviatán?

El autor indiscutible de Leviatán es Thomas Hobbes. Nacido en 1588 en Westport, Inglaterra, Hobbes fue un filósofo, historiador y teórico político cuya obra cumbre se publicó en 1651. Su vida estuvo marcada por la agitación política en su país, lo que influyó profundamente en su pensamiento sobre la necesidad de un poder soberano fuerte para mantener el orden y evitar el caos.

El Propósito Central de Leviatán: La Búsqueda de la Paz

El objetivo fundamental de Leviatán es justificar la necesidad de un Estado con poder absoluto para garantizar la paz y la seguridad de sus ciudadanos. Hobbes argumenta que, sin un poder superior que imponga el orden, la humanidad estaría condenada a un estado de guerra perpetua. Para llegar a esta conclusión, Hobbes realiza un análisis meticuloso del hombre, su naturaleza, sus motivaciones y cómo estas fuerzas innatas lo empujan hacia la formación de una sociedad.

Antes de proponer una estructura social razonable, Hobbes se sumerge en la esencia del ser humano. Se pregunta qué nos diferencia de otros seres vivos y qué nos define. Si bien la comprensión es una capacidad compartida (un perro entiende que su amo lo llama), lo particular del hombre es su capacidad de comprender su propia comprensión. Podemos analizar las condiciones bajo las cuales el conocimiento es posible. La inteligencia, para Hobbes, radica en la capacidad de sacar conclusiones correctas del pasado para diseñar el futuro, implicando que cuanta más experiencia tenga un individuo, más inteligente puede llegar a ser.

El lenguaje es otro don divino que permite al hombre refinar su pensamiento y comunicarse, especialmente a través de la escritura y la imprenta. Sin embargo, también advierte sobre el abuso del lenguaje, que puede herir tanto como las armas. Es a través del lenguaje que podemos generalizar y sacar conclusiones, haciendo posible el pensamiento razonable.

La razón, por su parte, es la capacidad de nombrar las cosas correctamente y derivar conclusiones lógicas. Hobbes critica el uso de términos sin sentido o jerigonzas escolásticas que oscurecen el pensamiento. Para él, la razón es el camino hacia la ciencia y, en última instancia, el bienestar de la humanidad.

¿Cuáles son los tres primeros capítulos de Leviatán?
Los tres primeros capítulos de Leviatán los dedica a la mecánica de la mente humana, que abarca los temas de los sentidos, la imaginación, y el tren de pensamiento. Hobbes sostiene que nuestro conocimiento del mundo se origina en "cuerpos externos" presionando contra nuestro aparato sensorial.

Estructura y Contenido: Un Viaje a Través de las Cuatro Partes

La obra magna de Hobbes se estructura en cuatro partes interconectadas, cada una profundizando en un aspecto crucial de su teoría política:

Parte I: Del Hombre

Esta sección es el fundamento de toda la obra, donde Hobbes explora la naturaleza humana y el concepto del estado de naturaleza. A diferencia de la visión del “noble salvaje” de Rousseau, Hobbes presenta una imagen sombría de la humanidad. Cuando se nos deja a nuestra suerte, sin leyes ni autoridad, estamos en un perpetuo estado de batalla, buscando la dominación. Es una existencia que él célebremente describe como “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”. Esta perspectiva, aunque deprimente, es coherente con la dinámica de poder abordada en las obras de Maquiavelo.

Hobbes profundiza en las motivaciones humanas, identificando dos fuerzas primarias: el miedo a la muerte y la búsqueda implacable del poder. Estas fuerzas impulsan a la humanidad hacia la autoconservación, empujándonos a formar comunidades y estructuras sociales. Es un sentimiento que resuena en exploraciones posteriores, como las de Locke sobre la propiedad y los derechos personales.

En esta parte, Hobbes también aborda la mecánica de la mente. Nuestros sentidos son el origen de todo conocimiento, producto de cuerpos externos que ejercen presión sobre nuestro aparato sensorial. Este movimiento se perpetúa, transformándose en imaginación y memoria. El “entendimiento” es una forma particular de imaginación, generada por la sensación física de las palabras. El “tren de pensamientos” o “discurso mental” puede ser sin guía (como en sueños) o regulado, donde el pensador dirige su pensamiento hacia un fin específico. Este análisis de la cognición sienta las bases para entender cómo el lenguaje y la razón son herramientas esenciales para la formación de la sociedad.

Parte II: De la Mancomunidad (El Estado)

Para escapar de la anarquía del estado de naturaleza, las personas forman un pacto fundamental conocido como el contrato social. En este acuerdo, los individuos renuncian a ciertas libertades a cambio de la protección y seguridad que ofrece una autoridad unificada, el “Leviatán”. Esta noción de intercambiar libertad por seguridad ha sido un tema recurrente en la historia del pensamiento político, con ecos en las diferentes perspectivas de Rousseau y Locke sobre los acuerdos comunales.

Hobbes concede una inmensa importancia a la figura del soberano. Esta entidad, ya sea un individuo (monarquía), una asamblea (aristocracia) o el pueblo (democracia), ejerce un poder absoluto e indivisible que garantiza la cohesión y la paz de la sociedad. Hobbes se inclina por la monarquía como la forma de gobierno más eficiente, argumentando que en ella, los intereses privados del monarca se fusionan con el bien común, a diferencia de las democracias donde los representantes pueden anteponer sus intereses. Esta postura desafía los ideales democráticos, enfatizando la estabilidad sobre la representación, y se aleja radicalmente de la dinámica de poder más equilibrada de Locke y de los ideales de democracia directa de Rousseau.

¿Cuál es la visión de Hobbes sobre el hombre?
Hobbes presenta una visión pesimista del hombre, argumentando que en el estado de naturaleza, donde no existe un poder soberano, la vida humana es “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”. Su famosa frase “ homo homini lupus est ” (el hombre es un lobo para el hombre) resume esta idea.

El pueblo elige voluntariamente a este gobernante, convirtiéndose así en los verdaderos causantes de sus acciones. Por lo tanto, el soberano no puede actuar en contra de los intereses del pueblo, y este está obligado a confiar en él sin crítica. La única excepción a la obediencia es si el soberano ya no es capaz de proteger a sus súbditos, su tarea principal.

Parte III: Del Estado Cristiano

Hobbes profundiza en el delicado tema de la participación de la religión en la política. Es un ferviente partidario de la supremacía del Estado, asegurando que las opiniones religiosas se mantengan separadas de la administración. Critica las interpretaciones religiosas que desestabilizan el orden social y generan conflictos.

Argumenta que el soberano debe controlar la interpretación de la doctrina religiosa para prevenir el abuso y la manipulación. La Iglesia, según Hobbes, debe servir al Estado y contribuir al mantenimiento de la paz social. Estas ideas radicales son similares a las de intelectuales de la Ilustración como Voltaire, quienes abogaban por la tolerancia religiosa y una clara separación entre Iglesia y Estado.

Parte IV: Del Reino de las Tinieblas

Esta sección es una crítica mordaz a la Iglesia y a las instituciones religiosas que, según Hobbes, han contribuido a la confusión, la ignorancia y la guerra a lo largo de la historia. Hobbes identifica a la Iglesia como un factor de desestabilización, culpándola de promover la superstición y la intolerancia. Prevée con perspicacia los peligros de que los líderes religiosos abusen de su autoridad espiritual. Tales maquinaciones, advierte, pueden pervertir los principios cristianos y poner en peligro la estabilidad de la Commonwealth.

Acusa a la Iglesia de utilizar la religión para el control social y el mantenimiento del poder, señalando la hipocresía y la corrupción que, a su juicio, han generado conflictos y obstaculizado el progreso social. Aunque reconoce la importancia de la religión para la moralidad y el orden social, insiste en que esta debe estar subordinada al poder soberano. La turbación del espíritu, especialmente la que se origina en las falsas filosofías y la creencia en aparentes autoridades en lugar de la razón propia, es un peligro general para el Estado.

Conceptos Clave en Leviatán

El Hombre: Un Lobo para el Hombre

La visión de Hobbes sobre el hombre es fundamental para su teoría. Su famosa frase «homo homini lupus est» (el hombre es un lobo para el hombre) encapsula la idea de que, en ausencia de una autoridad, los individuos son inherentemente egoístas y competitivos. Buscan el poder y la autoconservación, lo que inevitablemente lleva al conflicto. La razón humana es instrumental, guiada por el deseo de satisfacción y la aversión al dolor.

¿Cuál es el objetivo de la obra de Leviatán?
Ya había preparado los pasajes sobre el estado natural y la socialización del hombre en su obra De Cive (Sobre el ciudadano), que se ocupaba de la sociedad civil. En 1650, completó los primeros 37 capítulos de Leviatán y un año más tarde publicó la obra en Inglaterra junto con De Cive.

El Estado de Naturaleza: Guerra de Todos Contra Todos

Para Hobbes, el estado de naturaleza es una condición pre-social donde no existen leyes, moralidad ni propiedad. Al ser todos los hombres iguales en capacidades físicas y mentales, y al tener un derecho natural a todo, se desata una “guerra de todos contra todos” (bellum omnium contra omnes). La vida en este estado es precaria, sin posibilidad de progreso, agricultura, ciencia o cultura, y la propiedad es imposible. La constante inseguridad hace que los hombres solo vivan en el presente, pues los planes a largo plazo carecen de sentido.

El Contrato Social: La Creación del Leviatán

La necesidad imperante de escapar del estado de guerra lleva a los hombres a buscar la paz, siguiendo una ley natural dictada por la razón: evitar todo aquello que destruya la propia vida. Esta necesidad universal culmina en el contrato social, un pacto donde todos los hombres deciden renunciar a su derecho ilimitado a todo y traspasar su poder a un gobernante soberano. Este gobernante, el Leviatán, se convierte en la única fuerza capaz de infundir el temor necesario para que los hombres dejen de luchar entre sí y vivan en paz. Su poder es absoluto e indivisible, no hay derecho a veto ni división de poderes, pues esto debilitaría al Estado y lo devolvería a la anarquía.

La Propiedad y la Ley

Una vez creado el Estado, el soberano distribuye los bienes y garantiza los derechos de propiedad, castigando a quien atente contra ellos. Sin embargo, los súbditos no tienen derechos de propiedad frente al soberano, quien puede expropiar y redistribuir si lo considera necesario para el bien común. La armonía del Estado depende de la obediencia de los súbditos y de la educación que el gobernante les proporcione, enseñándoles a no criticar ni desear la caída de su propio Estado.

Tabla Comparativa de las Partes de Leviatán

ParteEnfoque PrincipalIdeas Clave
Del HombreNaturaleza humanaEgoísmo, estado de naturaleza, razón instrumental
Del EstadoTeoría del contrato socialLeviatán, soberano absoluto, formas de gobierno
Del Estado CristianoRelación Iglesia-EstadoSubordinación de la Iglesia, control de la interpretación religiosa
Del Reino de las TinieblasCrítica a la IglesiaCorrupción, superstición, desestabilización social

Preguntas Frecuentes sobre Leviatán

¿Cuál es la principal contribución de Hobbes con Leviatán?

La principal contribución de Hobbes es su teoría del contrato social y la justificación del poder absoluto del Estado como la única vía para garantizar la paz y la seguridad, partiendo de una visión pesimista de la naturaleza humana.

¿Qué significa el concepto de 'estado de naturaleza' en Hobbes?

El 'estado de naturaleza' es la condición hipotética de la humanidad sin gobierno ni leyes. Hobbes lo describe como un estado de "guerra de todos contra todos", donde la vida es "solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta" debido al egoísmo y la competencia inherente de los individuos.

¿Qué es el libro de Leviatán?
Leviatán, o La materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil (en el original en inglés: Leviathan, or The Matter, Forme and Power of a Common-Wealth Ecclesiasticall and Civil), comúnmente llamado Leviatán, es el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas Hobbes.

¿Qué es el 'contrato social' según Hobbes?

El 'contrato social' es el acuerdo voluntario entre los individuos para renunciar a parte de su libertad y transferir su poder a un soberano absoluto. Este pacto no es entre los ciudadanos y el gobernante, sino entre los ciudadanos mismos para crear al gobernante, con el fin de escapar del caos del estado de naturaleza y obtener seguridad.

¿Por qué Hobbes defiende un poder soberano absoluto?

Hobbes argumenta que un poder soberano absoluto e indivisible es necesario para mantener la paz y la estabilidad. Cualquier división o limitación del poder soberano podría llevar a conflictos internos y, en última instancia, al retorno al estado de guerra de todos contra todos.

¿Cómo ve Hobbes la relación entre la religión y el Estado?

Hobbes aboga por la subordinación total de la Iglesia al Estado. Considera que la religión, si no está controlada por el poder civil, puede ser una fuente de división, superstición y conflicto, desestabilizando el orden social. El soberano debe tener autoridad sobre la interpretación de la doctrina religiosa.

Conclusión: La Vigencia del Pensamiento de Hobbes

Leviatán de Thomas Hobbes es un testimonio del carácter imperecedero del pensamiento político. Sus páginas rebosan de ideas que siguen siendo relevantes siglos después de su concepción. Este clásico ofrece ideas esenciales para hacer frente a preocupaciones actuales que van desde las libertades civiles hasta el papel de la religión en los espacios públicos.

Hobbes, al igual que Rousseau, Locke y Maquiavelo, nos adentra en reflexiones sobre la esencia de la humanidad y el gobierno. Es un libro interesante para cualquiera interesado en la complejidad de la mente humana y las raíces de la civilización, un faro de sabiduría en el proceloso mar de la conversación política que, aún hoy, nos obliga a cuestionar las bases de nuestra coexistencia y la necesidad de la autoridad para la supervivencia de la sociedad.

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