04/07/2022
La inmortal obra de Miguel de Cervantes Saavedra, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, es un pilar fundamental de la literatura universal. Sin embargo, más allá de su vasto reconocimiento y su influencia innegable, la pregunta sobre su género literario ha sido objeto de profundo análisis y debate a lo largo de los siglos. ¿Cómo concebía el propio Cervantes su creación? Para entenderlo, es crucial adentrarse en las teorías literarias del Siglo de Oro español y en la meticulosa forma en que el autor construyó su narrativa, desmarcándose de las categorías preestablecidas para dar vida a algo verdaderamente novedoso.

El estudio del género no es una mera curiosidad académica; es, como señalaba E. D. Hirsch, la clave para la interpretación de una obra. Cervantes, un autor con un profundo interés en la teoría literaria de su tiempo, estaba inmerso en un contexto donde las clasificaciones genéricas eran esenciales para la formulación de reglas. Sus obras anteriores encajaban, en mayor o menor medida, en géneros existentes: La Galatea como égloga, las Novelas ejemplares como novellas italianas depuradas, el Persiles como épica en prosa y el Viaje del Parnaso como libro de viajes. Era evidente que Cervantes también situaba a Don Quijote dentro de alguna categoría, aunque esta no fuera estática ni fácilmente discernible con las etiquetas modernas.
- La Importancia del Género para Cervantes
- Descartando Géneros: ¿Historia, Parodia o Sátira?
- ¿Una Comedia o una Épica?
- El Verdadero Corazón: Un Libro de Caballerías Burlesco
- La Influencia de 'Tirant lo Blanc': Un Precedente Cómico
- El Realismo Quijotesco: Espejo de una Época
- Placer y Propósito: La Intención de Cervantes
- Preguntas Frecuentes sobre el Género del Quijote
La Importancia del Género para Cervantes
En la época de Cervantes, el concepto de género literario no era el mismo que hoy. Las categorías variaban, y el significado de sus nombres era inestable. Además, una obra tan seminal como Don Quijote, que cambió la dirección de la literatura, no podía ser encasillada fácilmente. Para comprender la interpretación y los fines de Cervantes, debemos intentar identificar el género de Don Quijote en sus propios términos, no en los nuestros. Resulta fundamental la influencia de la Philosophía antigua poética de López Pinciano, el tratado más completo sobre géneros en español de la época. Para Pinciano, el criterio clave de clasificación no era la forma, sino la historia o el tema tratado, considerado el «alma» de la obra, siendo la forma el «cuerpo».
Descartando Géneros: ¿Historia, Parodia o Sátira?
A menudo, el propio Cervantes se refiere a Don Quijote como una «historia», e incluso una «historia verdadera». Sin embargo, «historia» en el Siglo de Oro no era un género literario per se, sino una forma de contar acontecimientos, que podía ser verdadera (narración histórica) o fingida (literatura, o fábula). Cervantes usa el término «historia verdadera» con ironía, esperando que sus lectores, al encontrar elementos tan inverosímiles como un caballero andante atacando molinos de viento o armándose con cartón, comprendieran que se trataba de una invención. La insistencia en la veracidad era una crítica a la credulidad de los lectores de libros de caballerías, invitándolos a usar su razón y discernir lo falso de lo verdadero.
Otras propuestas genéricas, como el burlesco, la parodia o la sátira, también son puestas en entredicho por el texto. Aunque la obra de Cervantes posee una innegable naturaleza burlesca, «burlesca» no era una categoría genérica reconocida en el Siglo de Oro; era más bien un adjetivo que describía una característica de la obra. De manera similar, la parodia, según López Pinciano, se basa en una obra seria y respetada, sin intentar rebajarla. Don Quijote, en cambio, busca proscribir y exponer los defectos de los libros de caballerías, lo que la distancia de una parodia pura. En cuanto a la sátira, que ataca a personas determinadas, Cervantes se desvinculó explícitamente de ella, y los ataques en Don Quijote se dirigen a tipos de personas o a la locura, no a individuos concretos, siendo la crítica amortiguada y los personajes atacados, secundarios.
¿Una Comedia o una Épica?
La idea de que Don Quijote es una comedia no es tan descabellada como podría parecer. Avellaneda, en su continuación apócrifa, la califica de «casi comedia». Las comedias, según López Pinciano, no debían atacar a personas específicas, sino a la «especie de hombres malos y viciosos», enseñando prudencia mediante la risa. Tratan de personas «comunes» y buscan limpiar el ánimo a través del deleite y la risa, a menudo provocada por lo «feo» o lo «torpe», como las caídas de caballo, de las que abundan en el Quijote. Sin embargo, Cervantes no sigue todas las reglas de la comedia: el Quijote tiene varios estilos, no solo el bajo; sus finales son a menudo tristes y lamentables, y es una obra en prosa mucho más extensa que las comedias teatrales de la época.
La clasificación de Don Quijote como obra épica también ha sido propuesta, dado su carácter heroico y su inclusión en la categoría general de poesía heroica de López Pinciano. Sin embargo, las similitudes con los libros de caballerías son mucho más marcadas que con las epopeyas de Homero o Virgilio. Las acciones, la filosofía y los discursos de Don Quijote se inspiran directamente en los libros de caballerías. Además, Cervantes ya había escrito su épica, el Persiles, y era poco probable que considerara a Don Quijote, tan distinto, como otra obra del mismo género. Los elementos épicos ocasionales en Don Quijote (listas de combatientes, la cueva de Montesinos) son permisibles en un libro de caballerías, que, según el canónigo, puede mostrar elementos épicos, líricos, trágicos o cómicos, dada su libertad de forma.
El Verdadero Corazón: Un Libro de Caballerías Burlesco
La clave para entender el género de Don Quijote reside en que es, esencialmente, un libro de caballerías, pero con un giro fundamental: es un libro de caballerías burlesco. Esta es la principal propuesta de la lectura académica del texto proporcionado. La obra se asemeja a los libros de caballerías en su forma (biografía ficticia, lineal, extensa, compleja, dividida en partes), en su función (pasatiempo y entretenimiento para el lector ocioso, destierra la melancolía) y en su ambientación (naturaleza benévola, idealizada). Lo más importante, sin embargo, es que el tema central son las aventuras caballerescas, narradas por un historiador ficticio (Cide Hamete Benengeli), imitando las convenciones de los libros que satiriza.
El elemento «burlesco» proviene de dos sentidos de la palabra «burla» en la época: algo «fingido» o «contrahecho», y algo que «provoca risa». La vida caballeresca de Don Quijote es una burla en ambos sentidos: su caballería es una invención, su dama (Dulcinea) es imaginaria, y sus «hazañas» no son más que falsedades que provocan la risa de quienes las presencian, como el duque y la duquesa, o el propio Sancho. La obra, al ser burlesca, busca humillar y menospreciar el objeto de su crítica, es decir, los libros de caballerías existentes, a los que considera dañinos y falsos. Cervantes, al crear un libro de caballerías burlesco, pretendía llegar a los lectores de estos libros, que buscaban entretenimiento y que, probablemente, no leerían tratados críticos sobre sus defectos. Era una estrategia inteligente para combatir la locura caballeresca desde dentro del propio género.
Comparativa de Géneros y Don Quijote
Para ilustrar mejor cómo Don Quijote se desmarca de los géneros tradicionales y se consolida como un «libro de caballerías burlesco», podemos observar la siguiente tabla comparativa:
| Característica | Épica Tradicional | Comedia (Siglo de Oro) | Libro de Caballerías (Tradicional) | Don Quijote (Libro de Caballerías Burlesco) |
|---|---|---|---|---|
| Tema Principal | Hazañas heroicas, batallas, grandes figuras. | Vida común, costumbres, situaciones divertidas. | Aventuras caballerescas, amores idealizados, magia. | Aventuras caballerescas, pero con burla y crítica. |
| Personajes | Reyes, nobles, héroes míticos. | Gente común, de clase baja o media. | Caballeros perfectos, damas inmaculadas, gigantes. | Hidalgo enloquecido, labriego sensato, gente del pueblo. |
| Propósito Principal | Enseñar virtudes heroicas, inspirar. | Enseñar prudencia, deleitar con risa. | Entretener, evadir, inspirar fantasía. | Criticar falsedad, deleitar, entretener, instruir mediante el contraste con la realidad. |
| Estilo | Elevado, solemne. | Bajo, coloquial. | Variado, a menudo exagerado. | Múltiples estilos, desde elevado (Don Quijote) hasta coloquial (Sancho). |
| Realismo/Verosimilitud | Idealizado, a veces mítico. | Verosímil en situaciones cotidianas. | Lleno de imposibles, fantasías, magia. | Busca la verosimilitud, contrasta la fantasía con la cruda realidad española. |
| Final | Glorioso o trágico, pero con resolución. | Feliz, a menudo con matrimonios. | A menudo abierto, para continuaciones. | Trágico (muerte de Don Quijote), pero con un mensaje claro. |
La Influencia de 'Tirant lo Blanc': Un Precedente Cómico
Cervantes reconoció la falta de precedentes para una obra como Don Quijote, llamándola una «nueva y jamás vista historia». Sin embargo, encontró una inspiración parcial en Tirant lo blanc (Tirante el blanco), un libro de caballerías que el cura en el escrutinio de la librería elogia como un «tesoro de contento y una mina de passatiempos». Aunque Cervantes creía que su humor no era intencionado, veía en Tirant elementos que contrastaban con la solemnidad de otros libros de caballerías: caballeros cobardes, mujeres poco virtuosas, acciones mundanas (comer, dormir, hacer testamento) en un contexto caballeresco. Esta combinación de lo caballeresco con lo cotidiano y lo cómico en Tirant pudo haber inspirado a Cervantes a crear un humor basado en el contraste entre la conducta caballeresca de Don Quijote y un contexto mundano y realista.
El Realismo Quijotesco: Espejo de una Época
Una de las características más atractivas y complejas de Don Quijote es su realismo, el retrato de la España contemporánea y su gente. Este realismo, aunque no siempre ha sido evaluado globalmente, ha sido elogiado por su exactitud en la descripción de geografía, flora, fauna, costumbres y lenguaje. Se explica, en gran medida, como una respuesta a los libros de caballerías, que estaban llenos de gente y lugares increíbles, fantasías y magia. Cervantes buscó combatirlos y sustituirlos revelando su falsedad y ofreciendo en su lugar la verdad, la realidad, o al menos la verosimilitud. Don Quijote nos ofrece un corte transversal de la sociedad española, con un predominio verosímil de las clases bajas, y diálogos vivos que imitan la conversación real.
La falsedad de la literatura caballeresca se demuestra constantemente por su contraste con la realidad del mundo. En el universo quijotesco, los caballos no vuelan, el yelmo de Mambrino es una simple bacía de barbero, y la cueva de Montesinos está llena de murciélagos, no de caballeros encantados. La «magia» que aparece en la obra se explica por motivos humanos: engaño para beneficio económico o diversión, o para disimular lo que no se ha hecho o no se puede hacer. Solo los ignorantes y los locos son engañados por estas fantasías, lo que refuerza el mensaje de Cervantes de usar la razón.
Placer y Propósito: La Intención de Cervantes
Al ser un libro verosímil, Don Quijote podía proporcionar un placer superior al de los libros de caballerías anteriores. Cervantes buscaba la aprobación de los lectores «discretos», aquellos que podían apreciar el arte y la verosimilitud de su obra. Pero también se dirigía al «vulgo», la mayoría de sus lectores, quienes buscaban «gusto y maravilla» al igual que en los libros de caballerías. Don Quijote logra esto al causar admiración (por la locura o sabiduría de sus personajes) y alegría (a través del humor). Aunque gran parte del humor original se ha perdido con el tiempo, el texto está lleno de referencias a la risa que provocaban las situaciones. Cervantes, con su disposición alegre y su gusto por el humor, encontró en la creación de un libro cómico la estrategia perfecta para atacar los libros de caballerías, exponiendo sus defectos de una manera entretenida y accesible para todos.
Preguntas Frecuentes sobre el Género del Quijote
¿Por qué Cervantes llama a Don Quijote una «historia verdadera» si es ficción?
Cervantes utiliza la expresión «historia verdadera» con ironía. Lo hace para burlarse de los libros de caballerías que, a pesar de sus evidentes fantasías e imposibles, se presentaban como verídicos. Al llamar a Don Quijote «verdadero», Cervantes invitaba al lector a usar su juicio crítico y a reconocer que, si una obra tan evidentemente ficticia como la suya no podía ser real, mucho menos lo serían las fantasías de los libros de caballerías, que eran aún más inverosímiles.
¿Es Don Quijote una sátira?
Aunque Don Quijote contiene elementos de crítica social y literaria, no se clasifica estrictamente como una sátira. La sátira, en la época de Cervantes, solía atacar a personas específicas con nombres y apellidos. Cervantes, en cambio, se enfoca en criticar un tipo de literatura (los libros de caballerías) y un tipo de locura o vicio (la credulidad, la vanidad, la hipocresía) a través de personajes que, si bien pueden tener ecos de la realidad, no son retratos directos de individuos concretos. El objetivo no es tanto la burla personal como la crítica a las costumbres y la educación literaria.
¿Qué significa que Don Quijote sea un «libro de caballerías burlesco»?
Significa que Don Quijote es una obra que, si bien adopta la estructura, los personajes y los temas de un libro de caballerías, lo hace con una intención de burla y crítica. La «burla» tiene un doble sentido: por un lado, la vida caballeresca de Don Quijote es una «falsedad» o «fingimiento» (él cree ser un caballero, pero no lo es); por otro, esta falsedad provoca la «risa» en los lectores y en los personajes que interactúan con él. Cervantes utiliza esta burla para exponer los absurdos e imposibles de los libros de caballerías tradicionales y para ofrecer una alternativa más verosímil y entretenida.
¿Cómo influyó Tirant lo blanc en Don Quijote?
Tirant lo blanc fue un precedente importante porque, a diferencia de otros libros de caballerías, presentaba a sus caballeros y damas en situaciones más mundanas y a veces cómicas (comiendo, durmiendo, etc.), y con defectos más humanos. Aunque el humor en Tirant no siempre era intencionado, Cervantes lo apreció y probablemente se inspiró en su capacidad para introducir elementos cotidianos y ridículos en un contexto caballeresco. Esto le permitió a Cervantes desarrollar el contraste entre la idealizada caballería andante de Don Quijote y la cruda realidad española, generando gran parte del humor de su obra.
¿Por qué el realismo es tan importante en Don Quijote?
El realismo en Don Quijote es fundamental porque sirve como contrapunto a la fantasía y la inverosimilitud de los libros de caballerías que Cervantes quería criticar. Al situar las aventuras de Don Quijote en la España contemporánea, con personajes y situaciones creíbles (a pesar de la locura del protagonista), Cervantes demostraba que la literatura podía ser interesante y deleitable sin recurrir a la magia, los gigantes o los encantamientos. De esta manera, el realismo se convierte en una herramienta para validar la «verdad» literaria sobre la «falsedad» fantástica de los libros que satiriza.
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