18/12/2023
Mario Vargas Llosa, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2010, es una figura polifacética que ha dejado una huella indeleble tanto en la creación literaria como en el análisis crítico. Su obra no solo ha moldeado nuestra percepción de América Latina, sino que su aguda mirada sobre la literatura universal ha ofrecido perspectivas profundas y a menudo controvertidas. Este artículo se adentra en el fascinante mundo de Vargas Llosa, explorando las características distintivas de sus propias novelas y cuentos, y desgranando sus argumentos y comentarios sobre algunos de los autores y textos más influyentes de la historia de la literatura, revelando así su compromiso inquebrantable con la libertad, la justicia social y el poder transformador de la ficción.

- La Obra de Mario Vargas Llosa: Un Espejo de América Latina y del Alma Humana
- Un «Bárbaro en París»: La Influencia Francesa y su Visión del Intelectual Público
- La Agudeza del Crítico: Desentrañando la Literatura Universal
- Sobre Gabriel García Márquez y “Estudio de un Deicidio” (1971)
- Sobre Gustave Flaubert y “La Orgía Perpetua. Comentario a Madame Bovary” (1975)
- Sobre Jeanot Martorell y “Carta de Batalla por Tirant lo Blanc” (1969)
- Sobre Víctor Hugo y “Los Miserables” (2004)
- Sobre Albert Camus y “La Moral de los Límites” (1975)
- Sobre Juan Carlos Onetti y “El Viaje a la Ficción” (2008)
- Sobre Azorín y sus “Reflexiones” (1996)
- Autores de “La Verdad de las Mentiras” (1990)
- Preguntas Frecuentes sobre la Obra y Crítica de Vargas Llosa
- Conclusión: El Legado de un Reformador y Denunciante
La Obra de Mario Vargas Llosa: Un Espejo de América Latina y del Alma Humana
Las novelas de Vargas Llosa son, en sí mismas, un vasto fresco de la historia y la sociedad latinoamericana, especialmente la peruana, así como una exploración profunda de la condición humana. Per Wästberg, presidente del Comité Nobel, lo describió como un autor cuya escritura “ha dado forma a nuestra imagen de Sudamérica y tiene su propio capítulo en la historia de la literatura contemporánea. En sus primeros años, fue un renovador de la novela, hoy, un poeta épico”.
Novelas que Marcaron una Época
Desde sus inicios, Vargas Llosa se propuso desentrañar las complejidades de su entorno, utilizando la ficción como una herramienta para el cuestionamiento social y político:
- Conversación en La Catedral: Considerada por muchos como su obra cumbre y la novela que, según él mismo, “me hizo escritor”. Con la icónica pregunta “¿En qué momento se había jodido el Perú?”, la novela explora la decadencia moral y política de la sociedad peruana bajo la dictadura de Manuel A. Odría, mezclando lo alto y lo bajo, lo puro y lo inmoral en diálogos complejos. Carlos Fuentes la calificó de manera hiperbólica como “la única novela política de América Latina”, destacando su maestría en resistir el paso del tiempo.
- La Ciudad y los Perros: Publicada en 1962, esta novela es una de las primeras del Boom latinoamericano y una crítica feroz a la rigidez y corrupción del ambiente militar. Ambientada en el Colegio Militar Leoncio Prado, expone las tensiones, miserias, pactos y traiciones de sus personajes, sirviendo como una analogía de la podredumbre en el Perú de Odría. Es una suerte de Juvenilia desencantada que desmitifica la supuesta pureza de las fuerzas castrenses.
- Los Jefes / Los Cachorros: Este volumen reúne dos cuentos largos que funcionan como un díptico sobre la adolescencia. “Los jefes”, su primer relato publicado, narra una huelga estudiantil en el Liceo Militar, mientras que “Los cachorros” es una historia demoledora sobre la inmadurez y las consecuencias de un incidente traumático, que puede interpretarse como una alegoría de la incapacidad de la sociedad peruana para avanzar tras la “mordida” de la dictadura.
- Pantaleón y las Visitadoras: Esta novela marca un giro hacia el humor en la obra de Vargas Llosa. Con un tono irónico y satírico, narra la absurda misión del Capitán Pantaleón Pantoja, encargado de organizar un servicio de prostitutas para los soldados en la Amazonía, revelando el reverso de la trama en el relato oficial de los militares y la hipocresía institucional.
- La Tía Julia y el Escribidor: Con un marcado carácter autobiográfico, esta novela explora su primer y tumultuoso matrimonio con su tía política, Julia Urquidi, diez años mayor que él. Paralelamente, se desarrolla la historia de un libretista de radioteatros que influye en el joven protagonista, Mario, convirtiendo la obra en una novela de aprendizaje sobre la forja de un escritor.
- Los Vientos: Publicado en 2020, este cuento generó controversia por sus aparentes alusiones personales a su separación de Isabel Preysler. Sin embargo, más allá de los entretelones sentimentales, es una profunda crítica a la tecnología, la política contemporánea, las relaciones juveniles y el estado del arte, reflejando la visión de un hombre mayor que observa el mundo con desilusión pero sin perder su agudeza intelectual.
En conjunto, sus obras demuestran un «dominio de las estrategias narrativas» y una «prosa tan bella como eficaz», como señala Darío Villanueva, consolidándolo como un escritor capaz de «seducir amablemente a una gran masa de lectores contándoles historias llenas de sentido».
Un «Bárbaro en París»: La Influencia Francesa y su Visión del Intelectual Público
La relación de Vargas Llosa con la cultura francesa es fundamental para comprender su desarrollo como escritor e intelectual. Su libro “Un bárbaro en París” celebra esta devoción, que lo llevó a creer que solo en la capital francesa podría convertirse en el escritor que anhelaba ser. La literatura de autores como Dumas y Flaubert lo inclinó hacia el realismo, mientras que las ideas de Sartre, Camus, Bataille, Aron y Revel le mostraron el camino para ser un intelectual público comprometido.
Esta formación le brindó la certeza de que cualquier escritor latinoamericano, incluso uno nacido en la provincia peruana, podía y debía participar activamente en los asuntos políticos, culturales y sociales de su época, nutriéndose de sólidas tradiciones literarias y filosóficas. Como bien indica Carlos Granés, “Buscando a Francia, Vargas Llosa encontró su país natal y el mundo entero”, lo que culminó con su ingreso en la prestigiosa Academia Francesa como el primer autor de lengua extranjera en recibir tal honor.
La Agudeza del Crítico: Desentrañando la Literatura Universal
La faceta crítica de Vargas Llosa es tan vasta y significativa como su obra de ficción. Sus comentarios no son meras reseñas, sino profundos análisis que revelan su ideología, su humanismo y su incesante búsqueda de la verdad y la libertad. A continuación, un recorrido por sus argumentos y reflexiones sobre diversos autores:
Sobre Gabriel García Márquez y “Estudio de un Deicidio” (1971)
En este temprano estudio, Vargas Llosa analiza la obra de su entonces amigo Gabriel García Márquez. Destaca el amor de García Márquez por su pueblo natal como un factor clave en su impronta literaria. Vargas Llosa explora la influencia de autores disímiles como Ernest Hemingway (señalando un homenaje explícito en “Un hombre ha muerto de muerte natural”) y William Faulkner (especialmente en “La Hojarasca” y la estructura funcional del universo macondiano). Observa un paralelismo entre el ficticio Macondo de García Márquez y el Joanapatawah de Faulkner, y profundiza en personajes emblemáticos como Aureliano Buendía y Úrsula Iguarán.

Sobre Gustave Flaubert y “La Orgía Perpetua. Comentario a Madame Bovary” (1975)
Vargas Llosa confiesa que “Madame Bovary” lo hechizó desde la primera lectura. Critica la persistencia de tabúes sociales que niegan el derecho al placer, ironizando incluso sobre la Iglesia. Destaca el “fetichismo del botín” en la novela y el genio de Flaubert al crear en Emma Bovary la mejor demostración de la verdad sobre la mujer infractora y rebelde que termina en el suicidio. Para Vargas, Emma Bovary es un reflejo de la vida del propio Flaubert y de sus amantes, y señala las fuentes literarias de la novela en “El Quijote” (por la inadaptación a la vida por la imaginación), Balzac (por la actitud sentimental) y Chateaubriand.
Sobre Jeanot Martorell y “Carta de Batalla por Tirant lo Blanc” (1969)
Vargas Llosa considera esta obra una cumbre en su género, recordando que Cervantes la elogió como “el mejor libro del mundo”. Analiza cómo este género de novelas de caballería fue perseguido por la Inquisición, lo que Vargas interpreta como un “miedo a la imaginación, fuente de toda rebelión”. Martorell es para él “el primero de la estirpe de los suplantadores de Dios”, una línea que continuaron autores como Fielding, Balzac y Faulkner.
Sobre Víctor Hugo y “Los Miserables” (2004)
En “La Tentación de lo Imposible”, Vargas Llosa profundiza en el sentido histórico, político y literario de “Los Miserables”. Resalta la figura de Jean Valjean, un hombre de “todas las valentías, todas las virtudes, todos los heroísmos, todas las santidades”. Critica el determinismo presente en la frase de Hugo “la vena negra del destino reaparece siempre”, ya que para Vargas, esto renegaría de la libertad humana. Denuncia las condiciones de miseria parisina y la falta de lucha de clases en la novela, señalando contradicciones en el narrador. También cuestiona la falta de contenido ideológico y finalidad política en el levantamiento de 1832, viendo en él más una teatralidad y la pasividad de rebeldes dispuestos a morir sin usar sus armas. A pesar de esto, subraya que la meta de Hugo no es el cielo, sino la tierra y la sociedad, y que Vargas Llosa mismo es un “impenitente denunciante de la injusticia, blandiendo siempre la espada de la libertad”.
Sobre Albert Camus y “La Moral de los Límites” (1975)
Vargas Llosa dedica un profundo estudio a Camus, destacando su origen humilde y su amor por la naturaleza, que contrasta con la “idolatría por la historia” de otros intelectuales de su generación. Para Camus (y Vargas Llosa), una interpretación meramente ideológica de la condición humana es peligrosa, llevando a totalitarismos. Las ideologías, concluye, conducen a la esclavitud y al crimen, por lo que la moral debe someterse a la política. Vargas Llosa elogia la defensa de la libertad y la belleza de Camus, y su “utopía relativa” que rechaza tanto al cristianismo como al marxismo por “rebajar la dignidad humana”.
En “El Extranjero”, Vargas Llosa ve una metáfora de la sinrazón del mundo, con Meursault como encarnación del hombre arrojado a una vida sin sentido. La novela es un alegato contra la tiranía de las convenciones y la mentira social, y una denuncia de las insuficiencias de la administración de justicia y las “suciedades del periodismo”. Aunque el lector pueda tener sentimientos encontrados, la novela convence de que el mundo “está mal hecho y que debería cambiar”.

En “Entre Sartre y Camus”, Vargas Llosa relata su propio viraje ideológico, de admirador de Sartre a comulgar con el reformismo libertario de Camus. Describe la célebre polémica de 1952, donde Sartre aceptaba que la historia estuviera “llena de barro y de sangre” como una realidad ineludible, mientras Camus denunciaba que el fin no podía justificar medios salvajes, descalificando al socialismo si recurría al crimen y al terror. Para Vargas, esta polémica plantea la eterna pregunta: ¿Reforma o revolución? ¿Historia o moral? ¿La sociedad es la reina o el individuo es el rey? Vargas Llosa se inclina por Camus, defendiendo la libertad individual y la justicia social.
Sobre Juan Carlos Onetti y “El Viaje a la Ficción” (2008)
Vargas Llosa traza una semblanza de Onetti, destacando su autenticidad y su visión de los rioplatenses como “indiferentes morales”. En “El infierno tan temido”, ve una “inquietante exploración del fenómeno de la maldad humana”, con la venganza de la esposa frígida como eje. Más allá de la trama, Vargas Llosa denuncia el subdesarrollo como un “estado de ánimo” de inutilidad y frustración, que puede llevar al radicalismo revolucionario. En “Juntacadaveres”, el cierre de un prostíbulo por la pobreza se convierte en una “mitología de burdel” que ilustra el subdesarrollo social, económico y cultural de Santa María. Onetti, para Vargas, es un severo crítico de la realidad social.
Sobre Azorín y sus “Reflexiones” (1996)
En su discurso de ingreso a la Real Academia de la Lengua, Vargas Llosa eligió a Azorín para dar nombre a su silla. Elogia “La Ruta de Don Quijote” como una obra “hechicera” y a Azorín como un “elegante artesano” que “inmovilizó el mundo” con su prosa intemporal. Destaca su “sangrienta crítica al régimen parlamentario” en “Parlamentarismo español”, disfrazada de ingenio e ironía. Aunque ve “Pueblo” y “El caballero inactual” como “literatura de evasión”, valora la sutil premonición de una revolución formal. Lo más notable es su comentario sobre “El buen juez”, donde un juez hace justicia “apartándose de la ley, pero con arreglo a su conciencia”, lo que Vargas Llosa interpreta como una denuncia de cómo la ley rígida puede llevar a la injusticia. La devoción de Vargas por Azorín, a pesar de sus estilos opuestos, es para él la “fatídica ley de la atracción de los contrarios”.
Autores de “La Verdad de las Mentiras” (1990)
En esta obra, Vargas Llosa evalúa veinticinco novelas fundamentales del siglo XX, ofreciendo una ventana a su pensamiento crítico:
| Autor y Obra | Argumento/Crítica de Vargas Llosa | Temas Destacados por Vargas Llosa |
|---|---|---|
| Ernest Hemingway - "París era una fiesta" | Identificación con el joven escritor, convivencia entre acción y literatura. | Desorden, libertad, autoexigencia, el “fuego sagrado” de la creación. |
| Saul Bellow - "Herzog" | Critica el exceso de citas. Elogia el drama psicológico. | Muerte lenta de la cultura humanista en la civilización industrial, choque de tradición judía con cultura moderna. |
| Heinrich Böll - "Opiniones de un payaso" | Descripción maquiavélica de la política. | Crítica a ex-dirigentes nazis en el "milagro alemán", apoyo de la Iglesia, explotación de inmigrantes. |
| Aleksander Solzhenitsyn - "Un día en la vida de Ivan Denisovich" | Testimonio político sobre las ignominias del socialismo. | Genocidio estalinista, sufrimiento en campos de concentración, realismo riguroso. |
| Vladimir Nabokov - "Lolita" | Novela provocadora, escandalosa pero no pornográfica. | Cuestiona la conducta del padrastro, prudencia en su crítica moral, elogia el nivel literario. |
| Boris Pasternak - "El Doctor Zhivago" | Denuncia la "estupidez inquisitorial" del régimen soviético. | La indefensión del individuo frente a la historia, la neutralidad como defensa de la soberanía individual, anticollectivismo. |
| Günter Grass - "El tambor de hojalata" | Primera obra en diseccionar críticamente el pasado nazi. | La vida como desorden y absurdo, la poesía intensa, el mundo pletórico, la necesidad del telón de fondo colectivo. |
| Yasunari Kawabata - "La casa de las bellas durmientes" | Desafíos de la traducción cultural. | Crítica al liberalismo sexual, debilitamiento del control social, la Iglesia contribuyendo a “desbocar” instintos (premonición de escándalos). |
| Giuseppe Tomasi di Lampedusa - "El Gatopardo" | La hipocresía política: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". | Fatalismo histórico ("no hay historia, ni causalidad, ni progreso"), la inmovilidad del tiempo. |
| Doris Lessing - "El cuaderno dorado" | Explora la liberación de la mujer, psicoanálisis, estalinismo, sexualidad. | Denuncia a la sociedad industrial moderna que aliena, la insatisfacción de las relaciones casuales. |
| Thomas Mann - "La muerte en Venecia" | La obra como un "llamado al abismo", gobernada por el "instinto de la muerte". | El sexo como territorio de los demonios, la transformación existencial, la presencia del "bípede antropoide" salvaje en el hombre. |
| James Joyce - "Dublineses" | Objetividad del escritor, la ciudad como protagonista. | La traición a la realidad de Dublín, la hipocresía social, el nacionalismo, la función represiva de la Iglesia. |
| John Dos Passos - "Manhattan Transfer" | Descripción fiel y sincera de Nueva York como "capital del enjambre y la destrucción", un "Moloch moderno". | Egoísmo, hipocresía, codicia, materialismo, visión premonitoria de la "hecatombe" social y económica (anterior a George W. Bush), inspiración para Sartre. |
| Virginia Woolf - "La Señora Dalloway" | La vida intensa de lo banal desde una perspectiva femenina. | Denuncia de la crueldad de la guerra y sus consecuencias psicológicas (suicidio del soldado). |
| Scott Fitzgerald - "El Gran Gatsby" | Un mundo moderno donde conviven ricos y pobres, arte y mal gusto, honestidad y rufianes. | La sociedad injusta e implacable donde "las razones del bolsillo prevalecerán siempre sobre las del corazón", la fragilidad de las apariencias. |
| Herman Hesse - "El lobo estepario" | Ícono de los jóvenes rebeldes, condena el materialismo y la sociedad industrial. | Fascinación por la naturaleza, música, estupefacientes, incompatibilidad entre el individuo y el mundo burgués, la mujer como elemento terapéutico. |
| Aldous Huxley - "Un mundo feliz" | La planificación totalitaria del Estado que es superior al individuo. | La desaparición de la libertad en una vida planificada, la deshumanización del mundo "purificado", la utopía producto del miedo. |
| Arthur Miller - "Trópico de Cáncer" | Anarquía efervescente, el arte de transmutar lo vulgar y sucio. | El rechazo frontal a la sociedad moderna en nombre del individuo, la vitalidad rabelesiana, la dignidad estética de la grosería. |
| Elias Canetti - "Auto de fe" | Un mundo en desintegración, sin lógica racional. | Falta de solidaridad, jerarquías estrictas, guerras discretas, la revelación de los "demonios humanos" ocultos en la intimidad. |
| Graham Greene - "El poder y la gloria" | Dramatiza el antagonismo entre poder y fe. | La injusticia social, la Iglesia como cómplice del abuso, la falsa utopía de construir el paraíso en la tierra a costa de la violencia, el derecho a la esperanza. |
| Alberto Moravia - "La Romana" | Conciencia social del intelectual comprometido, el sexo como instrumento crítico. | La Italia fascista, la pobreza que "encallece y degrada" al ser humano, la iniquidad social que lleva a la prostitución. |
| John Steinbeck - "Al Este del Edén" | Novela sobre el terror, con una trama siniestra y personajes hijos del horror. | La referencia satánica, el aura de religiosidad, los personajes de estirpe bíblica, la intención de parafrasear el Viejo Testamento. |
| Max Frisch - "No soy Stiller" | La pregunta sobre si es "terrible ser suizo" debido a la monotonía y el conformismo. | La infelicidad de la prosperidad sin pasión, la mediocridad social, la "pasión de lo imposible" como motor literario, pero con la preferencia de la vida aburrida sobre la miseria del Tercer Mundo. |
Preguntas Frecuentes sobre la Obra y Crítica de Vargas Llosa
¿Cuál es la postura política de Mario Vargas Llosa reflejada en su crítica literaria?
Mario Vargas Llosa se define como un liberal reformista. Su crítica literaria consistentemente denuncia los totalitarismos, el autoritarismo, la injusticia social y cualquier forma de represión que atente contra la libertad individual. Su evolución del socialismo de Sartre al reformismo libertario de Camus es un ejemplo clave de su compromiso con la libertad como valor supremo, por encima de cualquier ideología dogmática.
¿Cómo influyó la cultura francesa en su desarrollo como escritor y crítico?
La cultura francesa fue fundamental. En París, Vargas Llosa encontró el ambiente intelectual que le permitió consolidarse como escritor. Autores como Flaubert lo inclinaron hacia el realismo, mientras que pensadores como Sartre y Camus le sirvieron de modelo para ser un intelectual público. Esta inmersión lo convenció de que un escritor latinoamericano podía participar activamente en debates globales, trascendiendo las fronteras geográficas y culturales.

¿Qué temas recurrentes se encuentran en sus propias novelas?
En sus novelas, Vargas Llosa explora la política, la dictadura, la corrupción (especialmente en Perú), la violencia, la memoria, la formación de la identidad, el amor y la sexualidad. A menudo, utiliza múltiples puntos de vista y estructuras narrativas complejas para ofrecer una visión multifacética de la realidad.
¿Hay alguna contradicción entre su vida personal y sus críticas literarias?
La vida personal de Vargas Llosa, como la de cualquier figura pública, ha sido objeto de escrutinio. Sin embargo, su obra y sus críticas se mantienen firmes en sus principios de libertad y denuncia de la injusticia. Aunque algunas de sus novelas tienen un fuerte componente autobiográfico, él mismo ha negado que sus ficciones sean meros reflejos de su vida, usándolas más bien como un trampolín para explorar temas universales y críticas sociales.
¿Por qué Vargas Llosa es considerado un "renovador de la novela"?
Se le considera un renovador por su audacia formal y su experimentación narrativa. Introdujo técnicas como los vasos comunicantes, el caleidoscopio, el dato escondido y la caja china, que rompían con las estructuras tradicionales del relato. Su capacidad para entrelazar diferentes planos temporales, espaciales y de conciencia en una misma narración enriqueció enormemente el panorama de la novela latinoamericana y universal.
Conclusión: El Legado de un Reformador y Denunciante
Mario Vargas Llosa se erige como una figura indispensable para comprender el panorama literario y social del siglo XX y XXI. Su capacidad para entrelazar la ficción con una profunda reflexión sobre la realidad política y social lo ha convertido en un denunciante incansable de las injusticias y los abusos de poder. Ya sea a través de las historias de su natal Perú, o mediante la disección de la obra de otros grandes autores, Vargas Llosa ha mantenido siempre la libertad como su bandera, abogando por un humanismo crítico que no se resigna ante la miseria o la opresión.
Su legado reside no solo en la brillantez de su prosa y la complejidad de sus tramas, sino en su valiente invitación a la reflexión, a la crítica y a la búsqueda constante de un mundo más justo y libre. Su obra es un testimonio de cómo la literatura puede ser, al mismo tiempo, una forma de arte sublime y una poderosa herramienta para transformar la conciencia social.
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