07/06/2023
La icónica portada del Leviatán de Thomas Hobbes no es meramente una ilustración; es una declaración filosófica y política por derecho propio, una síntesis visual de la compleja teoría del Estado que Hobbes desentraña en su obra cumbre. Publicado en 1651, este frontispicio se ha convertido en uno de los emblemas más reconocibles de la filosofía occidental, encapsulando la visión de un poder soberano indispensable para la paz y la seguridad de la humanidad. La imagen, cargada de simbolismo, nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder, la formación de la sociedad y el papel del Estado en la vida de los individuos.

- La Portada del Leviatán: Un Manifiesto Visual del Poder
- El Leviatán: La Teoría Política de un “Dios Mortal”
- El Temible “Estado de Naturaleza”: Cuando el Hombre es un Lobo para el Hombre
- El Contrato Social: La Génesis del Poder Soberano
- Otras Contribuciones Filosóficas de Thomas Hobbes
- Preguntas Frecuentes sobre el Leviatán de Hobbes
- ¿Qué simboliza la figura del Leviatán en la portada de la obra de Hobbes?
- ¿Por qué Thomas Hobbes llamó a su obra principal "Leviatán"?
- ¿Cuál es la frase latina que acompaña el dibujo de la portada del Leviatán?
- ¿Cómo se relaciona el Leviatán con el concepto del "estado de naturaleza" de Hobbes?
- ¿Qué otros textos importantes sobre el Estado escribió Thomas Hobbes además del Leviatán?
La Portada del Leviatán: Un Manifiesto Visual del Poder
El dibujo que adorna la portada del Leviatán es tan célebre como el texto que acompaña. Bajo el imponente lema en latín “Non est potestas Super Terram quae Comparetur”, que significa “en la tierra no es nadie comparable” o “no existe ningún poder sobre la tierra que pueda comparársele”, se despliega una figura gigantesca y coronada. Esta figura, que representa al Leviatán mismo, es el Estado omnipotente, modelado con forma humana y compuesto, de manera fascinante, por incontables individuos que miran hacia su cabeza. Este detalle es crucial, ya que simboliza que el poder del Estado emana de la multitud de sus ciudadanos, quienes mediante un pacto social han consentido en formar esta entidad superior.
El Leviatán se alza majestuoso sobre un paisaje que abarca ciudades y aldeas, así como un mar surcado por naves comerciales, sugiriendo su dominio sobre toda la esfera de la vida humana. En sus manos, sostiene los dos símbolos fundamentales de su autoridad. En la mano derecha empuña una espada, que simboliza el poder político y militar del Estado. Este poder es el que triunfa sobre las guerras y los conflictos armados, representados en una columna a la izquierda de la figura principal. Aquí, cinco pictogramas detallan la brutalidad de la guerra: una fortaleza, cañones, mosquetes, banderas y tambores, e incluso una escena de batalla con infantería y caballería. La espada del Leviatán es la fuerza coercitiva que garantiza la paz interna y la defensa externa.
En la mano izquierda, el Leviatán sostiene un báculo episcopal, símbolo del poder espiritual. Este báculo representa la autoridad del Estado sobre las disputas de carácter religioso y filosófico, que Hobbes consideraba una fuente peligrosa de guerra civil. En la columna de la derecha, cinco pictogramas ilustran la "guerra civil de las palabras": la Iglesia, una mitra obispal, anatemas (excomuniones), las armas lógicas empleadas en las disputas de teólogos y filósofos, y un concilio religioso. El báculo simboliza que el Estado debe tener la última palabra incluso en asuntos de fe para mantener la unidad y el orden social. La corona que adorna la cabeza del Leviatán, por su parte, es el emblema definitivo de la soberanía absoluta del Estado.
Directamente debajo de esta figura monumental, se encuentra el título completo de la obra: “Leviathan or the Matter, Forme, and Power of a Common - Wealth Ecclesisticall and Civil. By Thomas Hobbes of Malmesbury", publicado en Londres por Andrew Crooke en 1651. Esta portada no solo es un adorno, sino una profunda declaración sobre la naturaleza y la necesidad del poder estatal según Hobbes.
El Leviatán: La Teoría Política de un “Dios Mortal”
El nombre "Leviatán" proviene de un monstruo gigantesco e invencible mencionado en el Libro de Job de la Biblia, una criatura de poder inigualable. Hobbes adopta este nombre para su obra para ilustrar la magnitud del poder que, a su juicio, debe poseer el Estado. Para Hobbes, el Estado es un “gran organismo compuesto por todos los individuos que forman la comunidad”, un gigantesco hombre artificial que nace de la voluntad y el acuerdo de los hombres.
A diferencia de las teorías que postulaban el origen divino del poder, Hobbes argumenta que la autoridad del gobernante no emana de Dios, sino que tiene un origen estrictamente social y racional. Es el resultado de un contrato, un pacto entre los hombres. Su filosofía política, aunque defiende la monarquía absoluta, se basa en la idea de que cada individuo posee derechos naturales, y que la sociedad surge de la necesidad de proteger esos derechos y garantizar la seguridad.

El Temible “Estado de Naturaleza”: Cuando el Hombre es un Lobo para el Hombre
Para comprender la necesidad del Leviatán, es crucial entender la visión de Hobbes sobre el “estado de naturaleza”. Antes de la existencia de cualquier sociedad organizada o Estado, Hobbes imaginaba una condición en la que el hombre carecía de leyes, de estructuras de gobierno y, por ende, de cualquier limitación a su libertad. Sin embargo, esta libertad ilimitada no conducía a la felicidad, sino a una continua inseguridad. Hobbes sostenía que, en este estado, el hombre es inherentemente egoísta, guiado por el simple instinto de conservación y un insaciable deseo de dominio sobre los demás. Esta situación se resume en su famosa frase: “homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre).
En un mundo sin un poder común que imponga el orden, la vida del hombre sería “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”. La constante amenaza de la violencia, la ausencia de propiedad segura y la falta de confianza mutua harían imposible cualquier progreso, arte o conocimiento. La única ley sería la fuerza, y la única aspiración, la supervivencia a toda costa. Esta guerra civil permanente, esta lucha de todos contra todos, es el escenario que el Leviatán está diseñado para evitar.
La única vía para escapar de la miseria del estado de naturaleza es, según Hobbes, mediante un contrato social. Este no es un pacto entre el pueblo y un gobernante, sino un acuerdo “de cada uno con cada uno” para ceder parte de su libertad y sus derechos individuales a una autoridad soberana. Este gobernante, ya sea un monarca o una asamblea (aunque Hobbes favorecía la monarquía absoluta por su eficiencia), se convierte en el depositario de los derechos de la colectividad. A cambio de esta cesión de libertad, los hombres ganan el bien más preciado: la seguridad y la paz.
El Estado, este Leviatán artificial, es, por tanto, engendrado por el propio hombre, no es una creación divina ni natural. Es una máquina compleja diseñada para defender al hombre natural de sí mismo y de la guerra civil. Su poder debe ser absoluto e indivisible, porque cualquier división del poder llevaría a conflictos y, en última instancia, al retorno al estado de naturaleza. Sin embargo, Hobbes introduce una condición crucial: si el gobernante no es capaz de proporcionar seguridad a la colectividad, los miembros de esta pueden considerar roto el pacto y, en teoría, deponerlo. El Leviatán es, en palabras del propio Hobbes, “el dios mortal al que debemos, bajo el Dios inmortal, nuestra paz y nuestra defensa”.
Otras Contribuciones Filosóficas de Thomas Hobbes
Aunque el Leviatán es, sin duda, su obra más influyente y conocida, Thomas Hobbes dedicó gran parte de su vida al estudio de la política y el Estado, plasmando sus ideas en otros textos fundamentales. Entre ellos destacan:
- Los elementos de la ley natural y política (The Elements of Law, Natural and Politic), publicado en 1640. Esta obra fue un precursor de muchas de las ideas que más tarde desarrollaría en el Leviatán, explorando la naturaleza humana y la necesidad de un gobierno fuerte.
- De Cive (Del Ciudadano), publicado en 1642. Escrito en latín y considerado una de sus obras más sistemáticas, profundiza en la filosofía política de Hobbes, dividiéndola en secciones sobre la libertad, el imperio y la religión, sentando las bases de su teoría del Estado y la obediencia civil.
Estos textos complementan y enriquecen la comprensión de la visión hobbesiana sobre el Estado, la sociedad y la naturaleza humana, mostrando una evolución en su pensamiento que culminaría en la monumental obra de 1651.
Preguntas Frecuentes sobre el Leviatán de Hobbes
¿Qué simboliza la figura del Leviatán en la portada de la obra de Hobbes?
La figura del Leviatán en la portada simboliza el Estado omnipotente, formado por el contrato social de los individuos. Su cuerpo compuesto por personas, su corona, espada (poder político) y báculo (poder espiritual) representan su autoridad absoluta e indivisible, necesaria para garantizar la paz y la seguridad, superando tanto las guerras armadas como las disputas ideológicas.

¿Por qué Thomas Hobbes llamó a su obra principal "Leviatán"?
Hobbes eligió el nombre "Leviatán" en referencia a un monstruo marino gigantesco e invencible mencionado en la Biblia (Libro de Job). Lo utilizó como una metáfora para describir la inmensidad y el poder incomparable del Estado, una entidad artificial creada por los hombres para evitar el caos del estado de naturaleza y asegurar su supervivencia y bienestar.
¿Cuál es la frase latina que acompaña el dibujo de la portada del Leviatán?
La frase latina es "Non est potestas Super Terram quae Comparetur", que se traduce como "en la tierra no es nadie comparable" o "no existe ningún poder sobre la tierra que pueda comparársele". Esta inscripción subraya la idea central de Hobbes sobre la necesidad de un poder estatal sin parangón para mantener el orden y la paz.
¿Cómo se relaciona el Leviatán con el concepto del "estado de naturaleza" de Hobbes?
El Leviatán es la solución de Hobbes al "estado de naturaleza", una condición hipotética en la que los seres humanos viven sin leyes ni gobierno, dominados por el egoísmo y la constante amenaza de violencia ("homo homini lupus"). El Estado (Leviatán) es creado mediante el contrato social para poner fin a esta guerra de todos contra todos, proporcionando seguridad y orden a cambio de la libertad ilimitada de los individuos.
¿Qué otros textos importantes sobre el Estado escribió Thomas Hobbes además del Leviatán?
Además del Leviatán (1651), Hobbes escribió otras obras significativas sobre filosofía política. Entre ellas se encuentran "Los elementos de la ley natural y política" (The Elements of Law, Natural and Politic), publicado en 1640, y "De Cive" (Del Ciudadano), publicado en 1642. Ambos textos exploran y desarrollan las ideas fundamentales que culminarían en su magnum opus.
En resumen, la portada del Leviatán de Thomas Hobbes es mucho más que una simple ilustración; es una poderosa representación visual de su filosofía política. Simboliza un Estado todopoderoso, forjado por la voluntad de los hombres para escapar del caos y la violencia inherentes al estado de naturaleza. Este "dios mortal", con su espada y su báculo, es la encarnación de la paz y la seguridad que solo un poder soberano indivisible puede garantizar. La obra y su emblemática imagen continúan siendo un pilar fundamental en el estudio de la teoría política, invitándonos a reflexionar sobre la delicada balanza entre la libertad individual y la autoridad necesaria para la coexistencia social.
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