24/09/2023
El beso, ese gesto universal que trasciende culturas y épocas, ha sido una fuente inagotable de inspiración para artistas de todas las disciplinas. Desde la literatura más profunda hasta las melodías que nos hacen vibrar, el acto de besar encierra significados que van más allá de lo físico, explorando el amor, la pasión, el desengaño y la conexión humana. En este artículo, nos adentraremos en el fascinante universo de cómo el beso ha sido inmortalizado en diversas obras publicadas, desde textos teológicos que exploran su dimensión espiritual, hasta libretos de zarzuelas clásicas que narran amores prohibidos, y letras de canciones que resuenan en el corazón popular. Exploraremos la riqueza y la diversidad de estas creaciones, comprendiendo cómo el papel de los libros y el arte de la palabra escrita, en sus múltiples formas, nos conectan con las emociones más intrínsecas del ser humano.

En el ámbito de la literatura que aborda el tema del beso con una profundidad inusual, destaca la obra 'Sáname con tu boca. El arte de besar', escrita por el arzobispo Víctor 'Tucho' Fernández. Publicado por la editorial Lumen en 1995, dentro de su colección 'Vida feliz', este libro breve se propone como una guía para 'besar mejor' y 'liberar lo mejor del ser en un beso'. Lo que hace a esta obra particularmente notable es su autoría, ya que Víctor Fernández ha sido recientemente elegido por el Papa Francisco como su colaborador de más estrecha confianza para asistirle en la administración del Vaticano, asumiendo el liderazgo del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Este nombramiento pone en relieve la trayectoria y el pensamiento de Fernández, quien, además de ser arzobispo de La Plata desde 2018, ha sido formador del Seminario de Río Cuarto, párroco de 'Santa Teresita', y rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina, siendo además el primer sacerdote ordenado en un rol de jerarquía por el propio Papa Francisco en 2013.
La perspectiva de 'Tucho' Fernández sobre el beso es profundamente espiritual y reveladora. Para él, el beso de los labios es la 'expresión sensible de un beso espiritual', una unión íntima que, por un instante, derriba todas las barreras entre dos personas. Incluso va más allá, afirmando que 'también podemos besar a Dios', elevando el acto a una dimensión trascendente. El autor enfatiza que un matrimonio con 'mucho sexo, mucha satisfacción sexual, pero pocos besos como la gente, o con besos que no dicen nada, está cavando, con cada unión sexual, la tumba de amor', llevando a la rutina, el cansancio y el hastío. Esta visión subraya la importancia de la ternura, la admiración y la contemplación mutua en la relación de pareja, elementos que se condensan perfectamente en un beso.
El libro también se sumerge en los 'caminos para llegar al beso', incluyendo el hablar, tocarse, mirarse, y la creación de encuentros, todos ellos pasos hacia ese contacto físico y espiritual. Fernández critica las concepciones materialistas que reducen el beso a una mera energía física o a un preliminar del acto sexual, citando a Sigmund Freud como ejemplo de quien 'reduce todas las inclinaciones del afecto al acto sexual'. En contraste, 'Tucho' argumenta que el beso es un acto de intimidad tan profundo que 'muchas prostitutas se prestan a todo tipo de juegos sexuales, pero no se deja besar por cualquiera'. Para él, el beso es un acto que requiere 'atrevimiento, confianza y un permiso especial', así como una 'pureza de intención' para no invadir la intimidad del otro.
Además de sus reflexiones, el arzobispo Fernández entrelaza poesía y referencias artísticas en su obra. Indaga en cómo el arte, desde Cupido hasta 'El beso' de Gustav Klimt, ha representado este gesto. Cita a poetas clásicos y contemporáneos que han explorado el beso en sus versos, como Catulo con su famoso 'Dame mil besos, mi amor, y luego cien...', o Gustavo Adolfo Bécquer y Miguel Hernández, quienes describen el ansia y la necesidad imperiosa de besar. Pablo Neruda, según Fernández, ve el beso como 'la mejor manera para hablar del amor', una forma infinita y bella. Incluso Mario Benedetti y William Shakespeare, con fragmentos de 'Romeo y Julieta', enriquecen esta exploración literaria. El propio Víctor Fernández incluye versos poéticos de su autoría, invitando a besar 'más lento' para que un 'rayo divino' invada la boca, buscando 'quitarme el miedo, para darme la paz y el amor que me negaron'. Este libro es un testimonio de cómo un tema aparentemente simple puede ser desglosado con una profundidad que abarca lo teológico, lo psicológico y lo poético, ofreciendo una lectura enriquecedora sobre uno de los gestos más antiguos y significativos de la humanidad.

Cambiando de forma literaria, pero manteniendo el hilo conductor de las pasiones humanas, nos encontramos con 'Los Gavilanes', una zarzuela en tres actos y cinco cuadros que representa la cumbre del género lírico español. Estrenada en el Teatro de la Zarzuela la noche del 7 de diciembre de 1923, esta obra es el fruto de la colaboración entre José Ramos Martín, autor del libreto en prosa, y el maestro Jacinto Guerrero, compositor de la música. La zarzuela, como género, es una forma fascinante de 'libro' escénico, donde la trama se desarrolla a través de diálogos hablados y números musicales, ofreciendo una experiencia completa que combina teatro, música y canto.
La acción de 'Los Gavilanes' se sitúa en una aldea de la Provenza francesa en el año 1840, un escenario idílico que contrasta con los dramas que se desatan entre sus personajes. La trama central gira en torno a Juan, un hombre que regresa a su aldea natal después de muchos años en Perú, donde ha amasado una gran fortuna. Su vuelta está marcada por el deseo de reencontrarse con Adriana, el amor de su juventud, a quien abandonó para buscar riqueza con la esperanza de ser digno de ella. Sin embargo, al regresar, descubre que Adriana se casó con otro hombre (ya fallecido) y ahora vive en la miseria con su hija, Rosaura. Este giro del destino introduce un conflicto moral y emocional de gran envergadura.
El primer acto nos presenta la llegada de Juan, su alegría por el regreso y el reencuentro con antiguos amigos como Clariván (el Alcalde) y Triquet (el Sargento de Gendarmes), quienes, con sus peculiaridades y rivalidades cómicas, añaden un toque de ligereza a la tensión dramática. Juan se entera de la desdicha de Adriana y la ve, pero su atención se desvía hacia Rosaura, la hermosa hija de Adriana, de quien se encapricha. Gustavo, un joven pescador, es el verdadero amor de Rosaura, y su canción 'Soy mozo y enamorado, nadie hay más rico que yo; ¡no se compra con dinero la juventud ni el amor!' se convierte en un leitmotiv que subraya el tema central de la obra: la contraposición entre el amor verdadero y el poder del dinero.
En el segundo acto, la tensión aumenta. Juan, cegado por su deseo de poseer a Rosaura y quizás por la idea de 'comprar' la felicidad que el dinero no le dio con Adriana, utiliza su fortuna para adquirir las deudas de la familia de Rosaura. Su plan es obligarla a casarse con él, un acto que le gana el apodo de 'El Gavilán', el depredador que acecha a la 'palomita'. Este acto de coerción revela la oscuridad de su riqueza y contrasta con la pureza del amor entre Rosaura y Gustavo. Adriana, inicialmente ajena a las verdaderas intenciones de Juan, se ve envuelta en un dilema moral. La fiesta organizada en honor a Juan se convierte en el escenario de la confrontación, donde Gustavo desafía abiertamente a Juan, acusándolo de querer 'comprar el amor' y de 'robarlo' como un seductor. La escena climática del segundo acto, con la desesperación de Rosaura y la confrontación entre los amantes y Juan, es un momento de gran intensidad dramática.
El tercer acto culmina el drama. Rosaura se encuentra en una situación insostenible, a punto de casarse con Juan por obligación y para salvar a su familia de la miseria. Su tristeza es palpable, y la abuela, Leontina, juega un papel crucial al aconsejarla que se guíe por el dinero, sin saber el verdadero alcance del sufrimiento de su nieta. Sin embargo, en un giro lleno de nobleza y sacrificio, Adriana, la madre de Rosaura, al comprender la verdadera naturaleza del 'amor' de Juan y el dolor de su hija, decide intervenir. Recordando su propia infelicidad al casarse por conveniencia, Adriana insta a Gustavo a llevarse a Rosaura, liberándolos de la opresión de Juan. Este momento es un testimonio del poder del amor maternal y de la autenticidad de los sentimientos. Juan, al presenciar el amor genuino entre Rosaura y Gustavo y el sacrificio de Adriana, finalmente renuncia a su propósito, reconociendo la verdad de la copla que tanto le atormentaba: 'no se compra con dinero la juventud ni el amor'. La zarzuela 'Los Gavilanes' es, en esencia, una profunda reflexión sobre la verdadera riqueza y la capacidad del amor para triunfar sobre la ambición.

José Ramos Martín, el libretista de 'Los Gavilanes', fue un prolífico autor, cuya obra trasciende esta zarzuela. Su bibliografía incluye comedias, dramas, sainetes y otras zarzuelas, demostrando una vasta contribución al teatro español de su época. Entre sus obras se encuentran títulos como 'Madrecita', 'El nido de la paloma', 'La leyenda del maestro', 'Las madreselvas', 'Soleares', 'Ramón del alma mía', y muchas otras, lo que subraya la importancia de su legado en la literatura dramática y lírica.
El beso, como tema universal, no se limita a las zarzuelas o los textos teológicos, sino que encuentra eco en la música popular contemporánea. Dos ejemplos claros son las canciones 'Por un Beso de Tu Boca' y 'Beso de Tu Boca', que, aunque con estilos y contextos muy diferentes, comparten la misma fascinación por este gesto.
La canción 'Por un Beso de Tu Boca', interpretada por el reconocido artista Silvestre Dangond, se estrenó en 2017 y forma parte de su álbum 'Gente Valiente'. La letra de este vallenato moderno expresa la intensidad del anhelo y la desesperación de un hombre que se 'vuelve loco por un beso de tu boca' y a quien le 'provoca hacer de todo' con la persona amada, pero lamenta ser solo su amigo. La canción captura la frustración de un amor no correspondido, un sentimiento tan antiguo como la literatura misma. La repetición de la frase 'que tengo que hacer para que tu entiendas que yo... que yo que yo me vuelvo loco por un beso de tu boca' enfatiza la obsesión y la necesidad de esa conexión íntima.
Por otro lado, 'Beso de Tu Boca' de Yakarta, aunque no se especifica su fecha de estreno, presenta una perspectiva más contemporánea y, en cierto modo, más cínica o cautelosa sobre el amor y el beso. La letra describe a una persona que 'paraliza el tiempo' y 'roba el aliento' con un beso, presentándola como una 'cazadora'. Sin embargo, la narrativa se complica con la resistencia de quien ha sido herido en el pasado: 'Lo siento, no es un buen momento... La vida ya antes me golpeó. Y si quieres de esto, ahora las reglas las pongo yo'. A pesar de la precaución, el deseo persiste: 'Yo quiero un beso de tu boca y un apretoncito eh mano. Tan solo quiero una caricia, un te quiero, un te amo'. La canción juega con la dualidad del amor prohibido y la autoprotección, reflejando las complejidades de las relaciones modernas. Ambos temas musicales demuestran cómo el beso sigue siendo un símbolo potente de conexión, deseo y, a veces, de vulnerabilidad en el arte popular, continuando una tradición que se remonta a obras literarias y líricas mucho más antiguas.
Preguntas Frecuentes:
¿Cuál es la relación entre el beso y la literatura/música?
El beso es un símbolo universal de amor, pasión, intimidad, deseo, conexión y, a veces, traición o despedida. En la literatura y la música, se utiliza para explorar estas complejas emociones humanas, sirviendo como un punto focal para el desarrollo de tramas, personajes y temas. Desde la profundidad teológica hasta el romance popular, el beso es un motivo recurrente que resuena con la experiencia humana.

¿Son las zarzuelas consideradas 'libros'?
Sí, el libreto de una zarzuela (que contiene los diálogos hablados y las letras de las canciones) es una obra literaria escrita, y como tal, se publica y se estudia como un 'libro'. Aunque están diseñados para ser interpretados en un escenario con música, los libretos poseen un valor literario intrínseco, comparable a las obras de teatro o los poemas.
¿Quién es Víctor 'Tucho' Fernández y por qué su libro sobre besos es relevante?
Víctor 'Tucho' Fernández es un arzobispo argentino y teólogo, recientemente nombrado por el Papa Francisco como el nuevo prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, un puesto de gran relevancia en el Vaticano. Su libro 'Sáname con tu boca. El arte de besar' es relevante porque ofrece una perspectiva profunda y espiritual sobre el beso, más allá de lo meramente físico, conectándolo con la intimidad, el amor genuino y hasta la relación con lo divino. Su autoría, dada su actual posición eclesiástica, le otorga un interés particular.
¿Qué enseña 'Los Gavilanes' sobre el amor y el dinero?
'Los Gavilanes' enseña que el dinero, aunque puede proporcionar poder y riqueza material, no puede comprar ni garantizar el amor verdadero ni la felicidad genuina. La obra contrasta la riqueza monetaria de Juan con la pobreza pero la pureza de amor entre Rosaura y Gustavo, demostrando que las pasiones más profundas y el sacrificio por el bienestar de los seres queridos superan cualquier fortuna material. La zarzuela es un recordatorio de que la verdadera riqueza reside en las conexiones humanas y en la autenticidad de los sentimientos.
El beso, en todas sus manifestaciones artísticas, demuestra ser un elemento fundamental en la expresión de la condición humana. A través de las palabras de un teólogo, los dramas de una zarzuela o las melodías de una canción pop, se nos recuerda que, más allá de las épocas y los formatos, el poder de la conexión emocional y la complejidad del amor siguen siendo temas centrales. Así, la literatura y la música, en su vasta diversidad, continúan explorando este gesto íntimo, invitándonos a reflexionar sobre su significado y su impacto en nuestras vidas.
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