24/08/2022
La lectura, esa actividad tan íntima y personal, a menudo se asocia con un halo de virtud inquebrantable. Sin embargo, Mikita Brottman, en su ensayo 'Contra la lectura', nos invita a mirar más allá de esta idealización, sugiriendo una sorprendente semejanza entre leer y otras actividades privadas. Ambas se disfrutan en soledad, a menudo en la quietud de la noche, sumergiéndonos en mundos propios. Esta provocadora comparación es solo el punto de partida para desmantelar la creencia generalizada de que la gente, hoy en día, lee menos.

Lejos de ser un ataque a los libros, el trabajo de Brottman es una carta de amor con matices. Su principal argumento es que la lectura, por sí misma, no es inherentemente virtuosa; lo que se lee y cómo se lee son los factores determinantes. Además, subraya que leer en exceso también es una posibilidad real. Esta perspectiva desafía la noción popular de que cualquier lectura es buena, sin importar el contenido, y cuestiona la idea de que abrir un libro automáticamente nos convierte en personas más inteligentes o mejores. A menudo, el acto de leer viene cargado de un pensamiento mágico que proclama que los libros nos mejoran, de un cierto narcisismo que nos hace sentir superiores por el simple hecho de leer, y de una nostalgia por un formato que, lejos de morir, sigue más vivo que nunca.
- La Red: ¿Amenaza o Aliada de la Lectura?
- El Mercado del Libro: Cifras que Hablan por Sí Mismas
- El Snobismo y los Prejuicios en el Fomento de la Lectura
- El Lado Oscuro de la Afición Lectora
- ¿Cuántos Libros Nos Quedan Por Leer? Una Estimación Curiosa
- Preguntas Frecuentes sobre el Hábito de la Lectura
- ¿Por qué la gente no lee o lee menos?
- ¿Cómo puedo empezar a leer si no tengo tiempo?
- Me siento abrumado por la cantidad de libros, ¿por dónde empiezo?
- No tengo un lugar adecuado para leer en casa, ¿qué hago?
- Encuentro los libros muy difíciles de entender, ¿cómo supero esto?
- No me gusta leer porque lo asocio con tareas o deberes. ¿Cómo cambio mi percepción?
- En mi casa nunca hubo libros, ¿es tarde para empezar a leer?
- Mis amigos no leen, ¿eso me afecta?
- Los libros largos me desmotivan, ¿hay alguna estrategia?
- Simplemente, no me gusta leer, ¿hay esperanza para mí?
- Conclusión: Leer con Criterio y Mesura
La Red: ¿Amenaza o Aliada de la Lectura?
Uno de los debates más recurrentes en la era digital es si internet ha actuado como el verdugo de la industria editorial. La lógica popular sugiere que si pasamos más tiempo en redes sociales, leemos menos; si leemos menos, disminuyen los índices de alfabetización y, por ende, las ventas de libros. A esto se suma la preocupación por el dominio de las grandes corporaciones sobre las librerías independientes, presagiando el fin del formato en papel.
Sin embargo, Brottman ofrece una visión contraria y refrescante: la llegada de internet ha propiciado, en realidad, una democratización de la lectura sin precedentes. Nunca antes había sido tan sencillo localizar un libro descatalogado o adquirir un título a un precio tan accesible. La facilidad de acceso y la variedad de ofertas han transformado el mercado, abriendo puertas a lectores y obras que antes permanecían ocultas. Cierto es que este abaratamiento de la producción literaria y la feroz competitividad en precios plantean nuevos desafíos, pero la premisa de que internet es un depredador natural de la lectura es, al menos, cuestionable.
El Mercado del Libro: Cifras que Hablan por Sí Mismas
Si la gente lee menos, ¿cómo explicar la robustez del sector editorial? Aunque Mikita Brottman se centra en el mercado estadounidense, los datos del Ministerio de Cultura español reflejan una realidad similar. Las cifras son, de hecho, asombrosas. España se posiciona como el noveno mercado del libro más grande del mundo, con un volumen de ventas que supera los 2.889 millones de euros, aportando casi el 1% del PIB total del país. Para ponerlo en perspectiva, un exdirector de una de las librerías en español más grandes del mundo se sorprendía de que la industria cinematográfica celebrara una taquilla nacional de 103 millones de euros, cuando su librería, por sí sola, superaba esa cifra anual. Esto demuestra que la idea de que el libro ha muerto es, sencillamente, un mito.
El Snobismo y los Prejuicios en el Fomento de la Lectura
A diferencia de épocas históricas donde los libros eran vistos con recelo (desde los analfabetos que los consideraban grimorios hasta Platón, quien los veía como un impedimento para el verdadero aprendizaje), hoy en día el libro goza de una aceptación casi universal. Las campañas de fomento de la lectura, desde institutos hasta marquesinas callejeras, insisten en que leer es indiscutiblemente positivo. Sin embargo, a menudo fallan en promover una lectura reflexiva y crítica, lo cual es crucial.

¿Bajo qué criterios se seleccionan las lecturas obligatorias en las escuelas? ¿Debemos optar siempre por clásicos indiscutibles que a veces resultan pesados para los jóvenes, o por títulos más actuales y atractivos? La idea de que todos los libros son buenos para todas las personas, sin importar sus circunstancias, es una falacia que Brottman y otros críticos, como Joaquín Jesús Sánchez, se atreven a desmantelar. Este último arremete contra eslóganes superficiales como "Reading is sexy", que trivializan el acto de la lectura al reducirlo a un mero instrumento para ligar, desvirtuando así el valor intrínseco de la literatura.
El Lado Oscuro de la Afición Lectora
La relación con los libros no siempre es idílica. Brottman, desde su propia experiencia, señala los aspectos nocivos que pueden surgir cuando no se digiere bien lo que se lee o cuando la relación con el libro-objeto se vuelve insana. Entre ellos, destaca el aislamiento social que puede sufrir un lector compulsivo, quien prefiere la compañía de la tinta y el papel a la de personas de carne y hueso. También menciona la formación de ideales románticos poco realistas en adolescentes influenciadas por autores como Jane Austen o las Brontë, o la frustración al confrontar la idealización literaria con la cruda realidad.
Otros peligros incluyen las suspicacias que despierta en la sociedad alguien que diserta obsesivamente sobre sus lecturas, o la posibilidad de caer en la bibliomanía, una obsesión por coleccionar libros donde el valor del objeto supera con creces al del contenido. A pesar de estos puntos oscuros, Brottman también celebra aquellos títulos que, para bien, han transformado vidas, reafirmando que la lectura, con la dosis adecuada, sigue siendo una fuente inagotable de crecimiento y placer.
¿Cuántos Libros Nos Quedan Por Leer? Una Estimación Curiosa
La vida no debería contarse solo por años vividos, sino también por los libros leídos y aquellos que aún nos esperan. Para aquellos curiosos por saber cuántos títulos podrían pasar por sus manos, podemos hacer una estimación basada en la esperanza de vida en España y los hábitos de lectura promedio. A continuación, se presenta una tabla que muestra el número aproximado de libros que le quedan por leer a una persona, según su edad, género y el tipo de lector que sea. Es importante recordar que estos son solo promedios y muchos otros factores (tiempo libre, salud, nivel educativo, etc.) pueden influir en la cantidad real.
Para esta estimación, se consideran tres tipos de lectores, basándose en una media de 5 libros al año en España:
- Lector medio: 5 libros al año (1 libro cada 73 días)
- Lector: 20 libros al año (1 libro cada 18 días)
- Súperlector: 100 libros al año (1 libro cada 3,65 días)
La esperanza de vida promedio en España es de 85,9 años para mujeres y 80,4 años para hombres.
| Edad y Género | Años Restantes (aprox.) | Lectora/Lector Medio (5 libros/año) | Lectora/Lector (20 libros/año) | Súperlectora/Súperlector (100 libros/año) |
|---|---|---|---|---|
| 25 años y mujer | 60,9 | 304,5 | 1215 | 6090 |
| 25 años y hombre | 55,4 | 277 | 1108 | 5540 |
| 30 años y mujer | 55,9 | 279,5 | 1118 | 5590 |
| 30 años y hombre | 50,4 | 252 | 1008 | 5040 |
| 35 años y mujer | 50,9 | 254,5 | 1018 | 5090 |
| 35 años y hombre | 45,4 | 227 | 908 | 4540 |
| 40 años y mujer | 45,9 | 229,5 | 918 | 4590 |
| 40 años y hombre | 40,4 | 202 | 808 | 4040 |
| 45 años y mujer | 40,9 | 204,5 | 818 | 4090 |
| 45 años y hombre | 35,4 | 177 | 708 | 3540 |
| 50 años y mujer | 35,9 | 179,5 | 718 | 3590 |
| 50 años y hombre | 30,4 | 152 | 608 | 3040 |
| 55 años y mujer | 30,9 | 154,5 | 618 | 3090 |
| 55 años y hombre | 25,4 | 127 | 508 | 2540 |
| 60 años y mujer | 25,9 | 129,5 | 518 | 2590 |
| 60 años y hombre | 20,4 | 102 | 408 | 2040 |
| 65 años y mujer | 20,9 | 104,5 | 418 | 2090 |
| 65 años y hombre | 15,4 | 77 | 308 | 1540 |
| 70 años y mujer | 15,9 | 79,5 | 318 | 1590 |
| 70 años y hombre | 10,4 | 52 | 208 | 1040 |
| 75 años y mujer | 10,9 | 54,5 | 218 | 1090 |
| 75 años y hombre | 5,4 | 27 | 108 | 540 |
| 80 años y mujer | 5,9 | 29,5 | 118 | 590 |
| 80 años y hombre | 0,4 | 2 | 8 | 40 |
| 85 años y mujer | 0,9 | 4,5 | 18 | 90 |
Preguntas Frecuentes sobre el Hábito de la Lectura
A menudo, la gente se pregunta por qué no lee tanto como le gustaría o por qué percibe que otros leen menos. Aquí abordamos algunas de las razones más comunes y ofrecemos posibles soluciones para fomentar este valioso hábito.

¿Por qué la gente no lee o lee menos?
Las razones son variadas, pero las más citadas incluyen la falta de tiempo, la falta de interés, la saturación tecnológica, el ritmo de vida acelerado, la falta de cultura y de hábito, problemas de salud, la priorización de otras actividades y, en algunos casos, razones económicas.
¿Cómo puedo empezar a leer si no tengo tiempo?
La excusa más popular. La clave es aprovechar los 'tiempos muertos'. Comienza con textos breves como cómics, novelas cortas, artículos de periódicos o revistas. Lee mientras viajas en transporte público, esperas en una clínica o durante una pausa para el café. Pequeñas dosis diarias suman una gran cantidad al final de la semana.
Me siento abrumado por la cantidad de libros, ¿por dónde empiezo?
La vasta oferta puede ser intimidante. Una solución efectiva es pedir recomendaciones. Comparte tus gustos con amigos lectores, busca en foros especializados o consulta a libreros. Ellos pueden orientarte hacia títulos que se ajusten a tus intereses y nivel de lectura, facilitando el inicio.
No tengo un lugar adecuado para leer en casa, ¿qué hago?
El ambiente es crucial para la concentración. Si tu casa no es propicia, busca tu 'santuario de lectura' fuera de ella. Bibliotecas, parques tranquilos, cafeterías o incluso un rincón silencioso en tu trabajo pueden convertirse en el espacio perfecto para sumergirte en un libro.
Encuentro los libros muy difíciles de entender, ¿cómo supero esto?
Si el tema es complejo o el lenguaje técnico te abruma, empieza por lo familiar. Elige temas que ya conozcas y te gusten. A medida que te sientas más cómodo, ve introduciendo gradualmente lecturas más desafiantes. Ten siempre un diccionario a mano para consultar vocabulario desconocido y enriquece tu léxico poco a poco.
No me gusta leer porque lo asocio con tareas o deberes. ¿Cómo cambio mi percepción?
La lectura por obligación puede ser desalentadora. Es fundamental separar las lecturas por placer de las que son por compromiso. Dedica tiempo a leer aquello que genuinamente te atrae, sin presiones. Descubre géneros y autores que te diviertan y te hagan ver la lectura como una actividad placentera, no como una carga.

En mi casa nunca hubo libros, ¿es tarde para empezar a leer?
Nunca es tarde para desarrollar el hábito de la lectura. Si no creciste rodeado de libros, busca bibliotecas públicas, pide prestado a amigos o explora opciones de libros electrónicos gratuitos. Pregunta a personas que sí tuvieron acceso a libros desde pequeños cómo fue su acercamiento. Lo importante es dar el primer paso y ser perseverante.
Mis amigos no leen, ¿eso me afecta?
El entorno social influye. Si tu círculo cercano no comparte el interés por la lectura, puedes sentir menos motivación. La solución es buscar compañeros de lectura. Únete a clubes de lectura, participa en foros online, o simplemente busca a personas con quienes compartir recomendaciones y experiencias literarias. Compartir el gusto por los libros puede ser muy enriquecedor.
Los libros largos me desmotivan, ¿hay alguna estrategia?
No te dejes intimidar por el número de páginas. A veces, un libro extenso puede ser tan absorbente que se lee rápidamente. Ten paciencia y concéntrate en disfrutar el proceso. Puedes dividir la lectura en metas pequeñas, como leer un capítulo al día. Recuerda que la perseverancia es clave en la lectura.
Simplemente, no me gusta leer, ¿hay esperanza para mí?
Muchas veces, esta afirmación se basa en malas experiencias o en no haber encontrado el libro adecuado. Dale una oportunidad a la lectura. Explora diferentes géneros: fantasía, ciencia ficción, novela negra, poesía, no ficción, biografías. Prueba audiolibros o adaptaciones. La lectura es un universo vasto, y es probable que haya un libro perfecto esperándote. Sé perseverante; los hábitos se construyen poco a poco.
Conclusión: Leer con Criterio y Mesura
En definitiva, la percepción de que leemos menos es más compleja de lo que parece. El mercado editorial está vivo, la tecnología ha democratizado el acceso a los libros y las razones por las que la gente no lee son variadas y, a menudo, superables. Como concluye Brottman, leer es importante, sí, pero también lo es saber cuándo detenerse. Es crucial mantener la cabeza despejada, detener el flujo constante de pensamientos y preocupaciones, y leer con conciencia. La clave no está en la cantidad, sino en la calidad y en la forma en que nos relacionamos con los libros. Leer con criterio, con mesura y con un propósito, como casi todo en la vida, es el camino hacia una experiencia lectora verdaderamente enriquecedora.
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