¿Qué actividades estaban prohibidas durante la última dictadura militar?

La Torre de Cubos: Un Libro Prohibido, Un Legado VIVO

20/12/2025

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En los anales de la historia argentina, marcados por la oscuridad de la dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresaria que asoló el país entre 1976 y 1983, se encuentra un episodio que, a primera vista, podría parecer insólito: la prohibición de un libro infantil. Lejos de ser una anécdota menor, este hecho ilustra la profundidad de la represión y la paranoia del régimen, capaz de ver en la inocencia y la imaginación de los niños una semilla de subversión. El libro en cuestión, que se convirtió en un símbolo de la resistencia cultural, fue La Torre de Cubos, una obra maestra de Laura Devetach, una de las voces más lúcidas y comprometidas de la literatura infantil y juvenil.

¿Qué pasó con los libros en la dictadura militar?
¿Qué pasó con los libros durante la dictadura militar? El 24 de marzo de 1976 el país ingresó en una de sus etapas más oscuras y con el objetivo de construir colectivamente una jornada de reflexión y análisis crítico de la historia reciente, hoy se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

¿Cómo es posible que un cuento para niños generara tal temor en un aparato represivo de tal magnitud? La respuesta reside en la naturaleza misma del arte y la literatura: su capacidad para despertar el pensamiento crítico, fomentar la creatividad y, en última instancia, cultivar la libertad individual. La dictadura, obsesionada con el control absoluto de las mentes y los cuerpos, no podía tolerar ninguna expresión que escapara a su dogma, ni siquiera en el universo aparentemente inofensivo de los cuentos infantiles. La censura de La Torre de Cubos es un testimonio elocuente de la persecución intelectual que caracterizó a ese período, afectando no solo a artistas y pensadores, sino también a la educación y la cultura en sus cimientos.

Índice de Contenido

El Contexto de la Prohibición: La Dictadura y el Miedo a la Palabra

Para comprender la prohibición de La Torre de Cubos, es fundamental situarse en el clima de terror y control social impuesto por la dictadura autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”. Este régimen, que llegó al poder mediante un golpe de estado, implementó una política de aniquilación de cualquier forma de disidencia, real o supuesta. La represión no se limitó a la violencia física y la desaparición forzada de personas, sino que abarcó un control exhaustivo de la información y la cultura. La censura fue una herramienta clave para purgar cualquier idea que pudiera considerarse “subversiva” o contraria a los valores que el régimen pretendía imponer: el orden, la moral tradicional y una visión monolítica de la identidad nacional.

En este contexto, libros, canciones, obras de teatro y películas fueron prohibidos, autores perseguidos y bibliotecas vaciadas de textos considerados peligrosos. La lógica detrás de estas prohibiciones a menudo era arbitraria y absurda, basada en interpretaciones retorcidas o en la simple demonización de la diversidad de pensamiento. Se buscaba una sociedad homogénea, obediente y despojada de su capacidad de cuestionamiento. La literatura infantil, precisamente por su influencia en la formación de las nuevas generaciones, se convirtió en un campo de batalla ideológico. Aquello que enseñara a pensar por sí mismo, a imaginar mundos diferentes o a cuestionar la autoridad, era visto como una amenaza latente.

¿Por Qué La Torre de Cubos? La Subversión de la Imaginación

La Torre de Cubos, publicada originalmente en 1975, es una colección de cuentos breves, poéticos y llenos de imaginación. A primera vista, no hay en sus páginas contenido político explícito ni mensajes revolucionarios en el sentido tradicional. Sin embargo, para la mirada paranoica y controladora de la dictadura, la obra de Devetach encarnaba valores que eran intrínsecamente peligrosos.

Entre las razones (a menudo vagas y ridículas) esgrimidas para su prohibición, se encuentran acusaciones como fomentar la “disgregación familiar”, “minar la figura paterna” o “inducir a la fantasía”. Estas justificaciones revelan el profundo miedo del régimen a la libertad de pensamiento y a la creatividad. La Torre de Cubos celebra la capacidad de jugar con las palabras, de construir mundos a partir de la imaginación, de desafiar las lógicas establecidas y de ver la realidad desde múltiples perspectivas. En un cuento como “Monigote en la arena”, por ejemplo, se explora la idea de la impermanencia y la transformación, conceptos que el régimen, obsesionado con la inmutabilidad de su orden, no podía tolerar.

La obra de Devetach invita a la lectura activa, a la interpretación personal, al cuestionamiento de lo obvio. Propone una infancia que no es meramente receptora de información, sino creadora y crítica. Esto chocaba frontalmente con el modelo de ciudadano que la dictadura quería forjar: pasivo, obediente y desprovisto de autonomía intelectual. La prohibición de La Torre de Cubos no fue un ataque al contenido político directo, sino a la esencia misma de la pedagogía liberadora y al potencial subversivo de la fantasía.

Laura Devetach: Una Voz Esencial en la Literatura Infantil

Laura Devetach (1936-2022) fue mucho más que una escritora. Fue una maestra rural, periodista, poeta y una de las intelectuales más sobresalientes en el campo de la literatura infantil y juvenil en Argentina y Latinoamérica. Su obra se caracteriza por una profunda sensibilidad poética, un lenguaje lúdico y una mirada respetuosa hacia la infancia. Devetach creía firmemente en la capacidad de los niños para comprender el mundo y transformarlo a través de la palabra y la imaginación.

Su propuesta literaria se alejaba de la moralina y de los mensajes didácticos explícitos, buscando en cambio estimular la curiosidad, la reflexión y la capacidad de asombro. Su literatura es un espacio de libertad, donde los personajes experimentan, se equivocan y aprenden, reflejando la complejidad de la vida. Esta visión, que hoy consideramos fundamental para el desarrollo integral de los niños, era radicalmente opuesta a los principios autoritarios de la dictadura, que buscaba homogenizar el pensamiento y suprimir cualquier atisbo de individualidad o disenso.

La Resistencia y el Legado de la Obra Prohibida

A pesar de la prohibición, La Torre de Cubos no desapareció. Como muchas otras obras censuradas, encontró caminos clandestinos para circular, siendo leída en secreto, copiada a mano o compartida en círculos íntimos. Esta resistencia cultural demostró la ineficacia de la censura absoluta y la sed de libertad de un pueblo. La prohibición, lejos de silenciar la obra, la dotó de un aura de rebeldía y la convirtió en un símbolo.

Con el retorno de la democracia en 1983, La Torre de Cubos fue rápidamente reeditada y celebrada, recuperando su lugar merecido en las bibliotecas y en los corazones de los lectores. Su legado hoy es inmenso. No solo es una obra canónica de la literatura infantil argentina, sino también un recordatorio constante de los peligros de la censura y la importancia de defender la libertad de expresión y de pensamiento, especialmente para las nuevas generaciones.

La historia de la prohibición de La Torre de Cubos nos enseña que la tiranía no solo teme a las armas, sino también a las ideas, a la creatividad y a la capacidad de soñar. Un libro, por más pequeño que sea, puede ser un faro de esperanza y un motor de cambio, capaz de trascender las barreras impuestas por la opresión.

Comparativa: Valores de 'La Torre de Cubos' vs. Criterios de la Dictadura

Valor en 'La Torre de Cubos'Contrario a los Criterios de la Dictadura
Estimula la imaginación y la fantasíaLa dictadura buscaba el control de la mente y la realidad lineal.
Fomenta el pensamiento crítico y la curiosidadEl régimen promovía la obediencia y la aceptación acrítica.
Celebra la diversidad de formas de ser y pensarLa dictadura imponía una visión homogénea y excluyente.
Promueve la libertad de expresión y juego con el lenguajeEl régimen censuraba cualquier manifestación no alineada.
Valora la autonomía y la construcción personal de sentidoLa dictadura buscaba anular la individualidad en favor del colectivo controlado.
Aborda temas con sensibilidad y sutileza poéticaEl régimen prefería mensajes claros, directos y moralizantes.

Preguntas Frecuentes sobre la Prohibición de La Torre de Cubos

¿Quién fue Laura Devetach?

Laura Devetach fue una destacada escritora, poeta, periodista y maestra argentina, reconocida como una de las figuras más importantes de la literatura infantil y juvenil en Hispanoamérica. Su obra se caracteriza por su calidad literaria, su propuesta lúdica y su profundo respeto por la inteligencia y la creatividad de los niños.

¿Por qué se prohibió específicamente 'La Torre de Cubos'?

La dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresaria prohibió La Torre de Cubos bajo acusaciones vagas y absurdas, como “fomentar la disgregación familiar” o “inducir a la fantasía”. En realidad, la obra fue censurada porque su contenido, al estimular la imaginación, el pensamiento crítico y la libertad de expresión en los niños, contradecía la ideología autoritaria y controladora del régimen.

¿Qué otras obras o autores fueron prohibidos durante la dictadura argentina?

La dictadura prohibió una vasta cantidad de obras y autores de diversas disciplinas. Entre ellos se encuentran figuras como Julio Cortázar, Jorge Luis Borges (algunas de sus obras), María Elena Walsh, Roald Dahl (por Charlie y la fábrica de chocolate, entre otros), y muchos textos de pedagogía, sociología y filosofía que se consideraban “subversivos”. La censura abarcó desde libros hasta canciones, películas y obras de teatro.

¿Cuál es el mensaje central de 'La Torre de Cubos'?

El mensaje central de La Torre de Cubos es la celebración de la imaginación, la creatividad y la libertad de pensamiento. A través de cuentos cortos y poéticos, Laura Devetach invita a los niños a jugar con las palabras, a construir sus propios mundos y a mirar la realidad desde múltiples perspectivas, fomentando así la autonomía y la capacidad de cuestionamiento.

¿Qué impacto tuvo la prohibición en la literatura infantil argentina?

La prohibición de La Torre de Cubos y otras obras generó un período de oscurantismo y miedo en la literatura infantil argentina, empobreciendo el panorama editorial y limitando el acceso de los niños a lecturas que estimularan su desarrollo integral. Sin embargo, también generó una fuerte resistencia en el ámbito cultural, con la circulación clandestina de libros y el surgimiento de nuevas formas de expresión que, tras la dictadura, florecieron con renovado vigor.

¿Se puede leer 'La Torre de Cubos' hoy en día?

Sí, afortunadamente, La Torre de Cubos es un libro que se encuentra plenamente vigente y disponible en librerías y bibliotecas. Tras el retorno de la democracia, fue rápidamente reeditado y hoy es considerado un clásico de la literatura infantil argentina, lectura obligatoria en muchas escuelas y un tesoro para niños y adultos por igual.

La historia de La Torre de Cubos y su prohibición es un poderoso recordatorio de que la libertad de pensamiento y la creatividad son valores inalienables, capaces de trascender las barreras más férreas. En cada página de esta obra, la voz de Laura Devetach resuena, invitándonos a construir nuestras propias torres de cubos, a imaginar sin límites y a defender siempre el derecho a la palabra y a la fantasía.

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