¿Qué es el cuento Circe de Julio Cortázar?

Circe de Cortázar: El Enigma de Delia Mañara

08/02/2022

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Julio Cortázar, maestro indiscutible del cuento fantástico, nos sumerge en uno de sus relatos más inquietantes y enigmáticos: “Circe”. Publicado en su célebre colección Bestiario en 1951, este cuento se inicia con un tono de realismo cotidiano para luego, de forma sutil pero implacable, ir enrareciéndose hasta culminar en un hecho sobrenatural que carece de toda explicación racional. Es precisamente esta transición, esta sutil ruptura de la lógica, lo que genera una profunda vacilación en el lector, un estado de perplejidad que lo acompaña mucho después de haber terminado la última frase. La historia de Delia Mañara no es solo un relato de misterio, sino una profunda exploración de las apariencias, la percepción distorsionada y los oscuros recovecos del alma humana.

¿Cuáles son las claves para la lectura de Circe?
TEATRAL? EN FACEBOOK... Claves para la lectura de “Circe”: atender a lo sugerido sin esperar información directa, registrar los desplazamiento de significados, la contaminación de ideas por cercanía. El epígrafe.

A lo largo de sus páginas, “Circe” se construye sobre una base de ambigüedad deliberada, presentando hechos que “por dentro” se perciben de un modo y “por fuera” de otro. Esta dualidad es una de las claves maestras de Cortázar para mantener al lector en vilo, invitándolo a una lectura activa, donde debe atender a lo sugerido sin esperar información directa, y registrar los constantes desplazamientos de significado. La genialidad del autor reside en su capacidad para contaminar las ideas por cercanía, sembrando pistas que solo se revelan plenamente al final, o incluso, que permanecen como interrogantes abiertos.

Índice de Contenido

Delia Mañara: Ángel o Demonio?

La protagonista central de esta perturbadora historia es Delia Mañara, una joven de veintidós años que, a primera vista, posee un aspecto casi etéreo. Su descripción física —rubia y de tez muy blanca— evoca una imagen angelical, pura, casi inmaculada. Sin embargo, esta apariencia contrasta de manera chocante con la percepción que tienen de ella sus vecinos. Para ellos, Delia no es un ángel, sino un verdadero “demonio”. Esta contradicción es fundamental para el cuento, presentando dos opuestos —el blanco y el negro, la inocencia y la maldad, un ángel y un demonio— que coexisten en la misma figura, desafiando la lógica y sembrando la duda en la mente de quienes la rodean, y por supuesto, en la del lector. Es en esta dualidad donde reside gran parte de la fascinación y el horror del relato, ya que nos obliga a cuestionar la fiabilidad de lo que vemos y lo que se nos dice.

La vida de Delia Mañara y su familia es objeto de constante escrutinio y chismorreo en el barrio. Los murmullos acerca de sus extrañas actitudes y, sobre todo, sobre la trágica muerte de sus anteriores novios, Rolo y Héctor, alimentan la leyenda negra que la rodea. Rolo murió de un síncope, y Héctor, por suicidio, circunstancias que, en la mente de los vecinos, no eran meras coincidencias. La familia Mañara, consciente de estos rumores, intenta mitigarlos con gestos de normalidad y cordialidad, pero la sombra de la sospecha ya se ha posado sobre su hogar.

La Ceguera del Amor: Mario y la Percepción Distorsionada

En este escenario de sospechas y apariencias engañosas, irrumpe Mario, el nuevo novio de Delia. Como suele ocurrir en los relatos de Cortázar, el amor, o más bien el deseo ciego, juega un papel crucial en la distorsión de la realidad. Mario, profundamente enamorado de Delia, se encuentra incapacitado para percibir la verdadera naturaleza de la joven y la extrañeza de sus actitudes, algo que sí logran ver, o al menos intuir, la familia de Delia y los vecinos. El deseo de Mario por tener a Delia lo enceguece, anulando su capacidad de pensar con claridad y de observar con objetividad. No puede ver, o no quiere ver, el “adentro” de Delia, solo su “afuera”, su belleza y su encanto superficial.

Esta ceguera se simboliza de manera magistral en una escena donde Mario observa un pez en la sala de la casa de Delia. De este pez, solo puede ver la mitad, un único ojo. Esta imagen es un potente reflejo de su propia percepción de Delia: solo es capaz de ver una parte de ella, la superficie, mientras que su verdadera esencia, su “adentro”, permanece oculta, velada por la ceguera del amor. Es una metáfora de su negación, de su incapacidad para enfrentar la realidad que, quizás inconscientemente, intuye perturbadora.

El Eco Mitológico: Circe y la Transformación

El título del cuento, “Circe”, no es casualidad y es una de las claves más importantes para desentrañar el significado del relato. Circe, en la mitología griega, era una poderosa hechicera, una diosa capaz de transformar a los humanos en animales, y lo más aterrador, es que estas víctimas conservaban la razón, sabiendo que habían sido objeto de su magia. Esta referencia mitológica establece una clara relación entre la protagonista, Delia, y la figura de la hechicera.

A lo largo del texto, se sugieren las habilidades de Delia para ejercer un control inusual sobre los animales. Por ejemplo, se menciona una ocasión en la que Delia acaricia un perro, y este, inexplicablemente, se ahuyenta. Sin embargo, al llamarlo nuevamente, el animal regresa hacia ella, dócil, manso y tranquilo, como si hubiera sido subyugado. El narrador incluso apunta: “un gato seguía a Delia, no se sabía si era cariño o dominación”. Estas interacciones, aparentemente inocentes, insinúan que Delia posee un poder similar al de la Circe mitológica, un poder para manipular, transformar, o al menos influir de manera extraña en los seres vivos. Tal vez, el perro que regresó dócil fue, en algún momento, una de sus víctimas transformadas.

Tramas y Marañas: El Anagrama de Mañara

Cortázar, conocido por su ingenio lingüístico y sus juegos de palabras, incluye un anagrama en el apellido de la protagonista: “Mañara”. Este juego de letras revela dos palabras con significados inquietantes que se entrelazan con la trama del cuento. Por un lado, “araña”, un insecto que teje trampas, que construye redes para atrapar a sus presas. Por otro lado, “maraña”, que evoca la idea de algo enredado, confuso, un entrelazamiento de hilos del que es difícil escapar. Estas palabras no son solo un guiño lúdico del autor, sino una metáfora precisa de las acciones de Delia. Ella teje una red de seducción y engaño, atrapando a sus víctimas (sus novios) en una maraña de la que no pueden separarse, que los lleva a su perdición. El apellido, por tanto, se convierte en un presagio, una advertencia sutil sobre la verdadera naturaleza de la joven.

¿Cómo se llamaba el primer libro de José cortozar?
En 1938, Julio Cortázar publicó su primer libro con el seudónimo Julio Denis y desde entonces comenzó a desarrollarse como escritor.

Manjares Mortales: Licores, Bombones y Secretos

Así como la Circe mitológica atraía a los hombres con sus manjares, Delia Mañara lo hace con su belleza y, de manera crucial, con los exquisitos licores y bombones que ella misma prepara. Estos dulces y bebidas no son meros adornos en la historia, sino herramientas de su perversa manipulación. Mario, al igual que sus predecesores, Rolo y Héctor, es invitado a probar estos manjares, sin sospechar el peligro que encierran.

La muerte de Rolo por un síncope y el suicidio de Héctor, si bien no se atribuyen directamente a los bombones o licores en el momento, están teñidos de sospecha. La actitud de los padres de Delia refuerza esta inquietud: ellos nunca prueban los licores y revisan con meticulosa atención los bombones antes de comerlos. Esta desconfianza parental es un indicio perturbador de que no son ajenos a la verdadera naturaleza de su hija, o al menos, a sus métodos. Su pasividad final, cuando Mario descubre la verdad, subraya su complicidad o, al menos, su resignación ante los actos de Delia.

La Luz de la Conciencia: El Descubrimiento de Mario

El clímax del cuento llega cuando Mario, en medio de la noche, enciende la luz de la cocina. Este acto físico de encender una luz se convierte en un potente símbolo del despertar de su conciencia. Es en este momento de claridad, de iluminación, cuando Mario nota varias cucarachas huyendo despavoridas por debajo de las baldosas. Esta imagen, aparentemente menor, es una premonición de la verdad que está a punto de revelarse. La repetición de la frase “encendió la luz” en el relato refuerza este simbolismo, marcando los momentos en que la realidad se hace visible para Mario.

La revelación final es escalofriante: Mario descubre una cucaracha en el bombón que estaba comiendo. Este hallazgo repugnante no solo confirma sus peores sospechas, sino que también desvela la verdadera esencia de los “manjares” de Delia, y por extensión, la naturaleza de la propia Delia. Es un momento de quiebre, donde la ceguera del amor se disipa por completo. La reacción de Mario es inmediata y visceral: intenta ahorcar a Delia, un acto desesperado de quien ha sido horriblemente engañado y manipulado. La inacción de los padres de Delia en este momento crucial, su falta de defensa hacia su hija, sella su conocimiento y su inercia ante las atrocidades que ella comete.

Voces Ocultas: La Naturaleza del Narrador

La construcción narrativa de “Circe” es otro de los puntos de genialidad de Cortázar. Se puede deducir la presencia de al menos dos tipos de narradores. Inicialmente, la historia parece ser contada por un vecino, un observador chismoso que espía a la familia Mañara y relata los hechos desde una perspectiva externa, alimentado por rumores y apariencias. Sin embargo, a medida que la trama avanza, el narrador nos introduce dentro de la casa de Delia, revelando detalles íntimos que un mero observador externo no podría conocer. Surge entonces la pregunta: ¿cómo puede contar lo que sucede dentro de la casa? Esto sugiere un segundo tipo de narrador, un narrador deficiente en el sentido de que solo observa los hechos, pero no sabe lo que piensan o sienten los personajes. Esta aparente “violación técnica” es, en realidad, un recurso magistral de Cortázar para acentuar la extrañeza del relato y la atmósfera de irrealidad, manteniendo al lector en un constante estado de incertidumbre sobre la fuente de la información.

Escenario y Tiempo: Buenos Aires en los Años Treinta

El cuento se desarrolla en un contexto geográfico y temporal específico que ancla la fantasía en una realidad reconocible. La historia transcurre en Buenos Aires, con menciones explícitas a los barrios de Almagro y Once, lo que le confiere un aire de cotidianidad que contrasta con los elementos sobrenaturales que se van infiltrando. La mayor parte de la acción se concentra dentro de la casa de Delia, el lugar donde ella prepara sus “manjares” y donde se tejen las tramas más oscuras. El tiempo aproximado en que se sitúan los hechos es la década de 1930, un periodo que, a nivel histórico, estuvo marcado por la Gran Depresión de 1929, aunque estos eventos no se mencionan directamente en el cuento, sí contribuyen a crear un ambiente de cierta austeridad o tensión subyacente que puede influir en la atmósfera general del relato.

Claves para una Lectura Profunda de “Circe”

Para desentrañar la complejidad de “Circe”, es fundamental adoptar una lectura atenta a las sutilezas y a lo no dicho. El propio Cortázar, a través de la estructura del cuento, nos invita a no esperar información directa, sino a descifrar lo sugerido. Esto implica estar alerta a los desplazamientos de significados, donde un elemento aparentemente simple puede adquirir una connotación siniestra. La “contaminación de ideas por cercanía” es otra clave: la mera presencia de ciertos elementos o la yuxtaposición de imágenes puede alterar su significado original, creando una atmósfera de malestar y sospecha.

La lectura del epígrafe, ese “pre-texto opcional” que el autor añade antes del relato, puede ofrecer una orientación crucial. Traducirlo y volver a él al final permite comprender cómo el autor deseaba encauzar la interpretación o revelar la inspiración original de la historia. Este cuento, como muchos de Cortázar, es un rompecabezas que invita a ser re-leído, a buscar las conexiones ocultas y a permitirse la vacilación ante lo inexplicable.

¿Dónde se desarrolla el cuento Circe?
El cuento "Circe" fue escrito por Julio Cortázar. La historia transcurre en el barrio de Almagro de la provincia: Buenos Aires. Delia Mañara es bruscamente criticada por vecinos. Principalmente, suelen decir que ella envenenaba a sus ex novios.

Tabla Comparativa de Percepciones en "Circe"

AspectoPercepción Externa (Vecinos, Familia)Percepción Interna (Mario al inicio)Realidad Desvelada (Mario al final)
Delia MañaraÁngel de día, demonio de nocheBelleza angelical, mujer idealManipuladora, envenenadora
Los ManjaresDeliciosos, de DeliaExquisitos, muestra de amorContaminados, mortales
Relación de Delia con animalesExtraña, dominioPura, amorosaControl, subyugación
La VerdadRumores, sospechasInvisibilidad, ceguera por amorImpactante, repugnante

Preguntas Frecuentes sobre "Circe"

¿Qué tipo de cuento es "Circe" de Julio Cortázar?

“Circe” es un cuento fantástico. Comienza con elementos realistas, pero gradualmente se introduce un hecho sobrenatural o inexplicable que rompe con la lógica, generando vacilación en el lector. La transformación o manipulación de la realidad por parte de Delia es un elemento clave del género.

¿Quién es la protagonista principal de "Circe" y cómo se la describe?

La protagonista es Delia Mañara, una joven de veintidós años. Se la describe con un aspecto angelical, rubia y de tez muy blanca, lo que contrasta fuertemente con la percepción de los vecinos, quienes la consideran un “demonio” debido a sus extrañas actitudes y las muertes de sus anteriores novios.

¿Cuál es la relación entre Delia Mañara y la diosa Circe de la mitología griega?

El título y la trama del cuento hacen referencia a Circe, una hechicera mitológica que transformaba a los hombres en animales. Delia comparte esta habilidad de manipulación, no solo a través de sus “manjares” que resultan mortales, sino también a través de una extraña influencia sobre los animales, como se sugiere con el perro que se ahuyenta y luego regresa manso, o el gato que la sigue bajo una mezcla de cariño y dominación.

¿Qué significado tiene el apellido "Mañara" en el cuento?

El apellido “Mañara” contiene un anagrama que revela dos palabras clave: “araña” y “maraña”. “Araña” sugiere la capacidad de Delia para tejer trampas y redes para sus víctimas. “Maraña” alude a la idea de enredo, confusión y un entrelazamiento del que es difícil escapar, simbolizando la situación en la que Delia envuelve a sus novios.

¿Dónde y cuándo se desarrolla la historia de "Circe"?

La historia transcurre en Buenos Aires, Argentina, específicamente en los barrios de Almagro y Once. La mayor parte de la acción tiene lugar dentro de la casa de Delia Mañara. El tiempo aproximado en que se sitúan los hechos es la década de 1930.

¿Qué descubre Mario al final del cuento y cuál es su reacción?

Al final del cuento, Mario descubre una cucaracha dentro del bombón que estaba comiendo. Esta revelación impactante es el punto culminante de su despertar de conciencia. Su reacción inmediata es intentar ahorcar a Delia, un acto de desesperación y horror ante la verdad de su manipulación.

“Circe” es, sin duda, una obra que invita a la reflexión sobre la naturaleza del mal, la facilidad con la que somos cegados por el deseo y la complejidad de las percepciones humanas. Cortázar, con su inimitable estilo, nos ofrece no solo un cuento, sino una experiencia de lectura que permanece con nosotros mucho tiempo después de cerrar el libro, recordándonos que lo más terrorífico a menudo se esconde bajo las apariencias más dulces y angelicales.

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