21/04/2022
La imagen de un monstruo verde, con tornillos en el cuello y una mente primitiva, se ha arraigado profundamente en el imaginario colectivo gracias a las numerosas adaptaciones cinematográficas de "Frankenstein". Sin embargo, esta popular percepción dista abismalmente de la riqueza y complejidad de la novela original de Mary Shelley, "Frankenstein; o El moderno Prometeo", publicada en 1818. Mientras que películas icónicas como la de James Whale (1931) o incluso parodias como "El jovencito Frankenstein" (1974) han cimentado el mito, también han simplificado injustamente el vasto tapiz de ideas que Shelley legó. Para comprender verdaderamente esta obra maestra, es fundamental desandar el camino desde el mito hasta la novela, explorando su elaborada estructura y los innumerables temas que presenta, comenzando por el fascinante papel de las cartas que dan inicio a todo.

- Más Allá del Monstruo: La Verdadera Arquitectura de "Frankenstein"
- Las Capas Narrativas: Un Juego de Matrioskas Literarias
- Las Cartas del Capitán Walton: El Umbral de la Pesadilla
- La Forja de un Científico: La Historia de Víctor Frankenstein
- La Voz del Desamparo: El Relato de la Criatura
- El Fracaso de la Segunda Creación y la Venganza
- El Duelo Final: Persecución en los Hielos del Ártico
- Tabla Comparativa: Novela vs. Cine
- Preguntas Frecuentes sobre "Frankenstein"
- La Relevancia Atemporal de "Frankenstein"
Más Allá del Monstruo: La Verdadera Arquitectura de "Frankenstein"
El poder narrativo del cine es innegable, capaz de moldear nuestras percepciones de historias clásicas. No obstante, al quedarnos solo con la versión de terror gótico y ciencia ficción que ofrecen las pantallas, cercenamos la profundidad filosófica y moral de "Frankenstein". La novela de Shelley es mucho más que una historia de un científico loco y su creación; es un complejo estudio sobre la ambición desmedida, la ética de la creación, la soledad y las consecuencias del rechazo. Doscientos años después de su publicación, es un acto de justicia para la autora recuperar la obra en su forma original y apreciar su sofisticada estructura anidada, que multiplica las voces narrativas y enriquece la perspectiva del lector.
Las Capas Narrativas: Un Juego de Matrioskas Literarias
Siguiendo una tradición decimonónica, "Frankenstein" se despliega como un fascinante juego de matrioskas, muñecas rusas que contienen otras muñecas dentro. Este diseño narrativo permite que la historia sea contada desde múltiples puntos de vista, añadiendo capas de complejidad y subjetividad al relato:
- El Prólogo del Autor: El primer marco es un prólogo explicativo, donde la propia Mary Shelley (aunque inicialmente anónima) describe el "making of" de la novela. Invoca experimentos científicos de la época y sitúa la gestación de la historia en el verano de 1816, en Villa Diodati, Suiza, inspirada por un desafío con Lord Byron, Polidori y Percy Shelley.
- Las Cartas del Capitán Robert Walton: El segundo marco, y el inicio propiamente dicho de la historia, está compuesto por cuatro cartas. Estas son escritas por el joven explorador inglés Capitán Robert Walton a su hermana, Margaret Saville. Son el primer contacto del lector con la historia central y sirven como un preámbulo que establece el tono de ambición y aislamiento.
- El Relato de Victor Frankenstein: Dentro de las cartas de Walton, se encuentra el tercer bloque narrativo: el diario del capitán, que registra el estremecedor relato de Victor Frankenstein, narrado en primera persona. Victor, hallado moribundo por Walton en el Ártico, comienza a desvelar su terrible historia.
- La Narración de la Criatura: A su vez, dentro del relato de Victor, emerge una quinta "muñeca rusa": la propia voz de la Criatura. Con una elocuencia sorprendente, el ser narra sus dos años de existencia, desde su despertar sensorial hasta su dolorosa comprensión de la humanidad y su posterior caída en la venganza.
- El Diario de Investigación de Victor: Finalmente, una sexta capa se revela cuando la Criatura descubre en un bolsillo de su abrigo el diario de investigación que Victor Frankenstein había llevado. Este documento ofrece una visión directa de la obsesión y el proceso de creación desde la perspectiva del propio científico, solidificando la trágica ironía de su destino.
Esta compleja estructura no solo hace el relato más profundo, sino que también obliga al lector a cuestionar la verdad y la moralidad desde diversas ópticas, una hazaña literaria que las adaptaciones cinematográficas rara vez logran replicar.
Las Cartas del Capitán Walton: El Umbral de la Pesadilla
La pregunta clave que a menudo surge es: ¿Quién escribió las cartas de Frankenstein? La respuesta es el Capitán Robert Walton. Estas misivas no son un mero preámbulo; son el portal a la tragedia que se despliega. Walton es un autodidacta con una pasión anárquica por la lectura, un explorador ártico que persigue la gloria y el descubrimiento del Paso del Noroeste y el polo norte magnético. Su propia ambición, aunque de naturaleza diferente, resuena con la de Victor Frankenstein, estableciendo un paralelismo crucial desde el inicio.
- Primera Carta: Enviada desde San Petersburgo, Walton informa a su hermana de su audaz y peligroso plan de exploración, buscando abrir nuevas rutas comerciales y facilitar la investigación científica. Se presenta como un hombre de gran determinación, dispuesto a apostar todo por su aventura.
- Segunda Carta: Tres meses después, desde Arcángel (más al norte en Rusia), Walton confiesa su inmensa soledad y sus temores. Invoca al "Viejo Marinero" de Coleridge como fuente de inspiración, una alusión que presagia el fatalismo y la culpa que impregnarán la historia.
- Tercera Carta: Fechada cuatro meses después, ya durante la navegación, esta misiva es más breve y optimista, describiendo el progreso de la expedición y la firme voluntad de Walton de perseverar en su proyecto.
- Cuarta Carta: Pocas semanas después de la anterior, esta carta marca el punto de inflexión. Walton registra un acontecimiento extraordinario: la aparición de una figura humana gigantesca cruzando los hielos en un trineo, seguida por un ser moribundo al que, más tarde, se identificará como el Dr. Frankenstein. Es en este encuentro donde la historia de Victor comienza a desvelarse, absorbiendo al lector en la narrativa principal.
Walton, al escuchar la historia de Victor, se convierte en el confidente y el escriba de una tragedia que, a través de sus cartas, llega hasta nosotros, el público.
La Forja de un Científico: La Historia de Víctor Frankenstein
El relato de Victor, la cuarta muñeca rusa, comienza con su feliz infancia en Ginebra, miembro de una familia rica y respetada. Se introduce a Elisabeth Lavenza, su prometida adoptada, y a su amigo Henry Clerval. La tragedia empieza a forjarse a los trece años, cuando Victor descubre a Cornelio Agripa, un alquimista. A pesar del desprecio de su padre por estas lecturas, la curiosidad de Victor se encendió, llevándolo a estudiar a Paracelso y Alberto Magno. El punto de inflexión llega con la observación de un rayo fulminando un roble, lo que lo conduce al estudio de la electricidad y el galvanismo, desmitificando a los viejos alquimistas y abrazando la filosofía natural.
A los diecisiete años, marcha a la Universidad de Ingolstadt. Allí, el profesor Krempe se burla de su interés por la alquimia, pero el joven y carismático profesor Waldman lo cautiva con la promesa de la química moderna. Con una ambición desmedida, Victor se obsesiona con el origen de la vida, dedicándose al estudio de la fisiología y la anatomía, incluso profanando tumbas para entender los procesos de la muerte. Es entonces cuando pronuncia el "eureka": el descubrimiento de cómo dar vida a la materia inerte, una fórmula que, por prudencia o vergüenza, nunca revela a Walton.

Su sueño es crear un ser humano perfecto, un nuevo titán que lo bendeciría como su Creador. Para facilitar su trabajo, decide hacerlo de gran tamaño. En su febril obsesión, Victor abandona a su familia y sus "afectos domésticos", la regla de oro del valor humano para Mary Shelley. Finalmente, en una siniestra noche de noviembre, logra encender la chispa de la vida. Pero la criatura resultante es un engendro repugnante, "amarillo y arrugado como una momia", cuyo aspecto lo horroriza. El inmediato rechazo de Victor a su creación es el catalizador de toda la tragedia posterior. Huye despavorido, pero la conciencia de que el monstruo lo persigue lo atormenta, como el demonio al Viejo Marinero de Coleridge.
La tensión nerviosa lo sume en una violenta crisis, delirando sobre el monstruo. Más tarde, recibe la devastadora noticia de la muerte de su hermano pequeño, William, un crimen que Victor intuye lleva el sello de su Criatura. De vuelta en Suiza, en la majestuosa naturaleza alpina, el monstruo lo confronta en un glaciar, reprochándole su irresponsable acto creador, la soledad a la que lo había arrojado y cómo su bondad innata se había transformado en maldad por la falta de contacto humano.
La Voz del Desamparo: El Relato de la Criatura
La Criatura, con una elocuencia que desmiente su apariencia, comienza la narración de sus andanzas. Tras su creación, las sensaciones lo invadieron y huyó al bosque. Allí, aprendió a sobrevivir y, poco a poco, su entendimiento se fue aclarando. Encontró una cabaña habitada por la familia De Lacey, a quienes observó en secreto, aprendiendo a hablar escuchando sus conversaciones. Los De Lacey, una familia francesa empobrecida por su ayuda a un comerciante turco, le parecieron acogedores, y el monstruo, esperando ser aceptado, les hacía pequeños regalos, que ellos atribuían a espíritus buenos.
Su educación autodidacta se aceleró con las lecturas que Félix, el hijo, hacía a Safie, una joven árabe. Destaca "Las Ruinas o meditaciones sobre la revolución de los imperios" de Volney, que lo ilustró sobre historia, geografía, política y religión, forjando en él un espíritu crítico y compasivo hacia los oprimidos. Esta educación se completó con el hallazgo casual de un talego que contenía tres libros: "El Paraíso Perdido" de Milton, "Las Vidas" de Plutarco y "Werther" de Goethe. La Criatura estudió estos textos con fruición, y el Paraíso de Milton, en particular, despertó su conciencia de ser como Adán o, quizás, como Satán. Esta epifanía se hizo patente al descubrir, en un bolsillo de su abrigo, el diario de Victor, revelando su espantoso origen y el rechazo de su creador.
Lleno de esperanza, intentó ganarse al anciano De Lacey, quien, al ser ciego, no se asustaría con su fealdad. Pero la llegada de Félix, Safie y Agata provocó su ataque y la huida aterrorizada de la familia. El monstruo, en venganza, prendió fuego a la cabaña y decidió buscar a Victor en Ginebra para exigirle una compañera. En su camino, salvó a una niña de ahogarse, pero fue recompensado con un disparo de los campesinos, lo que avivó su sensación de ser una víctima de las injusticias sociales. En Ginebra, encontró a William, el hermano de Victor. Al ser llamado "ogro" y descubrir su parentesco, lo mató e implicó injustamente a su cuidadora, Justine Moritz, en el crimen, lo que llevó a su condena.
El Fracaso de la Segunda Creación y la Venganza
Tras su atroz relato, elocuente y desesperado, el monstruo suplicó a Frankenstein que le fabricase una compañera con la que compartir su existencia en las profundas selvas de Sudamérica. A fuerza de argumentos, Victor, con gran repugnancia, aceptó la propuesta, creyendo que solo así se libraría de él. Para crear a esta mujer, Victor tuvo que ampliar sus estudios, abandonando nuevamente a su padre y a su prometida. Viajó con Clerval por Alemania e Inglaterra, disfrutando de los paisajes romántnticos, pero su mente estaba consumida por la tarea.

Finalmente, Victor se aisló en la más remota de las Islas Orcadas, un lugar misérrimo, donde comenzó a crear a la criatura femenina, sintiéndose en todo momento vigilado por su primera creación. Sin embargo, cuando el trabajo estaba muy avanzado, le asaltó un temor abrumador: la posibilidad de que ambos procreasen y su raza, dotada de una fuerza superior, acabara con el género humano. En un acto de horror y pánico, Victor decidió la destrucción de lo realizado hasta entonces.
La Criatura, que presenció el sacrílego acto, lanzó una amenaza escalofriante: "Estaré contigo en tu noche de bodas". Victor inició el regreso a Suiza, pero antes se enteró del brutal asesinato de su querido amigo Clerval, crimen por el que fue detenido y juzgado, aunque finalmente absuelto. La cadena de tragedias se intensificaba.
El Duelo Final: Persecución en los Hielos del Ártico
De nuevo en Ginebra, Victor se prepara para su boda con Elisabeth, obsesionado con la amenaza de la Criatura. Creyendo que el monstruo lo atacaría a él, encierra a Elisabeth y se prepara para el enfrentamiento. Sin embargo, la Criatura cumple su promesa de la manera más cruel: encuentra a la amada de Victor estrangulada en su noche de bodas. A los cuatro asesinatos ya cometidos por la maldita Criatura se sumó la muerte del anciano padre de Victor, quien sucumbió al insoportable dolor.
Victor, destrozado, se presenta ante los magistrados de Ginebra para denunciar al monstruo, pero es tomado por loco. Entonces, Víctor se embarca en una persecución implacable, siguiendo a la Criatura a través del Mediterráneo, el Mar Negro, Turkestán y Rusia, hasta el Ártico. En el camino, el monstruo incluso le deja notas sarcásticas, advirtiéndole del sufrimiento que le esperaba entre tormentas heladas.
Es en este punto de su frenética persecución que Victor encuentra el barco del Capitán Walton, a quien ruega que mate al monstruo. El relato directo de Frankenstein termina aquí, y el diario de Walton continúa. El capitán, convencido por las pruebas documentales y por haber visto a la Criatura, se lamenta de la ambición desmedida que ha llevado a Victor a su fin. Frankenstein muere, y Walton, comprendiendo que el delirio de la ambición pone en peligro injustificadamente las vidas de otros, decide regresar a Inglaterra. Pero antes de partir, la Criatura aparece ante Walton, lamentándose de sus crímenes y anunciando su intención de marchar al punto más lejano para inmolarse en una pira funeraria, poniendo fin a su tormentosa existencia.
Tabla Comparativa: Novela vs. Cine
Para entender mejor la brecha entre la obra original y sus adaptaciones, observemos algunas diferencias clave:
| Característica | Novela (Mary Shelley, 1818) | Cine (Adaptaciones Populares) |
|---|---|---|
| Narrativa | Múltiples voces, cartas, diarios (estructura de matrioska) | Lineal, generalmente desde la perspectiva de Victor o la Criatura |
| El Monstruo | Elocuente, sensible, busca compasión y comprensión, aprende a hablar y leer | Bruto, gruñidos, a menudo sin voz o con habla limitada, pura fuerza |
| Temas Centrales | Ética científica, soledad, responsabilidad del creador, identidad, rechazo social, justicia | Terror gótico, horror de la creación, la amenaza del "otro" |
| Nombres | Victor Frankenstein (creador), La Criatura (el ser sin nombre) | "Frankenstein" a menudo usado erróneamente para referirse al monstruo |
| Origen de la Vida | Experimentos con galvanismo y alquimia, un proceso detallado y oscuro | Rayo, electricidad (simplificado para el impacto visual) |
| Apariencia | Amarillo, arrugado, de 8 pies de altura, repugnante pero no deforme | A menudo verde, con costuras visibles, tornillos, deforme, zombi |
Preguntas Frecuentes sobre "Frankenstein"
¿Quién es el verdadero "Frankenstein"?
El verdadero "Frankenstein" es Victor Frankenstein, el joven científico que crea a la Criatura. El ser que crea no tiene nombre en la novela, aunque comúnmente se le conoce erróneamente como "el monstruo de Frankenstein" o simplemente "Frankenstein" en la cultura popular.

¿La Criatura quería ser malvada?
No, la Criatura nace con una bondad innata y un deseo de conexión y aceptación. Su "maldad" es una consecuencia directa del rechazo constante de su creador y de la sociedad. La soledad, el desprecio y la injusticia lo transforman en un ser vengativo.
¿Por qué Mary Shelley escribió "Frankenstein"?
La novela se gestó en el verano de 1816, conocido como "el año sin verano" debido a la erupción del volcán Tambora. Mary Shelley, su futuro esposo Percy Bysshe Shelley, Lord Byron y su médico Polidori se encontraban en Villa Diodati, Suiza. Para pasar el tiempo, se desafiaron a escribir una historia de fantasmas. Mary Shelley, de solo 18 años, concibió la idea de "Frankenstein" tras una pesadilla y discusiones sobre los experimentos científicos de la época.
¿Es "Frankenstein" una novela de terror?
Aunque "Frankenstein" posee elementos de terror gótico (como ambientes oscuros, lo macabro y lo sobrenatural), su clasificación más precisa es la de una de las primeras novelas de ciencia ficción. Su objetivo principal no es solo asustar, sino explorar temas profundos como la ética científica, la responsabilidad del creador, la identidad, la soledad y la naturaleza de la humanidad.
¿Qué significa "El moderno Prometeo" en el título?
El subtítulo "El moderno Prometeo" hace referencia al mito griego de Prometeo, quien robó el fuego a los dioses para entregárselo a la humanidad, sufriendo un castigo eterno por ello. Victor Frankenstein es el "moderno Prometeo" porque, al desvelar el secreto de la vida y "robar" el poder de la creación, desafía los límites naturales y divinos, atrayendo sobre sí y sobre los suyos una tragedia ineludible como castigo por su transgresión.
La Relevancia Atemporal de "Frankenstein"
"Frankenstein o el moderno Prometeo" trasciende su género para abordar interrogantes fundamentales que siguen resonando en nuestra sociedad actual. La tragedia de Victor y su Criatura es un poderoso recordatorio de que el conocimiento, si no se maneja con responsabilidad y ética, puede conducir a la destrucción. Mary Shelley nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la vida, la responsabilidad moral del creador y los límites de la ciencia, temas que son más relevantes que nunca en un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados.
La novela es una exploración profunda de la alienación y el rechazo social, mostrando cómo la falta de compasión y la incapacidad de aceptar lo diferente pueden transformar la bondad innata en resentimiento y violencia. La Criatura, a pesar de su apariencia aterradora, es un ser sensible que anhela amor y aceptación, y su destino trágico es un espejo de las consecuencias del egoísmo y la irresponsabilidad humana. Por todo ello, "Frankenstein" no es solo una precursora del género de ciencia ficción y una obra clave de la literatura gótica, sino una poderosa parábola sobre la condición humana, un clásico imprescindible que nos insta a considerar las implicaciones de nuestras acciones y el valor de la empatía.
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