27/05/2024
En los anales de la historia, hay figuras cuya magnitud de heroísmo solo se revela con el paso del tiempo, como un tesoro olvidado que, al ser descubierto, ilumina la oscuridad de épocas pasadas. Una de esas figuras es Sir Nicholas Winton, un hombre cuya apacible vida como corredor de bolsa en Londres fue interrumpida por un llamado a la acción que cambiaría para siempre el destino de cientos de vidas inocentes. Su historia es un testimonio conmovedor de valentía, compasión y la capacidad de un individuo para marcar una diferencia monumental en los momentos más oscuros de la humanidad.

Nacido en 1909 como Nicholas Wertheim, en el seno de una familia judía alemana que había emigrado a Londres en 1907, su apellido fue anglicanizado a Wortham y luego a Winton, reflejando el deseo de sus padres de integrarse en la sociedad británica. Incluso se convirtieron al cristianismo, y Winton fue bautizado. Su juventud transcurrió con la tranquilidad propia de una familia acomodada de principios de siglo. Tras finalizar sus estudios, se dedicó a su próspera carrera como agente de bolsa en la capital inglesa, una vida que, para finales de 1938, prometía unas relajantes vacaciones de esquí en los Alpes suizos. Sin embargo, el destino tenía otros planes para este joven londinense.
El Llamado de Praga: Un Viaje Inesperado
La víspera de Año Nuevo de 1938, mientras Nicholas Winton ultimaba los detalles de su escapada a Suiza, una llamada telefónica de su amigo Martin Blake desbarató sus planes. Blake lo urgía a cancelar todo y dirigirse a Praga con la enigmática frase: "Tengo una propuesta muy interesante para ti. No te molestes en traer los esquís". Lo que Winton encontró al llegar a la capital checa fue un panorama desolador: miles de seres humanos, muchos de ellos niños de origen judío, malvivían en condiciones infrahumanas en campos de refugiados. La visión de este drama humano impactó profundamente a Winton, transformando sus vacaciones en una misión de vida.
Sin dudarlo, Winton decidió actuar. Montó una oficina improvisada en la habitación de su hotel y comenzó a elaborar un plan audaz: sacar del país a tantos niños judíos como fuera posible para llevarlos a la seguridad de otras naciones. La noticia de su presencia y su propósito se extendió rápidamente por la comunidad judía de Praga. Centenares de familias desesperadas acudieron a él, rogándole que incluyera a sus hijos en la lista de los que intentaría salvar. La avalancha de solicitudes fue tal que se vio obligado a abrir una nueva oficina en la calle Vorsilska, con la ayuda de su amigo Trevor Chadwick, para poder atender a la creciente demanda de ayuda.

La Misión Imposible: Burocracia y Compasión
Consciente de la inmensidad del problema, Winton contactó con las embajadas de diversas naciones en busca de apoyo. Lamentablemente, la respuesta fue desalentadora. Solo el Gobierno sueco accedió a hacerse cargo de un grupo de niños. Gran Bretaña, su propio país, prometió aceptar a los menores de 18 años, pero con condiciones estrictas: solo si se encontraban familias dispuestas a acogerlos y si, además, se comprometían a abonar un depósito de 50 libras por cada niño para cubrir su futura repatriación. Estas condiciones, aparentemente sencillas, representaban un enorme desafío logístico y financiero.
A pesar de la magnitud de la tarea, Winton tuvo que regresar a Londres para reincorporarse a su puesto de trabajo. Sin embargo, su regreso no significó el fin de su plan de rescate; al contrario, lo fortaleció. Desde Londres, creó una organización que bautizó como "El Comité Británico para los Refugiados de Checoslovaquia, Sección para Niños". Al principio, el comité era una empresa modesta, conformada por él mismo, su madre, su secretaria y unos pocos voluntarios. Su principal obstáculo era la financiación necesaria para los billetes de tren desde Checoslovaquia hasta el Reino Unido, además de la crucial tarea de encontrar a las familias de acogida y recaudar las 50 libras por niño.
Winton no se rindió. Comenzó a publicar anuncios en periódicos británicos, iglesias y sinagogas, solicitando ayuda. La respuesta de los londinenses fue, para su grata sorpresa, entusiasta. En pocas semanas, centenares de familias aceptaron acoger a los niños y aportaron el dinero necesario. Este apoyo masivo fue fundamental para poner en marcha los transportes.
Los Kindertransport: Trenes de Esperanza
El primer transporte se efectuó el 14 de marzo de 1939, en avión, un método que pronto se demostró inviable por su capacidad limitada. En los meses siguientes, Nicholas Winton y su pequeño equipo organizaron otros siete transportes, todos por tren. El destino final de estos "Kindertransport" (transportes de niños) era la estación de Liverpool Street en Londres, donde las familias de acogida esperaban ansiosamente a los pequeños refugiados. Cada tren representaba un milagro de organización y compasión, un desafío burocrático y logístico superado por la determinación de Winton y sus colaboradores.

La misión de Winton logró rescatar a un total de 669 niños judíos, salvándolos de una muerte casi segura en los campos de concentración nazis. Sin embargo, la historia de los Kindertransport de Winton tiene un capítulo trágicamente inconcluso. El último tren, con otros 250 niños a bordo, debía salir de Praga el 1 de septiembre de 1939. Pero ese mismo día, Alemania invadió Polonia, desencadenando la Segunda Guerra Mundial y cerrando las fronteras. El transporte, literalmente, desapareció. Ninguno de esos 250 menores fue visto nunca más. Se sumaron a los más de 15,000 niños que perecieron asesinados en Checoslovaquia durante el conflicto.
Cronología de los Rescates de Nicholas Winton
| Fecha Clave | Evento | Detalle |
|---|---|---|
| Diciembre 1938 | Viaje a Praga | Nicholas Winton cancela vacaciones para ayudar en campos de refugiados. |
| Principios de 1939 | Establecimiento de la oficina | Winton organiza una oficina improvisada en Praga para registrar niños. |
| 14 de marzo de 1939 | Primer transporte | Primer grupo de niños sale de Praga en avión. |
| Marzo-Agosto 1939 | Transportes por tren | Se organizan otros siete trenes, llevando a cientos de niños a Londres. |
| 2 de agosto de 1939 | Último tren exitoso | El octavo y último transporte exitoso llega a la estación de Liverpool Street. |
| 1 de septiembre de 1939 | Invasión de Polonia | Alemania invade Polonia, cerrando fronteras y deteniendo el último tren con 250 niños. |
Un Legado Silencioso y el Reconocimiento Tardo
La asombrosa hazaña de Nicholas Winton, que merecía múltiples condecoraciones y actos de homenaje, permaneció en el olvido durante cincuenta años. Winton, un hombre humilde y discreto, prefirió mantener en secreto lo sucedido, sin buscar reconocimiento ni gloria. No fue hasta 1988 cuando su esposa, Grete, hizo un descubrimiento fortuito que cambiaría todo. Mientras rebuscaba en el desván de su casa, encontró un viejo maletín de cuero. Dentro, se topó con fotografías de los 669 niños rescatados, una lista con sus nombres y algunas cartas de sus agradecidos padres. Este hallazgo forzó a Winton a explicarle a su esposa lo que había acontecido décadas atrás.
Sorprendida por la magnitud de la historia de su marido, Grete se puso en contacto con Elisabeth Maxwell, una historiadora especializada en el Holocausto nazi y esposa del magnate de la comunicación Robert Maxwell, propietario de periódicos como el Daily Mirror y el Sunday Mirror. Maxwell, cuyas raíces eran checas, quedó tan impresionado por la gesta de Winton que decidió publicar la historia en sus diarios. Poco después, la BBC se hizo eco de los sucesos, y los acontecimientos se precipitaron. En cuestión de días, Nicholas Winton pasó de ser un personaje anónimo a convertirse en un héroe nacional, tanto en su país como en la antigua Checoslovaquia.

A partir de entonces, el reconocimiento no se hizo esperar. La Reina Isabel II lo nombró Miembro del Imperio Británico en 1993. Años más tarde, el 31 de diciembre de 2002, lo condecoró con el título de Caballero por sus servicios a la Humanidad, otorgándole el título de Sir Winton. También ostentaba el título de Liberador de la Ciudad de Praga y la Orden de T. G. Masaryk, que recibió de manos de Vaclav Havel en 1998. En 2007, se le concedió la máxima condecoración militar checa, la Cruz de 1ª Clase, en una emotiva ceremonia donde el embajador checo mostró su apoyo público a una iniciativa de estudiantes para que le otorgaran el Premio Nobel de la Paz. En 2010, el Gobierno británico le concedió la medalla de Héroe del Holocausto. Su última condecoración, la Orden del León Blanco, la recibió en Praga en 2014. Nicholas Winton falleció el 1 de julio de 2015, a la edad de 106 años, el mismo día del aniversario de la partida de uno de los trenes que, en 1939, llevó la mayor cantidad de niños, 241, a la seguridad.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la filantropía de Winton no cesó, aunque de una manera diferente. Trabajó para la Organización Internacional de Refugiados y, posteriormente, para el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo en París. Fue allí donde conoció a Grete Gjelstrup, una secretaria danesa con quien se casó el 31 de octubre de 1948. Tuvieron tres hijos. El menor, Robin, nació con síndrome de Down. La familia Winton tomó la decisión, poco común para la época, de mantener a Robin en casa en lugar de enviarlo a una institución residencial. La trágica muerte de Robin por meningitis, el día antes de su sexto cumpleaños, afectó profundamente a Winton y lo impulsó a fundar una organización de apoyo local, que más tarde se convertiría en Maidenhead Mencap, dedicada a ayudar a personas con discapacidades de aprendizaje y sus familias. Aunque se presentó sin éxito a las elecciones al concejo municipal en 1954, su compromiso social y su deseo de ayudar a los más vulnerables siempre estuvieron presentes en su vida.
Nicholas Winton en la Gran Pantalla
La extraordinaria vida y las acciones heroicas de Nicholas Winton han servido de inspiración para varias producciones cinematográficas, llevando su historia a audiencias de todo el mundo y asegurando que su legado perdure. Entre los filmes más destacados se encuentran:
- Todos mis seres queridos (All My Loved Ones) (1999): Dirigida por el realizador checo Matej Mináč, esta película dramática fue una de las primeras en llevar la historia de Winton a la pantalla, ofreciendo una visión profunda de los desafíos y la humanidad de los eventos.
- Nicholas Winton: El poder del bien (The Power of Good: Nicholas Winton) (2002): Este documental, también dirigido por Matej Mináč, fue ampliamente aclamado y ganó un premio Emmy. Se centra en la figura de Winton y el impacto de sus acciones, incluyendo testimonios de algunos de los niños que salvó.
- One Life (2023): Protagonizada por el aclamado Anthony Hopkins en el papel de un Nicholas Winton mayor, esta película biográfica está basada en el libro de 2014 "If It's Not Impossible...: The Life of Sir Nicholas Winton", escrito por su propia hija, Barbara Winton. La película se estrenó el 9 de septiembre de 2023 en el Festival Internacional de Cine de Toronto, y ha contribuido a dar a conocer su historia a una nueva generación.
Estas producciones cinematográficas no solo rinden homenaje a Winton, sino que también sirven como recordatorio de la capacidad humana para la bondad y la necesidad de recordar las lecciones de la historia. Se estima que hoy en día existen más de 5,000 "niños Winton", descendientes de los 669 niños que él ayudó a escapar, un testimonio vivo de su impacto. Curiosamente, más de 370 de los niños salvados nunca han sido localizados y, según la BBC News en 2015, es posible que ni siquiera conozcan la historia completa de cómo sobrevivieron a la guerra.
Preguntas Frecuentes sobre Nicholas Winton
¿Quién fue Nicholas Winton?
Nicholas Winton fue un corredor de bolsa británico que, en 1938 y 1939, organizó el rescate de 669 niños, en su mayoría judíos, de Checoslovaquia ocupada por los nazis, trasladándolos a la seguridad del Reino Unido. Su hazaña se mantuvo en secreto durante 50 años.

¿Cuántos niños salvó Nicholas Winton?
Nicholas Winton salvó a un total de 669 niños, la mayoría judíos, de Checoslovaquia justo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, organizando ocho trenes de rescate conocidos como Kindertransport.
¿Por qué se le conoce como el "Schindler británico"?
Nicholas Winton es a menudo apodado el "Schindler británico" debido a la similitud de sus acciones con las de Oskar Schindler, un empresario alemán que salvó a más de 1,000 judíos del Holocausto. Ambos arriesgaron sus vidas y recursos para salvar a personas del exterminio nazi.
¿Cuándo se supo de su hazaña?
La increíble gesta de Nicholas Winton permaneció en secreto durante 50 años. No fue hasta 1988, cuando su esposa Grete descubrió un maletín olvidado en el desván que contenía las listas de los niños y sus fotos, que la historia salió a la luz pública, primero a través de los periódicos de Robert Maxwell y luego por la BBC.

¿Qué películas se han hecho sobre él?
Se han realizado varias películas sobre Nicholas Winton, incluyendo "Todos mis seres queridos" (1999), el documental ganador de un Emmy "Nicholas Winton: El poder del bien" (2002), y la reciente película biográfica "One Life" (2023), protagonizada por Anthony Hopkins.
¿Qué pasó con el último tren de rescate?
El último tren de rescate, que transportaría a otros 250 niños, estaba programado para salir de Praga el 1 de septiembre de 1939. Sin embargo, Alemania invadió Polonia ese mismo día, lo que llevó al cierre de las fronteras. El tren nunca salió y los 250 niños a bordo se perdieron, presuntamente pereciendo en el Holocausto.
Conclusión
La historia de Sir Nicholas Winton es un poderoso recordatorio de que, incluso en los tiempos más oscuros, la bondad y la valentía de un solo individuo pueden tener un impacto incalculable. Su discreto heroísmo, que permaneció oculto durante décadas, es un faro de esperanza y un testimonio de la capacidad humana para la compasión y la acción desinteresada. Su legado no solo vive en los 669 niños que salvó y en sus miles de descendientes, sino también en la inspiración que su historia sigue ofreciendo a generaciones de personas en todo el mundo, recordándonos la importancia de levantarnos contra la injusticia y de ser la diferencia que queremos ver en el mundo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Nicholas Winton: El Héroe Silencioso de Praga puedes visitar la categoría Librerías.
