10/02/2022
La historia de la corte francesa del siglo XVIII está plagada de personajes fascinantes, pero pocos tan magnéticos y enigmáticos como Madame Jeanne du Barry. Desde sus orígenes humildes hasta su ascenso como la última amante oficial del rey Luis XV, su vida fue un torbellino de lujo, intriga y, finalmente, una tragedia que la conectó directamente con los turbulentos días de la Revolución Francesa. A menudo eclipsada por figuras como María Antonieta, la du Barry fue una mujer de gran belleza y astucia, cuyo destino final sellaría su lugar en los anales de la historia.

De Orígenes Modestos al Corazón del Rey
Nacida el 19 de agosto de 1743 como Jeanne Bécu en Vaucouleurs, Francia, su infancia estuvo lejos de los lujos de la corte. Hija ilegítima de una costurera, Jeanne pasó sus primeros años bajo el cuidado de Monsieur Billiard-Dumonceaux, un conocido de su madre, quien le proporcionó una educación en el convento de Saint-Aure. Sin embargo, al salir del convento a los quince años, la realidad la golpeó. Se vio obligada a ganarse la vida vendiendo baratijas y trabajando en diversos oficios como ayudante de peluquero y dependienta en una mercería. Fue en este último lugar, en la elegante rue Saint-Honoré de París, donde su destino comenzó a cambiar.
Su notable belleza y encanto no pasaron desapercibidos. Jean-Baptiste du Barry, un proxeneta de lujo conocido como "el astuto", la descubrió y la introdujo en el selecto mundo de las cortesanas de alta sociedad. Bajo el seudónimo de Mademoiselle Lange, Jeanne se convirtió rápidamente en una sensación en París, atrayendo a ministros y cortesanos. Du Barry, viendo el potencial de Jeanne para influir en las altas esferas, la preparó meticulosamente en las normas del protocolo y el arte de seducir. Fue precisamente este encanto irresistible el que la llevó ante el rey Luis XV en 1768.

El rey, sexagenario, quedó prendado de Jeanne desde el primer momento. Su juventud, su vivacidad y su innegable atractivo le hicieron, según sus propias palabras, "olvidar que era sexagenario". Para que Jeanne pudiera ocupar el codiciado puesto de maîtresse-en-titre (amante oficial), era indispensable que poseyera un título nobiliario. Así, el 1 de septiembre de 1768, Jeanne contrajo matrimonio con Guillaume du Barry, el hermano de Jean-Baptiste, en una ceremonia que incluyó un falso certificado de nacimiento para hacerla parecer más joven y de linaje noble. Finalmente, el 22 de abril de 1769, Madame du Barry hizo su deslumbrante presentación formal ante la corte de Versalles, ataviada con joyas y un vestido brocado de oro y plata. Desde ese momento, se instaló en los apartamentos del rey y su vida se transformó en un derroche de opulencia.
La Vida en la Corte y sus Poderosos Enemigos
Como favorita del rey, Madame du Barry gozó de una posición de privilegio. Recibía una generosa pensión, aposentos propios en todas las residencias reales y, aunque no tenía un interés político inicial como su predecesora Madame de Pompadour, el rey le permitía participar en reuniones de Estado. Su rutina diaria era un despliegue de lujo: desde el chocolate matutino servido por su esclavo bantú, Zamor, hasta la elección de sus costosos trajes y joyas, todo era sufragado por el tesoro real. A pesar de su extravagancia, Jeanne era conocida por su buen corazón y su disposición a ayudar a los demás, como cuando intercedió ante el rey para que perdonara a los condes de Lousene o a una joven condenada por infanticidio. Incluso figuras como Voltaire le dedicaron versos, elogiando su encanto.
Sin embargo, su ascenso meteórico generó poderosos enemigos. Las hijas solteras de Luis XV, conocidas como las "mesdames", la detestaban y conspiraron para hacerle la vida imposible. Pero su rival más acérrima sería la joven delfina María Antonieta, futura reina de Francia. La relación entre ambas fue tensa desde el primer encuentro. María Antonieta, de apenas catorce años en 1770, veía a du Barry como una mujer inmoral debido a su pasado y a su rol como amante del rey. Esta aversión se intensificó cuando du Barry se divirtió con una historia que calumniaba a la madre de la delfina, la emperatriz María Teresa de Austria.

La negativa de María Antonieta a dirigirle la palabra a Madame du Barry se convirtió en un escándalo diplomático que amenazaba la alianza franco-austriaca. El rey Luis XV, harto de la situación, se quejó al embajador austriaco, quien intentó mediar. Finalmente, en un baile de Año Nuevo de 1772, y por consejo de su madre, María Antonieta se dirigió a du Barry por primera y única vez con la célebre frase: "Hay, hoy, mucha gente en Versalles". Esta escueta frase, apenas un saludo, fue un hito en la corte, demostrando la tensión entre ambas mujeres.
Otro de sus grandes adversarios fue Étienne François, duque de Choiseul, y su hermana, Beatriz de Choiseul-Stainville, duquesa de Gramont. Ellos intentaron sin éxito expulsar a Jeanne de la corte, llegando incluso a difamarla con panfletos pornográficos. Madame du Barry, en respuesta, se alió con el duque de Aiguillon, sobrino del duque de Richelieu, y juntos lograron la caída de Choiseul, quien fue exiliado de la corte en la Nochebuena de 1771. Esta victoria consolidó el poder de Jeanne en Versalles, marcando su "época dorada".

Madame du Barry y María Antonieta: Un Choque de Mundos
La animosidad entre estas dos figuras icónicas de Versalles es un capítulo fundamental para entender la corte de Luis XV y Luis XVI. A continuación, se presenta un resumen de sus principales diferencias y puntos de conflicto:
| Característica | Madame du Barry | María Antonieta |
|---|---|---|
| Origen | Hija ilegítima de una costurera, de orígenes humildes. | Princesa de la Casa de Habsburgo, de la realeza austriaca. |
| Posición en la Corte | Maîtresse-en-titre (amante oficial) de Luis XV. | Delfina de Francia, luego Reina de Francia (esposa de Luis XVI). |
| Relación con Luis XV | Amante, confidente y figura de gran influencia. | Nuera, con una relación formal y distante. |
| Percepción Pública | Vista como una advenediza y símbolo de la extravagancia real. | Inicialmente celebrada, luego criticada como "Madame Déficit" y símbolo de la frivolidad. |
| Actitud Hacia la Otra | Furiosa por el desprecio de María Antonieta, buscó el reconocimiento. | Profundo desprecio por el pasado y la inmoralidad percibida de du Barry, negándose a hablarle. |
| Influencia Política | Logró la caída de Choiseul, influyó en decisiones del rey. | Poca influencia política directa, a pesar de ser Reina, a menudo acusada de no dominar a su esposo. |
Un suceso que unió y separó a estas dos mujeres fue el famoso Asunto del Collar. En 1772, Luis XV encargó a unos joyeros un suntuoso collar para Madame du Barry. Este collar, inacabado a la muerte del rey, se convertiría en el centro de un enorme escándalo en el que María Antonieta sería falsamente acusada de intentar adquirirlo, exacerbando el sentimiento anti-monárquico antes de la Revolución.
El Ocaso de una Era y su Trágico Final
La "época dorada" de Madame du Barry llegó a su fin con la muerte de Luis XV. En mayo de 1774, el rey contrajo viruela. Consciente de su inminente final, y para poder recibir los últimos ritos religiosos, Luis XV pidió a Jeanne que abandonara Versalles. Fue conducida a una de sus propiedades cerca de Rueil-Malmaison. Tras la muerte del monarca, la recién ascendida reina María Antonieta se aseguró de que Jeanne fuera exiliada a la abadía de Pont-aux-Dames, cerca de Meaux, un destino que inicialmente la hizo impopular entre las monjas, aunque pronto se acostumbraron a su carácter.
Después de un año en el convento, se le permitió regresar a su querido Castillo de Louveciennes, aunque con la prohibición de acercarse a menos de diez millas de Versalles. Allí, Jeanne intentó llevar una vida más tranquila. Mantuvo una relación amorosa con el duque de Brissac y, posteriormente, con Henry Seymour. Sin embargo, la llegada de la Revolución Francesa en 1789 marcó el inicio de su espiral descendente. A pesar de haber mostrado públicamente su apoyo a los cambios políticos y haber cuidado a heridos tanto republicanos como monárquicos, su pasado como favorita real la hacía sospechosa.

El golpe final vino de una traición inesperada: su antiguo esclavo, Zamor. Él, ahora un ferviente jacobino y empleado del Comité de Salvación Pública, la denunció. Basándose en el testimonio de Zamor, Madame du Barry fue acusada de ayudar económicamente a los emigrados (contrarrevolucionarios que habían huido de Francia) y de evasión de capitales. En 1793, fue arrestada. Durante su juicio, intentó desesperadamente salvar su vida revelando la ubicación de varias joyas que había logrado esconder tras un robo anterior. Sin embargo, su condena estaba sellada.
El 8 de diciembre de 1793, Jeanne du Barry fue conducida a la guillotina en la plaza de la Revolución (actual plaza de la Concordia). Aterrada, se derrumbó en la carreta, implorando clemencia a la multitud y al verdugo. Sus últimas palabras, dirigidas al verdugo, fueron un desgarrador ruego: "¡Piedad, señor verdugo, un momento más!". Pocos instantes después, la cuchilla de la guillotina puso fin a la vida de la última gran favorita del Antiguo Régimen. Sus restos fueron enterrados en el cementerio de la Magdalena, junto a los de Luis XVI y María Antonieta, cerrando un círculo trágico que unió a los protagonistas de una era convulsa.
Preguntas Frecuentes sobre Madame du Barry
- ¿Qué le pasó a Madame Jeanne du Barry?
- Madame Jeanne du Barry fue la última amante oficial del rey Luis XV. Tras la muerte del rey y el estallido de la Revolución Francesa, fue exiliada y, finalmente, arrestada y condenada por traición, acusada de ayudar a contrarrevolucionarios. Fue guillotinada el 8 de diciembre de 1793 en la plaza de la Revolución.
- ¿Quién era la enemiga de Madame du Barry?
- Su principal enemiga en la corte fue María Antonieta, la delfina y futura reina de Francia. María Antonieta despreciaba el pasado de du Barry y su posición como amante real, negándose a dirigirle la palabra durante mucho tiempo, lo que generó una gran tensión en la corte.
- ¿Por qué Luis XV quedó prendado de Madame du Barry?
- Luis XV quedó cautivado por la belleza, la juventud y el encanto indefinible de Jeanne du Barry. A pesar de su edad, el rey encontraba en ella una vivacidad y un atractivo que le hacían olvidar su sexagenaria condición. Su carisma y su habilidad para seducir fueron clave en su ascenso.
- ¿Madame du Barry fue realmente una mujer bondadosa?
- A pesar de su fama de extravagante y sus orígenes como cortesana, el artículo menciona varios actos de bondad de Jeanne. Intercedió ante el rey para perdonar a los condes de Lousene y a una joven condenada por infanticidio, mostrando una faceta compasiva que contrastaba con la percepción de advenediza.
- ¿Cómo influyó Madame du Barry en la política de la corte?
- Aunque no tenía un interés político inicial, Madame du Barry se alió con facciones como el duque de Aiguillon para oponerse al duque de Choiseul, logrando su destitución y exilio. Esto demostró su capacidad para influir en las decisiones del rey y en las intrigas palaciegas, marcando su "época dorada" de poder.
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