09/11/2024
En los anales de la historia argentina, pocas figuras resultan tan complejas, enigmáticas y controvertidas como la de José López Rega. Conocido popularmente como 'El Brujo' o 'Lopecito', este ex cabo de la Policía Federal ascendió de forma meteórica desde la oscuridad hasta convertirse en uno de los hombres más poderosos del país durante el regreso de Juan Domingo Perón y, posteriormente, bajo la presidencia de María Estela Martínez de Perón, 'Isabel'. Su trayectoria, marcada por el misticismo, la intriga política y la violencia, dejó una huella imborrable en una de las épocas más convulsas de la nación.

La historia de López Rega es la de una vida que desafía las convenciones, un relato donde lo esotérico y lo mundano se entrelazan de forma inquietante. Nacido el 17 de octubre de 1916 en el barrio de Saavedra, Buenos Aires, una fecha que, curiosamente, se convertiría en un hito del peronismo años después, su infancia fue de origen humilde y marcada por la temprana pérdida de su madre. Cursó solo hasta cuarto grado, y las necesidades económicas lo empujaron a trabajar desde joven, primero como peón en la fábrica textil Sedalán y luego como agente de la Policía Federal. Sin embargo, su mente inquieta no se conformaría con una vida ordinaria.
Primeros Pasos y la Fascinación por el Ocultismo
Desde sus años como agente policial, José López Rega mostró una profunda y casi obsesiva inclinación hacia el esoterismo, las ciencias ocultas y las religiones afrobrasileñas como la umbanda, la macumba y el candomblé. Se le sancionaba por leer libros esotéricos de la editorial Kier en su puesto de guardia, y se dedicaba a hacer horóscopos a sus compañeros. Esta faceta mística no era un pasatiempo menor; se convirtió en una parte central de su identidad y, eventualmente, en una herramienta para su ascenso.
Su incursión en el mundo esotérico lo llevó a Brasil, donde se conectó con 'pais do santo' y videntes de renombre. Afirmaba haber vuelto 'cargado de nuevas energías de vida' y se consideraba un 'filho do santo', con su orixá protector, Oxum, la diosa de la elegancia y la hermosura. Esta dimensión de su vida era tan fuerte que, años después, al ser detenido, obsequiaría a los curiosos ejemplares de su última producción, un opúsculo titulado 'El filósofo hindú'. Incluso fue autor de obras voluminosas como 'Astrología Esotérica – (Secretos develados)', un libro de setecientas treinta y cinco páginas donde exploraba la búsqueda de la luz divina. A pesar de su limitada educación formal, su capacidad para escribir y su dedicación al estudio de estas disciplinas eran notables, demostrando una personalidad fuera de lo común.
"¡No he jurado CALLAR ante nadie y por el contrario mi misión es la de servir a la HUMANIDAD a plena cara descubierta! ¡Ya he manifestado claramente que nada de lo escrito es mío, dado que MI ALMA LIBRE Y MI CONCIENCIA CRISTICA me dictan que, el patrimonio que de DIOS he recibido es como una donación que el PADRE desea que se reparta entre todos sus HIJOS componentes de toda la CREACIÓN!"
Este fragmento de su obra revela la magnitud de su convicción y su sentido de misión, elementos que, de alguna manera, lo impulsaron en su camino hacia el poder.

El Ascenso al Poder: La Sombra de Perón e Isabel
La carrera de López Rega dio un giro radical cuando entró en contacto con el círculo peronista en el exilio. Varias versiones circulan sobre cómo llegó a la residencia de Perón en Puerta de Hierro, Madrid. Una de las más plausibles indica que fue presentado a Isabel Perón durante su viaje a Argentina en 1965, a través de la Logia Anael, una agrupación con tintes políticos y esotéricos. Una vez en Madrid, se convirtió en una compañía inseparable del matrimonio Perón. Funcionó como secretario, valet, mayordomo, y asistente personal, ganándose la confianza de Isabel y, en menor medida, del propio General.
Su presencia era tan constante que se le conocía como el "filtro López Rega", ya que era casi imposible llegar a Perón sin pasar por él. Se sospechaba que espiaba al General y a sus visitantes, y el propio Perón, receloso, prefería conversar sobre asuntos delicados en el jardín de la residencia, lejos de los posibles micrófonos indiscretos en la casona. A pesar de las sospechas, su influencia sobre Isabel era innegable y crecía día a día.
Con el regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina y su asunción a la presidencia en 1973, José López Rega fue designado como Ministro de Bienestar Social, un puesto de enorme poder y control sobre los recursos del Estado. Se convirtió en el segundo hombre más importante del gobierno, manejando la "caja" y teniendo acceso directo a Perón y su vicepresidenta, Isabel. A la muerte de Perón, el 1 de julio de 1974, Isabel asumió la presidencia y López Rega consolidó su sitial de todopoderoso ministro, ejerciendo una influencia casi total sobre la viuda del General, quien parecía incapaz de gobernar sin él.
Durante su gestión, se rodeó de allegados con intereses en el esoterismo, como Celestino Rodrigo, quien en 1975 impulsó un drástico ajuste económico conocido como "El Rodrigazo". Esta serie de medidas incluyó una devaluación del peso del cien por ciento, aumentos tarifarios de hasta el doscientos por ciento y un incremento del ciento setenta y dos por ciento en la nafta. El dólar pasó de valer diez a veintiséis pesos. Estas decisiones generaron un caos económico y un descontento social masivo, exacerbando la ya convulsionada situación política del país.

La Triple A: El Brazo Armado del Terror
Pero el legado más oscuro y sangriento de José López Rega está intrínsecamente ligado a la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como la Triple A. Esta banda terrorista de ultraderecha, que inicialmente se presentó como Alianza Antimperialista Argentina, fue sindicada y acusada de haber sido dirigida y protegida por López Rega desde el Ministerio de Bienestar Social. La Triple A fue responsable de cerca de dos mil asesinatos de opositores políticos, figuras de izquierda, sindicalistas, legisladores, intelectuales y artistas en la violenta Argentina de los años 70, donde también operaban grupos guerrilleros como Montoneros y el ERP.
Un informe de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires de diciembre de 1975, titulado "Terrorismo de extrema derecha desde López Rega", afirmaba que el exministro era "ampliamente sospechado de controlar y proteger al terrorismo de ultraderecha nucleado en la Alianza Anticomunista Argentina (AAA) hasta su expulsión del país". El informe añadía que, si bien el terrorismo no se originó con él ni terminó con su partida, su influencia era crucial para su operación. Entre las víctimas más notorias de la Triple A se encuentran el abogado y diputado Rodolfo Ortega Peña, Julio Troxler, ex subjefe de la Policía de Buenos Aires, y Alfredo Curutchet, entre muchos otros.
La Triple A marcó el inicio de un período de terrorismo de Estado que sembraría las bases para la dictadura militar que se instalaría en 1976. La conexión directa de un ministro del gobierno constitucional con una banda paramilitar que ejecutaba crímenes políticos es uno de los capítulos más sombríos de la historia argentina.
Caída, Fuga y el Fin de una Era
El descontento generalizado por el "Rodrigazo", la creciente violencia de la Triple A y la falta de apoyo de los gremios y las Fuerzas Armadas sellaron el destino de López Rega. Cercado por todos los frentes, tuvo que huir del país en julio de 1975, amparado por Isabel Perón con un nombramiento de "embajador plenipotenciario" en ninguna parte. Viajó con dos de los jefes de la Triple A, los comisarios Rodolfo Almirón y Juan Ramón Morales, y se perdió en las sombras.

Durante once años, José López Rega fue un prófugo internacional. Fue localizado en Suiza en 1982 y más tarde en un piso en las Bahamas y en Miami, donde vivía con su última pareja, María Elena Cisneros, una discreta pianista a quien, con su influencia, había ayudado a grabar discos. Sin embargo, el FBI no le había perdido pisada. En 1986, el gobierno de Raúl Alfonsín solicitó su detención y extradición. Fue capturado en Miami tras un ingenioso plan de un agente del FBI, George Kiszynski, quien lo convenció de viajar a Estados Unidos desde Bahamas con la excusa de renovar su pasaporte.
Extraditado a Argentina ese mismo año, fue encarcelado en las dependencias del Servicio Penitenciario. Estuvo procesado por múltiples delitos, incluyendo la instigación de la Triple A, pero nunca fue condenado. José López Rega, el hombre que quiso ser tenor y terminó dirigiendo una banda criminal, falleció en la cárcel el 9 de junio de 1989, hace treinta y tres años, a causa de complicaciones de su diabetes, casi ciego e hipertenso.
Preguntas Frecuentes sobre José López Rega
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Quién fue José López Rega? | Fue un político argentino, Ministro de Bienestar Social durante el tercer gobierno de Juan Domingo Perón y la presidencia de Isabel Perón. Conocido por su influencia en el gobierno, su afición al esoterismo y su vínculo con la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). |
| ¿Qué hizo López Rega en el gobierno? | Fue un ministro poderoso, manejó recursos del Estado, influyó decisivamente en las decisiones de Isabel Perón, y se le atribuye la creación y dirección de la Triple A, un grupo terrorista de ultraderecha. También estuvo detrás del plan económico conocido como el 'Rodrigazo'. |
| ¿Cuál fue su relación con Juan Perón e Isabel Perón? | Se convirtió en la mano derecha de Isabel Perón en el exilio en Madrid y, a través de ella, ganó la confianza de Juan Perón. Tras la muerte de Perón, ejerció una influencia casi total sobre Isabel, quien lo consideraba su consejero espiritual y político indispensable. |
| ¿Qué fue la Triple A y cuál fue su vínculo con López Rega? | La Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) fue un grupo paramilitar de ultraderecha que actuó en Argentina entre 1973 y 1976, cometiendo asesinatos de opositores políticos. Se le acusa a López Rega de haberla creado, dirigido y protegido desde el Ministerio de Bienestar Social. |
| ¿Fue condenado por sus crímenes? | No. José López Rega fue detenido y extraditado a Argentina, siendo procesado por múltiples delitos, pero falleció en la cárcel el 9 de junio de 1989, antes de recibir una condena firme. |
| ¿Qué papel jugó el esoterismo en su vida? | El esoterismo y las ciencias ocultas fueron una constante en su vida, desde su juventud. Escribió libros sobre el tema y se presentaba como un médium y conocedor de estas disciplinas, lo que, según algunos, le permitió ejercer una fuerte influencia sobre Isabel Perón. |
La figura de José López Rega sigue siendo objeto de estudio y debate, un recordatorio de los intrincados caminos del poder, la influencia de las creencias personales en la política y las sombras que pueden acechar en los momentos de mayor turbulencia histórica. Su historia es un capítulo esencial para comprender la compleja y dolorosa transición argentina hacia la democracia y los orígenes del terrorismo de Estado en el país.
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