22/08/2025
En el corazón de Sevilla, la memoria de figuras que han moldeado su identidad cultural resuena a través del tiempo. Una de ellas es, sin duda, José María Izquierdo y Martínez, un personaje singular cuya vida, aunque breve, dejó una huella imborrable en la Ciudad de la Gracia. A un siglo de su fallecimiento, ocurrido a la temprana edad de 36 años, su legado sigue siendo tan relevante como entonces, especialmente a través de su obra más célebre, un libro que no solo divagaba sobre Sevilla, sino que la sentía y la respiraba en cada una de sus páginas.

Nacido en la calle Castelar en 1886, José María Izquierdo fue mucho más que un escritor. Fue profesor de Derecho Canónico en la Universidad de Sevilla y una mente preclara que abogó por el regeneracionismo y el andalucismo cultural, posicionándose incluso más allá de figuras tan prominentes como Blas Infante. Su intelecto, su profundo amor por Sevilla y su incansable labor cultural lo convirtieron en un referente, recordado por escritores del calibre de Luis Cernuda y Joaquín Romero Murube como la encarnación misma del espíritu sevillano.
- Divagando por la Ciudad de la Gracia: Un Retrato Inmortal de Sevilla
- El Intelectual y el Ateneo: Un Legado de Compromiso Cultural
- El “Sevillano Fino”: Personalidad y Percepción
- Preguntas Frecuentes sobre José María Izquierdo y su Legado
- ¿Quién fue José María Izquierdo?
- ¿Cuál es el título del libro que hablaba de la "Ciudad de la Gracia"?
- ¿Qué es la "Ciudad de la Gracia" en el contexto de su obra?
- ¿Cuál fue la contribución más notable de Izquierdo al Ateneo de Sevilla?
- ¿Qué temas principales aborda "Divagando por la ciudad de la gracia"?
Divagando por la Ciudad de la Gracia: Un Retrato Inmortal de Sevilla
La fama de José María Izquierdo se cimenta, en gran medida, en la publicación de su libro “Divagando por la ciudad de la gracia”. Este título vio la luz en 1914, el mismo año en que Juan Ramón Jiménez publicaba su icónico “Platero y yo”, un detalle que subraya la relevancia de la obra de Izquierdo en el panorama literario de la época. A través de sus páginas, Izquierdo no solo describía Sevilla, sino que la analizaba, la sentía y la interpretaba con una profundidad y una sensibilidad únicas.
El libro es un recorrido exhaustivo por los mil y un aspectos de la capital andaluza. Desde la belleza intrínseca de sus calles y jardines, pasando por la majestuosidad de sus monumentos, hasta la quietud de sus bibliotecas. Izquierdo se adentra en la esencia de las fiestas sevillanas, dedicando especial atención a la Feria de Abril y a la Semana Santa, dos pilares fundamentales de la identidad de la ciudad. Además, aborda interesantísimos aspectos históricos, ofreciendo una visión completa y matizada de Sevilla en su tiempo. Su prosa, elocuente y reflexiva, culmina con un significativo capítulo titulado “Hacia una Andalucía sin andaluzadas”, donde se percibe su visión crítica y su anhelo por una Andalucía auténtica, lejos de estereotipos.
Un ejemplo de la profundidad de su pensamiento y del tenor de su prosa se encuentra en sus reflexiones sobre las corridas de toros, un tema que, aun hoy, genera debate. Izquierdo escribía:
“Yo creo que las corridas de toros, como otras muchas cosas, no deben existir; pero ya que se dan, que sean como son (como deben ser según son), sin paliativos, sin componendas, y, sobre todo, sin contradicciones ni hipocresías. (¿Por qué se celebran, -a veces por duplicado, y casi siempre con escándalos,- en pueblos, que como Barcelona y Bilbao, alardean de cultos y de poco bullangueros?) Es más, yo creo que si en alguna parte esa llamada fiesta nacional es una fiesta, (y fiesta de arte, y ni un mero festejo, o un espectáculo más), es precisamente en Andalucía; y que este pueblo cuando exige arrojo a los toreros demuestra más sentimiento y más gusto estético que muchos de sus censores porque nada es más seguro que el valor (especialmente con los miuras), y porque nada es más antiartístico que el espectáculo de la cobardía...”
Este fragmento no solo revela su perspicacia, sino también su honestidad intelectual y su capacidad para abordar temas controvertidos con una perspectiva propia y bien fundamentada.
El Intelectual y el Ateneo: Un Legado de Compromiso Cultural
Además de su faceta como escritor, José María Izquierdo fue una figura central en el Ateneo de Sevilla, una institución a la que dedicó gran parte de su energía y talento. Su incansable trabajo en esta entidad no solo contribuyó a fomentar la cultura en la ciudad, sino que dio origen a una de las tradiciones más queridas y emblemáticas de Sevilla: la Cabalgata de Reyes Magos. Esta iniciativa, nacida de su visión y esfuerzo, sigue siendo organizada por el Ateneo 104 años después, demostrando la trascendencia de su legado.
El Ateneo de Sevilla, consciente de la importancia de su figura, se ha volcado en la conmemoración del centenario de su fallecimiento. En colaboración con el Ayuntamiento, se ha impulsado una campaña de información y un programa de actos destinado a fomentar el conocimiento de este ilustre escritor entre las nuevas generaciones, a quienes, lamentablemente, su nombre a veces no les resulta familiar. Un pleno municipal aprobó una declaración institucional para asegurar que la efeméride no pasara desapercibida, un justo reconocimiento a quien tanto dio por Sevilla.
Como parte de estas conmemoraciones, el Ateneo ha rendido homenaje a Izquierdo con diversas actividades, incluyendo conferencias que profundizan en su obra y su impacto. Además, la ciudad ha honrado su memoria con la inauguración de un azulejo en la fachada de su casa natal, así como una glorieta y un monumento dedicados a él en el emblemático Parque de María Luisa, testamentos perdurables de su huella en el paisaje urbano y cultural de Sevilla.

El “Sevillano Fino”: Personalidad y Percepción
José María Izquierdo, conocido también por su seudónimo literario Jacinto Ilusión, fue descrito en la declaración institucional aprobada por el Ayuntamiento como una figura “unida a la investigación jurídica, la creación literaria, la labor periodística y la participación en la vida cultural de Sevilla, a la que prestó notable impulso desde el Ateneo de la ciudad”. Su personalidad era tan singular como su intelecto. Era un hombre de “amplios y variados saberes culturales, muy entregado al estudio y muy señalado en los ambientes de la ciudad por su personalidad ensimismada y soñadora, por su melancólica tristeza, por el aire silente y enigmático de su talante y por su declarado amor por Sevilla, a la que, al decir de todos, entregó lo mejor de sí mismo”.
Fue, sin duda, uno de esos “sevillanos finos”, de profunda vida interior y escasa locuacidad, que nada tenían que ver con el falso estereotipo folklorista. Su figura fue inmortalizada por Joaquín Romero Murube en su obra de 1934 “José María Izquierdo y Sevilla”, un libro que ganó un premio convocado por el propio Ateneo y que posteriormente fue refundido en su “Discurso de la mentira” (1943). Romero Murube, quien lo conoció profundamente, escribió:
“No ha habido en la historia moderna literaria de Sevilla una más alta identificación, una más bella inteligencia y sacrificio. Sacrificio, porque Izquierdo redujo todas las posibilidades enormes de su vida intelectual al culto de la ciudad. Y la ciudad le correspondió otorgándole su secreto supremo, su completo sentido.”
Romero Murube lo recordaba con su cara de “cristo moreno y las patillas largas, que le imprimían al rostro un perfil de vieja estampa andaluza”. Siempre pensativo y solitario, estaba presente en todas partes —en la Universidad, en la calle, en la Biblioteca, por la orilla del río—, moviéndose rápido y pesaroso, como si algo misterioso le esperase. Su forma de comunicarse era un esfuerzo supremo, pues “todo el alma se le venía a los labios, y su voz no era voz, ni sus palabras eran palabras; entre temblores y silencios, se veía fluir la idea, el concepto, la gracia, por sus labios grandes de novio de Sevilla”. Esta descripción poética captura la esencia de un hombre profundamente conectado con su ciudad, a la que amó y sirvió con devoción hasta el final de sus días.
Preguntas Frecuentes sobre José María Izquierdo y su Legado
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la figura de José María Izquierdo y su contribución a la cultura sevillana:
¿Quién fue José María Izquierdo?
José María Izquierdo y Martínez (1886-1922) fue un destacado intelectual sevillano, profesor de Derecho Canónico en la Universidad de Sevilla, escritor y promotor cultural. Es recordado por su profunda conexión con Sevilla, su defensa del andalucismo cultural y su incansable labor en el Ateneo de Sevilla.
¿Cuál es el título del libro que hablaba de la "Ciudad de la Gracia"?
El título del libro más famoso de José María Izquierdo, que exploraba y divagaba sobre Sevilla, es “Divagando por la ciudad de la gracia”. Fue publicado en el año 1914.
¿Qué es la "Ciudad de la Gracia" en el contexto de su obra?
La expresión “la Ciudad de la Gracia” es el modo poético y afectuoso en que José María Izquierdo se refería a Sevilla en su célebre libro, reflejando su amor y admiración por la capital andaluza.
¿Cuál fue la contribución más notable de Izquierdo al Ateneo de Sevilla?
La contribución más notable de José María Izquierdo al Ateneo de Sevilla fue la creación y puesta en marcha de la Cabalgata de Reyes Magos, una tradición que perdura hasta el día de hoy y se ha convertido en uno de los eventos más esperados de la Navidad sevillana.
¿Qué temas principales aborda "Divagando por la ciudad de la gracia"?
“Divagando por la ciudad de la gracia” aborda una amplia variedad de temas relacionados con Sevilla, incluyendo sus calles, jardines, monumentos, bibliotecas, fiestas (como la Feria y la Semana Santa), aspectos históricos de la ciudad y reflexiones sobre la identidad andaluza, como se evidencia en su capítulo “Hacia una Andalucía sin andaluzadas”. Es una obra que ofrece un retrato íntimo y multifacético de la ciudad a principios del siglo XX.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a José María Izquierdo: El Alma de Sevilla en Letras puedes visitar la categoría Literatura.
