¿Cuál era el objetivo del periódico de doña Petrona?

Doña Petrona: La Maestra que Encendió la Cocina Argentina

12/11/2025

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En el vasto universo de la gastronomía argentina, pocos nombres resuenan con la misma fuerza y cariño que el de Petrona Carrizo de Gandulfo, mejor conocida como Doña Petrona. Nacida en una modesta localidad de Santiago del Estero, esta mujer se convirtió en un verdadero ícono, una pionera que no solo enseñó a cocinar a generaciones, sino que también introdujo una revolución en los hogares argentinos: la cocina a gas. Su influencia trascendió las fronteras de su provincia y país, dejando un legado imborrable que aún hoy se celebra. Pero, ¿cómo comenzó esta fascinante travesía culinaria y cuál fue su impacto en la modernización de la cocina doméstica?

La historia de Doña Petrona es la de una mujer autodidacta y visionaria que supo adaptarse a los tiempos y anticipar las necesidades de su público. Desde sus primeros contactos con la cocina en su infancia, hasta su papel fundamental en la masificación de los artefactos a gas, cada etapa de su vida estuvo marcada por una profunda pasión por la enseñanza y el deseo de simplificar la vida en el hogar. Su libro, un verdadero compendio de sabiduría culinaria y doméstica, se convirtió en un manual indispensable, superando en ventas a obras literarias de renombre. Acompáñenos a desentrañar los secretos de esta figura legendaria, sus primeros pasos, su impacto y la diferencia que marcó en el panorama gastronómico de su época.

¿Cuáles fueron los primeros pasos de doña Petrona en la cocina y el gas?
La Fundación Metrogas editó un pequeño libro titulado: Doña Petrona, la cocina y el gas, ahí describe los primeros pasos de doña Petrona en la Compañía Primitiva de Gas. Petrona promovió la cocina primero a través de cocinas a gas y más tarde a través de clases presenciales para luego empezar a publicar sus recetas en la revista El Hogar.
Índice de Contenido

Los Primeros Pasos de una Leyenda Culinaria

Petrona Carrizo de Gandulfo vino al mundo el 29 de junio de 1896 en La Banda, cerca de la capital de Santiago del Estero. Era la penúltima de siete hijos de Manuel y Clementina Carrizo. Fue en el seno de su hogar, en la capital santiagueña, donde Clementina, su madre, le impartió las primeras lecciones culinarias. Se dice que comenzó con la preparación de un postre de hojaldre, una enseñanza que, en aquel entonces, se veía como un simple método para atraer a los hombres. Sin embargo, lo que empezó como una lección práctica se transformó en una vocación que, con el tiempo, atraería a incontables hombres y mujeres a sus recetas, vendiendo más libros de cocina que cualquier otro autor en Argentina, solo superada en tirada por la Biblia.

Siendo muy joven, Petrona se desempeñó como cocinera en la estancia Quebrachitos, ubicada en el Departamento Aguirre, en el interior de Santiago del Estero. Fue allí donde su destino se cruzó con Atilio Gandulfo, el administrador del establecimiento, con quien contraería matrimonio. Esta unión no solo marcaría un hito en su vida personal, sino que también sería el catalizador de su mudanza a Buenos Aires, un paso crucial para el desarrollo de su carrera profesional.

La Revolución del Gas en el Hogar Argentino

Una vez en Buenos Aires, Atilio Gandulfo consiguió empleo en el Correo Argentino. Sin embargo, el salario no era suficiente para cubrir las necesidades de la pareja, lo que impulsó a Petrona a buscar trabajo. Fue entonces cuando se le presentó una oportunidad que cambiaría el rumbo de su vida y, de alguna manera, el de la cocina doméstica en Argentina. La Compañía Primitiva de Gas la contrató con una misión específica: enseñar a los hogares a utilizar las nuevas cocinas a gas.

En aquella época, las cocinas a gas eran el artefacto doméstico más demandado en las casas de Buenos Aires, y su uso comenzaba a extenderse al resto del país. La tarea de Petrona no se limitaba a explicar el funcionamiento de estos aparatos; ella iba más allá. En cada demostración, se ponía a cocinar en vivo, mostrando las bondades y la practicidad de esta novedad. Esta estrategia no solo educaba a los usuarios sobre el manejo de las cocinas, sino que también los seducía con la promesa de una cocina más eficiente y moderna.

La Fundación Metrogas, años después, reconocería este período pivotal en la vida de Doña Petrona editando un pequeño libro titulado “Doña Petrona, la cocina y el gas”, que describe con detalle sus primeros pasos y su rol fundamental en la Compañía Primitiva de Gas. Este trabajo inicial en la promoción de la cocina a gas sentó las bases para su posterior carrera como divulgadora culinaria, primero a través de clases presenciales y luego a través de la publicación de sus recetas en la prestigiosa revista El Hogar.

“El Libro de Doña Petrona”: Más Allá de las Recetas

Previo a su salto a la radio y la televisión, Doña Petrona publicó en 1933 su obra cumbre: “El Libro de Doña Petrona”. Esta no era una simple colección de recetas; era una enciclopedia de cocina de más de 500 páginas que trascendía lo meramente culinario. El libro incluía secretos de cocina, pero también ofrecía valiosos consejos para la mujer moderna, abarcando desde la organización del hogar hasta tareas de mantenimiento, e incluso dedicaba una sección especial para la mujer trabajadora que, además, debía cuidar de su casa.

La magnitud de su impacto se refleja en las cifras: este libro fue traducido a varios idiomas, incluido el ruso, y ha sido editado más de cien veces, manteniéndose disponible en las librerías argentinas hasta el día de hoy. Su éxito en ventas batió récords, superando a gigantes de la literatura argentina como Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y hasta la obra magna “Martín Fierro”. Este fenómeno de ventas demuestra el profundo calado que Doña Petrona tuvo en la sociedad argentina, convirtiéndose en una referencia ineludible para cualquier hogar.

El libro no solo era un recetario, sino un manual de vida para la ama de casa argentina, una guía práctica que ofrecía soluciones y simplificaba las tareas domésticas en un contexto de cambio social y tecnológico. La popularidad de su libro cimentó su estatus como la autoridad culinaria más importante del país.

¿Dónde se guardaba el libro de cocina de Doña Petrona?
El libro de cocina de Doña Petrona se guardaba en un cajón de la cocina entre los manteles y las servilletas. Un aparte era el Libro de Cocina de Doña Petrona, y digo aparte, porque no estaba destinado a conformar la biblioteca, sino que se acomodaba en un cajón de la cocina.

De la Cocina al Éter y la Pantalla

El éxito de “El Libro de Doña Petrona” fue solo el comienzo de su expansión mediática. De la revista El Hogar, Doña Petrona dio el salto a la radio, donde su voz y sus consejos llegaron a millones de oyentes. Su estilo didáctico y su cercanía con el público la convirtieron rápidamente en una figura radial muy querida. La radio le permitió establecer una conexión más directa y personal con sus seguidores, quienes esperaban ansiosamente cada una de sus emisiones para aprender nuevas recetas y trucos.

Finalmente, Doña Petrona incursionó en la televisión, consolidando su imagen como la gran maestra de la cocina argentina. Su presencia en la pantalla chica no solo la catapultó a la fama a nivel nacional, sino que también la convirtió en un referente cultural. La televisión le permitió demostrar sus habilidades culinarias de una manera visual, haciendo que sus recetas parecieran aún más accesibles y apetitosas. Su trayectoria mediática fue un testimonio de su capacidad para adaptarse a los diferentes formatos y llegar a un público cada vez más amplio, manteniendo siempre su esencia de maestra y guía.

Doña Petrona vs. Las Ecónomas: Dos Visiones de la Cocina

Para comprender la singularidad de Doña Petrona y su impacto, es útil compararla con otras figuras y corrientes culinarias de su época. En este sentido, la perspectiva de Guillermo Calabrese, alumno y socio del icónico Gato Dumas, ofrece una visión reveladora. Calabrese, al hablar de Dumas, afirmó que este “era la diferencia entre la cocina de doña Petrona, Choly Berretiaga y las ecónomas”. Esta frase encapsula una distinción crucial en el panorama gastronómico argentino.

Mientras que Doña Petrona y figuras como Choly Berreteaga representaban una cocina orientada al hogar, práctica y accesible, las “ecónomas” se centraban en la economía y la eficiencia, a menudo con recetas básicas y funcionales para el día a día. Doña Petrona, aunque también muy práctica, elevó el estándar de la cocina casera, ofreciendo una guía exhaustiva y aspiracional para el ama de casa moderna. Su enfoque era el de una maestra que compartía sus secretos culinarios para lograr resultados excepcionales en casa.

Gato Dumas, por otro lado, representaba una corriente distinta: la cocina de restaurante, más artística y elaborada. Calabrese describía la cocina de Dumas como “cosas pantagruélicas, atractivas, una bandeja de casi un metro de diámetro con cosas arriba, eran instalaciones gastronómicas. Una comida barroca que casi no existe hoy, él fue un pionero”. Esto contrasta fuertemente con la propuesta de Doña Petrona y las ecónomas, que buscaban la practicidad y la replicabilidad en el hogar.

A continuación, una tabla comparativa para visualizar estas diferencias:

CaracterísticaCocina de Doña PetronaCocina de las EcónomasCocina de Gato Dumas
Enfoque PrincipalHogar, enseñanza, guía completa, recetas familiaresEconomía doméstica, eficiencia, recetas básicas y funcionalesAlta cocina, restaurante, innovación, arte gastronómico
Público ObjetivoAmas de casa, mujeres modernas, público generalHogares con presupuesto limitado, principiantes, búsqueda de ahorroComensales de restaurantes, chefs, público gourmet
Estilo de RecetasClaras, detalladas, accesibles, tradicionales pero elevadasSencillas, prácticas, a menudo con énfasis en el costoComplejas, creativas, presentaciones elaboradas, "barrocas"
Medio de Difusión PrincipalLibros (enciclopedia), revistas, radio, televisiónLibros (recetarios básicos), cursos de economía domésticaRestaurantes, programas de TV (alta cocina), escuelas de chefs
InnovaciónEn la masificación de la cocina moderna (gas), en la estructura del recetario completoEn la optimización de recursos y tiempo en el hogarEn la creación de tendencias, fusión de sabores, "instalaciones" culinarias

Esta comparación subraya que Doña Petrona no era simplemente una cocinera; era una educadora que democratizó el acceso a una cocina de calidad en el hogar, diferenciándose tanto de la austeridad de las ecónomas como del barroquismo de la alta cocina de restaurante.

El Legado Inmortal de Petrona C. de Gandulfo

Doña Petrona pasó sus últimos años de vida en su casa de Olivos, acompañada por su fiel asistente Juanita, hasta que falleció a causa de un ataque al corazón el 6 de febrero de 1992, a los 95 años. Su partida dejó un vacío en el corazón de millones de argentinos, pero su legado culinario perdura inalterable.

La influencia de Doña Petrona trasciende las recetas. Ella fue una figura que empoderó a las mujeres en el hogar, les brindó herramientas para la organización y les enseñó a disfrutar del arte de cocinar. Su obra es un testimonio de una época de transformación en Argentina, donde la modernidad llegaba a las cocinas de la mano del gas, y ella fue la encargada de guiar a toda una sociedad en este cambio. Su capacidad para conectar con la gente, su carisma y su conocimiento la convirtieron en una leyenda que sigue inspirando a nuevas generaciones de cocineros y amantes de la gastronomía.

¿Qué es el libro de doña Petrona?
Desde su primera edición en 1934, El Libro de Doña Petrona es un clásico en todos los hogares de la Argentina. Traducido a ocho idiomas y con un récord de ventas que alcanza los 3.000.000 de ejemplares en todo el mundo, la obra trascendió el ámbito de la gastronomía para convertirse en un documento de interés histórico y antropológico.

Preguntas Frecuentes sobre Doña Petrona

¿Quién fue Doña Petrona y por qué es tan importante en la cocina argentina?
Doña Petrona Carrizo de Gandulfo fue una de las cocineras y divulgadoras gastronómicas más influyentes de Argentina. Su importancia radica en haber popularizado la cocina a gas, haber escrito el icónico “El Libro de Doña Petrona” (uno de los libros más vendidos en el país) y haber enseñado a cocinar a generaciones a través de la radio y la televisión, modernizando la cocina doméstica.

¿Cómo se relacionó Doña Petrona con el gas?
Sus primeros pasos profesionales fueron en la Compañía Primitiva de Gas, donde fue contratada para enseñar a usar las nuevas cocinas a gas, el artefacto doméstico más demandado de la época. Ella realizaba demostraciones en vivo, cocinando para mostrar las ventajas de esta tecnología.

¿Cuál fue el primer libro de Doña Petrona y qué incluyó?
Su primer y más famoso libro fue “El Libro de Doña Petrona”, publicado en 1933. Fue una enciclopedia de cocina de más de 500 páginas que no solo contenía recetas, sino también consejos para la organización del hogar, mantenimiento y una sección dedicada a la mujer trabajadora.

¿Cómo se compara la cocina de Doña Petrona con la de las “ecónomas” o el estilo de Gato Dumas?
Doña Petrona representaba una cocina hogareña, práctica y completa, orientada a la enseñanza y la modernización del hogar. Las “ecónomas” se enfocaban en la economía y eficiencia de las recetas básicas. Gato Dumas, en cambio, representaba una alta cocina de restaurante, más artística, elaborada y “barroca”, con presentaciones espectaculares, en contraste con la funcionalidad y accesibilidad de Doña Petrona.

¿Doña Petrona tuvo programas de radio o televisión?
Sí, después de publicar su libro y colaborar en revistas, Doña Petrona pasó a comentar sus recetas en la radio y, posteriormente, en la televisión, consolidándose como una figura mediática y una referente culinaria a nivel nacional.

Una Pincelada de su Magia: La Receta Incompleta

Aunque el vasto repertorio de Doña Petrona se extiende a miles de preparaciones, una pequeña muestra de su estilo directo y práctico se puede ver en fragmentos de sus recetas. Un ejemplo, aunque incompleto, que nos evoca su método es este:

En un bol poner la harina, el pimentón, la manteca y los huevos. Unir los ingredientes con las manos. Agregar de a poco agua fría hasta que se una. Llevar a la heladera 1 hora. Hervir los 3 huevos hasta que estén duros. Pelar 3 ajíes.

Este fragmento, probablemente el inicio de una masa para un pastel o empanada con un relleno específico, refleja la sencillez y la claridad con la que Doña Petrona instruía. Su enfoque era paso a paso, asegurándose de que incluso los cocineros novatos pudieran seguir sus indicaciones y lograr resultados exitosos. Esta metodología fue clave para su popularidad y para el impacto duradero de su revolución gastronómica en el hogar argentino.

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