05/06/2023
En el vasto universo de la literatura, pocos autores han osado desafiar los límites de la realidad y la ficción con la maestría y el humor de Max Aub. Su obra más célebre en este sentido, el enigmático "Jusep Torres Campalans", no es solo un libro, sino una audaz broma intelectual que trascendió las páginas para instalarse en la conciencia colectiva, desconcertando a críticos y periódicos de diversos países. Este año, en el centenario de su nacimiento, la figura de Aub y su memorable creación imaginaria cobran una relevancia especial, invitándonos a explorar la profundidad de un engaño literario que se convirtió en una obra de arte en sí misma.
El "libro de Torres" no es una biografía al uso, sino la meticulosa construcción de un personaje y su universo artístico, tan convincente que muchos llegaron a creer en su existencia. Max Aub, un escritor de inmensa cultura y aguda inteligencia, no solo redactó la vida y obra de este supuesto genio del cubismo, sino que también se esmeró en "documentar" su existencia, creando incluso cuadros cubistas con la ayuda de su nieto. Esta patraña, ejecutada con precisión de orfebre, es una de las mayores hazañas literarias del siglo XX en lengua española.
- La Audaz Patraña de Max Aub: Creando un Artista Inexistente
- ¿Quién era Jusep Torres Campalans? El Personaje Ficticio
- El "Libro de Torres": Una Obra Maestra de la Ficción
- La Exposición del Reina Sofía: Dando Vida al Mito
- Max Aub: El Genio Detrás de la Fantasía
- Legado y Significado de "Jusep Torres Campalans"
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Jusep Torres Campalans y Max Aub
- Tabla: Hitos en la Vida y Obra de Max Aub
La Audaz Patraña de Max Aub: Creando un Artista Inexistente
La gestación de Jusep Torres Campalans fue una "genial broma" orquestada por Max Aub, un intelectual adelantado a su tiempo que, con una mezcla de osadía y profundo conocimiento del arte, decidió poner a prueba los cimientos de la crítica y la percepción pública. El escritor no se limitó a escribir una biografía; se sumergió en la creación de un universo completo para su pintor imaginario. Para dotar de verosimilitud a su invención, Aub mismo pintó algunos cuadros cubistas, emulando el estilo que atribuía a Campalans. Incluso, como anécdota entrañable revelada por su hija Elena Aub, uno de sus nietos, sentado en sus rodillas, le ayudaba a colorear estas peculiares "creaciones".
La credibilidad del engaño se vio reforzada por la colaboración de otros intelectuales de renombre. André Malraux, una figura cumbre de la cultura francesa, aportó su prestigio a la farsa. Pero quizás la contribución más impactante fue la de Josep Renau, quien confeccionó un fotomontaje en el que aparecía Torres Campalans junto al mismísimo Pablo Picasso. Esta imagen, magistralmente elaborada, hizo aún más difícil discernir la realidad de la ficción, consolidando la patraña en la mente de aquellos que se adentraban en la historia de Campalans. La crítica, en efecto, quedó desconcertada, con periódicos de diversos países comentando la obra de un pintor que jamás existió, prueba irrefutable del éxito de esta ingeniosa estratagema.
¿Quién era Jusep Torres Campalans? El Personaje Ficticio
Según la minuciosa invención de Max Aub, Jusep Torres Campalans era un vanguardista intuitivo y perspicaz, nacido en 1886 en Mollerusa, Lérida, España. Aub lo describe con vívidos detalles que lo anclan a la tierra y a una personalidad recia: "Alto, fuerte, de grandes ojos oscuros, enormes manos, pies en consonancia, había en él la potencia que sólo da la tierra a quien vive o ha vivido en relación directa con ella. Un payés (campesino catalán), hijo de payeses...". Su apariencia, con la cabeza rapada por comodidad y un afeitado ocasional, sugería una vida sin lujos ni pretensiones. Torres Campalans era presentado como un hombre austero, ajeno a los excesos, para quien "lo más ordinario le bastó siempre, teniéndolo todo por bueno".
Su perfil ideológico era tan singular como su biografía: anarquista, catalanista y católico, una combinación que reflejaba las tensiones y complejidades de la España de su tiempo. La narrativa de Aub lo sitúa huyendo a Francia para evitar las milicias, donde se ganaba la vida como descargador en el mercado de Les Halles. Fue en este contexto donde, casi por accidente, su destino se cruzó con el arte: tras visitar el Museo del Louvre, compró unos lápices para experimentar. Su encuentro con Picasso, a quien ya conocía de Barcelona, fue pivotal y, según la fantasía de Aub, de lo más peculiar. Se narra cómo Picasso, en un gesto de audacia, lo llevó a la calle Aviñón para "gozar de unas prostitutas", una experiencia que supuestamente inspiró a Picasso para su célebre cuadro "Las Señoritas de Aviñón", un detalle que añade un giro irreverente y humorístico a la trama.
A pesar de su prometedor inicio en la bohemia parisina, Torres Campalans, persuadido de su "falta de genialidad", decide abandonar los pinceles y buscar un retiro en una aldea indígena de Chiapas, México. Allí, se sumerge en una vida de introspección, alejado del bullicio artístico, una decisión que, irónicamente, lo convierte en una figura aún más mítica dentro de la ficción de Aub. Su biografía imaginaria, llena de contradicciones y particularidades, lo posiciona como un artista que admiraba a Picasso, pero detestaba a Juan Gris, revelando una personalidad compleja y un criterio estético muy definido.
El "Libro de Torres": Una Obra Maestra de la Ficción
El libro "Jusep Torres Campalans" de Max Aub es una proeza de la meta-literatura, una obra que se presenta como una biografía exhaustiva del pintor ficticio, pero que en realidad es una profunda reflexión sobre la creación, la identidad y la crítica de arte. La estructura del libro es engañosamente académica, incluyendo bibliografías, cronologías y fotografías del artista, todo ello meticulosamente inventado para dar la apariencia de autenticidad. Esta dedicación al detalle es lo que hizo que la "broma" fuera tan efectiva y convincente.
Uno de los capítulos más ingeniosos son las "conversaciones mantenidas con el artista en Chiapas", el supuesto retiro del genio desconocido del cubismo. Estas conversaciones, llenas de sabiduría y excentricidad, ofrecen una ventana a la mente de Campalans, revelando sus pensamientos sobre el arte, la vida y la condición humana. Pero si hay un elemento central en la obra, ese es el "Cuaderno verde". Esta serie de apuntes y pensamientos, supuestamente escritos por Campalans entre 1906 y 1914 (fecha de su retiro), es donde Max Aub vierte algunas de las sentencias más valientes, frescas y osadas, que resumen la filosofía artística de su personaje:
- "En la pintura se da todo por hecho. Se daba todo hecho. Nosotros vamos a ir un poco más allá: que trabajen también los mirones."
- "No creo que sobreviva gran cosa del Arte Moderno. Es una época fea. Lo único divertido será que dentro de cien años el cubismo será tan difícil de explicar como hace cincuenta. Había que hacer, después, otra cosa. Pero se atascaron. Tendrá que nacer otro Picasso, y eso siempre tarda."
- "El que explica se rebaja. Por eso todos los críticos son pequeños."
- "Hay, urgentemente, que volver el hombre a la medida de las cosas; las cosas a la medida del hombre. Para eso –se nos están escapando-, para medirlas, hay que romperlas, destruirlas, destrozarlas y empezar desde el desierto." (Una clara alusión a la ruptura vanguardista del cubismo).
El libro también incluye fotografías de las supuestas pinturas de Campalans y un catálogo realizado por el joven (e imaginario) crítico Richard Town, fechado en 1942 para una exposición (también imaginaria) de Torres Campalans en la Tate londinense. Esta exposición, por supuesto, nunca llegó a celebrarse debido al conflicto de la Segunda Guerra Mundial, un detalle que añade otra capa de ironía y verosimilitud a la narrativa ficticia.
La Exposición del Reina Sofía: Dando Vida al Mito
Décadas después de su publicación, la creación de Max Aub sigue fascinando, y prueba de ello es la notable exposición que el Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid, ha preparado en su honor. Esta muestra, que estuvo abierta del 13 de junio al 23 de agosto, no solo exhibe los supuestos cuadros de Torres Campalans (que en realidad son las obras que el propio Aub o sus colaboradores crearon para la patraña), sino que también los contextualiza con obras de artistas reales que el pintor ficticio conocía, admiraba o detestaba, como Gris, Picasso, Delaunay, Mondrian, Matisse, Modigliani, Chagall y Vicente Rojo.
La exposición del Reina Sofía es una reafirmación del impacto duradero de la "broma" de Aub. Algunas de las obras del supuesto Torres Campalans, presentadas en esta ocasión, no habían sido mostradas desde sus exposiciones originales, también ficticias, en las galerías Excelsior de México en 1958 y en la Bodley de Nueva York en 1962. La muestra se enriquece con los textos de las primeras ediciones de "Jusep Torres Campalans", los catálogos de sus exposiciones imaginarias y recortes periodísticos que glosaron la obra del artista inexistente, consolidando la narrativa de la invención.
Como añadido que refuerza el tono de humorada de la muestra, también aparece un cuadro cubista "atribuido a Torres Campalans", un guiño a la ambigüedad que Max Aub cultivó. La exposición, aunque pequeña, es de un gran simbolismo: las obras del pintor imaginario se encuentran en una sala adjunta a la de los grandes artistas a quienes Campalans admiró o criticó en su "Cuaderno verde". Para mayor deleite y significado, el Reina Sofía las ha situado precisamente enfrente del lugar donde se halla el Guernica de Picasso. Esta ubicación no es casual, ya que el propio Max Aub fue quien encargó el Guernica por acuerdo del gobierno republicano de España, sumergiendo al espectador en el ámbito de las vanguardias, el cubismo y las referencias vitales del escritor. A pesar de la mala señalización para los visitantes, la experiencia de adentrarse en esta ficción hecha realidad es inmersiva y profundamente enriquecedora.
Max Aub: El Genio Detrás de la Fantasía
La vida de Max Aub Mohrenwitz (1903-1972) es tan rica y densa como su obra, marcada por el desarraigo y un profundo compromiso intelectual y político. Nacido en París, en el seno de una familia burguesa, agnóstica y bilingüe (alemán y francés), su educación temprana incluyó a gigantes de la literatura como Víctor Hugo, Baudelaire y Rimbaud. Sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial alteraría su destino, llevando a su familia a huir de París y establecerse en España, primero en Barcelona en 1914, y luego en Valencia, donde Max, a los once años, comenzó a forjar su identidad literaria en español, idioma en el que afirmó no poder escribir nada más. En 1916, su padre solicitó la nacionalidad española, renunciando a la alemana, un gesto que sellaría el vínculo de Aub con España.
A pesar de los deseos de su padre de que estudiara Derecho, Aub siguió su propio camino, dedicándose a viajar como representante por el este de España. Esta actividad itinerante, junto con su espíritu inquieto, le permitió entrar en contacto con los círculos de vanguardia de la época. En 1921, conoció a Jules Romains, cuya teoría del unanimismo influiría en su quehacer literario. Como lector voraz y coleccionista, estaba suscrito a revistas de vanguardia europeas. Durante catorce años, recorrió Cataluña, viviendo cuatro meses al año en Barcelona, donde frecuentaba tertulias y comenzó a escribir teatro experimental como "El desconfiado prodigioso" y "Narciso". A principios de 1924, su círculo se amplió para incluir a figuras como Joan Miró y escritores de su generación con quienes mantendría una gran amistad: Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, José Bergamín, Francisco Ayala y Gerardo Diego, entre otros.
Su compromiso político se hizo patente en 1929, cuando ingresó como militante socialista (PSOE) en Valencia. En los años previos a la Guerra Civil, dirigió El Búho, el teatro universitario de Valencia, y publicó obras como "Fábula Verde" y "Luis Álvarez Petreña". Su papel durante la Segunda República fue crucial: desde diciembre de 1936 hasta julio de 1937, fue agregado cultural de la embajada de España en París. Fue en esta capacidad, y como subcomisionario de la Exposición Universal de París, que recibió la orden del Gobierno Español de encargar a Pablo Picasso el icónico Guernica, por un importe de 150.000 francos. Además, organizó el II Congreso de Intelectuales Antifascistas en Valencia y Madrid, y fue secretario general del Consejo Nacional de Teatro, bajo la dirección de Antonio Machado.
El fin de la República Española marcó el inicio de su largo y doloroso exilio. A finales de enero de 1939, Aub y su familia marcharon a Francia. Allí, fue acusado de comunista y recluido en varias cárceles y campos de concentración, una experiencia traumática que plasmaría en la tragedia "San Juan". En septiembre de 1942, logró embarcarse hacia México desde Casablanca, país que se convertiría en su hogar hasta su muerte en 1972. En México, se dedicó al periodismo, la docencia (en la Academia de Cinematografía y la universidad) y el cine, colaborando en periódicos como Nacional y Excelsior. A pesar de las distancias, mantuvo un intenso intercambio de proyectos editoriales con España, buscando dar a conocer la cultura española. Publicó obras fundamentales de su "Laberinto Mágico", como "Campo cerrado" y "Campo abierto", y otras como "Ciertos cuentos" y, por supuesto, "Jusep Torres Campalans" en 1958. A pesar de haber visitado Europa en nueve ocasiones, la entrada a España le estuvo prohibida hasta 1969. Max Aub, el hombre que dio vida a un pintor inexistente, fue un testimonio viviente de los avatares del siglo XX, un artista comprometido cuya obra sigue resonando con fuerza.
Legado y Significado de "Jusep Torres Campalans"
La creación de "Jusep Torres Campalans" va mucho más allá de una simple broma literaria; es una profunda reflexión sobre la naturaleza del arte, la crítica, la autoría y la construcción de la fama. Max Aub, con su audacia, humor y frescura, demostró no solo un conocimiento enciclopédico de la pintura y las vanguardias, sino también una aguda perspicacia sobre cómo el mundo del arte puede ser manipulado o, al menos, cómo las narrativas influyen en la percepción de la genialidad. Al inventar un artista con una biografía tan detallada, obras tan específicas y una recepción crítica tan elaborada, Aub puso en jaque la credulidad de la academia y la prensa, revelando cómo la "documentación" puede ser más poderosa que la propia realidad.
El mérito de Aub radica en su capacidad para difuminar las fronteras entre lo real y lo ficticio, invitando al lector a cuestionar lo que da por sentado. "Torres Campalans" es, en esencia, un experimento meta-artístico que explora la fragilidad de la autoridad y la construcción del canon. En un siglo marcado por las vanguardias y la redefinición del arte, Aub, a través de su personaje, lanzó críticas incisivas sobre la complacencia y la necesidad constante de renovación. Las sentencias del "Cuaderno verde" son un testimonio de esta visión crítica, abogando por la participación del espectador y la ruptura de lo establecido.
Además, la obra es un reflejo del propio espíritu de Max Aub: un hombre de vasta cultura, comprometido con su tiempo, que utilizó la literatura como herramienta para la reflexión y la subversión. La persistencia del interés en Torres Campalans, evidenciada por exposiciones como la del Reina Sofía, subraya la atemporalidad de esta "patraña genial" y su relevancia continua para el estudio de la literatura, el arte y la historia cultural del siglo XX. Es un recordatorio de que, a veces, la ficción puede revelar verdades más profundas que la propia realidad.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Jusep Torres Campalans y Max Aub
¿Es Jusep Torres Campalans un pintor real?
- No, Jusep Torres Campalans es un pintor ficticio, una invención literaria del escritor español Max Aub. Todo su "legado" artístico y biográfico fue meticulosamente creado por Aub como parte de una "genial broma" intelectual.
¿Por qué Max Aub creó a Torres Campalans?
- Max Aub creó a Torres Campalans para desafiar los límites entre la realidad y la ficción, poner a prueba la credulidad de la crítica de arte y reflexionar sobre la construcción de la genialidad y la autoría en el mundo del arte. Fue un experimento literario y artístico que demostró la facilidad con la que se puede construir una figura mítica.
¿Dónde se pueden ver las obras atribuidas a Torres Campalans?
- Las "obras" atribuidas a Torres Campalans son en realidad cuadros cubistas pintados por el propio Max Aub y, posiblemente, otros colaboradores. Estas obras se han expuesto en contadas ocasiones, como en las galerías Excelsior de México (1958), Bodley de Nueva York (1962) y más recientemente en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, en una exposición que conmemoraba el centenario del nacimiento de Aub.
¿Qué es el "Cuaderno verde"?
- El "Cuaderno verde" es una parte fundamental del libro "Jusep Torres Campalans". Se presenta como una serie de apuntes, pensamientos y aforismos escritos por el pintor ficticio entre 1906 y 1914. En realidad, son las reflexiones de Max Aub sobre el arte, la crítica y la vanguardia, atribuidas a su personaje para dotarlo de profundidad filosófica y crítica.
¿Cuál es la relación de Max Aub con el Guernica de Picasso?
- Max Aub tuvo una relación directa y crucial con el "Guernica" de Pablo Picasso. Durante la Guerra Civil Española, en su papel de agregado cultural de la embajada de España en París y subcomisionario de la Exposición Universal de París, Aub recibió la orden del Gobierno Republicano de encargar a Picasso la creación del famoso mural.
Tabla: Hitos en la Vida y Obra de Max Aub
| Año(s) | Acontecimiento Clave | Relevancia |
|---|---|---|
| 1903 | Nacimiento en París. | Origen cosmopolita que influiría en su visión del mundo. |
| 1914 | Familia se traslada a España (Barcelona, luego Valencia). | Inicio de su profunda conexión con la cultura y el idioma español. |
| 1915 | Escribe su primer poema en español. | Afirmación de su identidad lingüística y literaria. |
| 1926 | Matrimonio con Perpetua Barjau Martín. | Comienzo de su vida familiar y estabilidad personal. |
| 1929 | Ingresa al PSOE. | Marcado compromiso político y social que definiría gran parte de su vida. |
| 1936-1937 | Agregado cultural en París; encarga el Guernica. | Papel crucial en la diplomacia cultural republicana y en la historia del arte. |
| 1939 | Inicio de su exilio a Francia. | Comienzo de un largo período de desarraigo y experiencia carcelaria. |
| 1941 | Detenido y encarcelado en Francia. | Experiencia traumática que inspiró obras como la tragedia "San Juan". |
| 1942 | Exilio a México. | Nuevo hogar y centro de su prolífica actividad literaria y académica en el exilio. |
| 1958 | Publica "Jusep Torres Campalans". | La obra central del artículo, cumbre de su ingenio literario y metaliterario. |
| 1969 | Primera visita a España tras el exilio. | Reencuentro con su tierra natal, un momento emotivo y significativo. |
| 1972 | Fallece en México. | Fin de una vida dedicada a la literatura, el arte y el compromiso político. |
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Jusep Torres Campalans: La Genial Invención de Max Aub puedes visitar la categoría Literatura.
