22/09/2023
En el vibrante barrio de Recoleta, en Buenos Aires, existe un santuario para los amantes de la lectura, un espacio donde el tiempo parece detenerse y cada estante susurra historias de siglos pasados. “The Antique Book Shop”, con su pintoresca fachada de madera verde oscuro que evoca una película inglesa de principios del siglo XX, no es solo una librería, es una puerta a un universo de conocimiento y belleza. Aquí, el acto de restaurar libros y descubrir ejemplares dedicados por sus autores, a veces a otros grandes pensadores, se convierte en una pasión que ilumina el rostro de cada bibliófilo.

Desde el momento en que uno se acerca a su vidriera, la promesa de “Libros raros, curiosos, agotados y decorativos” invita a una inmersión profunda. Quienes la descubren, como el recordado personaje Emilio Ravenna de “Los simuladores” en su búsqueda de “Un actor se prepara” de Konstantin Stanislavski, quedan hipnotizados por la inmensidad de obras de todas las épocas. La anécdota de Ravenna buscando esa primera edición en castellano, casi imposible de hallar, es un testimonio de la singularidad de esta tienda, una verdadera joyita oculta que ha atraído durante años a turistas, coleccionistas y bibliófilos de todos los rincones del mundo.
Un Viaje al Pasado en el Corazón de Recoleta
Al cruzar el umbral de “The Antique Book Shop”, ubicada en la calle Libertad 1236, el tiempo se detiene. Es un viaje instantáneo al pasado, donde el característico aroma de las hojas de los libros antiguos envuelve los sentidos. La luz tenue, cuidadosamente dispuesta, contribuye a crear una atmósfera que muchos asiduos comparan con la de una bonita librería en la histórica ciudad de Londres. El silencio, roto solo por el suave susurro de las páginas al ser hojeadas, invita a la contemplación.
En su interior, más de dos mil obras están prolijamente acomodadas, clasificadas por temáticas en estantes de madera oscura que se extienden hasta el techo. Una larga escalera en el centro del salón, que parece infinita, es un recordatorio constante del dedicado oficio del librero, aquellos guardianes del saber que siempre saben el sitio preciso donde se encuentra cada título. “Los libros llegan a nuestras manos, los investigamos, armamos su descripción y, en caso de ser necesario, los ponemos en valor (es decir, los restauramos). Luego, es apasionante encontrarles un nuevo dueño o casa”, afirma Gustavo Breitfeld, de 51 años, quien heredó esta afición de su padre, Alfredo, desde su infancia.
Un Legado Familiar: De Montevideo a Buenos Aires
La fascinante historia de esta librería de antaño se remonta a la ciudad de Montevideo, Uruguay, en el barrio de Pocitos. Fue allí donde Don Alfredo Breitfeld, el patriarca de la familia, descubrió su pasión por los “libros curiosos”, como él los llamaba. “Papá siempre fue un busca y creativo. Primero se había anotado para la carrera de Medicina. Cursó un año, no le fue bien en las materias y decidió arrancar a trabajar”, rememora Gustavo, con una sonrisa.
Al principio, Alfredo incursionó en la venta de textos y documentos para estudiantes, utilizando un mimeógrafo y vendiéndolos desde su auto frente a las facultades. Su negocio creció hasta convertirse en una pequeña editorial cerca del Hospital de Clínicas de Montevideo. Sin embargo, un día, un colega le acercó un ejemplar de una edición antigua y curiosa, y fue, como describe Gustavo, “amor a primera vista”. El espíritu curioso de Alfredo lo llevó a integrar ambos mundos en su local: libros nuevos, antiguos y raros. En la década del 70, la creciente cantidad de coleccionistas en Buenos Aires motivó a Alfredo a viajar semanalmente en barco para encontrarse con sus clientes y buscar nuevos títulos. Su esposa, Susana, de origen argentino, lo acompañó desde los inicios en este negocio familiar, transformándose en una experta en el rubro y, al día de hoy, con su gran sensibilidad, continúa revisando y armando descripciones de muchas de las obras.
El año 1974 marcó la llegada definitiva de la familia Breitfeld a Buenos Aires. Ese mismo año, abrieron las puertas de la clásica “Librería de Antaño” en Bustamante y Arenales, instalada en una antigua casona de principios de los años 20. Aquel espacio era impresionante: “Tenía diez habitaciones con estanterías abarrotadas de libros desde el techo hasta el piso y una escalera enorme”, describe Breitfeld. En aquella época, la librería albergaba más de 30.000 ejemplares, una cifra asombrosa para el momento.
Cuando Gustavo terminó la escuela, comenzó a trabajar allí, apoyando a su padre en la parte administrativa. “Papá nunca me dijo que lo siga, me surgió solo. Cuando salía del colegio iba al local y escuchaba las anécdotas de los clientes y coleccionistas (que en esa época eran un montón). En una pequeña libretita iba anotando todas las cosas que se iban vendiendo. Me apasionó que era un oficio diferente y fuera de lo común”, explica Gustavo. Desde entonces, se empapó de los secretos de los libreros anticuarios. “La escuela de esto es la práctica, veía a papá trabajar y aprendía. Absorbí de a poco la pasión que él tenía y que tuvo hasta el último día de su vida. Durante muchos años nosotros visitábamos personalmente las casas de quienes vendían sus reliquias y colecciones. Hemos comprado bibliotecas enteras”, detalla Gustavo, quien además es psicólogo, una profesión que, curiosamente, encuentra paralelos con su labor de librero.
Finalmente, en 1995, la familia Breitfeld inauguró “The Antique Book Shop” en la icónica calle Libertad, consolidando así el legado familiar en el corazón de la capital argentina.
El Arte de la Restauración y el Valor de lo Único
Para Gustavo, el oficio del librero se asemeja al del psicólogo. “En cada ejemplar y obra tratamos de encontrar lo oculto. Lo que el libro no habla a simple vista: miramos los detalles, las firmas, las marcas en la tapa, sus hojas. Cada uno es único, particular y tiene una historia. Más allá de que haya otras ediciones”, asegura. Esta filosofía se extiende a uno de los servicios más valiosos que ofrece la librería: la restauración de libros.
En “The Antique Book Shop” se encargan de darle nueva vida a aquellos libros que, por el paso de los años, presentan heridas en sus hojas o tapas. Carlos, un experto restaurador que trabaja allí desde hace años, es quien se ocupa de este minucioso y delicado trabajo. “Más allá de la estética, hay que lograr que el libro se acerque lo más posible a su estado original con sus hojas, marcas, firmas y los exlibris, que indica a quién perteneció el ejemplar antes de llegar a nuestras manos”, explica Gustavo. Recientemente, han finalizado la restauración de un Primer Atlas Catastral de la República Argentina de 1901, una obra monumental que incluye planos de cada una de las provincias del país, demostrando la complejidad y el valor de su labor.
La restauración no es solo una cuestión de reparar el daño físico; es un acto de respeto por la historia que cada libro encierra. Es un proceso que permite que estas reliquias literarias continúen su viaje a través del tiempo, disponibles para futuras generaciones de lectores y coleccionistas que valoran la autenticidad y el legado.
Tesoros Literarios: Un Catálogo Inigualable
Las estanterías de madera oscura de “The Antique Book Shop” están repletas de una vasta colección de libros raros y únicos, organizados meticulosamente por temática y siglo. El inventario abarca desde historia y literatura argentina (especialmente a partir de 1800 y 1900), hasta obras sobre la ciudad de Buenos Aires, literatura gauchesca, española, libros de viajes, de la Patagonia, sobre caballos, arte y oficios. La diversidad no se limita a las temáticas, sino también a los idiomas: español, inglés, francés, latín y portugués, entre otros.

Gustavo confiesa que tienen una “relación afectiva con la mayoría de los libros que pasan por nuestra mano”. Entre las joyitas que han pasado por sus manos, destaca una edición de “20 poemas de amor y una canción desesperada” de Pablo Neruda, dedicada a Oliverio Girondo. “Lo tuvo Neruda en sus manos y lo firmó. Es muy especial”, detalla con emoción.
La lista de tesoros continúa con una primera edición de “Otras inquisiciones” con la firma original de Jorge Luis Borges en la hoja de la dedicatoria; “La trama celeste” de Adolfo Bioy Casares de 1948; “Los premios” de Julio Cortázar de 1960; una guía para el viajero a Buenos Aires en 1900, ilustrada con fotografías en blanco y negro; “Odisea gauchesca”; y hasta la primera edición ilustrada, fuera de España, de “Don Quijote de la Mancha” del siglo XVIII, compuesta por cuatro tomos llenos de grabados. También se encuentran ejemplares como “Buenos Aires 1936” con fotografías de Horacio Coppola y la primera edición de “Luna de Enfrente” de Jorge Luis Borges.
En cuanto a las tendencias actuales, el librero señala un gran interés por los libros de arte contemporáneo. “Los clientes buscan y consultan mucho sobre arte moderno. Notamos una tendencia creciente en las vanguardias argentinas e internacionales de los años 60”, afirma. Asimismo, los libros con fotografías y las diversas ediciones del Martín Fierro, en distintos idiomas, tienen una gran salida.
Más Allá de la Venta: Una Relación con el Lector
La experiencia en “The Antique Book Shop” trasciende la simple transacción. Con muchos de sus clientes, los Breitfeld han cosechado un vínculo de amistad. “Ya sabemos sus gustos y conocemos sus bibliotecas. Cuando aparece alguna edición de su interés los llamamos. En muchos casos hasta fuimos a sus casas a conversar, leer y tomar café”, cuenta Gustavo, lo que subraya la profunda conexión personal que establecen.
Los turistas, por su parte, quedan maravillados con la vidriera y las obras únicas sobre la Patagonia, encontrando en la librería un punto de interés cultural ineludible. Muchos habitués saben que en este lugar encuentran obsequios únicos y significativos para regalar a familiares y amigos, algo que va más allá del valor material y se adentra en el terreno de lo sentimental y lo histórico.
Gustavo, mientras acomoda la vidriera, que atrae a turistas y amantes de la lectura por igual, reflexiona: “Vivimos buscando cositas raras por el mundo. Uno se sorprende constantemente. Es algo magnífico. Estos libros emanan algo muy difícil de transmitir: cuando pasas las hojas hacen un ruido muy particular, tienen aroma, te retrotraen a la historia. Es una experiencia única”. A su lado, guarda su pequeña colección personal de 10 libritos sobre “Artes y oficios”, que incluye títulos tan curiosos como “La economía del cortador sastre”, “Manual del florista” y “El Arte de ponerse la corbata”, demostrando que la pasión por lo inusual es una constante en su vida.
Preguntas Frecuentes sobre Librerías de Antaño
¿Dónde se encuentra “The Antique Book Shop”?
“The Antique Book Shop” está ubicada en la calle Libertad 1236, en el emblemático barrio de Recoleta, Buenos Aires, Argentina. Es un local fácilmente reconocible por su pintoresca fachada de madera verde oscuro, que evoca el encanto de una librería antigua europea.
¿Qué tipo de libros puedo encontrar en esta librería?
La librería se especializa en “Libros raros, curiosos, agotados y decorativos”. Su catálogo incluye una vasta colección de obras de todas las épocas y temáticas, como historia, literatura argentina, gauchesca, viajes, arte, oficios, y ediciones únicas de autores clásicos. También se pueden encontrar primeras ediciones, libros dedicados por autores y ejemplares en diversos idiomas como español, inglés, francés, latín y portugués.
¿Se restauran libros en “The Antique Book Shop”?
Sí, la librería cuenta con un servicio de restauración de libros. Expertos como Carlos se encargan de reparar y poner en valor ejemplares antiguos que presentan deterioro, buscando que el libro se acerque lo más posible a su estado original, conservando sus hojas, marcas, firmas y exlibris, lo que añade un valor histórico y afectivo a cada pieza.
¿Cuál es la historia detrás de la librería?
La historia comienza en Montevideo, Uruguay, con Alfredo Breitfeld, quien desarrolló una pasión por los libros “curiosos”. En la década del 70, viajaba a Buenos Aires para vender y buscar títulos. En 1974, la familia se instaló definitivamente en Buenos Aires y abrió la “Librería de Antaño” en Bustamante y Arenales. En 1995, Gustavo Breitfeld, hijo de Alfredo, inauguró “The Antique Book Shop” en la calle Libertad, continuando el legado familiar de amor por los libros antiguos.
¿Por qué es tan especial visitar esta librería?
Visitar “The Antique Book Shop” es una experiencia multisensorial. La luz tenue, el característico aroma a libro antiguo y la atmósfera que evoca librerías londinenses transportan al visitante a otra época. Además de la calidad y rareza de sus colecciones, la librería ofrece un trato personalizado, forjando relaciones de amistad con sus clientes. Es un lugar donde cada libro tiene una historia, y el equipo se dedica a descubrirla y compartirla, ofreciendo una experiencia cultural y emocional única.
En definitiva, “The Antique Book Shop” no es solo un lugar para adquirir un libro, sino un espacio donde la historia, la cultura y la pasión por la palabra escrita se entrelazan. Es un testimonio viviente del valor perdurable del libro físico y del oficio del librero anticuario, un arte que continúa fascinando y enriqueciendo a quienes se atreven a sumergirse en sus páginas.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a The Antique Book Shop: Un Viaje al Pasado Literario puedes visitar la categoría Librerías.
