30/06/2025
La política argentina, siempre dinámica y a menudo polarizada, ha sido testigo de un constante fuego cruzado dentro del propio oficialismo. El Frente de Todos, coalición gobernante, se encuentra inmerso en una interna que, según Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita, constituye un rotundo "error político". En medio de esta tensión, exacerbada por las críticas de Cristina Kirchner a las organizaciones sociales y la administración de los planes gubernamentales, Pérsico ha desgranado una serie de consideraciones que no solo defienden la labor de su movimiento, sino que también exponen una visión particular sobre el poder y la economía. Una de sus frases más resonantes, en este contexto, fue su reflexión sobre la "lapicera", un concepto que trasciende el mero instrumento de escritura para convertirse en el símbolo de una concepción de poder y de la capacidad de incidir en la compleja realidad económica y social del país.

La controversia se intensificó tras el discurso de la vicepresidenta en el plenario de la CTA, donde cuestionó abiertamente el rol de las organizaciones sociales en la gestión de los programas de asistencia. Pérsico, en respuesta, no dudó en expresar su desacuerdo, señalando que Cristina Kirchner "se está desgastando ella misma con estas cosas" y que no considera una buena estrategia política "desgastar a un gobierno que vos creaste". Es en este marco de confrontación ideológica y estratégica donde emerge la figura de la "lapicera" como metáfora central de un debate más profundo sobre el modelo de desarrollo, la gobernabilidad y el futuro del peronismo.
La "Lapicera": Símbolo de una Visión Económica
Cuando Emilio Pérsico afirmó que Cristina Kirchner "cree que con su lapicera va a poder domar a este capitalismo", no se refería a un objeto físico, sino a una filosofía de gobierno y a una concepción de la intervención estatal. La "lapicera" simboliza la idea de un poder centralizado, capaz de dictar normas, establecer directrices y, en última instancia, moldear la economía y la sociedad a voluntad. Es la creencia en que, desde la cima del poder ejecutivo, se pueden resolver los problemas estructurales del capitalismo, como la falta de empleo pleno, mediante decretos, leyes o decisiones administrativas.
Para Pérsico, esta visión es anacrónica y no se corresponde con la realidad del "nuevo capitalismo". Él sugiere que la vicepresidenta aún concibe un modelo económico donde el Estado tiene la capacidad omnipotente de "domar" o regular las fuerzas del mercado para retornar a situaciones de pleno empleo, similares a épocas pasadas. Sin embargo, en la perspectiva del líder del Movimiento Evita, el panorama actual es mucho más complejo y requiere de enfoques diferentes, construidos "sobre las márgenes de este capitalismo", lo que implica una participación más activa de las bases y una diversificación de las estrategias económicas.
La crítica de Pérsico no es menor. Pone en jaque la efectividad de un modelo de gestión que, según él, subestima la complejidad de la economía globalizada y las particularidades del mercado laboral contemporáneo. Es una invitación a repensar las herramientas y los paradigmas desde los cuales se busca transformar la realidad, sugiriendo que la solución no reside únicamente en la voluntad o el poder de la "lapicera" presidencial, sino en la construcción de alternativas desde la base social y productiva.
El Choque de Modelos: Capitalismo y Empleo
La divergencia sobre la "lapicera" es, en esencia, un choque de modelos económicos y políticos. Por un lado, la postura atribuida a Cristina Kirchner, según Pérsico, se ancla en la creencia de que es posible volver a un estado de pleno empleo a través de la intervención estatal dentro del capitalismo existente. Esta visión podría implicar una fuerte regulación, políticas de precios, subsidios y una centralización de las decisiones económicas.
Por otro lado, Emilio Pérsico sostiene que "Cristina no entiende este nuevo capitalismo". Su análisis apunta a que las condiciones actuales no permiten un retorno lineal a la situación de pleno empleo de antaño. En su lugar, aboga por la construcción de "otro modelo diferente sobre las márgenes de este capitalismo". Esto sugiere una aproximación más descentralizada, que reconozca las limitaciones de la intervención estatal tradicional y que fomente la economía popular, las cooperativas y la autogestión como vías para generar inclusión y desarrollo. Es una visión que busca soluciones no solo en la macroeconomía, sino en la microeconomía y en la organización de los sectores más vulnerables.
Este debate es crucial para el futuro del modelo económico argentino. Mientras una perspectiva podría seguir apostando por la reactivación de la industria tradicional y el consumo interno a gran escala, la otra propone reconocer la transformación del trabajo y la necesidad de construir nuevas formas de producción y distribución desde las periferias. La "lapicera" se convierte así en la metáfora de un poder que, si bien es necesario, debe entender sus límites y complementarse con la fuerza organizada de la sociedad.
En el centro de las críticas de Cristina Kirchner a las organizaciones sociales se encuentra la administración de los planes sociales. Sin embargo, Pérsico ha sido enfático al defender el rol de su movimiento y de otros, afirmando que "las organizaciones sociales son garantía de la gobernabilidad". Esta declaración subraya la importancia de estos actores en la mediación entre el Estado y los sectores más vulnerables, asegurando no solo la distribución de la ayuda, sino también la contención social y la articulación de demandas.
Desde la perspectiva de Pérsico, las organizaciones no son meros intermediarios, sino actores fundamentales en la construcción de la paz social y en la implementación de políticas públicas en territorios donde el Estado quizás no tiene una presencia tan robusta. Su trabajo en la gestión de programas de empleo, de alimentos y de desarrollo comunitario es presentado como una contribución esencial a la estabilidad del país, especialmente en un contexto de crisis económica y alta conflictividad social. El líder del Movimiento Evita argumenta que deslegitimar o atacar a estas organizaciones es, en última instancia, desestabilizar un pilar crucial de la gobernabilidad democrática.
Más Allá de la Interna: Hacia un Nuevo Espacio Político
La profunda brecha ideológica y estratégica entre el kirchnerismo y las organizaciones sociales albertistas ha llevado a estas últimas a considerar la creación de un partido político propio. Pérsico es claro al afirmar que "el modelo que plantea Cristina no nos contiene", lo que impulsa la necesidad de "dar un salto más y discutir el fondo del modelo económico". Esta intención, que surgió tras el duro comunicado del Movimiento Evita titulado "La única verdad es la realidad" en respuesta a los dichos de Cristina Kirchner, busca una mayor autonomía política y una plataforma para impulsar su propia agenda.

El Movimiento Evita, junto con otras organizaciones como Somos Barrio de Pie, está movilizando referentes propios en municipios clave de la provincia de Buenos Aires, como Lanús, San Martín, Vicente López, La Matanza, Moreno, Navarro y Lobos. La estrategia es conformar un frente político sólido para presentar listas propias en las elecciones PASO de 2023. Esta movida no solo responde a la necesidad de defender su espacio y su visión, sino que también es interpretada como una luz verde del presidente Alberto Fernández, buscando quizás equilibrar las fuerzas internas dentro del Frente de Todos y consolidar un ala propia dentro del peronismo.
La creación de este nuevo espacio político representa un quiebre significativo en la lógica de la coalición gobernante. Implica que las diferencias no son solo de matices, sino de fondo, y que la búsqueda de una solución a la interna pasa por la competencia democrática y la construcción de alternativas programáticas. Es un paso hacia la consolidación de un peronismo más diverso, donde la "lapicera" ya no es el único instrumento de poder, y donde las bases organizadas buscan su propia representación directa.
El Legado de Evita: Una Discusión Anacrónica
La frase de Cristina Kirchner "Si Evita los viera, ¡mamita!", pronunciada en el contexto de sus críticas a las organizaciones sociales, intentó apelar a la figura icónica de Eva Perón para deslegitimar las prácticas de estos movimientos. Sin embargo, Emilio Pérsico fue tajante en su respuesta, calificándola de "discusión de los 70, es muy viejo. No es la discusión política para hoy".
Esta réplica de Pérsico es reveladora. Sugiere un intento de desideologizar el debate político y de sacarlo de un marco histórico que, según él, ya no es pertinente para los desafíos actuales. Al considerar la discusión sobre el legado de Evita como "vieja", Pérsico busca centrar la atención en los problemas contemporáneos y en la construcción de soluciones pragmáticas, en lugar de en la interpretación de figuras históricas o en la fidelidad a dogmas del pasado. Es una invitación a mirar hacia adelante, reconociendo que el peronismo, para ser relevante, debe adaptarse y proponer respuestas a las realidades del siglo XXI, sin quedar anclado en disputas anacrónicas sobre quién representa mejor el espíritu de sus fundadores.
Tabla Comparativa: Visiones sobre el Capitalismo y la Intervención
| Aspecto | Visión (atribuida a Cristina Kirchner por Pérsico) | Visión de Emilio Pérsico y Movimiento Evita |
|---|---|---|
| Concepción de poder | Centralizado, capacidad de "domar" el sistema con la "lapicera". | Descentralizado, construcción desde las bases y los márgenes. |
| Entendimiento del capitalismo | Puede ser "domado" para retornar a pleno empleo tradicional. | Es un "nuevo capitalismo" que no permite el pleno empleo tradicional. |
| Estrategia económica | Fuerte intervención estatal directa, regulación desde arriba. | Construcción de "otro modelo diferente" desde la economía popular y cooperativas. |
| Rol de organizaciones sociales | Cuestionado como intermediarios en la gestión de planes. | Esencial para la gobernabilidad, la contención y la mediación social. |
| Debate político | Apela a figuras históricas y legados ideológicos. | Busca superar debates "viejos" para enfocarse en problemas actuales. |
Preguntas Frecuentes sobre la Postura de Pérsico
¿Quién es Emilio Pérsico y cuál es su rol en la política argentina?
Emilio Pérsico es el líder del Movimiento Evita, una de las organizaciones sociales más influyentes de Argentina. Es una figura clave en el espacio de los movimientos sociales vinculados al peronismo, con una fuerte presencia territorial y capacidad de movilización. Actualmente, forma parte del gobierno del Frente de Todos, aunque con una postura crítica y autónoma.
¿Por qué es importante el comentario de la "lapicera" en este contexto?
El comentario sobre la "lapicera" es una metáfora que encapsula una crítica profunda a una concepción de poder y a una estrategia económica. Simboliza la creencia en que el poder centralizado puede resolver unilateralmente problemas complejos como el desempleo o la desigualdad, una visión que Pérsico considera desactualizada frente al "nuevo capitalismo" y los desafíos sociales actuales.
¿Qué diferencia hay entre la visión económica de Cristina Kirchner y Emilio Pérsico?
Según Pérsico, Cristina Kirchner cree en la capacidad del Estado, a través de la "lapicera", de "domar" el capitalismo para volver al pleno empleo. En contraste, Pérsico argumenta que el "nuevo capitalismo" es diferente y requiere la construcción de un "otro modelo" desde las bases, con un rol central de la economía popular y las organizaciones sociales, reconociendo los límites de la intervención estatal tradicional.
¿Qué rol juegan las organizaciones sociales según Pérsico?
Pérsico defiende que las organizaciones sociales son una "garantía de la gobernabilidad". Las considera actores fundamentales en la implementación de políticas sociales, la contención de los sectores más vulnerables y la articulación de demandas, contribuyendo a la estabilidad social y la paz en el territorio, especialmente donde la presencia estatal directa puede ser insuficiente.
¿Qué planes tiene el Movimiento Evita para el futuro político?
El Movimiento Evita, insatisfecho con el "modelo que plantea Cristina", busca consolidar un espacio político propio. Su intención es crear un partido político o un frente que compita con listas propias en las elecciones PASO de 2023, aprovechando su fuerte presencia territorial. Esto representa un paso hacia una mayor autonomía y la posibilidad de discutir "el fondo del modelo económico" desde su propia plataforma.
Conclusión: La "Lapicera" como Eje de un Debate Profundo
La "lapicera" de la que habló Emilio Pérsico es mucho más que un instrumento; es el eje simbólico de un debate fundamental sobre el rumbo político y económico de Argentina. Refleja la tensión entre dos visiones sobre cómo abordar los desafíos del presente: una, que deposita la confianza en el poder centralizado del Estado para moldear la realidad, y otra, que aboga por la construcción de soluciones desde las bases, reconociendo la complejidad de un capitalismo transformado y la necesidad de nuevas herramientas y actores. La postura de Pérsico no solo es una defensa de las organizaciones sociales frente a las críticas, sino también una propuesta de un camino distinto para el peronismo y para el país. En un escenario de fragmentación y redefinición política, la discusión sobre la "lapicera" se convierte en un termómetro de las profundas divergencias que atraviesan al Frente de Todos y que, sin duda, marcarán el futuro cercano de la Argentina.
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