¿Cuáles son los beneficios de las tijeretas comunes?

La Tijereta Común: ¿Plaga o Aliada del Jardín?

09/08/2023

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La tijereta común, conocida científicamente como Forficula auricularia, es un insecto que a menudo genera curiosidad y, en ocasiones, aprensión debido a su distintiva apariencia. Con sus característicos apéndices en forma de pinzas en la parte posterior del abdomen, este pequeño ser de color marrón rojizo oscuro puede alcanzar hasta 25 mm de longitud, presentándose como un habitante frecuente de nuestros jardines y, en ocasiones, de nuestros hogares. Pero más allá de su aspecto, ¿qué sabemos realmente de la tijereta común? ¿Es solo una plaga molesta o esconde beneficios insospechados que la convierten en una pieza clave de nuestro ecosistema?

Este artículo busca desentrañar la verdadera naturaleza de la tijereta común, explorando su biología, sus hábitos, y su sorprendente doble rol: desde ser un eficiente controlador biológico de plagas hasta, en ciertas circunstancias, convertirse ella misma en un problema. Acompáñanos en este recorrido para comprender mejor a este enigmático insecto y aprender a coexistir con él, aprovechando sus virtudes y mitigando sus posibles inconvenientes.

¿Cuáles son los beneficios de las tijeretas comunes?
Las tijeretas comunes causan disminuciones importantes de las poblaciones de diversas plagas, disminuyendo o evitando el uso de pesticidas. Luego de disminuida la población de áfidos, Forficula auricularia persiste sin causar daños significativos a las plantas.
Índice de Contenido

¿Qué es la Tijereta Común? Un Vistazo Cercano

La tijereta común (Forficula auricularia) es un insecto perteneciente al orden Dermaptera. Su cuerpo es alargado y aplanado, con tres pares de patas y esa característica inconfundible: un par de apéndices en forma de tenazas o tijeras al final de su abdomen. Originaria de Europa, el oeste de Asia y el norte de África, esta especie se ha expandido globalmente, llegando al continente americano de forma accidental. Se adapta a ambientes húmedos y prefiere la actividad crepuscular y nocturna, ocultándose durante el día bajo hojarasca, rocas, en grietas de muros o debajo de objetos como jarrones.

Lo que quizás muchos no saben es que la tijereta común es un insecto omnívora. Su dieta es increíblemente variada, abarcando desde material vegetal vivo o muerto (flores, frutos, hojas, brotes, granos) hasta otros insectos, tanto vivos como muertos. Incluso, en condiciones extremas, puede recurrir al canibalismo, alimentándose de individuos de su propia especie. Aunque en algunas regiones se le considera una plaga por los daños que puede causar en huertos y jardines, e incluso en el interior de viviendas al contaminar alimentos o dañar tejidos, su apariencia amenazadora con esas pinzas es más un órgano intimidatorio que una verdadera arma ofensiva, ya que no poseen veneno ni una gran fortaleza.

Características Fascinantes de la Tijereta Común

  • Pinzas (Cercos): Estas estructuras en la parte posterior del abdomen no son solo para intimidar. Las tijeretas las utilizan para defenderse de depredadores, manipular presas y son cruciales durante el apareamiento. Un dato interesante es que en los machos, estas pinzas suelen ser más curvas que en las hembras.
  • Hábitos Nocturnos: Son criaturas de la noche. Su mayor actividad ocurre bajo el amparo de la oscuridad, lo que les permite evitar la luz solar directa y a muchos de sus depredadores diurnos. Durante el día, buscan refugio en lugares oscuros y protegidos.
  • Alas Plegadas: Aunque no son voladoras frecuentes y a menudo se les ve corriendo o caminando, las tijeretas comunes poseen alas membranosas bien desarrolladas. Estas se pliegan de manera intrincada bajo pequeños élitros (alas endurecidas) y pueden desplegarse si la situación lo requiere, aunque prefieren no hacerlo.
  • Cuidado Parental Excepcional: A diferencia de la mayoría de los insectos, las hembras de tijereta común exhiben un notable cuidado parental. Después de la eclosión de los huevos (que pueden ser más de 60, depositados en galerías subterráneas), la madre protege y limpia a sus crías hasta que son lo suficientemente maduras para valerse por sí mismas. Este comportamiento es una rareza en el mundo de los insectos y subraya su sofisticación biológica.
  • Tamaño y Color: Son insectos relativamente pequeños, con una longitud de hasta 15 mm (aunque algunos pueden llegar a 25 mm). Su coloración es típicamente marrón oscuro con franjas rojizas y negras, lo que les permite camuflarse eficazmente en su entorno.

Hábitat y Distribución: Un Viajero Global

La tijereta común es una especie terrestre que prospera en climas húmedos y templados, siendo muy sensible a la falta de humedad. Su temperatura óptima de crecimiento ronda los 24 °C. Podemos encontrarla en una amplia gama de hábitats, incluyendo bosques, áreas agrícolas y subagrícolas. Prefieren zonas donde no hay incidencia directa de los rayos del sol, como debajo de hojarascas, rocas, troncos o en el interior de grietas.

Normalmente, se mantienen alejadas de las viviendas, a menos que sus poblaciones sean excesivamente grandes o que las condiciones ambientales exteriores se vuelvan desfavorables. En regiones más al sur del continente americano, son particularmente frecuentes en viveros, invernaderos y otras estructuras agrícolas. Durante la época reproductiva, la hembra busca suelos ricos y con buen drenaje para excavar y depositar sus huevos. Dentro de las casas, pueden esconderse debajo de floreros, en grietas de paredes o en depósitos de basura.

Su distribución original abarcaba Europa (excluyendo el extremo norte de Escandinavia), el este de Asia y el norte de África. Sin embargo, gracias a la actividad humana, se ha convertido en una especie cosmopolita, encontrándose prácticamente en todo el mundo. Puede vivir desde el nivel del mar hasta altitudes superiores a los 2.800 metros. Aunque son de hábitos nocturnos y crepusculares, suelen agregarse en grandes grupos, excepto durante la época reproductiva, cuando la hembra se aísla para proteger a su descendencia.

Ciclo de Vida y Reproducción: Un Cuidado Excepcional

La tijereta común se reproduce sexualmente y presenta sexos separados (dioica), con un claro dimorfismo sexual: los machos son generalmente más grandes y poseen cercos más largos y arqueados, mientras que en las hembras son más rectilíneos y pequeños. Durante la temporada reproductiva, la hembra libera feromonas que atraen al macho, iniciando un fascinante ritual de cortejo.

El cortejo de los machos es digno de observación. Utilizan sus cercos, ondeándolos en el aire y tocando a la hembra con ellos. Si la hembra acepta sus avances, el macho arquea su abdomen por debajo del de la hembra para posicionarse para la cópula. Durante este proceso, la hembra puede incluso moverse y alimentarse con el macho aún adherido a su abdomen. La fecundación es interna. Es común que, durante la cópula, otros machos intenten desplazar al que está apareándose para tomar su lugar, y tanto machos como hembras pueden tener múltiples parejas.

Una vez fecundada, la hembra deposita entre 50 y más de 60 huevos en una galería poco profunda que excava en el suelo. Su compromiso maternal es asombroso: cuida los huevos meticulosamente, limpiando su superficie con la boca para protegerlos de hongos parásitos. Aproximadamente 70 días después, eclosionan las ninfas. La madre continúa alimentando a sus crías regurgitando alimento hasta que, después de su primera muda, las ninfas son capaces de abandonar la galería y buscar su propio sustento. En algunas ocasiones, las hembras pueden poner una segunda tanda de huevos durante el mismo período reproductivo. La especie atraviesa por 6 estadios de ninfa en unos 56 días antes de alcanzar la madurez sexual y estar lista para reproducirse en la siguiente estación.

Dieta Omnívora: Un Paladar Versátil

Como mencionamos, la tijereta común es un insecto omnívora con apéndices bucales masticadores, lo que le permite alimentarse de una amplia variedad de organismos, tanto animales como vegetales, ya sean vivos o en descomposición. En situaciones de escasez o estrés, incluso puede recurrir al canibalismo. Es particularmente voraz en sus últimos estadios de ninfa, cuando necesitan mucha energía para desarrollarse.

Su dieta vegetal incluye líquenes, algas, flores, frutas, hojas, brotes y semillas. Cuando se alimenta de frutas, suele hacer pequeños agujeros profundos. En los hogares, puede dañar plantas ornamentales y sus flores, mientras que en viveros y producciones agrícolas, puede causar daños considerables en cultivos frutihortícolas, abriendo agujeros en los frutos que pueden luego ser colonizados por otros patógenos, desvalorizando el producto.

En cuanto a sus hábitos carnívoros, las tijeretas son depredadoras de una gran variedad de pequeños invertebrados. Sus presas principales incluyen áfidos (pulgones), gusanos, arañas y protozoos. En su ambiente natural, ejercen un control importante sobre las poblaciones de estos organismos, lo que resalta su papel como agente de control biológico.

¿Es Peligrosa la Tijereta Común? Desmitificando la Picadura

La imagen de la tijereta común, con sus pinzas elevadas en actitud defensiva, puede ser intimidante para muchas personas. Sin embargo, es crucial aclarar que, a pesar de su apariencia peligrosa, sus cercos no son venenosos. La sensación que se produce si una tijereta te “pica” es más bien un pellizco inofensivo, sin consecuencias graves ni efectos secundarios. No hay necesidad de alarmarse si una de ellas se posa sobre ti o te pellizca.

Donde sí puede haber una preocupación es en relación con posibles reacciones alérgicas en personas sensibles. Estas reacciones, aunque raras, pueden surgir por contacto directo con el animal, por la ingestión de alimentos contaminados con sus heces o por la inhalación de restos de su exoesqueleto o de sus excrementos. No obstante, esto es una situación excepcional y no una regla general.

La Tijereta Común como Aliada en el Jardín: Control Biológico

Contrario a la percepción popular, la tijereta común es un valioso aliado en el control de plagas, especialmente en el contexto agrícola. En su ambiente natural, se alimenta de una gran variedad de insectos y otros artrópodos, destacando su voracidad hacia los áfidos (pulgones). Estos fitófagos son conocidos por causar graves pérdidas en cultivos, especialmente en árboles frutales como manzanos y perales.

Por esta razón, muchos agricultores en Europa han adoptado estrategias para fomentar la presencia de tijeretas en sus cultivos. Esto se logra incrementando el número de refugios y minimizando el uso de pesticidas que podrían afectarlas. Existen incluso planes de manejo específicos para aumentar sus poblaciones cuando se detecta una plaga de áfidos. La tijereta común ha demostrado ser capaz de causar disminuciones significativas en las poblaciones de diversas plagas, lo que se traduce en una reducción o incluso la eliminación de la necesidad de aplicar pesticidas químicos.

Un ejemplo notable de su eficacia se observó en programas de monitoreo para el control del áfido Eriosoma larigerum, que afecta los sembradíos de manzana en Australia. Investigadores encontraron que el uso de la tijereta común, tanto sola como en combinación con otros agentes biocontroladores, era más efectivo que los agentes químicos, ya que los áfidos desarrollaban resistencia a estos últimos. Lo más sorprendente es que, una vez controlada la población de áfidos, Forficula auricularia persiste en el ambiente sin causar daños significativos a las plantas, manteniendo un equilibrio natural.

Cuando la Tijereta se Convierte en Problema: La Cara de la Plaga

A pesar de sus beneficios como agente de control biológico, la tijereta común puede, en ciertas circunstancias, transformarse en una plaga. Esto ocurre con mayor frecuencia en ambientes donde ha sido introducida y carece de sus enemigos naturales, lo que permite que sus poblaciones crezcan sin control. Aunque las plagas de tijeretas no son muy frecuentes, cuando ocurren, pueden ser problemáticas.

Poblaciones excesivamente abundantes de esta especie pueden ocasionar daños importantes en invernaderos y jardines, atacando brotes tiernos de plantas, frutos y flores. En centros de producción agrícola, pueden abrir agujeros en los frutos (como lechugas, fresas o rosas), lo que no solo desvaloriza el producto, sino que también puede permitir la entrada de otros patógenos, generando pérdidas económicas considerables.

Un caso extremo y peculiar se ha reportado en las Islas Malvinas, donde las tijeretas se han convertido en una plaga significativa. No solo causan daños en jardines e invernaderos, sino que también invaden centros de asistencia hospitalaria, buscando cobijo en lugares insospechados como inhaladores y máscaras de oxígeno. Esto ha generado gastos adicionales en seguridad para garantizar la aptitud de estos equipos médicos, demostrando cómo un insecto benéfico en su contexto natural puede volverse un inconveniente serio en otro.

Estrategias para el Manejo de Poblaciones de Tijeretas

Cuando las tijeretas comunes se convierten en una plaga, es fundamental implementar estrategias de manejo adecuadas para controlar sus poblaciones. Existen diversas aproximaciones, desde prácticas culturales hasta el uso de control químico y biológico.

Manejo del Hábitat

Las prácticas culturales son la primera línea de defensa para prevenir y controlar las plagas de tijeretas. Los productores agrícolas se enfocan en eliminar los refugios que estos insectos utilizan durante el día. Esto incluye la limpieza de maleza, escombros, pilas de madera, piedras y cualquier otro objeto o estructura que pueda servirles de escondite en la zona de cultivo y sus alrededores. Además, se pueden emplear repelentes, como el queroseno, o cebos atractivos, como mezclas de cerveza y levadura, para atraer a los insectos a trampas donde mueren ahogados, o simplemente para alejarlos de las áreas sensibles.

Control Químico

El control químico de la tijereta común presenta un desafío, ya que no existen pesticidas específicos diseñados exclusivamente para esta especie. Esto obliga al uso de productos químicos de amplio espectro, que suelen ser más tóxicos y contaminantes para el medio ambiente y otros organismos. Entre los pesticidas más utilizados se encuentran los piretroides, como la permetrina y la cipermetrina, así como los metamidofos y el dimetoato. Todos estos actúan por contacto o ingestión y varían en toxicidad para el ser humano, desde moderadamente tóxicos hasta muy tóxicos. Su uso debe ser siempre el último recurso y realizado con extrema precaución debido a sus impactos potenciales.

Control Biológico

Afortunadamente, en su ambiente natural, la tijereta común tiene numerosos enemigos naturales que ayudan a mantener sus poblaciones bajo control. Estos depredadores y parásitos son clave para el equilibrio del ecosistema. Entre ellos se encuentran varias especies de moscas de la familia Tachinidae, como Triarthria setipennis y Ocytata pallipes, que parasitan a las tijeretas. También son depredadas por algunos escarabajos, como Pterostichus vulgaris, Carabus nemoralis y Calosoma tepidum. Además, hongos patógenos como Erynia forficulae y Metarhizium anisopliae, así como arañas, aves, sapos y serpientes, se alimentan de ellas.

La introducción de moscas taquínidas como controladores biológicos ha sido una estrategia exitosa en áreas donde la tijereta común se ha establecido como plaga. Por ejemplo, Triarthria setipennis fue introducida activamente en el área del Mediterráneo, varios estados de Estados Unidos y Canadá, logrando establecerse en algunas de estas localidades y ayudando a mitigar los problemas de plagas.

Tipo de ControlVentajasDesventajasMétodos Ejemplares
Manejo del HábitatEcológico, no tóxico, sostenible a largo plazo.Requiere esfuerzo continuo, no elimina la plaga por completo.Limpieza de maleza, trampas de cerveza/levadura, repelentes.
Control QuímicoRápida reducción de poblaciones, efectivo a corto plazo.Alto impacto ambiental, toxicidad para humanos y otros organismos, resistencia de la plaga.Piretroides (permetrina, cipermetrina), metamidofos, dimetoato.
Control BiológicoEspecífico, sostenible, sin residuos tóxicos, mantiene el equilibrio natural.Resultados más lentos, requiere condiciones específicas para el establecimiento de los agentes.Introducción de moscas taquínidas, fomento de depredadores naturales (escarabajos, aves).

Preguntas Frecuentes sobre la Tijereta Común

¿Las tijeretas comunes muerden o son venenosas?

No, las tijeretas comunes no son venenosas. Sus pinzas en la parte trasera del abdomen son principalmente para defensa, apareamiento o manipulación de alimentos, y su “picadura” es más un pellizco inofensivo. No inoculan veneno y no hay efectos secundarios graves asociados.

¿Cómo puedo saber si tengo una plaga de tijeretas en mi jardín?

Si observas daños significativos en brotes tiernos, flores o frutos (pequeños agujeros profundos), o si encuentras un número inusualmente alto de tijeretas agrupadas en refugios durante el día, especialmente en invernaderos o áreas con plantas vulnerables, es probable que tengas una población que se está comportando como plaga.

¿Son beneficiosas las tijeretas para el jardín?

Sí, son muy beneficiosas. Son depredadoras naturales de muchas plagas comunes de jardín, especialmente los áfidos. Ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema al reducir las poblaciones de insectos dañinos sin la necesidad de pesticidas químicos.

En resumen, la tijereta común es un insecto con una dualidad fascinante. Aunque su apariencia pueda generar cierto recelo y, en ocasiones, pueda convertirse en una plaga local, su papel como control biológico de otros insectos dañinos es innegable y de gran valor para la agricultura sostenible. Comprender sus hábitos y su ecología nos permite apreciar su contribución al equilibrio natural y, cuando sea necesario, aplicar métodos de manejo que respeten su rol en el ecosistema. Lejos de ser solo una criatura de aspecto curioso, la tijereta común nos recuerda la complejidad y la interconexión de la vida en nuestros jardines y más allá.

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