21/06/2022
Tomás Eloy Martínez, una figura cumbre de la literatura latinoamericana, nos legó una obra que, incluso años después de su publicación, sigue generando debate y fascinación: El vuelo de la reina. Galardonada con el prestigioso Premio Alfaguara de Novela en 2002, esta obra de 296 páginas, publicada ese mismo año en Madrid, es mucho más que una simple novela; es un estudio sobre la complejidad humana, el poder, la obsesión y, quizás lo más intrigante, la propia naturaleza de la creación literaria en un mundo cada vez más mercantilizado.

Lo que pocos lectores saben es que 'El vuelo de la reina' no nació con ese nombre ni con la intención inicial de competir por un premio de tal magnitud. Su génesis se encuentra en un encargo muy específico de la editorial brasileña Objetiva, que en 1998 inició una colección titulada 'Plenos Pecados', donde destacados narradores ficcionalizarían los pecados capitales. Así, antes de alzarse con el Alfaguara, el manuscrito de Martínez llevaba por título Soberbia y estaba destinado a ser la entrega de ese pecado en la colección. Esta dualidad de origen, un texto concebido bajo un encargo temático y luego premiado en un contexto diferente, es el primer gran enigma que rodea a la novela y que, como veremos, permea su estructura y sus temas.
Un Origen Pecaminoso: De 'Soberbia' a 'El Vuelo de la Reina'
La transformación de 'Soberbia' en 'El vuelo de la reina' es un episodio singular en la historia editorial. Mientras la versión original era publicada en la Feria de Sao Paulo, el mismo texto, con un título diferente, se consagraba en el mundo hispanohablante. Esta 'reencarnación' generó no poca polémica. La idea de que un autor pudiera vender los derechos de una obra a una editorial y luego, con el mismo contenido, ganar uno de los premios mejor dotados en lengua española, plantea interrogantes sobre la ética en el negocio literario. ¿Fue una maniobra astuta o una práctica cuestionable? Más allá de la rectitud de tales negocios, lo cierto es que estas condiciones de producción, más cercanas a la urgencia mercantil que a la pura creación artística, tuvieron efectos literarios palpables.
Como novela escrita por encargo, 'Soberbia' se ajustaba a las demandas de Objetiva con la precisión de un narrador curtido en las 'deadlines' periodísticas. Tomás Eloy Martínez, con su vasta experiencia en el periodismo, sabía cómo cumplir con las cláusulas de un encargo. Esto incluía, por ejemplo, la inserción de microhistorias con referencias a Brasil, como la caída moral de Antonio Pimenta Neves, director de un diario importante en São Paulo. Estos detalles, muy adecuados e ilustrativos para el lector brasileño y fundamentales para que 'Soberbia' funcionara dentro de su contexto, resultan, sin embargo, gratuitos y efectistas para un lector ajeno al proyecto de los pecados capitales. Es aquí donde 'El vuelo de la reina' se muestra vulnerable; sin el marco religioso explícito de 'Soberbia', la novela pierde una capa de significado y el pecado del protagonista se transforma en el eco psicológico de un trauma infantil, despojándola de una orientación mística que la enriquecía.
La Trama y el Alma del Periodista Camargo
La historia central de 'El vuelo de la reina' gira en torno a Camargo, el combativo director de un diario argentino en tiempos de corrupción. Su vida se ve profundamente marcada por una obsesión hacia Reina, una reportera a quien convierte en su amante y, trágicamente, en su víctima. El narrador nos sumerge en la compleja psique de Camargo, revelando que su comportamiento no es solo producto de una personalidad autoritaria, sino que está anclado en un profundo trauma infantil: el abandono de su madre. La memoria de esa fuga se reactiva con un nuevo abandono, el de Reina, desencadenando una espiral de violencia y control.

“La ternura perdida era como una pierna o un oído que le hubieran quitado y que lo disminuía ante las demás personas”, señala el narrador, ofreciendo una clave para entender la motivación de Camargo. Para llenar ese vacío y restaurar un orden ético que él percibe amenazado por la libertad femenina, Camargo recurre a la soberbia y al castigo físico. Es un intento desesperado por conjurar la ausencia materna y el rechazo amoroso, una búsqueda de control sobre lo incontrolable. Esta dinámica entre el trauma personal y la manifestación de poder es uno de los ejes centrales de la novela.
Entre el Poder y la Obsesión: Un Análisis del Protagonista
Como en otras de sus obras cumbres, La novela de Perón (1985) y Santa Evita (1995), Tomás Eloy Martínez instala a 'El vuelo de la reina' en la soledad del poder. Si en sus novelas previas el poder era político, aquí se traslada al ámbito periodístico, encarnado en Camargo. Este personaje está convencido, al igual que las ficciones de Evita y Perón, de que “un hombre no puede ser él mismo sin la fuerza que irradia ante los otros, sin el respeto y el temor que inspira”. Sin embargo, el poder de Camargo no alcanza la complejidad ni la magnitud del que explora en Santa Evita, lo que a veces deja al lector con una sensación de ambigüedad.
El narrador de 'El vuelo de la reina' vacila entre diseccionar la confusa mente de un poderoso y simplemente atribuir todos sus actos a la soberbia, cumpliendo así con el encargo original de Objetiva. Esto plantea preguntas fundamentales que la novela no resuelve del todo: ¿Es Camargo soberbio porque ejerce poder? ¿O su soberbia es un rasgo de su debilidad infantil, más allá de la autoridad que ostenta? ¿O es simplemente un neurótico arrebatado, paranoico y enfermo como muchos otros? Esta falta de una respuesta clara, o la impresión de que el encargo editorial limitó la exploración profunda, es una de las críticas más recurrentes a la obra.
Estilo, Intertextualidad y Críticas
El encanto de 'El vuelo de la reina' reside en la seducción de su prosa directa, característica del estilo de Martínez. Sin embargo, este encanto a menudo se ve opacado por lo que algunos críticos han calificado como "reflexiones trasnochadas y huecas". El último párrafo del libro, que compara la novela con “una abeja reina que vuela hacia las alturas, a ciegas, apoderándose de todo lo que encuentra en su ascenso, sin piedad ni remordimiento”, parece una banalidad estrepitosa, especialmente cuando Camargo, el protagonista, cita de memoria a figuras como Emily Dickinson, Franz Kafka y Gilles Deleuze.
La novela está plagada de guiños y referencias que, si bien pueden resultar interesantes, a veces parecen forzados o inútiles para la trama principal. Desde alusiones a la política argentina de la era menemista (un senador contrabandista de armas, un presidente que pierde a su hijo en un accidente) hasta menciones de escritores contemporáneos como Amis, Ishiguro, McEwan y Barnes, la novela intenta establecer una complicidad con un público lector que podría reconocer estas referencias. Incluso hay una autoreferencia directa a la obra de Martínez: el protagonista piensa en escribir una novela que se llamaría 'La mano del amo', el mismo título de una novela que Martínez firmó en 1991. Esta última referencia es particularmente llamativa, ya que se supone que 'El vuelo de la reina' se presentó al jurado del Premio Alfaguara de forma anónima, sin revelar la identidad de su autor. Este tipo de detalles contribuyen a la sensación de que la novela desconfía de sí misma, como si ni siquiera el autor confiara plenamente en el valor intrínseco de una obra que, en última instancia, fue un encargo.

En resumen, 'El vuelo de la reina' es una novela que, por su origen y destino, parece volar por encargo, hacia paisajes pintados más por el dinero que por la pura inspiración literaria. Este contexto no solo influyó en su concepción, sino que también se manifiesta en su estructura y en la profundidad de sus personajes y temas. Aunque la prosa de Martínez es indudablemente atractiva, la novela, comparada con otras de su calibre, puede sentirse forzada y menos auténtica, un testimonio de los desafíos que enfrenta la creación artística en un mercado editorial exigente.
Preguntas Frecuentes sobre 'El Vuelo de la Reina'
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta singular obra de Tomás Eloy Martínez.
¿Quién escribió 'El vuelo de la reina'?
La novela 'El vuelo de la reina' fue escrita por el reconocido autor argentino Tomás Eloy Martínez.
¿Qué premio ganó 'El vuelo de la reina'?
Ganó el Premio Alfaguara de Novela en el año 2002, uno de los galardones literarios más importantes en lengua española.
¿Cuál fue el título original de la novela?
El título original, bajo el cual fue concebida y publicada en Brasil, fue 'Soberbia', como parte de una colección sobre los pecados capitales.

¿De qué trata 'El vuelo de la reina'?
La novela sigue la historia de Camargo, un director de periódico obsesionado con una reportera llamada Reina, explorando temas como el poder, la obsesión, el trauma infantil y la violencia psicológica, en el contexto del periodismo argentino corrupto.
¿Existe alguna controversia en torno a la publicación de la novela?
Sí, la principal controversia radica en que la novela fue un encargo previo de una editorial brasileña bajo otro título ('Soberbia'), y luego el mismo texto fue premiado en España con el Alfaguara, generando debates sobre la ética editorial y la naturaleza de la creación literaria.
¿Se conecta 'El vuelo de la reina' con otras obras de Tomás Eloy Martínez?
Sí, comparte temas recurrentes en la obra de Martínez, como la exploración del poder y las figuras públicas, reminiscentes de sus aclamadas novelas 'La novela de Perón' y 'Santa Evita'. También hay una autoreferencia a su novela 'La mano del amo'.
¿Cuál es el significado del título 'El vuelo de la reina'?
El título hace alusión a una metáfora presente en el libro, donde la novela es comparada con una “abeja reina que vuela hacia las alturas, a ciegas, apoderándose de todo lo que encuentra en su ascenso”. También se relaciona con el personaje de Reina y su 'vuelo' o abandono.
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