09/07/2023
Buenos Aires, una ciudad vibrante y llena de historia, guarda entre sus calles y plazas relatos de transformaciones profundas. Pocos edificios han sido tan centrales y a la vez tan olvidados como La Recova, una estructura que no solo dividió físicamente la actual Plaza de Mayo durante décadas, sino que también fue un mudo testigo y protagonista de eventos trascendentales en la formación de la nación argentina. Desde batallas históricas hasta la gesta de la Revolución de Mayo, sus arcos vieron pasar a generaciones de figuras clave. Si bien el término 'Recova' puede hoy evocar imágenes de modernos fraccionamientos residenciales o museos en otras localidades, su significado más profundo yace en el corazón histórico de la capital argentina, marcando el pulso de una ciudad en constante evolución.
La búsqueda de una “Ley de la Recova” puede llevar a confusión, ya que la información disponible se centra en la historia y características de este icónico edificio, más que en una legislación específica con ese nombre. Este artículo se sumergirá en la rica historia de la Antigua Recova de Buenos Aires, su propósito, su impacto en el desarrollo urbano y el dramático final que la convirtió en un símbolo de la modernización de la ciudad.
- La Antigua Recova de Buenos Aires: Un Testigo Silencioso de la Historia
- La Geografía de la Plaza de Mayo y la Recova
- El Auge de Buenos Aires y el Destino de la Recova
- La Demolición: Un Símbolo de Transformación
- Más Allá de la Historia: Otras "Recovas" en la Actualidad
- Preguntas Frecuentes sobre La Recova
La Antigua Recova de Buenos Aires: Un Testigo Silencioso de la Historia
La historia de La Recova se remonta a una Buenos Aires aún incipiente, en los confines del Imperio Español, una época de austeridad donde incluso el Cabildo luchaba por cubrir sus gastos más básicos. Con la imperiosa necesidad de aumentar las rentas de la ciudad, en 1756 surgió la idea de construir un mercado, un proyecto que, como era común en la burocracia colonial, tardaría décadas en materializarse. No fue sino hasta 1801 que se aprobó un plan definitivo para una recova que ocuparía la mitad de la actual Plaza de Mayo, específicamente el lado este, atravesada por la calle Defensa.
Este ambicioso proyecto buscaba poner a Buenos Aires a la altura de otras grandes capitales virreinales como Lima, cuya Plaza Mayor ya contaba con una estructura similar. Se concibió como un mercado con espacio para dos pulperías y ocho casas de renta, prometiendo no solo ingresos sino también un embellecimiento urbano. Mientras se esperaban las aprobaciones reales desde España, el Virrey Del Pino autorizó la construcción de un edificio provisional, una estructura que, sorprendentemente, se mantuvo en pie por 82 años, convirtiéndose en un elemento inconfundible del paisaje porteño.
El nuevo edificio provisional, con sus cuarenta puestos de venta, transformó de un solo golpe la Plaza de la Victoria. Lo que hasta entonces había sido un lodazal intransitable en días de lluvia, se convirtió en un espacio más organizado y funcional. Desde su azotea, el General Beresford combatió contra Liniers durante la Primera Invasión Inglesa, y en sus galerías, los patriotas se resguardaron del clima durante los cruciales días de la gesta del 25 de Mayo. Generales, Gobernadores y Presidentes: todos transitaron bajo su arco central, convirtiéndola en un verdadero epicentro de la vida política y social de la ciudad.
La Geografía de la Plaza de Mayo y la Recova
Para comprender plenamente la importancia de La Recova, es fundamental entender la particular geografía de la Plaza de Mayo. A diferencia de la mayoría de las plazas coloniales, la de Buenos Aires ocupa dos cuadras en lugar de una. Esto se debe a que la plaza original, conocida como Plaza Mayor o de la Victoria, correspondía solo al lado oeste de la plaza actual.
Lo que hoy constituye la parte este de la Plaza de Mayo fue, en un principio, un terreno baldío asignado al Adelantado Torres de Vera y Aragón. En 1608, los jesuitas ocuparon esta manzana, edificando una capilla y otras construcciones. Sin embargo, en 1661, fueron desalojados porque sus edificios obstaculizaban la línea de tiro de la Fortaleza, trasladándose a la actual “Manzana de las Luces”. Tras su partida, el terreno quedó en desuso, fangoso y sirviendo como Campo de Marte para maniobras militares. La única construcción que permaneció fue una pequeña casa, el “Piquete de San Martín”, utilizada para alojar tropas y estacionar carruajes. La calle Defensa, en aquel entonces, continuaba hasta la actual Avenida Rivadavia, dividiendo este vasto espacio.
La Recova se erigió justo en esta división, uniendo y separando a la vez las dos plazas. Su presencia no solo regulaba el comercio, sino que también definía el espacio público central de Buenos Aires, marcando un hito visual y funcional en la vida cotidiana de sus habitantes.
El Auge de Buenos Aires y el Destino de la Recova
Tras el fin de las guerras civiles, hacia la década de 1860, Argentina experimentó un proceso de transformación y crecimiento sin precedentes, y Buenos Aires fue su epicentro. El censo de 1869 registraba 180.000 habitantes, cifra que se disparó a 663.000 para 1895, evidenciando un crecimiento explosivo. La ciudad se llenó de bancos, compañías importadoras y de transporte, reflejando su nueva vocación de puerto y centro comercial.
La epidemia de fiebre amarilla de 1870 impulsó la construcción de un sistema de saneamiento moderno, y la discusión sobre el nuevo puerto de la ciudad dominaba la agenda. Con la federalización de Buenos Aires en 1880, la ciudad dejó de ser una provincia para quedar bajo el control directo del Gobierno Nacional. En este contexto, surge una figura clave: Torcuato de Alvear, el primer intendente porteño, con una misión clara en mente: modernizar Buenos Aires a la par de las grandes capitales europeas.
El destino quiso que La Recova, que en su momento había sido un gran adelanto urbano, se convirtiera en una rémora del pasado colonial, un obstáculo para la visión de una metrópolis moderna. Con planes para la apertura de la Avenida de Mayo y la construcción de un nuevo edificio para la Casa de Gobierno, la pobre Recova se interponía en el nuevo eje urbano y, por lo tanto, debía desaparecer.
La Demolición: Un Símbolo de Transformación
La demolición de La Recova no fue un proceso sencillo. La propiedad, desde los tiempos de Rosas, pertenecía a la influyente familia Anchorena, quienes exigían una suma exorbitante para cederla. Esto desató un largo y complejo proceso de expropiación y una contienda judicial. Alvear, conocido por su carácter decidido, no se amedrentó. En un movimiento estratégico y simbólico, ordenó la demolición del arco central en agosto de 1883, con el objetivo de devaluar la propiedad y enviar un mensaje claro a la familia. La Recova había sido vendida en trozos, y los Anchorena solo eran dueños de los cuerpos laterales, mientras que la ciudad mantenía el control sobre el arco.
Aunque muchos rumores afirmaron que el litigio se extendió por décadas y que la familia Anchorena hizo un negocio redondo, la realidad es que la Corte Federal fijó el precio de la propiedad en 9 millones de pesos (frente a los 20 millones que pretendían los Anchorena), y la expropiación se hizo efectiva el 1 de mayo de 1884. Apenas la indemnización fue depositada (8 de mayo), se ordenó la demolición inmediata del edificio. Alvear tenía la firme intención de que la nueva plaza estuviera lista para los festejos del 25 de Mayo.
Para cumplir con los plazos, se empleó a una cantidad inusitada de obreros. Estos picaban las bases de las columnas para derribarlas con sogas. Además, se anunció que cualquiera podía llevarse los escombros de la demolición, una medida para acelerar la limpieza del terreno. El ritmo de trabajo fue frenético, dirigido personalmente por Alvear, extendiéndose hasta bien entrada la noche, primero con iluminación a gas y luego con un foco eléctrico. Para el 14 de mayo, no quedaba nada de La Recova, y los trabajos se enfocaban en terminar la plaza. Finalmente, el 25 de mayo de 1884, la obra fue inaugurada. Aunque la calle Defensa aún dividía el terreno, en pocos años la unificación sería definitiva, dando nacimiento a la Plaza de Mayo tal como la conocemos hoy.
La caída de La Recova marcó el fin del período colonial de Buenos Aires y el inicio de su transformación de "gran aldea" a metrópolis moderna, un símbolo de progreso y cambio urbano.
Más Allá de la Historia: Otras "Recovas" en la Actualidad
Es importante destacar que el término “Recova” ha sido adoptado por otros proyectos y lugares en la actualidad, generando a veces confusión con la histórica estructura de Buenos Aires:
- Recova (Fraccionamiento Residencial): Existe un fraccionamiento residencial vanguardista conocido como “Recova” que se describe como un conjunto de hogares inteligentes y sustentables, diseñados para simplificar la vida y promover la armonía con la naturaleza. Este desarrollo busca marcar una tendencia en el diseño de espacios que beneficien a la comunidad y procuren una mayor integración con el entorno natural.
- Museo “La Recova”: En San Antonio de Areco, se encuentra un museo llamado “La Recova”. Este museo está ubicado en la intersección de Don Segundo Sombra y Zapiola, en una esquina particular que no posee ochava. Este museo, al igual que el fraccionamiento, no tiene relación directa con la Antigua Recova de Buenos Aires, salvo el nombre.
Estos ejemplos contemporáneos demuestran cómo un nombre cargado de historia puede ser reutilizado, aunque su significado original y su impacto sean completamente diferentes.
Preguntas Frecuentes sobre La Recova
- ¿Qué era la Antigua Recova de Buenos Aires?
- La Antigua Recova de Buenos Aires fue un edificio de estilo colonial construido inicialmente como un mercado provisional en 1801, que se extendió por 82 años. Dividía la actual Plaza de Mayo en dos y fue un importante centro comercial y testigo de eventos históricos clave como las Invasiones Inglesas y la Revolución de Mayo.
- ¿Por qué se demolió la Recova?
- Se demolió en 1884 como parte de un vasto plan de modernización de Buenos Aires impulsado por el intendente Torcuato de Alvear. La Recova era vista como un obstáculo para la apertura de la Avenida de Mayo y la unificación de la Plaza de Mayo, necesaria para la visión de una metrópolis moderna.
- ¿Dónde estaba ubicada la Recova?
- La Recova estaba ubicada en el centro de lo que hoy es la Plaza de Mayo en Buenos Aires. Dividía la plaza en dos partes: la Plaza Mayor o de la Victoria (al oeste) y el Campo de Marte (al este), y era atravesada por la calle Defensa.
- ¿Existe una "Ley de la Recova"?
- Según la información proporcionada, no se menciona ni se describe una “Ley de la Recova” específica. La documentación se centra en la historia del edificio, su construcción, función, demolición y el proceso de expropiación que llevó a su desaparición.
- ¿Qué es la Recova hoy en día (en otros contextos)?
- Actualmente, el término “Recova” se utiliza para nombrar otras entidades. Existe un fraccionamiento residencial moderno en México llamado “Recova”, enfocado en hogares inteligentes y sustentables. También hay un museo llamado “La Recova” en San Antonio de Areco, Argentina, que no tiene relación directa con la histórica Recova de Buenos Aires.
La Recova de Buenos Aires, aunque ya no existe físicamente, perdura como un símbolo de la transformación de una aldea colonial en una metrópolis moderna. Su historia es un recordatorio de cómo los edificios pueden encarnar el espíritu de una época y cómo su desaparición puede marcar el inicio de una nueva. Más que una simple estructura, La Recova fue un espejo de Buenos Aires, reflejando sus luchas, su crecimiento y su incesante búsqueda de progreso.
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