29/03/2026
En un mundo cada vez más interconectado, donde las fronteras entre lo público y lo privado se difuminan a velocidades vertiginosas, surge una obra literaria que se atreve a explorar los confines más oscuros de esta realidad. La aclamada escritora argentina Samanta Schweblin, una de las voces más destacadas del llamado Neo Boom Latinoamericano, nos sumerge en un futuro no tan lejano con su novela “Kentukis” (2018). Esta obra, que se posiciona como una de sus publicaciones más recientes y relevantes, no es solo una historia, sino una profunda reflexión sobre la tecnología, la intimidad y las complejidades de la conexión humana en un entorno donde la alienación y el voyeurismo se entrelazan de formas inesperadas.

A través de un concepto tan aparentemente inocente como un peluche, Schweblin construye una red de relaciones que cuestionan nuestra percepción de la privacidad y la autenticidad en la era digital. La novela no solo nos alerta sobre los peligros de una tecnología que podría estar a la vuelta de la esquina, sino que también nos invita a reflexionar sobre qué estamos dispuestos a dar a cambio de una conexión, por fugaz o superficial que sea.
- El Mundo de los Kentukis: ¿Qué Son y Cómo Funcionan?
- Más Allá del Juguete: Usos y Consecuencias Inesperadas
- Reflexiones de una Maestra: Samanta Schweblin y el Neo Boom Latinoamericano
- ¿Quién Impulsa la Adopción de los Kentukis?
- Roles en el Ecosistema Kentuki
- Kentukis: Un Análisis Profundo de la Conexión Humana
- Preguntas Frecuentes sobre Kentukis
El Mundo de los Kentukis: ¿Qué Son y Cómo Funcionan?
El corazón de esta fascinante y a la vez perturbadora distopía reside en los Kentukis. Estos no son meros juguetes, sino intrincados artefactos tecnológicos disfrazados de adorables peluches. Con un tamaño de aproximadamente 30 centímetros, los Kentukis se presentan en diversas formas: conejos, cuervos, pandas, topos o dragones. Su diseño es funcional pero inquietante: una base de carga, rueditas que les permiten desplazarse, y lo más crucial, videocámaras ubicadas en sus ojos que son los únicos medios de interacción visual.

El funcionamiento de un Kentuki se basa en un modelo dual de posesión y control. Por un lado, una persona, denominada el “usuario”, adquiere el objeto físico del peluche y lo mantiene en su hogar. Por otro lado, otra persona, conocida como el “amo”, compra una clave de acceso que le permite “despertar” al Kentuki y dirigirlo remotamente desde cualquier parte del mundo. La premisa es clara: el Kentuki es un vehículo para espiar y dejarse espiar. Lo más perturbador, y a la vez lo que define gran parte de la dinámica de la novela, es la ausencia total de audio. Los Kentukis son incapaces de emitir sonidos más allá de unos recurrentes chillidos, imposibilitando la comunicación verbal directa entre el amo y el usuario.
Esta limitación auditiva fuerza a los personajes a desarrollar formas alternativas y a menudo desesperadas de comunicación, desde simples pestañeos hasta la creación de complejos alfabetos en el suelo o el uso de tablas ouija. La conexión entre amo y usuario es frágil; si las baterías del Kentuki se agotan, la conexión se pierde para siempre, lo que añade una capa de tensión a las interacciones.

Más Allá del Juguete: Usos y Consecuencias Inesperadas
La novela de Schweblin explora una vasta gama de escenarios y relaciones que emergen de la existencia de los Kentukis, demostrando cómo una tecnología aparentemente inofensiva puede transformarse en una herramienta para la curiosidad, el negocio, el entretenimiento e incluso la depravación. Lo que comienza como una novedad o un simple divertimento, pronto se integra en la vida cotidiana de formas sorprendentes:
- Entretenimiento y Compañía: En un asilo de ancianos en Barcelona, administrado por Camilo Baygorria y sugerido por la jefa de enfermeras Eider, los Kentukis son adquiridos con el objetivo de entretener a los residentes. Sin embargo, esta relación puede tomar un giro oscuro, como cuando un amo, frustrado o cruel, impulsa al “suicidio” al animalito, revelando la vulnerabilidad del usuario.
- Experimentación Artística: En una comunidad artística de Oaxaca, México, un Kentuki cuervo, propiedad de Alina, se convierte en parte de una instalación, mostrando cómo estos dispositivos pueden ser descontextualizados y usados con fines creativos, aunque a veces con un costo emocional para el amo.
- Relaciones Amorosas y Peligrosas: La novela presenta casos donde amos y usuarios, como el de Celine y Cheng Shi-Xu en Lyon, Francia, o el de Jean Claude y Taolin, desarrollan relaciones íntimas a través de los ojos del peluche, llegando incluso a enamorarse. Estas conexiones, forjadas en el anonimato y la distancia, pueden llevar a intentos de comunicación y encuentros en la vida real, o, por el contrario, a situaciones de chantaje sexual y otras formas de abuso.
- Un Negocio Lucrativo: Grigor, un joven croata, explota un vacío legal para crear un negocio. Compra múltiples conexiones de Kentukis, los controla por un tiempo y luego vende los códigos a precios más altos, permitiendo a los nuevos usuarios elegir el lugar y el "amo" de su dispositivo. Esto subraya la mercantilización de la intimidad y la creación de un mercado gris en torno a la observación.
- Herramienta para Niños y Familias: Los Kentukis se vuelven juguetes populares para los niños, o, en casos como el de Enzo y su hijo Luca, una mascota para llenar el vacío dejado por la separación parental. Lo que al principio es un divertimento inocente, con el tiempo puede llevar al aburrimiento, dejando a los Kentukis deambulando por las casas como mascotas olvidadas.
- Resistencia y Liberación: La omnipresencia de los Kentukis genera una reacción. Jesper, un chico noruego, forma el “Grupo de Liberación de Kentukis”, una organización anarquista que busca liberar a estos dispositivos de su explotación comercial, destacando la tensión social y ética que surge de su uso.
- Casos Extremos: La novela no se detiene ante lo macabro. Un Kentuki puede ser utilizado para alertar a la policía durante un secuestro (como el de Andrea Farbe en Brasil, descubierto por Nikolina), o para el voyeurismo más oscuro, incluyendo la pedofilia, generando preocupación en personajes como Nuria, la ex-esposa de Enzo. La historia de Claudio, que regala un Kentuki a su tío moribundo, muestra cómo incluso en la despedida, la tecnología se inserta en las dinámicas más personales.
A medida que la presencia de los Kentukis se normaliza globalmente, se desarrollan incluso ceremonias y cementerios para los artefactos defectuosos o cuya conexión ha terminado, humanizando el duelo por un objeto y evidenciando la profunda integración de estos dispositivos en la psique colectiva.
Reflexiones de una Maestra: Samanta Schweblin y el Neo Boom Latinoamericano
“Kentukis” se enmarca perfectamente dentro de la obra de Samanta Schweblin, una autora que ha recibido múltiples distinciones como el Premio Casa de las Américas y el Premio Juan Rulfo, y ha sido reconocida en listas de prestigio como la de la Revista Granta y Bogotá39. Su estilo se caracteriza por la exploración de lo fantástico, lo ambiguo y lo extraño, siempre como un medio para indagar en el mundo moderno y la deshumanización del individuo.
En su novela anterior, “Distancia de Rescate” (2014), Schweblin ya nos alertaba sobre los peligros de los agroquímicos. En “Kentukis”, continúa su línea de crítica social a través de una distopía futurista, pero esta vez se centra en la amenaza de la tecnología y la hiperconectividad. La novela funciona como un profundo análisis psicológico y social del mundo actual, donde las relaciones remotas y la alienación de lo íntimo se han vuelto predominantes.

Schweblin es una representante clave del llamado Neo Boom Latinoamericano, un movimiento de autores contemporáneos, muchos de ellos mujeres, que exploran el ritmo de la vida moderna, las relaciones y la búsqueda de identidad en un mundo dominado por el consumo y la rapidez. Su obra, incluyendo “Kentukis”, se destaca por su capacidad para crear universos narrativos que, a pesar de lo fantástico, resuenan con las ansiedades y dilemas de nuestra realidad.
¿Quién Impulsa la Adopción de los Kentukis?
La novela no se centra en un único origen o promotor de los Kentukis, sino que muestra cómo su adopción se propaga a través de diversas motivaciones y figuras:
- La Sugerencia Profesional: Eider, la jefa de enfermeras de un prestigioso hogar de ancianos en Barcelona, es quien sugiere a su administrador, Camilo Baygorria, la compra de dos Kentukis. Su motivación es mejorar las actividades recreativas y el bienestar de los ancianos, presentándolos como una inversión en la calidad de vida.
- El Espíritu Emprendedor y la Explotación: Grigor, un joven croata, es el ejemplo más claro de quien impulsa la adopción de Kentukis a gran escala a través de un modelo de negocio innovador y éticamente cuestionable. Él compra conexiones múltiples y las revende a usuarios que buscan una experiencia más específica o exótica, eligiendo la ubicación o el tipo de amo. Esta figura representa la mercantilización de la intimidad y el surgimiento de mercados negros de la conexión.
- La Recomendación Psicológica/Familiar: Enzo, un padre divorciado en Italia, adquiere un Kentuki topo por recomendación de su ex-mujer, Nuria, y una psicóloga. El objetivo es que el peluche ayude a su hijo Luca a transitar el proceso de separación de sus padres, lo que convierte al Kentuki en una herramienta terapéutica o de apoyo emocional, aunque su eficacia es ambigua.
- El Deseo de Conexión y Curiosidad: Muchos personajes adquieren un Kentuki simplemente por curiosidad, por el deseo de experimentar una nueva forma de conexión, o para llenar un vacío en sus vidas. Alina, en México, compra un Kentuki cuervo sin saber muy bien qué hacer con su vida, buscando una relación extraña. Marvin, un preadolescente en Guatemala, controla un Kentuki dragón en Noruega con el deseo de conocer la nieve. Estos ejemplos demuestran que la propagación de los Kentukis está impulsada por una necesidad humana fundamental de conexión y escape, incluso si esta conexión es mediada y potencialmente peligrosa.
- El Regalo: Claudio, un argentino en Tel Aviv, le regala un Kentuki a su tío en su lecho de muerte, buscando quizás una forma de compañía o una última conexión en sus momentos finales.
En esencia, la novela muestra que los Kentukis se propagan porque satisfacen diversas necesidades humanas, desde el entretenimiento y la terapia hasta el negocio y la exploración de deseos ocultos, lo que facilita su rápida y global adopción.

Roles en el Ecosistema Kentuki
| Aspecto | El "Usuario" | El "Amo" |
|---|---|---|
| Rol Principal | Posee el objeto físico (el "peluche"), lo cuida y le permite deambular por su entorno. Es quien tiene la presencia física del Kentuki. | Controla el "peluche" de forma remota, desde cualquier parte del mundo. Ve a través de sus ojos y dirige sus movimientos. |
| Interacción | Es el centro de la observación. Puede mostrar su vida, interactuar con el Kentuki, o ignorarlo. Su entorno se convierte en el escenario del amo. | Es el observador invisible. Busca interactuar con el usuario a través de los movimientos del Kentuki, intentando provocar reacciones o explorar su entorno. |
| Motivación Principal | Entretenimiento, compañía, curiosidad, llenar un vacío emocional, terapia, o incluso como una herramienta social. | Curiosidad, voyeurismo, escape de su propia realidad, conexión con lo desconocido, o con fines de negocio o experimentación. |
| Riesgos y Consecuencias | Violación de la intimidad, exposición a la manipulación, posible peligro si el amo tiene intenciones maliciosas, o la sensación de ser constantemente observado. | Pérdida de la conexión (si se agotan las baterías), frustración por la falta de comunicación directa, implicación en situaciones no deseadas o peligrosas en el mundo del usuario. |
| Comunicación | Puede intentar comunicarse con el "amo" a través de gestos, carteles, escribir mensajes, o usar herramientas como tablas ouija para establecer un diálogo. | No puede hablar ni escuchar. Su comunicación se limita a los movimientos del Kentuki, a través de los cuales puede intentar transmitir mensajes o emociones al usuario. |
Kentukis: Un Análisis Profundo de la Conexión Humana
La novela “Kentukis” es una obra maestra en su exploración de las preguntas éticas que surgen con el avance tecnológico. Schweblin nos fuerza a confrontar cuestiones fundamentales: ¿Es ético, moral y legal el uso de un Kentuki? La respuesta, según la novela, es compleja y a menudo perturbadora. La presunta inocencia de estos peluches se desvanece rápidamente a medida que las relaciones entre amos y usuarios se tornan peligrosas, revelando el lado oscuro del goce humano, las dinámicas de dominación y sumisión, el odio, la xenofobia e incluso la pedofilia.
En nuestro mundo hiperconectado, las preguntas de Schweblin resuenan con una urgencia particular: ¿Hasta qué punto se desnuda la intimidad? ¿Qué se muestra y qué no? ¿Qué sabe el otro de mí a través de, por ejemplo, los posteos en las redes sociales? Y quizás la más estremecedora de todas: ¿Qué se está dispuesto a dar a cambio para ser aceptado o para satisfacer una curiosidad?
La novela no ofrece respuestas fáciles, sino que invita al lector a reflexionar sobre la delgada línea entre la conexión genuina y la explotación, entre la curiosidad y la invasión. Los Kentukis son un espejo de nuestra sociedad, un reflejo de nuestras ansiedades sobre la privacidad en la era digital y la búsqueda constante de conexión, incluso si esta es a través de una pantalla y sin voz. Es una lectura esencial para cualquiera que desee comprender las complejidades de la existencia humana en un mundo cada vez más mediado por la tecnología.
Preguntas Frecuentes sobre Kentukis
- ¿Es “Kentukis” una historia de terror?
Aunque la novela incorpora elementos de suspenso y situaciones inquietantes, no se clasifica estrictamente como terror. Es más bien una distopía futurista y una crítica social que explora las consecuencias psicológicas y éticas de la tecnología y la hiperconexión, con toques de thriller psicológico. - ¿Qué tipo de tecnología representa un Kentuki?
Un Kentuki es un dispositivo de compañía y observación remota. Funciona como un peluche con ruedas y cámaras en los ojos, controlado a distancia por un “amo” que ve a través de él. La particularidad es que carece de audio, lo que fuerza a formas de comunicación no verbal. - ¿Dónde se desarrolla la historia de “Kentukis”?
La historia de “Kentukis” no se limita a un único lugar. Se desarrolla en múltiples ubicaciones alrededor del mundo, incluyendo Lima (Perú), Erfurt (Alemania), Mendoza (Argentina), Antigua (Guatemala), un pueblo de Noruega, Umbertide (Italia), Barcelona (España), Beijing (China), Lyon (Francia), Da’an (China), Tel Aviv (Israel), Sierra Leona, y Brasil. Esta diversidad geográfica subraya la naturaleza global y la omnipresencia de la tecnología Kentuki. - ¿Cuál es el mensaje principal de la novela?
El mensaje principal de “Kentukis” es una profunda reflexión sobre la intimidad en la era digital, la deshumanización que puede generar la hiperconectividad, el voyeurismo, y las complejas dinámicas de poder y sumisión en las relaciones humanas mediadas por la tecnología. Cuestiona los límites de la privacidad y lo que estamos dispuestos a sacrificar por una conexión. - ¿“Kentukis” es parte de una serie de libros?
No, “Kentukis” es una novela independiente de Samanta Schweblin. Aunque comparte temas con su obra anterior, “Distancia de Rescate”, no forma parte de una serie narrativa continua.
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