Las Mentiras de Videla: El Origen de su 'Libro'

13/06/2022

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En el año 2006, un momento crucial para la memoria y la justicia en Argentina, se cumplían tres décadas del golpe de Estado que instaló una de las dictaduras más cruentas de nuestra historia. Coincidiendo con la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad, el dictador Jorge Rafael Videla, desde su encierro, se embarcó en un proyecto que buscaba reescribir la historia a su conveniencia: un libro titulado “Recuerdos de una gestión de gobierno”. Esta publicación, a la que el diario Página/12 tuvo acceso en su formato de borrador, nunca llegó a ver la luz pública. Sin embargo, su contenido revela el profundo cinismo y la desesperada estrategia de negación de uno de los principales responsables del terrorismo de Estado en Argentina.

¿De dónde salieron los datos que Videla volcó en su libro?
Abuelas de Plaza de Mayo les devolvió las identidades a 139 de ellos y ellas. ¿De dónde salían los datos que Videla volcó en su libro? De un informe en el que había estado trabajando Florencio Varela, exjuez y secretario del Menor y la Familia de la dictadura. Varela era el abogado de Santiago Omar Riveros, excomandante de Institutos Militares.

El borrador de Videla no era simplemente un repaso de sus días al frente de la dictadura; era una diatriba contra lo que él consideraba una “persecución judicial” en democracia. Pero, más allá de sus lamentos, el dictador dedicaba un espacio desproporcionado a negar la existencia de un plan sistemático de apropiación de niños y niñas, uno de los crímenes más aberrantes y por el cual sería condenado a 50 años de prisión. La pregunta fundamental que surge al leer sus argumentos es: ¿de dónde sacó Videla los datos y las “pruebas” para sustentar afirmaciones tan descaradas? La respuesta nos lleva a un personaje clave en esta trama de encubrimiento y falsedad: el exjuez Florencio Varela.

Índice de Contenido

El Falso Relato de Videla: Negación de Crímenes de Lesa Humanidad

El libro de Videla, más allá de ser un intento de justificación personal, representa un documento de la negación. En sus páginas, el dictador se esforzaba por desestimar dos planes probados por la justicia argentina: el robo sistemático de bebés y la Operación Cóndor. Sobre este último, Videla escribió: “Solo cabe decir que jamás vi un documento con tal denominación, lo que no quita la existencia de intercambio de información existente entre las Fuerzas Armadas del Cono Sud como una necesidad funcional no explícita en el marco de una guerra regional contra un enemigo común”. Sin embargo, la justicia argentina en 2016 caracterizó la coordinación entre las dictaduras como una asociación ilícita de alcance regional.

Pero el punto de mayor encono para Videla era la denuncia de las Abuelas de Plaza de Mayo, que lo había devuelto a la cárcel en 1998, ya que el robo de bebés era uno de los pocos delitos no contemplados en las leyes de amnistía. En su borrador, Videla buscaba presentar la sustracción de niños y niñas como hechos aislados, meras “excepciones” a una supuesta norma de restitución. “Las autoridades militares, lejos de planificar la sustracción de menores, habían previsto los procedimientos a seguir para su restitución a los respectivos familiares. Tan es así que quedaron registrados más de 200 casos de menores, hijos de matrimonios detenidos en allanamientos, que fueron devueltos a sus familiares en el transcurso del Proceso de Reorganización Nacional”, se excusaba el dictador. Una afirmación que contrastaba drásticamente con la realidad y las pruebas acumuladas por décadas de investigación.

Florencio Varela: El Arquitecto de la Mentira

Los datos y argumentos que Videla volcó en su libro no eran producto de una investigación propia, sino que provenían de un “trabajo” al que se había abocado el abogado Florencio Varela, exjuez y secretario del Menor y la Familia durante la dictadura. Varela, quien también fue abogado de Santiago Omar Riveros, excomandante de Institutos Militares, se vinculó con los jerarcas militares alrededor del año 2000. Fue a través de Eduardo Alfonso, secretario general del Ejército, que Varela ofreció su ayuda ante el avance de las investigaciones judiciales.

Videla, en su afán por desacreditar las acusaciones, atesoraba una carpeta con las conferencias y el informe que Varela había elaborado para negar la existencia del plan sistemático de robo de bebés. Esta documentación, crucial para entender la mecánica del encubrimiento, fue hallada en 2012 durante un allanamiento ordenado por la jueza federal de San Martín, Alicia Vence, en el marco de causas vinculadas a la represión en la zona de Campo de Mayo. El informe de Varela era, en esencia, un intento de construir una narrativa alternativa, basada en la distorsión de los hechos y el desprestigio de las víctimas y sus organizaciones.

El 24 de febrero de 2000, en el salón San Martín del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas (COFA), Florencio Varela se presentó como el “vocero” de un trabajo de reconstrucción llevado a cabo por “ciudadanos de bien” interesados en demostrar que las Fuerzas Armadas no habían robado niños. Según su versión, la dictadura había “devuelto” a 204 chicos y chicas, lo que, para él, demostraba que “devolver los menores era lo cotidiano, lo sistemático”. Varela no dudó en atacar a Abuelas de Plaza de Mayo, afirmando que no solo buscaban a sus nietos humanitariamente, sino que eran “un pretexto de agitación política” y que rozarían la figura de la “falsa denuncia”.

La Verdad Contra las Falsedades: Casos Emblema

El informe de Varela intentó, de forma sistemática, desmentir casos que Abuelas de Plaza de Mayo había denunciado y, en muchos de ellos, ya había logrado restituir identidades. A continuación, se presenta una tabla comparativa que expone la mentira de Varela frente a la verdad probada por la justicia y la incansable búsqueda de las Abuelas:

Caso (Madre Secuestrada)Afirmación de Florencio Varela (2000)La Verdad Probada
Susana PegoraroNo había referencias del nacimiento; solo testimonios de sobrevivientes de ESMA con “manifiesta enemistad”.Evelin Bauer Pegoraro ya había sido localizada y restituida. Fue apropiada por el marino Policarpo Vázquez.
Patricia RoisinblitHablaba de un “presunto embarazo” y denostaba testimonios de sobrevivientes. Alegaba que la entrega de su hija Mariana Eva Pérez a su familia demostraba falta de plan.Meses después de la conferencia, Mariana encontró a su hermano Guillermo, apropiado por Francisco Gómez (Fuerza Aérea).
María Hilda Pérez de DondaAfirmaba que no había “testigos ni evidencias de la sustracción del menor”. Decía que su hija mayor fue entregada a los abuelos, demostrando falta de sistematicidad.En 2004, Victoria Donda Pérez restituyó su identidad. Fue apropiada por el prefecto Juan Antonio Azic (ESMA).
María Graciela TauroSostenía que no había testigos ni evidencias de la sustracción.En 2010, Ezequiel Rochistein Tauro restituyó su identidad. Fue apropiado por Juan Vázquez Sarmiento (inteligencia de la Fuerza Aérea).
Inés Beatriz Ortega de FossatiAfirmaba que no había evidencias ni testigos imparciales. Desacreditaba a Adriana Calvo de Laborde.En 2005, Leonardo Fossati Ortega restituyó su identidad. Su nacimiento en cautiverio fue testigo de Adriana Calvo.
Silvia Mónica Quintela“Los testimonios solo afirman que fue vista embarazada en prisión. No hay ningún testimonio ni evidencias de parto ni de sustracción del menor”.En 2010, Francisco Madariaga Quintela recuperó su identidad y se reencontró con su padre. Fue apropiado por Víctor Gallo (Batallón de Inteligencia 601).
Laura Estela CarlottoDecía sucintamente que no había testigos directos del parto.En agosto de 2014, Ignacio Montoya Carlotto (nieto de Estela de Carlotto) restituyó su identidad.
Ana María Lanzillotto“No hay testigos ni evidencias de parto ni de sustracción de menor”.Maximiliano Menna Lanzillotto nació en el Hospital Militar de Campo de Mayo y en 2016 restituyó su identidad.
Beatriz RecchiaTambién sostenía que no había testigos ni evidencias del parto o de la sustracción del bebé.En 2009, Bárbara García Recchia se realizó análisis de ADN y encontró a su hermana. Fue apropiada por Luis José Ricchiuti (Batallón de Inteligencia 601).
María Claudia García Iruretagoyena de GelmanAfirmaba que no había testigos o evidencias del parto. Descalificaba a Juan Gelman como “alto dirigente terrorista montonero”.Menos de una semana después de la conferencia, Juan Gelman encontró a su nieta Macarena en Uruguay.
Liliana Clelia FontanaAfirmaba que no había testigos creíbles o evidencias del parto o sustracción. Desacreditaba a Adolfo Scilingo.En 2006, Pedro Sandoval Fontana restituyó su identidad. Fue apropiado por Víctor Rei (Gendarmería).
Cristina Silvia Navajas de SantuchoAfirmaba que únicamente Pablo Díaz la había visto embarazada y declarado sobre su parto.En 2023, Daniel Santucho Navajas restituyó su identidad y se encontró con su padre. Fue apropiado por un integrante de la Bonaerense.
Stella Maris Montesano de OgandoDecía que no había testimonios ni evidencias creíbles de haber sido vista embarazada ni del parto. Desacreditaba a Pablo Díaz.En 2015, Martín, nacido en el Pozo de Banfield, restituyó su identidad y abrazó a su abuela Delia.
Sara Rita MéndezVarela decía que “ni siquiera hay constancias firmes de la existencia de tal menor o que, de ser ciertos los datos, éste sea hijo de la causante”.En 2002, Simón Gatti Méndez restituyó su identidad y se encontró con su madre, quien lo buscó incansablemente.

Cada una de las afirmaciones de Varela no solo era una mentira, sino un intento desesperado por deslegitimar la búsqueda de verdad y justicia. Sin embargo, la persistencia de las Abuelas de Plaza de Mayo y el avance de los procesos judiciales fueron desmantelando una a una estas falsedades, demostrando la existencia de un plan sistemático y la restitución de identidades a muchos de los nietos y nietas apropiados.

La Verdad Judicial y el Legado de la Memoria

Para los tribunales argentinos, está más que probado que existió un plan sistemático de robo de niños, un crimen de lesa humanidad que buscaba borrar la identidad y la historia de una generación. Abuelas de Plaza de Mayo, a la fecha, ha devuelto las identidades a 139 de ellos y ellas, un número que sigue creciendo gracias a su incansable labor y a la valentía de quienes se atreven a dudar de su origen.

¿Cómo introducir citas en un libro?
Como fuentes, pueden utilizar el texto anterior y los que figuran en las páginas de Estrategias de lecturay Talleres de escritura de otros capítulos de este libro. b. Expliquen con qué objetivo insertaron las citas, y por qué usaron esa estrategia, descartando otras posibles. Cómo introducir citas

Los archivos encontrados en poder de Videla, que contenían el informe de Florencio Varela, son una prueba irrefutable de la conspiración para ocultar uno de los crímenes más aberrantes de la dictadura. Paradójicamente, el propio Florencio Varela, en una conferencia de septiembre de 2003 (también atesorada por el dictador), llegó a admitir que la acusación de robo de niños era un “agravio a las Fuerzas Armadas de ayer, de hoy y mañana”, mostrando quizás una fisura en su propia narrativa de negación, o simplemente un intento de victimización.

Este discurso de Varela fue dado en una actividad convocada por la Asociación Unidad Argentina (AUNAR), grupo en el que militó Victoria Villarruel antes de que crearan el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), con el objetivo de dar la “pelea por la memoria completa”. Sin embargo, la “memoria completa” no puede construirse sobre la base de la negación de crímenes probados y la deslegitimación de las víctimas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué era el “libro” de Jorge Rafael Videla?
Era un borrador titulado “Recuerdos de una gestión de gobierno”, escrito por el dictador Jorge Rafael Videla en 2006. Nunca fue publicado y en él intentaba justificar su accionar y, principalmente, negar el plan sistemático de apropiación de niños y niñas.

¿De dónde salieron los datos que Videla volcó en su libro?
Los datos provenían de un informe y conferencias elaboradas por Florencio Varela, un exjuez y secretario del Menor y la Familia durante la dictadura, quien también fue abogado de jerarcas militares.

¿Quién era Florencio Varela?
Florencio Varela fue un exjuez y funcionario de la dictadura que se dedicó a elaborar un informe para negar la existencia del plan sistemático de robo de bebés, intentando desacreditar las denuncias de Abuelas de Plaza de Mayo.

¿Se probó judicialmente la existencia de un plan sistemático de robo de bebés?
Sí, para los tribunales argentinos está probado que hubo un plan sistemático de robo de niños durante la dictadura, y por este delito Jorge Rafael Videla fue condenado a 50 años de prisión.

¿Cuántos nietos y nietas ha recuperado Abuelas de Plaza de Mayo?
Hasta la fecha, Abuelas de Plaza de Mayo ha logrado restituir la identidad de 139 nietos y nietas, fruto de su incansable búsqueda y lucha por la verdad y la justicia.

La historia de Videla y el informe de Varela es un recordatorio de cómo los perpetradores de crímenes atroces intentan manipular la verdad para escapar a la justicia y reescribir su legado. Sin embargo, la persistencia de las víctimas, las organizaciones de derechos humanos y el compromiso de la justicia han permitido que la verdad prevalezca, asegurando que la memoria de lo ocurrido no sea borrada y que las futuras generaciones conozcan la verdadera historia.

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