18/09/2023
El hipoclorito de sodio, conocido comúnmente como lejía, cloro, lavandina o agua Jane en diversas regiones, es mucho más que un simple producto de limpieza. Este compuesto químico, esencial en la vida moderna, ha desempeñado un papel fundamental en la salud pública y la higiene desde hace siglos. Su poder oxidante lo convierte en un desinfectante y blanqueador altamente eficaz, indispensable tanto en nuestros hogares como en vastas aplicaciones industriales y de tratamiento de agua. Pero, ¿qué es exactamente el hipoclorito de sodio y cómo ha llegado a ser tan omnipresente?
- ¿Qué es el Hipoclorito de Sodio (NaClO)?
- Una Mirada al Pasado: La Historia del Hipoclorito
- La Química Detrás del Poder del Hipoclorito
- Usos Versátiles: Más Allá de la Limpieza del Hogar
- Preparando Soluciones: La Fórmula de Dilución del Hipoclorito
- Innovación en la Desinfección: Generadores de Hipoclorito Sódico In-Situ
- Guía Práctica: Desinfección Doméstica del Agua con Hipoclorito
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Hipoclorito de Sodio
- Conclusión
¿Qué es el Hipoclorito de Sodio (NaClO)?
El hipoclorito de sodio (NaClO) es un compuesto químico que se presenta más comúnmente en forma de una solución acuosa. Es el ingrediente activo de la lejía doméstica y de muchos productos desinfectantes. Su efectividad radica en su capacidad como un potente agente oxidante, lo que le permite destruir microorganismos como bacterias, virus y hongos, así como blanquear materiales al descomponer los pigmentos. Existe en estado sólido en formas hidratadas, como NaClO * 5 H2O, pero debido a su inestabilidad, es en su forma líquida diluida donde encuentra su mayor utilidad y comercialización.

Una Mirada al Pasado: La Historia del Hipoclorito
La historia del hipoclorito de sodio está intrínsecamente ligada al descubrimiento y la aplicación del cloro. En 1774, Carl Wilhelm Scheele descubrió el cloro y observó su capacidad para decolorar pigmentos vegetales. Sin embargo, el cloro gaseoso era asfixiante y difícil de manejar. Fue en 1785 cuando Claude Louis Berthollet, un químico francés, investigó la disolución de cloro en agua para blanquear telas, sentando las bases para su uso práctico.
La verdadera revolución llegó con Leonard Alban y Mathieu Vallet, propietarios de una fábrica en Javel, cerca de París. Ellos mejoraron el proceso haciendo reaccionar el cloro con una disolución de carbonato potásico, creando la famosa "Agua de Javel". Este fue un hito, ya que ofrecía una forma más segura y manejable de utilizar las propiedades del cloro.
A finales del siglo XVIII, la innovación continuó con Charles Tennant, quien en 1799 patentó el proceso para fabricar hipoclorito de calcio, un blanqueador en polvo, y construyó la que se convertiría en la mayor fábrica de productos químicos del mundo en St. Rollox.
Paralelamente a su uso como blanqueador, el hipoclorito comenzó a ser reconocido por sus propiedades desinfectantes. Pioneros como el médico francés Pierre-François Percy (1793) y el farmacéutico Antoine Germain Labarraque (1825) exploraron su aplicación en la medicina. A Labarraque se le atribuye la sustitución del potasio por el sodio en la formulación, dando origen al hipoclorito de sodio tal como lo conocemos hoy. En México, a mediados del siglo XIX, el cirujano Francisco Montes de Oca fue un precursor de la antisepsia, utilizando el "licor de Labarraque" para lavar campos quirúrgicos y heridas, reduciendo significativamente la mortalidad en hospitales militares.
La primera instalación industrial de un generador de hipoclorito de sodio para tratamiento de aguas data de 1893 en Brewster, Nueva York, conocido como el Proceso WOOL. Aunque los generadores electrolíticos para piscinas surgieron en la década de 1930, su alto consumo eléctrico los hizo menos competitivos frente al cloro gas. No obstante, durante la Primera Guerra Mundial, la "Solución Carrel-Dakin", una solución de hipoclorito preparada electrolíticamente, fue ampliamente utilizada como antiséptico en hospitales, demostrando su valor en situaciones críticas.
La Química Detrás del Poder del Hipoclorito
El hipoclorito de sodio es una sustancia fascinante desde el punto de vista químico. Aunque existe en formas sólidas hidratadas, su uso más extendido es en solución acuosa. Una característica clave es el concepto de "cloro activo". Esta es la medida del poder oxidante de una disolución, expresada como la cantidad de cloro equivalente que se liberaría si la disolución se acidulara. Con el tiempo, y bajo ciertas condiciones, el hipoclorito se descompone, y los iones hipoclorito se transforman en iones cloruro, reduciendo el cloro activo y generando lo que se conoce como "cloro inactivo".
Reacciones Químicas Clave
El hipoclorito de sodio es inherentemente inestable y puede sufrir varias reacciones de descomposición:
- Descomposición por calor: A temperaturas elevadas, el hipoclorito reacciona para formar clorato y cloruro:
3 NaClO → 2 NaCl + NaClO3Esta reacción se aprovecha a veces para sintetizar clorato.
- Reacción con aminas: Con aminas, se forman cloraminas, compuestos que pueden ser tóxicos e incluso explosivos.
- Reacción con agua (hidrólisis y descomposición): El hipoclorito reacciona con el agua para formar ácido hipocloroso (HClO), una sustancia muy inestable que se descompone en ácido clorhídrico y oxígeno.
NaClO + H2O → HClO + Na+ + OH-Disuelto en agua, también puede descomponerse lentamente, originando sodio, cloruros y radicales hidroxilos:
NaClO + H2O → Na+ + Cl- + 2 HO•Estos radicales hidroxilo son poderosos oxidantes y pueden oxidar compuestos orgánicos o reaccionar entre sí para formar agua y oxígeno.
- Formación de ácido hipocloroso controlada: Si se hace pasar dióxido de carbono a través de una solución acuosa enfriada de hipoclorito de sodio, se puede obtener una solución de ácido hipocloroso de manera más controlada:
NaClO + H2O + CO2 → NaHCO3↓ + HClO - Desproporcionación: Una forma común de descomposición es la desproporción a cloruro sódico y clorato de sodio, que ocurre en dos pasos:
2NaOCl → NaCl + NaClO2 (lento)NaOCl + NaClO2 → NaCl + NaClO3 (rápido)
La estabilidad del hipoclorito de sodio es crucial para su eficacia. Se degrada a un ritmo del 2% al 4% mensual, y esta degradación se acelera con temperaturas superiores a 30 °C, la exposición a la luz, el contacto con ácidos y la presencia de ciertos metales. Por esta razón, las soluciones de hipoclorito de sodio se mantienen generalmente a un pH alcalino (entre 11 y 12) para maximizar su estabilidad.
Riqueza y Concentración del Hipoclorito de Sodio
La concentración de una solución de hipoclorito se expresa a menudo en términos de su "cloro activo" o riqueza. Esto indica la cantidad de cloro puro en solución acuosa que posee el mismo poder oxidante que una cantidad dada de hipoclorito. La relación de pesos moleculares entre Cl2 (71) y ClONa (74.5) es 0.953, lo que significa que el hipoclorito sódico puro contiene un 95.3% de cloro activo.
Las soluciones comerciales de hipoclorito de sodio varían en concentración. Los blanqueadores de uso doméstico suelen contener entre 5% y 5.5% de cloro disponible, mientras que las soluciones más fuertes, de uso comercial o industrial, pueden alcanzar entre 12% y 15% de cloro disponible.
Tabla de Riqueza y Densidad del Hipoclorito de Sodio (a 20 ºC)
| Densidad (kg/dm³) | Riqueza en ClONa (g de Cloro activo/l) | % en peso de Cloro activo |
|---|---|---|
| 1,007 | 4 | 0,39 |
| 1,014 | 9 | 0,89 |
| 1,021 | 13 | 1,27 |
| 1,028 | 18 | 1,75 |
| 1,036 | 22 | 2,12 |
| 1,043 | 27 | 2,58 |
| 1,051 | 32 | 3,04 |
| 1,058 | 37 | 3,49 |
| 1,066 | 42 | 3,93 |
| 1,074 | 47 | 4,37 |
| 1,082 | 53 | 4,90 |
| 1,091 | 58 | 5,32 |
| 1,099 | 64 | 5,82 |
| 1,107 | 69 | 6,23 |
| 1,116 | 76 | 6,81 |
| 1,125 | 82 | 7,28 |
| 1,134 | 88 | 7,76 |
| 1,143 | 94 | 8,22 |
| 1,152 | 100 | 8,68 |
| 1,161 | 106 | 9,13 |
| 1,170 | 112 | 9,57 |
| 1,180 | 119 | 10,08 |
| 1,190 | 127 | 10,67 |
| 1,200 | 133 | 11,08 |
| 1,210 | 140 | 11,57 |
| 1,220 | 148 | 12,13 |
| 1,230 | 155 | 12,60 |
| 1,241 | 161 | 13,00 |
| 1,252 | 170 | 13,57 |
| 1,262 | 178 | 14,10 |
Esta tabla muestra cómo la densidad de la solución se correlaciona con su riqueza en hipoclorito de sodio y el porcentaje de cloro activo, información crucial para su dosificación y aplicación efectiva.

Usos Versátiles: Más Allá de la Limpieza del Hogar
La lejía, o hipoclorito de sodio, es un pilar en la higiene y desinfección en múltiples ámbitos:
- Limpieza y Desinfección Doméstica: Es el desinfectante por excelencia en hogares, utilizado para limpiar superficies, blanquear ropa, desinfectar lavabos y eliminar hongos y bacterias gracias a su poder fungicida y bactericida.
- Potabilización del Agua: A nivel industrial y municipal, es un oxidante crucial en el proceso de potabilización del agua. Se dosifica para eliminar microorganismos patógenos y asegurar un cloro residual libre que garantice la seguridad del agua hasta el consumidor. Su uso está en expansión frente al cloro gas debido a consideraciones de seguridad en el transporte y manipulación.
- Desinfección de Piscinas: El hipoclorito de sodio es ampliamente utilizado para mantener el agua de las piscinas limpia y desinfectada. Puede aplicarse directamente en forma líquida, en pastillas concentradas o en polvo. Una alternativa cada vez más popular es la electrólisis salina, donde se añade sal al agua de la piscina y un aparato convierte la sal (NaCl) en hipoclorito de sodio mediante descargas eléctricas, desinfectando el agua de forma continua.
- Blanqueamiento Textil: Su potente acción oxidante lo convierte en un agente blanqueador eficaz para telas.
- Investigación Científica: En campos como la zoología, el hipoclorito de sodio se emplea para disolver la materia orgánica y dejar al descubierto estructuras esqueléticas microscópicas (espículas o escleritos) de animales como poríferos o equinodermos, que son de carbonato de calcio o dióxido de silicio y, por tanto, no se disuelven. En parasitología, se utiliza para la esporulación in vitro de ooquistes de protozoos.
Preparando Soluciones: La Fórmula de Dilución del Hipoclorito
La correcta dilución del hipoclorito de sodio es fundamental para su uso seguro y eficaz, especialmente en aplicaciones de desinfección donde se requiere una concentración específica. La fórmula general para diluir una solución concentrada a una concentración deseada es:
Cantidad de Solución Concentrada = (Cantidad de Líquido Deseado × Concentración Requerida) / Concentración del Producto Comercial
Por ejemplo, si necesitas preparar 15 litros de una solución al 5% usando un producto comercial al 10%:
Solución = (15 L × 5%) / 10% = 7.5 L
Esto significa que necesitarías 7.5 litros de la solución comercial al 10% para preparar 15 litros de una disolución al 5%. El volumen restante se completaría con agua.
Innovación en la Desinfección: Generadores de Hipoclorito Sódico In-Situ
La generación de hipoclorito de sodio "in situ" (en el mismo lugar de uso) es una tecnología que ha ganado tracción, especialmente gracias al desarrollo de ánodos de bajo consumo energético. Este proceso es fundamentalmente un fenómeno de electrólisis de agua salada.
En esencia, la tecnología consiste en hacer pasar electricidad entre un ánodo y un cátodo inmersos en una solución de cloruro de sodio (salmuera). El agua (H2O) y el cloruro de sodio (ClNa) reaccionan para formar hipoclorito de sodio (ClONa), liberando hidrógeno (H2) en el cátodo.
Las reacciones clave en la celda electrolítica son:
- En el ánodo (electrodo positivo, a menudo titanio recubierto de metales nobles como platino, iridio o rutenio):
2 Cl- → Cl2 + 2 e-(Se genera cloro) - En el cátodo (electrodo negativo, comúnmente de titanio):
2 H2O + 2 e- → H2 + 2 OH-(Se genera hidrógeno) - Dentro de la celda, el cloro reacciona inmediatamente con el agua para formar ácido hipocloroso:
Cl2 + H2O → HOCl + H+ + Cl- - La reacción global simplificada es:
ClNa + H2O + 2e- → ClONa + H2(Sal + Agua + Energía = Hipoclorito Sódico + Hidrógeno)
Esta tecnología ofrece ventajas significativas: elimina los peligros asociados con el almacenamiento y manejo de grandes volúmenes de soluciones comerciales concentradas de hipoclorito, y evita la degradación natural que sufren estas soluciones con el tiempo. Además, reduce la formación de subproductos indeseables como el clorato, que puede aumentar en las soluciones comerciales a medida que se degradan. También previene la precipitación de carbonato cálcico y la formación de incrustaciones en tuberías y equipos, un problema que puede surgir con el pH elevado del hipoclorito comercial concentrado.
Un aspecto a considerar es el uso de agua de mar como fuente de iones cloruro, lo cual es posible pero puede llevar a la formación de incrustaciones en el cátodo debido a la dureza del agua, requiriendo limpiezas periódicas.
Guía Práctica: Desinfección Doméstica del Agua con Hipoclorito
El hipoclorito de sodio es una herramienta invaluable para garantizar la seguridad del agua de consumo en el hogar, especialmente en situaciones donde la calidad del agua es incierta. Es crucial utilizar lejía o hipoclorito que esté específicamente "APTA PARA LA DESINFECCIÓN DEL AGUA DE CONSUMO", lo cual suele estar indicado en la etiqueta del producto.
Para desinfectar agua, se debe calcular la cantidad de lejía necesaria en función del volumen de agua a tratar y la concentración del producto. El tiempo de contacto recomendado es de 30 minutos, y el contenido final de cloro libre en el agua tratada debe oscilar entre 0.2 y 1.0 mg/litro para ser efectivo y seguro.
Cantidades de Hipoclorito de Sodio para Desinfección Doméstica de Agua
| Volumen de Agua a Tratar | Lejía 20 gr. de cloro/litro | Lejía 40 gr. de cloro/litro | Lejía 80 gr. de cloro/litro | Lejía 100 gr. de cloro/litro |
|---|---|---|---|---|
| 2 litros | 4 gotas | 2 gotas | 1 gota | 1 gota |
| 20 litros | 20 gotas | 10 gotas | 5 gotas | 4 gotas |
| 100 litros | 5 ml. | 2,5 ml. | 25 gotas | 20 gotas |
| 1.000 litros | 50 ml. | 25 ml. | 15 ml. | 10 ml. |
Es importante seguir estas indicaciones con precisión para asegurar una desinfección efectiva sin exceder los límites seguros de cloro.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Hipoclorito de Sodio
- ¿Qué es el "cloro activo" en el hipoclorito de sodio?
- El cloro activo es la medida del poder oxidante de una solución de hipoclorito, expresada como la cantidad de cloro puro que se liberaría si la solución se acidulara. Es el componente que le confiere sus propiedades desinfectantes y blanqueadoras.
- ¿Por qué el hipoclorito de sodio es inestable?
- El hipoclorito de sodio es inestable y se descompone con el tiempo, perdiendo su eficacia. Factores como el calor (temperaturas superiores a 30°C), la exposición a la luz, el contacto con ácidos y la presencia de ciertos metales aceleran su descomposición. Por eso se almacena en envases opacos y en lugares frescos, y se mantiene a un pH alcalino.
- ¿Es seguro usar hipoclorito de sodio para desinfectar agua potable?
- Sí, es seguro y recomendado, siempre y cuando se utilice un producto etiquetado como "APTO PARA LA DESINFECCIÓN DEL AGUA DE CONSUMO" y se sigan las dosis y tiempos de contacto recomendados. Un control del cloro residual libre (0.2 a 1.0 mg/litro) asegura la potabilidad sin riesgos.
- ¿Qué ventajas tiene la generación de hipoclorito in-situ?
- La generación de hipoclorito in-situ, mediante electrólisis de salmuera, ofrece múltiples ventajas: elimina la necesidad de almacenar y transportar productos químicos peligrosos y voluminosos, evita la degradación del hipoclorito concentrado con el tiempo, y reduce la formación de subproductos como el clorato. Además, permite producir el desinfectante justo cuando se necesita.
- ¿Qué diferencia hay entre "lejía" y "cloro"?
- En muchos países de habla hispana, "lejía" y "cloro" se usan indistintamente para referirse a la solución acuosa de hipoclorito de sodio. Sin embargo, "cloro" es el elemento químico (gas Cl2), mientras que "lejía" (o los nombres vernáculos como "lavandina", "agua Jane", "blanqueador", "límpido") se refiere a la solución de hipoclorito de sodio, que es un compuesto de cloro, sodio y oxígeno.
Conclusión
El hipoclorito de sodio es un compuesto químico de importancia capital, cuyo impacto se extiende desde la higiene personal y doméstica hasta la salud pública global. Su historia es un testimonio de la innovación humana en la búsqueda de soluciones para la limpieza y la desinfección. Entender su química, sus múltiples aplicaciones y las precauciones necesarias para su uso responsable es fundamental para aprovechar al máximo sus beneficios. Desde el blanqueo de textiles hasta la purificación del agua que bebemos, el hipoclorito de sodio sigue siendo un aliado insustituible en la lucha contra los patógenos y en la promoción de un entorno más limpio y seguro para todos.
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