¿Cuáles son las clases de pinturera?

Explorando la Diversidad de los Sistemas Tonales

13/02/2026

Valoración: 4.56 (2178 votos)

La música, en su esencia más pura, es un lenguaje universal que trasciende fronteras y culturas. Sin embargo, lo que a menudo percibimos como "música" está intrínsecamente ligado a los sistemas tonales que nos son familiares. ¿Qué pasaría si existiera un vasto mundo de sonidos y melodías aún por descubrir, sistemas tan distantes de nuestra audición cotidiana como las estrellas más lejanas? La historia de la música está repleta de exploraciones, desde los antiguos tratados como la "Epístola de ignoto cantu" de Guido von Arezzo, que buscaba transmitir melodías desconocidas, hasta las complejas teorías de la composición moderna. Pero nuestro viaje hoy no es sobre canciones ya existentes, sino sobre el inmenso universo de las escalas posibles, de los sistemas tonales que desafían nuestras convenciones y nos invitan a una audición más profunda.

¿Cuáles son las clases de pinturera?
B-7, A-7, D, E- Chacrunera cayarí pinturera mantayní (x2) D, A-7, B-7, E- Pinta pinta las visiones de la tierra yarirí B-7, A-7, D, E- sueña rica pinturera con la tierra yarirí. B-7, A-7, D, E- Traina naina naininí...

Los Cimientos de la Escala: Octava y Divisiones

En el corazón de casi todos los sistemas tonales conocidos, sin importar su origen geográfico o cultural, residen dos propiedades fundamentales que actúan como sus pilares: la octava como intervalo de encuadre y su división en intervalos irregulares. Esta característica no es exclusiva de las escalas tradicionales de regiones tan diversas como el sur de África o el este de Asia; de hecho, nuestro propio sistema musical occidental compartía esta naturaleza hasta el establecimiento del temperamento igual. Antes de su adopción generalizada, nuestras escalas no eran meras selecciones de un conjunto de doce pasos equitativos por octava, sino que poseían una estructura más orgánica y variada, donde los conceptos de mayor y menor adquirían matices distintos. La octava, ese intervalo donde la frecuencia de una nota es el doble que la de otra, actúa como el marco inmutable dentro del cual se desenvuelven las infinitas posibilidades melódicas y armónicas. La forma en que esta octava se subdivide es lo que define el carácter y la sonoridad de cada sistema tonal, creando paisajes sonoros únicos y evocadores que reflejan la cosmovisión de sus creadores y usuarios.

La división "irregular" a la que se hace referencia implica que los intervalos entre las notas dentro de una octava no son necesariamente uniformes en términos de distancia matemática (como lo son en el temperamento igual, donde cada semitono es exactamente la misma proporción). Esta irregularidad es lo que dota a muchas escalas antiguas y no occidentales de su particular riqueza expresiva y de una sonoridad que a menudo resulta "exótica" para oídos acostumbrados a la uniformidad de la temperación moderna. Las implicaciones de estas divisiones se extienden no solo a la melodía, sino también a la armonía, influyendo en cómo percibimos la consonancia y la disonancia, y en última instancia, en el espectro emocional que una pieza musical puede evocar.

El Debate sobre la Necesidad de Nuevos Sistemas Tonales

La pregunta sobre si es necesario un nuevo sistema tonal es, en sí misma, un punto de partida para una profunda reflexión filosófica en el ámbito musical. Desde una perspectiva amplia, todo aquello que sea musicalmente aplicable es, por definición, necesario. Esto incluye desde una escala de pasos en "cents" utilizada para describir escalas preexistentes, hasta sistemas diseñados específicamente para la meditación o la experimentación sonora. La historia de la música ha sido testigo de posturas radicalmente opuestas en este debate.

Por un lado, encontramos la filosofía de John Cage, quien sostenía que una coreografía es necesaria para los bailarines, pero no para las notas; estas últimas no sufren daño alguno al colisionar, lo que implica que cada tono es igual a cualquier otro. Esta visión abraza la libertad total y la ausencia de jerarquías preestablecidas en el material sonoro, promoviendo la experimentación y la aceptación de cualquier combinación de sonidos como musicalmente válida. Para Cage, la belleza y el significado residen en la experiencia del oyente y no en reglas compositivas fijas.

En el extremo opuesto se situaba Paul Hindemith (1895-1963), un influyente compositor y teórico musical cuya obra "El Arte de la Composición Musical" (traducida por Arthur Mendel, Londres 1942) aspiraba a establecer un nuevo enfoque vinculante para la enseñanza del material musical. Irónicamente, esta aspiración de un sistema unificado fue hallada por los seguidores del dodecafonismo, una corriente que Hindemith había rechazado vehementemente. El libro de Hindemith, si bien influyente, ha suscitado objeciones significativas por varias razones:

  • Su etnocentrismo: al absolutizar el conjunto europeo de doce tonos igualmente temperados como la cúspide de la evolución musical.
  • Su pretensión estética global: imponiendo una única visión de lo que se considera "correcto" o "bello" en la música.
  • Su rechazo polémico: la determinación del compositor de desestimar cualquier disidencia a su sistema, limitando así la exploración y la innovación.

La tensión entre estas dos visiones —la libertad absoluta de Cage y la búsqueda de un orden y una estructura de Hindemith— define gran parte del discurso sobre la innovación y la tradición en la música. Mientras uno aboga por la disolución de las barreras, el otro busca redefinir y consolidar los fundamentos, aunque a costa de la diversidad.

La Visión de Hindemith y la Crítica al Etnocentrismo Musical

La obra teórica de Paul Hindemith, especialmente su "El Arte de la Composición Musical", representa un intento monumental por sistematizar y racionalizar el material musical. En su Libro I, "Teoría", Hindemith se adentra en la naturaleza de los armónicos y su relación con la construcción de escalas y acordes. Sin embargo, es precisamente en un pequeño capítulo que aborda el "séptimo armónico" donde su postura genera las mayores controversias y revela el etnocentrismo de su enfoque.

Para Hindemith, los "armónicos" (lo que hoy en día llamamos más precisamente "parciales" o "sobretonos") son los bloques constructivos fundamentales de la música. Él define una jerarquía clara de estos armónicos, otorgándoles diferentes grados de importancia y "usabilidad" dentro de su sistema. Su crítica se centra en el séptimo armónico, un componente natural de la serie armónica que, según él, debe ser excluido del material musical utilizable.

La objeción principal a la teoría de Hindemith no es solo su rigor, sino su absolutismo. Al declarar que el sistema de doce tonos igualmente temperados es el único válido o "superior", ignora o desvaloriza las ricas tradiciones musicales de otras culturas que emplean microtonos, divisiones diferentes de la octava o sistemas de afinación basados en intervalos puros. Esta postura no solo es una limitación estética, sino que también es una afirmación cultural que privilegia una tradición sobre todas las demás, restando valor a la diversidad inherente a la expresión musical humana.

El Enigma del Séptimo Armónico y sus Implicaciones

Dentro de su meticulosa clasificación de los armónicos, Paul Hindemith dedica una sección específica al séptimo armónico de C, al que identifica como b1 (448). Su veredicto es contundente y revelador de su enfoque prescriptivo: este armónico no puede ser utilizado. La razón detrás de esta prohibición es que, si se intentaran aplicar los mismos procedimientos analíticos y constructivos que se aplican a los armónicos precedentes (del 1 al 6), los resultados serían, en sus propias palabras, "aterradores".

Para entender la aversión de Hindemith, es crucial comprender su método. Él evaluaba cada armónico en relación con su capacidad para generar otros intervalos y formar parte de su sistema armónico jerárquico. Al intentar considerar el séptimo armónico sucesivamente como un segundo, tercer, cuarto, quinto y sexto armónico de otras notas, se obtenían resultados que, para su sistema, eran inaceptables:

  • Un b (224) que excedía los límites de la octava establecida por él.
  • Un e que también resultaba inutilizable por la misma razón de exceder los límites o caer en un intervalo no deseado.
  • Un B (112) que, según Hindemith, "se ajusta a nuestros propósitos menos bien que el B (113.78) al que llegaremos por otros medios". Esta afirmación subraya su preferencia por intervalos que encajan perfectamente en su construcción teórica, desestimando aquellos que, aunque naturalmente presentes en la serie armónica, no se alinean con sus principios.

La superioridad del B (113.78) que él favorecía se basaba en consideraciones de las distancias entre los tonos, un aspecto que Hindemith prometía dilucidar más adelante en su obra. En esencia, el séptimo armónico representaba una anomalía, un elemento "impuro" o "rebelde" que no se sometía a las reglas que Hindemith buscaba imponer sobre el material musical. Su exclusión no es solo una cuestión de preferencia estética, sino una decisión fundamental que moldea la estructura de su teoría musical y, por extensión, las posibilidades compositivas que de ella se derivan.

Este rechazo del séptimo armónico es emblemático del intento de Hindemith de crear un sistema musical cerrado y auto-consistente, donde cada elemento tiene un lugar y una función predefinidos. Sin embargo, para muchos teóricos y compositores contemporáneos, esta exclusión arbitraria de un armónico natural limita la riqueza expresiva y la diversidad sonora que la música podría alcanzar. La serie armónica es un fenómeno acústico natural; ignorar o prohibir partes de ella es, para algunos, una restricción artificial impuesta a la libertad creativa y a la exploración de nuevas sonoridades.

Más Allá de la Temperación Igual: Un Universo de Sonidos

Las sugerencias presentadas en la crítica a Hindemith apuntan hacia una dirección completamente diferente: la exploración de un vasto y diverso universo de sistemas tonales que se encuentran muy lejos de aquellos a los que estamos acostumbrados. Si bien el temperamento igual nos ha proporcionado una herramienta invaluable para la armonía y la modulación en la música occidental, su adopción generalizada también ha uniformado nuestra percepción auditiva, llevándonos a veces a olvidar la riqueza de las afinaciones históricas y las prácticas musicales no occidentales.

La discusión sobre la "necesidad" de nuevos sistemas tonales es, en última instancia, una invitación a la apertura. Todo lo que sea musicalmente aplicable es, por derecho propio, necesario. Esto incluye desde las microtonalidades que permiten matices expresivos más finos, hasta las escalas exóticas que evocan paisajes sonoros desconocidos. La belleza de la música reside no solo en su familiaridad, sino también en su capacidad para sorprendernos y transportarnos a nuevas dimensiones auditivas.

Abrazar la diversidad de los sistemas tonales implica reconocer que no existe una única forma "correcta" de organizar el sonido. Es un llamado a cuestionar los paradigmas establecidos, a escuchar con una mente abierta y a explorar las infinitas posibilidades que surgen cuando abandonamos la idea de que la música debe encajar en un molde predeterminado. Al hacerlo, podemos descubrir nuevas formas de expresión, expandir nuestro vocabulario musical y enriquecer nuestra experiencia sonora, tanto como oyentes como creadores.

Comparación de Enfoques sobre Sistemas Tonales
AspectoVisión de Paul HindemithVisión Abierta/Crítica
Base del SistemaAbsolutización del sistema de doce tonos igualmente temperados europeo.Reconocimiento de la diversidad de sistemas (microtonales, históricos, no occidentales).
El Séptimo ArmónicoConsiderado "inutilizable" y fuente de "resultados aterradores"; se excluye del material musical.Parte natural de la serie armónica; su exclusión limita la riqueza sonora y expresiva.
Necesidad de Nuevos SistemasFoco en establecer un enfoque vinculante y unificado; rechazo a la disidencia.Todo lo musicalmente aplicable es necesario; fomento de la experimentación y la exploración.
EtnocentrismoAlto grado de etnocentrismo, privilegiando la tradición occidental.Valoración de todas las tradiciones musicales y su diversidad inherente.

Preguntas Frecuentes sobre Sistemas Tonales y Escalas

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes relacionadas con los sistemas tonales y la exploración de escalas musicales:

¿Qué es un sistema tonal?
Un sistema tonal es un conjunto de principios y reglas que organizan las relaciones entre los tonos musicales, determinando qué notas son "compatibles" entre sí y cómo se utilizan para crear melodías y armonías. Define la estructura de las escalas y los acordes dentro de una tradición musical.

¿Qué es el temperamento igual y por qué es importante en la música occidental?
El temperamento igual es un sistema de afinación que divide la octava en doce semitonos exactamente iguales, matemáticamente hablando. Es crucial en la música occidental porque permite que las composiciones suenen "en afinación" en cualquier tonalidad, facilitando la modulación y la transposición sin necesidad de reajustar la afinación de los instrumentos. Sin embargo, esta uniformidad sacrifica la pureza de algunos intervalos que se encuentran en afinaciones naturales.

¿Quién fue Paul Hindemith y cuál fue su contribución a la teoría musical?
Paul Hindemith fue un influyente compositor y teórico musical alemán del siglo XX. Su obra "El Arte de la Composición Musical" buscó establecer un nuevo sistema teórico para organizar el material musical, basándose en la serie de armónicos. Aunque su enfoque fue significativo, también fue criticado por su etnocentrismo y su exclusión de ciertos armónicos, como el séptimo.

¿Por qué el séptimo armónico es considerado "problemático" por algunos teóricos como Hindemith?
El séptimo armónico es problemático para teóricos como Hindemith porque no se ajusta limpiamente a las relaciones de intervalos que son fundamentales en el sistema de doce tonos igualmente temperados y en las afinaciones diatónicas tradicionales. Su sonido puro, aunque natural en la serie armónica, crea intervalos que no son fácilmente compatibles con las estructuras armónicas y melódicas que Hindemith buscaba establecer, lo que lo llevó a considerarlo "inutilizable" para sus propósitos.

¿Existen sistemas tonales diferentes al occidental?
¡Absolutamente! El mundo está lleno de una increíble diversidad de sistemas tonales. Ejemplos incluyen los sistemas microtonales de la música árabe y persa, las escalas pentatónicas de la música asiática, los modos raga de la India, y las diversas afinaciones históricas europeas que precedieron al temperamento igual. Cada uno ofrece una paleta sonora única y una forma distinta de experimentar la música.

¿Cómo influye el etnocentrismo en la percepción de los sistemas musicales?
El etnocentrismo en la música implica la tendencia a ver la propia tradición musical (usualmente la occidental temperada) como la norma o la superior, juzgando otras tradiciones a través de este prisma. Esto puede llevar a desvalorizar o malinterpretar la complejidad y belleza de sistemas tonales no occidentales, limitando nuestra apreciación de la riqueza global de la expresión musical.

La exploración de los sistemas tonales es un viaje interminable hacia la comprensión de la música en su forma más amplia y diversa. Al trascender las fronteras de lo familiar, nos abrimos a un mundo de sonoridades que desafían nuestra percepción y enriquecen nuestra experiencia auditiva, recordándonos que el lenguaje universal de la música es mucho más vasto de lo que imaginamos.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Explorando la Diversidad de los Sistemas Tonales puedes visitar la categoría Librerías.

Subir