The Barbarian Conversion: Un Legado para Occidente

19/05/2022

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En la inminencia del Jubileo del año 2000, un evento que no solo conmemora el nacimiento de Cristo, sino también dos milenios de cristianismo, el Papa Juan Pablo II hizo un llamado recurrente a una reevangelización de Occidente, señalando como prioritarios algunos aspectos que, sorprendentemente, encuentran un profundo eco en los estudios históricos. Es en este contexto que la obra de Richard Fletcher, un distinguido académico de la Universidad de York, Inglaterra, titulada The Barbarian Conversion: From Paganism to Christianity, emerge como una lectura esencial y reveladora. Este libro nos ofrece una ventana única a un período formativo crucial para la civilización occidental, explorando cómo una fe nacida en el crisol del mundo romano y mediterráneo logró trascender sus fronteras para abrazar y transformar a aquellos a quienes los romanos llamaban 'bárbaros', de quienes, en gran medida, la mayoría de nosotros descendemos.

¿Qué es el libro de Fletcher?
El libro de Fletcher nos lleva al siguiente estadio, que es radicalmente distinto y, en cierta medida, más importante para Occidente. Como dice el autor: «Este libro trata del proceso por el que una religión que creció en el seno de un mundo romano y mediterráneo se propagó a ese mundo exterior al que los romanos llamaban bárbaro».
Índice de Contenido

¿Quién es Richard Fletcher?

Richard Fletcher es un historiador de renombre, reconocido por sus profundos estudios sobre la Edad Media. Su trabajo académico ha sido ampliamente elogiado y galardonado, destacándose por su meticulosa investigación y su capacidad para dar vida a complejos períodos históricos. Antes de The Barbarian Conversion, Fletcher ya había consolidado su reputación con obras significativas como The Quest for El Cid (1991), que recibió el Wolfson Literary Award for History y el Los Angeles Times Book Award for History, y Moorish Spain (1988). Estas publicaciones demuestran su pericia en la historia medieval y su habilidad para explorar las interacciones culturales y religiosas que moldearon Europa. En contraste con otros estudiosos que se han centrado en la cristiandad primitiva dentro del Imperio, como Rodney Stark en su best-seller The Rise of Christianity, Fletcher nos invita a un nuevo estadio, a un mundo radicalmente distinto y, para Occidente, quizás aún más fundamental: la expansión de la fe más allá de sus límites conocidos.

Un Viaje al Corazón de la Conversión Bárbara

El libro de Fletcher se sumerge en el fascinante y complejo proceso de cómo el cristianismo, una religión que floreció dentro de la estructura y la cultura del Imperio Romano, se propagó a las vastas y diversas poblaciones fuera de sus dominios, a menudo percibidas como incivilizadas. Su campo de investigación se limita al cristianismo de cuño latino, es decir, el cristianismo occidental, dejando de lado el cristianismo de Oriente, cuya expansión misionera fue diferente debido a factores geográficos, el cesaropapismo y las pérdidas humanas ante el islam. Este enfoque permite una inmersión profunda en la particular dinámica de la evangelización europea. El periodo que abarca es extenso y significativo, comenzando con las primeras incursiones bárbaras alrededor del Edicto de Milán a principios del siglo IV, que supuso la tolerancia del cristianismo en todo el Imperio, y extendiéndose hasta 1387, el año de la conversión de Lituania, la última nación europea en adoptar el cristianismo. Este milenio de transformaciones es el lienzo sobre el cual Fletcher pinta un cuadro detallado de la evangelización.

Los primeros capítulos del libro son particularmente elogiados por su capacidad para contextualizar las invasiones bárbaras y las subsiguientes conversiones. Fletcher argumenta que dos acontecimientos clave fracturaron la unidad cultural del Mediterráneo, preparando el escenario para esta expansión: el repliegue de la mitad bizantina y ortodoxa del Imperio sobre sí misma, y la irrupción del islam, que sumió las orillas meridional y oriental en una cultura radicalmente diferente. Estos cambios geopolíticos crearon un vacío y una oportunidad para la expansión del cristianismo latino hacia el norte y el oeste.

¿Quién fue Fletcher y cuál fue su aporte a la literatura jacobea?
Atendió la Universidad de Corpus Christi cuando tenía once años de edad, pero se desconoce si llegó a graduarse, si bien gozaba de cierta reputación como académico. Junto a William Shakespeare y Ben Jonson, Fletcher era considerado por sus contemporáneos como uno de los dramaturgos más dotados e influyentes de la literatura jacobea.

Preguntas Cruciales y Métodos de Evangelización

Fletcher se embarca en la tarea de responder a varias preguntas fundamentales que surgen al estudiar la evangelización de las tribus bárbaras. ¿Qué motivos impulsaron a los evangelizadores a emprender un trabajo tan arduo, sin recompensa inmediata y, a menudo, arriesgado? ¿Qué métodos emplearon para introducir la fe cristiana en estas sociedades paganas? Y, quizás la cuestión más pertinente en el actual debate sobre la 'inculturación' de la fe en la evangelización de naciones contemporáneas en Asia y África: ¿a qué compromisos llegó el cristianismo medieval con las culturas paganas? ¿Cómo se trazaron los límites entre lo tolerable y lo intolerable en las creencias y prácticas del paganismo, como el matrimonio, el régimen penal, los ritos funerarios, el comercio de esclavos y las venganzas?

Las respuestas de Fletcher, aunque detalladas, no siempre son presentadas de forma totalmente convincente, en parte debido a las limitaciones inherentes a la documentación histórica disponible. La información sobre las tribus bárbaras, con sus culturas de tradición oral y la escasez de textos y utensilios, es muy escasa. Los relatos de conversiones, aunque históricamente rigurosos, suelen ofrecer solo la visión de los evangelizadores, como las crónicas de Beda el Venerable o los registros monásticos y diocesanos.

En cuanto a los métodos, Fletcher destaca que la evangelización no siempre fue un proceso pacífico y suave. Los obispos a menudo exhortaban a las élites agrarias a tomar medidas enérgicas, e incluso coercitivas, para cristianizar a los campesinos. San Martín de Tours, un obispo del siglo IV, es presentado como un ejemplo de esta línea, no dudando en utilizar la confrontación directa, como la suspensión de cultos paganos y la demolición de templos. Esta actitud, según el autor, es comparable a la adoptada por Cortés con el Imperio azteca, aunque se subraya que lo que enfrentaban los evangelizadores no era una "verdadera civilización", sino un "crudo paganismo lleno de violencia e inmoralidad" desde una perspectiva cristiana.

Sin embargo, también existieron métodos más suaves, centrados en la persuasión y la demostración del poder del Dios cristiano frente a las divinidades paganas. Se buscaba poner a los propietarios de tierras a construir iglesias, con la lógica de que, si ellos las construían, otros vendrían. La obra de Juan de Éfeso a mediados del siglo VI en la actual Turquía occidental es un ejemplo vívido: se narra cómo él y sus colaboradores demolieron templos, derribaron árboles sagrados, bautizaron a 80.000 personas y construyeron numerosas iglesias y monasterios, incluso en el corazón del Imperio, donde la presencia cristiana existía desde los tiempos de San Pablo. Esto subraya la lentitud y la persistencia requeridas en el proceso de cristianización, un trabajo que, como señala Fletcher, sigue siéndolo en la actualidad.

¿Cuál fue la última obra de John Fletcher?
Se trata de una impresión de 1634 de la tragicomedia “The two noble kinsmen” (“Los dos nobles caballeros”), escrita a cuatro manos con John Fletcher y considerada la última obra del dramaturgo inglés.

Desafíos y Limitaciones de la Investigación

A pesar de la riqueza de su análisis, el libro de Fletcher presenta algunas limitaciones. Su extensión y cierta repetitividad pueden dificultar la lectura para el público general, aunque resultan valiosas para los especialistas. Una crítica más profunda radica en el aparente poco interés del autor por los motivos espirituales que impulsaron a los misioneros. Aunque Fletcher se declara favorable al cristianismo y confiesa haber frecuentado la iglesia en su juventud, en algunos pasajes, como al considerar la rectitud de intención de evangelizadores y conversos, muestra una ironía que puede resultar inquietante. Además, ante la pregunta de cómo esos pueblos paganos lograron conservar la fe cristiana durante siglos, suspende el juicio. La respuesta, desde una perspectiva de fe, podría ser la acción de la gracia sacramental y la fuerza de la Sagrada Escritura, pero Fletcher se abstiene de afirmarlo, dejando al lector con la interrogante de qué otra explicación pudo haber.

La Iglesia y el Imperio: Un Vínculo Complejo

Fletcher dedica una parte considerable de su obra a retratar la situación de la Iglesia tras el Edicto de Milán, identificando dos tendencias que perdurarían a lo largo de toda la historia cristiana. La primera es una «actitud de prevención, de desconfianza, e incluso de odio, hacia el mundo secular», a menudo ligada al ideal monástico de vida cristiana. La segunda tendencia, más pragmática, era la «búsqueda de alguna forma de acomodación a un Imperio y un mundo seculares». Esta última no es sorprendente, dado que los cristianos de la época no conocían otra forma política que la del Imperio Romano, que de perseguidor se había vuelto tolerante y luego incorporaba el cristianismo, pareciendo inmortal a sus ojos.

El siguiente paso lógico, según Fletcher, fue la creencia de que el Imperio Romano formaba parte del plan divino. Esta idea, aunque comprensible desde una perspectiva de providencia divina, también contribuyó a una falta de interés inicial por la evangelización de los bárbaros. Como señala un historiador citado por Fletcher, «a lo largo del periodo imperial no se conoce un solo ejemplo de ordenación episcopal realizada con el propósito misionero de convertir a los paganos que vivían más allá de las fronteras». Esto se debía, en parte, a que la evangelización dentro del propio Imperio absorbía considerables energías. El cristianismo era entonces un fenómeno fundamentalmente urbano, mientras que las sociedades paganas, como su nombre indica (pagus = campo), residían en las zonas rurales, que quedaron sin evangelizar durante siglos. En la época del Edicto de Milán, se estima que solo el 10% de la población era cristiana. Por tanto, es poco científico concluir que el celo evangelizador de los primeros cristianos se limitaba a los ciudadanos romanos; simplemente, había mucho trabajo por hacer internamente y las tribus nómadas eran poco conocidas más allá de las fronteras.

Fletcher considera novedosa la idea de San Agustín de una comunidad cristiana no confinada al Imperio. Sin embargo, en un contexto de evidente decadencia imperial, Agustín participaba en un debate contemporáneo sobre el fin del mundo y la predicación del Evangelio a todas las naciones. Su argumento de que «entre nosotros, es decir en África, hay multitud de tribus bárbaras a las que todavía no se ha predicado la Palabra de Dios. Y sin embargo, no puede decirse que estén excluidos de las promesas de Dios, porque cuando el Señor prometió a Abraham multiplicar su descendencia no hablaba de los romanos, sino de todas las naciones» (De fine saeculi), muestra una visión profética y universal de la Iglesia.

¿Cuántos álbumes tiene Fletcher?
Fletcher apareció en los 14 álbumes de estudio de Depeche Mode hasta la fecha, incluidos 'Songs Of Faith And Devotion' en 1993 y 'Ultra' en 1997, que alcanzaron el número 1 en la lista de álbumes del Reino Unido.

Héroes de la Fe: Los Grandes Evangelizadores

La conversión de los bárbaros propiamente dicha toma un impulso decisivo con las invasiones del Imperio Romano por pueblos godos y, más concretamente, por los hunos, a finales del siglo IV. Fletcher dedica cientos de páginas a narrar con detalle historias maravillosas y heroicas sobre el trabajo incansable de los misioneros. El papel del monacato, en particular el procedente de Irlanda e Inglaterra, es destacado por su labor evangelizadora en el corazón de Europa y en las tierras eslavas. El libro describe cómo la conversión de los gobernantes a menudo precedía al establecimiento de la jerarquía eclesiástica, culminando en la conversión de tribus y reinos enteros.

Entre los destacados evangelizadores mencionados por Fletcher, encontramos figuras legendarias: Ufila, el apóstol de los godos; Patricio de Irlanda, cuya influencia aún resuena; Wilifredo y Wilibrordo, apóstoles de los sajones y los daneses; Cirilo y Metodio, predicadores a los eslavos y copatronos de Europa junto con San Benito; los santos irlandeses Columbano y Columcila, que evangelizaron vastas zonas de Francia, Alemania e incluso el norte de Italia; y el inglés Bonifacio, el gran apóstol de francos y germanos. Junto a ellos, aparecen muchos otros, quizás menos familiares, pero igualmente cruciales. Estos grandes evangelizadores, a menudo santos, no escatimaron esfuerzos ni temieron el alto precio que pagarían. Su legado es incalculable, pues sin su trabajo, gran parte de la población europea actual no estaría aquí para celebrar la fe. Son ejemplos de una fe que trasciende culturas, nacionalidades y etnias, demostrando la constancia de la naturaleza humana y la universalidad del mensaje salvífico de la Iglesia.

Un Mensaje Atemporal: La Relevancia Actual

En el capítulo final, "Caminando hacia Belén", Fletcher aborda una cuestión crucial: la evangelización es una tarea continua que se prolongará hasta la segunda venida del Señor. Incluso en 1608, el arzobispo de Salzburgo se lamentaba de que la gente común de su tierra ni siquiera sabía recitar oraciones básicas. Fletcher observa que, en nuestra época, las cosas parecen haber empeorado, con nuevas y exóticas formas de barbarie tecnológica que amenazan la existencia humana. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II, el misionero más viajero de la historia, vislumbró una «nueva primavera para la Iglesia» y una «civilización del amor» en el nuevo milenio, ofreciendo una perspectiva de esperanza que resuena con la perseverancia de los evangelizadores medievales.

¿Qué es el libro de Fletcher?
El libro de Fletcher nos lleva al siguiente estadio, que es radicalmente distinto y, en cierta medida, más importante para Occidente. Como dice el autor: «Este libro trata del proceso por el que una religión que creció en el seno de un mundo romano y mediterráneo se propagó a ese mundo exterior al que los romanos llamaban bárbaro».

Comparativa: Fletcher vs. Stark

Es útil comparar la obra de Fletcher con la de Rodney Stark, The Rise of Christianity, mencionada en el texto original. Mientras Stark ofrece una investigación sociológica sobre la primitiva cristiandad desde Pentecostés hasta el Edicto de Milán, centrada en el crecimiento de la Iglesia dentro del Imperio Romano y destacando el "poder del influjo personal", Fletcher nos lleva al siguiente estadio. Su libro aborda la expansión de esa misma fe a un mundo radicalmente diferente, el de los bárbaros, fuera de las fronteras romanas, y lo hace desde una perspectiva más puramente histórica y cultural. Ambos libros, en conjunto, ofrecen una visión complementaria y exhaustiva de los primeros milenios del cristianismo en Occidente.

AspectoRichard Fletcher: The Barbarian ConversionRodney Stark: The Rise of Christianity
Periodo PrincipalSiglo IV (Edicto de Milán) hasta 1387 (conversión de Lituania)Pentecostés hasta Edicto de Milán (siglos I-IV)
Foco GeográficoExpansión del cristianismo latino a los pueblos "bárbaros" de Europa OccidentalCrecimiento de la Iglesia primitiva dentro del Imperio Romano
Disciplina PrincipalHistoria MedievalSociología de la Religión
Pregunta Central¿Cómo se propagó el cristianismo al mundo bárbaro y qué compromisos hizo con las culturas paganas?¿Por qué el cristianismo creció tan rápidamente en el Imperio Romano?
Énfasis ClaveMotivaciones, métodos de evangelización (incluyendo coerción e inculturación), papel del monacatoImportancia del ejemplo personal, redes sociales, caridad y cuidado de los enfermos

Preguntas Frecuentes sobre el libro de Fletcher

¿Por qué es importante el libro de Richard Fletcher para entender la historia de Occidente?

El libro de Fletcher es crucial porque explora el proceso fundamental de cómo el cristianismo se extendió más allá de las fronteras del Imperio Romano, influyendo directamente en la formación de las naciones y culturas europeas que conocemos hoy. Al estudiar la conversión de los pueblos bárbaros, el autor arroja luz sobre los orígenes de gran parte de la identidad cultural y religiosa de Occidente. Es un estudio de las raíces de la civilización occidental.

¿Qué desafíos enfrentaron los evangelizadores al convertir a los bárbaros?

Los evangelizadores enfrentaron desafíos enormes: la falta de documentación histórica sobre las culturas bárbaras, la resistencia a abandonar prácticas paganas arraigadas, la naturaleza nómada de muchas tribus, y la necesidad de adaptar el mensaje cristiano a contextos culturales muy diferentes. Además, el trabajo era a menudo peligroso y sin recompensas inmediatas, exigiendo una gran perseverancia y sacrificio personal.

¿Cuál es la teoría de Fletcher?
Fletcher basó su teoría en el examen del cuerpo, sobre el cual se hallaron marcas que señalaban que en vida había llevado brazaletes y pendientes, y que la cabeza estaba afeitada para portar una corona. Las autoridades permitieron a un equipo arqueológico examinar las tres momias.

¿Cómo se decidió qué aspectos del paganismo eran "tolerables" o "intolerables" por el cristianismo medieval?

Esta fue una cuestión compleja y central en la obra de Fletcher. La Iglesia tuvo que trazar una línea entre prácticas paganas que podían ser absorbidas o reinterpretadas (como ciertas festividades o costumbres funerarias) y aquellas que eran incompatibles con la doctrina cristiana (como el politeísmo, sacrificios humanos, o ciertas prácticas de matrimonio y venganza). Fue un proceso de negociación y adaptación cultural a lo largo de siglos, a menudo con resultados variados y conflictos.

¿Por qué la Iglesia tardó en evangelizar más allá del Imperio Romano según Fletcher?

Fletcher sugiere varias razones. Primero, la Iglesia estaba inmersa en una vasta labor de evangelización dentro del propio Imperio Romano, que, a pesar de su cristianización oficial, aún tenía grandes poblaciones paganas, especialmente en las zonas rurales. Segundo, la idea de que el Imperio Romano era parte del plan divino pudo haber generado una percepción de que la evangelización se limitaba a sus fronteras. No fue hasta que la decadencia del Imperio fue evidente y las invasiones bárbaras se hicieron masivas que la atención se volcó más allá.

¿Sigue siendo relevante el mensaje de Fletcher hoy en día?

Absolutamente. El libro de Fletcher es muy relevante para el debate actual sobre la 'inculturación' de la fe en un mundo globalizado. Las preguntas sobre cómo una religión universal interactúa con diversas culturas, cómo se transmiten los valores fundamentales y cómo se enfrentan las 'nuevas barbaries' (en este caso, las tecnológicas y sociales) son tan pertinentes hoy como lo fueron en la Edad Media. El estudio de Fletcher nos recuerda la naturaleza dinámica y continua de la evangelización.

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