06/05/2025
En el corazón de la bulliciosa Buenos Aires, un sueño audaz comenzó a gestarse a finales del siglo XX. Hernán y Candelaria Zapp, una joven pareja de 31 y 29 años respectivamente, tomaron una decisión que cambiaría sus vidas y las de quienes los conocerían en las décadas siguientes: emprender un viaje sin destino fijo hacia Alaska. Lo que inició el 25 de enero del año 2000, partiendo desde el emblemático Obelisco a bordo de un antiguo y algo maltrecho Graham-Paige de 1928, se transformaría en una odisea global de 22 años, cruzando cinco continentes y 102 países, para finalmente regresar al mismo punto de partida, pero ahora como una familia de seis, portadores de innumerables historias y lecciones de vida.

- El Sueño que Impulsó una Vida: El Comienzo de la Aventura
- Una Familia que Creció en el Camino: Los Hijos del Mundo
- Desafíos, Encuentros y la Venta de un Sueño: La Vida en la Ruta
- El Regreso a Casa: El Fin de un Viaje, el Inicio de Otro
- Preguntas Frecuentes sobre la Familia Zapp
- ¿Cuántos países visitó la familia Zapp en su viaje?
- ¿Cuántos hijos tienen Hernán y Candelaria Zapp y dónde nacieron?
- ¿En qué tipo de vehículo viajaron los Zapp durante su travesía mundial?
- ¿Cómo financiaron su extenso viaje alrededor del mundo?
- ¿Qué aprendieron los hijos Zapp al crecer viajando por el mundo?
- Conclusión: Un Legado de Inspiración
El Sueño que Impulsó una Vida: El Comienzo de la Aventura
La chispa de esta extraordinaria aventura se encendió con un deseo simple pero poderoso: conocer el mundo. Hernán y Candelaria, quienes se conocieron a los 14 años y se prometieron que viajarían al casarse, iniciaron su periplo con apenas 3000 euros y un plan que, en su mente, duraría solo seis meses. La idea era llegar a Alaska y regresar a Argentina. Sin embargo, el camino les tenía reservadas sorpresas mucho mayores.
El protagonista silencioso de esta travesía fue, sin duda, su fiel Graham-Paige de 1928. Este vehículo, que inicialmente parecía un impedimento debido a su antigüedad y estado, se convirtió en su hogar, su refugio y su medio de transporte a través de los terrenos más dispares. Desde la humedad de la selva amazónica hasta la aridez de los desiertos, el Graham-Paige demostró una resistencia asombrosa. Herman relata que encontrar recambios no fue tan complicado como se podría pensar, e incluso en lugares inesperados, como Barcelona, encontraron ayuda para sus reparaciones gracias a la curiosidad y generosidad de coleccionistas y mecánicos locales. Este auto no solo transportó a la familia, sino que también cargó con sus pertenencias más preciadas, incluyendo una caja llena de libros para los niños y el baúl con juegos, utensilios de cocina y, vitalmente, los ejemplares de su propio libro.
Una Familia que Creció en el Camino: Los Hijos del Mundo
Lo que empezó como la aventura de una pareja, se transformó en el viaje de una familia. A lo largo de las más de dos décadas en la carretera, Hernán y Candelaria tuvieron cuatro hijos, cada uno nacido en un rincón diferente del mundo, reflejando la naturaleza global de su viaje:
| Nombre del Hijo | Lugar de Nacimiento |
|---|---|
| Pampa | Estados Unidos |
| Tehue | Argentina |
| Paloma | Canadá |
| Wallaby | Australia |
La educación de los niños fue una prioridad constante. Candelaria se encargó de su formación a distancia, combinando las clases con una educación práctica y vivencial inigualable. Los niños Zapp no solo aprendieron de libros; experimentaron de primera mano diversas culturas, religiones y paisajes. Visitaron lugares como la NASA, donde pudieron ver naves espaciales reales, y aprendieron sobre la geografía y la historia del mundo no en un aula, sino explorando cada país. Candelaria reflexionaba que, si bien al principio pensaron que viajar con niños sería imposible, se dieron cuenta de que era "mucho más lindo compartir el viaje con nuestros hijos, vemos el mundo con sus ojos". Pampa, el hijo mayor, a sus 14 años, expresaba su entusiasmo por conocer nuevos lugares, pero también reconocía que le gustaría "hacer amigos fijos" y ver a su familia con más frecuencia, una perspectiva que los padres comprendieron y respetaron.
Desafíos, Encuentros y la Venta de un Sueño: La Vida en la Ruta
La vida en la carretera, aunque fascinante, no estuvo exenta de desafíos. La familia Zapp atravesó situaciones imprevistas, como estar en Asia durante la epidemia de gripe aviar o en África cuando predominaba el Ébola. Incluso Hernán contrajo malaria en una ocasión, una prueba de la dureza de ciertos tramos del viaje. Sin embargo, estos obstáculos fueron superados gracias a su resiliencia y, en gran medida, a la increíble solidaridad de la gente que encontraron en el camino.
Pero también vivieron momentos verdaderamente mágicos. Tuvieron la oportunidad de conocer a personalidades como Lionel Messi y el Papa Francisco, a quienes les entregaron ejemplares de su libro. Este libro, titulado "Atrapa tus sueños", no solo se convirtió en un testimonio de su aventura, sino también en una fuente crucial de financiación. Comenzaron a escribirlo en Colombia y su venta les permitió costear gran parte del viaje, siendo traducido al inglés, francés e italiano, expandiendo así su mensaje a un público global.

Una de las constantes más conmovedoras de su travesía fue la hospitalidad recibida. Los Zapp se hospedaron en más de 2.000 hogares en 102 países diferentes. Hernán siempre destaca que la gente es "maravillosa, es increíble la humanidad". A estas personas solidarias las llamaron sus "ángeles de la ruta", quienes estuvieron presentes en los momentos justos, brindando refugio, comida y apoyo. A pesar de haberles advertido sobre los peligros antes de partir, la familia solo sufrió un intento de robo en Mozambique, pero incluso en esa ocasión, la gente del pueblo les ayudó a recuperar su ordenador. En total, recorrieron la asombrosa cifra de 362.000 kilómetros a bordo de su vehículo de casi un siglo de antigüedad.
El Regreso a Casa: El Fin de un Viaje, el Inicio de Otro
Después de 22 años de una vida nómada, la familia Zapp regresó al Obelisco de Buenos Aires el domingo 13 de marzo de 2022, donde fueron recibidos por una multitud emocionada. Este momento marcó el "punto y final" de la primera gran etapa de su aventura global. Aunque en 2017 se había considerado la posibilidad de poner fin a la travesía y regresar a Argentina para que los niños experimentaran una vida más "fija", la familia decidió extenderla por varios años más, culminando finalmente en 2022.
Hernán, con 53 años en el momento de su regreso, reflexionó: "Cuando salimos éramos dos porque nadie nos creía, pero qué lindo es que podamos compartir todo esto. Nos cobijaron en todas partes del mundo como si fuéramos familia". Candelaria, por su parte, añadió: "Nunca hubiéramos imaginado, cuando salimos de acá, volver 22 años después con hijos y con todo lo vivido".
La decisión de regresar no significó el fin de sus sueños, sino una transición. Los padres desean que sus hijos tengan la oportunidad de experimentar ambos estilos de vida y elijan por sí mismos cómo quieren vivir en el futuro. Para Candelaria, el viaje no termina, sino que se transforma: planea escribir más libros sobre sus experiencias, una manera de seguir compartiendo su legado y de seguir vivir viajando a través de la escritura.
Preguntas Frecuentes sobre la Familia Zapp
¿Cuántos países visitó la familia Zapp en su viaje?
La familia Zapp recorrió un total de 102 países a lo largo de los cinco continentes durante sus 22 años de viaje.
¿Cuántos hijos tienen Hernán y Candelaria Zapp y dónde nacieron?
Hernán y Candelaria Zapp tienen cuatro hijos: Pampa, nacido en Estados Unidos; Tehue, nacido en Argentina; Paloma, nacida en Canadá; y Wallaby, nacido en Australia.

¿En qué tipo de vehículo viajaron los Zapp durante su travesía mundial?
Viajaron en un automóvil antiguo, un Graham-Paige de 1928, que fue su hogar y medio de transporte a lo largo de 362.000 kilómetros.
¿Cómo financiaron su extenso viaje alrededor del mundo?
Inicialmente partieron con 3000 euros. Sin embargo, su principal fuente de ingresos y financiación durante el viaje provino de la venta de su libro "Atrapa tus sueños", que escribieron en ruta, así como de la generosidad y hospitalidad de las más de 2.000 familias que los acogieron en distintos países.
¿Qué aprendieron los hijos Zapp al crecer viajando por el mundo?
Los hijos Zapp tuvieron una educación única, combinando clases a distancia con un aprendizaje práctico e inmersivo. Aprendieron directamente sobre diversas culturas, religiones, geografías y formas de vida, visitando lugares históricos y conociendo personas de todas las condiciones, lo que les brindó una perspectiva global incomparable.
Conclusión: Un Legado de Inspiración
La historia de la familia Zapp es mucho más que un relato de viajes; es un testimonio de fe en la humanidad, de la importancia de perseguir los sueños y de la belleza de la vida vivida con pasión y apertura. Su regreso a Argentina no es el fin de una aventura, sino la culminación de un capítulo legendario que ha inspirado a millones alrededor del mundo a reconsiderar sus propias vidas y a atreverse a ir más allá de lo convencional.
Como afirmó Hernán, "Tenemos un mundo maravilloso. Hay que ir a conocerlo". La familia Zapp no solo lo conoció, sino que lo vivieron, lo amaron y demostraron que, con un sueño, un auto antiguo y un corazón abierto, es posible construir una vida extraordinaria, una que celebra la bondad de la gente y la infinita capacidad de asombro del espíritu humano.
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