¿Cuáles son los colores del esmalte?

El Esmalte: Un Viaje Cromático del Pigmento a la Porcelana

14/07/2023

Valoración: 3.94 (2392 votos)

Desde los pinceles de los grandes maestros hasta las delicadas superficies de las porcelanas más refinadas, el esmalte ha jugado un papel fundamental en la historia del arte y la artesanía. Este término, que evoca brillo y color, abarca tanto pigmentos históricos con propiedades únicas como la capa vitrificada que confiere belleza y durabilidad a objetos cerámicos. Adentrémonos en sus múltiples facetas, explorando primero el enigmático esmalte azul y luego la rica diversidad cromática de los esmaltes aplicados a la porcelana.

¿Qué es el esmalte azul?
Esmalte azul, esmaltín o esmaltina es el nombre del pigmento usado para obtener el color del mismo nombre. Este pigmento es artificial, y se obtiene por la cocción cerámica del mineral diarseniuro de cobalto (o Escuterudita) con cuarzo (arena) y potasa. 2 El vitrificado resultante (o "frita") se pulveriza.

Índice de Contenido

El Esmalte Azul: Un Tesoro Histórico con Desafíos

El esmalte azul, conocido también como esmaltina, no es un simple color, sino un pigmento inorgánico singular que ha capturado la atención de artistas a lo largo de los siglos. Se presenta como un polvo azul, transparente y notablemente estable, aunque su historia ha sido una de uso discontinuo, quizás marcada por redescubrimientos o transmisiones culturales hasta su declive en el siglo XIX. Hoy en día, su presencia es casi testimonial, reservada principalmente para fines de restauración.

Composición y el Arte de su Fabricación

La fórmula química del esmalte azul es, curiosamente, imprecisa, lo que subraya la naturaleza artesanal de su producción en épocas pasadas. Contiene una proporción variable de entre el 2% y el 18% de óxido de cobalto, el componente que le confiere su característico tono azul. Acompañando al cobalto, encontramos entre el 66% y el 72% de sílice y un contenido de potasio que oscila entre el 10% y el 21%. Además, pueden hallarse impurezas como óxidos de cobre, magnesio, sodio, níquel, manganeso y bario, que contribuyen a las sutiles variaciones en su tonalidad.

El proceso de fabricación del esmalte azul es fascinante. Comienza con la tostadura de la escuterudita de cobalto, que se transforma en óxido de cobalto. Este óxido se funde luego con cuarzo y potasa, dando como resultado un vidrio coloreado. Este vidrio incandescente se vierte en agua fría, un choque térmico que lo fragmenta en pequeñas partículas. Estas partículas, una vez secas, son molidas para obtener el pigmento final. Es interesante notar que, según Pacheco, un célebre tratadista de arte, no convenía triturar el esmalte azul demasiado fino, un detalle que probablemente influía en su comportamiento pictórico y su interacción con otros medios.

Ventajas, Desafíos y su Misterioso Desvanecimiento

Una de las grandes ventajas históricas del esmalte azul fue su precio asequible, lo que lo convirtió en una alternativa atractiva frente al prohibitivo azul ultramar, obtenido del lapislázuli. Sin embargo, su uso no estaba exento de problemas. Si se manipulaba incorrectamente o, simplemente, con el paso del tiempo, especialmente al ser mezclado con óleo, el color del esmalte azul tendía a desvanecerse, virando hacia un gris azulado. Este fenómeno se debe a la migración del cobalto hacia la matriz de aceite endurecido, un proceso que degrada la intensidad del color.

Investigaciones posteriores han sugerido que una proporción de potasio mayor de 1/1 en su composición podría evitar esta pérdida de cobalto y, por ende, la degradación del color, un conocimiento que lamentablemente no estaba plenamente disponible para los artistas de antaño, o al menos no era de aplicación universal.

Una Historia de Redescubrimientos y Grandes Maestros

El descubrimiento del esmalte azul se atribuye comúnmente a Christof Schürer entre 1540 y 1560, una teoría propuesta por Beckmann. No obstante, se han encontrado obras de arte anteriores, como las de Dirck Bouts o Giovanni Bellini, que ya contenían este pigmento, sugiriendo un origen más antiguo o, al menos, múltiples puntos de desarrollo independiente. Algunos autores especulan que su origen podría estar en el cristal veneciano o en alguna conexión con las tradiciones de Oriente Medio. Aunque los egipcios utilizaron colores cerámicos con cobalto, no está claro si esto representa el origen directo del esmalte azul como pigmento pictórico.

Durante los siglos XV al XVIII, el esmalte azul se consolidó como un sustituto valioso del ultramar, a menudo empleándose en combinación con él. Pacheco, en sus tratados, recomendaba utilizarlo como color de fondo, aplicando veladuras de ultramar por encima, ya que el esmalte azul poseía un grano mucho más grueso. Para la técnica del fresco, su consejo era usar únicamente el ultramar 'en secco' (aplicado sobre la pared ya fraguada) sobre un fondo de un color más económico, una práctica que optimizaba los recursos sin comprometer la calidad final de la obra.

Con el surgimiento de nuevos pigmentos de cobalto propiamente dichos, más estables y predecibles, el esmalte azul cayó en desuso. Sin embargo, su legado perdura en las obras de innumerables maestros. Pintores de la talla de Tiziano, Tintoretto, Vermeer, Rembrandt, El Bosco, Rubens, su discípulo Van Dyck, Brueghel el Viejo, Murillo y Velázquez, entre otros, lo incorporaron en sus paletas, dejando testimonio de su belleza y de los desafíos que presentaba su manipulación.

¿Qué es el esmalte azul?
Esmalte azul, esmaltín o esmaltina es el nombre del pigmento usado para obtener el color del mismo nombre. Este pigmento es artificial, y se obtiene por la cocción cerámica del mineral diarseniuro de cobalto (o Escuterudita) con cuarzo (arena) y potasa. 2 El vitrificado resultante (o "frita") se pulveriza.

La Diversidad Cromática en el Esmalte de Porcelana

Más allá del pigmento pictórico, el término 'esmalte' también se refiere a la capa vítrea aplicada a la porcelana, que no solo la decora con colores vibrantes sino que también la protege y le confiere su característico brillo y suavidad. La fabricación de porcelana en Europa, a finales del siglo XVI, marcó el inicio de una era de experimentación y refinamiento en el uso de los esmaltes. Inicialmente, las piezas eran híbridos de pastas blandas, hasta que en 1708, J. F. Böttger descubrió la primera fórmula para fabricar auténtica porcelana de pasta dura, un hito que revolucionaría la industria y se propagaría por todo el continente.

Las fábricas alemanas y francesas se destacaron tempranamente, pero Inglaterra no tardó en unirse a la vanguardia, cada una desarrollando sus propios esmaltes y paletas de colores distintivas.

La Elegancia de la Porcelana Inglesa

Inglaterra se incorporó relativamente tarde a la fabricación de porcelana, hacia 1740, pero rápidamente desarrolló manufacturas de renombre:

  • Chelsea (1745-1769): Enfocada en la porcelana de lujo, utilizaba una pasta blanda que a menudo presentaba pequeños puntos negros en las bases, vidriosa y cremosa. Su esmalte era de un blanco lechoso, aplicado de forma irregular, que en el período del ancla roja (1752-1757) se tornaba azulado en los ángulos. Predominaban los colores morado, marrón y un distintivo turquesa verdoso. La paleta posterior incluía azul cielo intenso, verde oscuro, rosa, rojo de hierro y amarillo oscuro.
  • Bow (1744-1745): Menos exclusiva que Chelsea, la porcelana de Bow destacaba por su pasta blanca, de textura granulosa y superficie irregular. El esmalte era vidrioso, con tonos grisáceos o verdosos, y tendía a agrietarse. Los colores dominantes eran el azul intenso, el amarillo oscuro y un morado púrpura intenso.
  • Worcester (1752-1840): Conocida por su sofisticación, la porcelana temprana de Worcester contenía esteatita, lo que la hacía resistente al agua hirviendo. El cuerpo tenía un tono verdoso a contraluz, y el esmalte, aunque refinado, mantenía una apariencia grisácea en períodos posteriores. Un rasgo distintivo era un estrecho margen sin esmaltar alrededor del anillo del pie. Los colores favoritos en su etapa neoclásica (1810-1840) eran el salmón, naranja y gris marmóreo, con un dorado de calidad excepcional.
  • Lowestoff (1757-1800): Esta porcelana de pasta blanda tenía una tendencia a decolorarse. Su esmalte no era particularmente vidrioso y presentaba un ligero tono verdoso o grisáceo que se oscurecía hacia las esquinas. Durante los primeros diez años, las piezas se decoraban en un frío azul bajo esmalte, que podía variar desde un tono grisáceo hasta casi negro. Posteriormente, se incorporó la paleta Imari.
  • Longton May (1749-1760): Producía piezas excéntricas y toscas, predominantemente en azul y blanco. La pasta blanda era bastante maciza, con una superficie irregular y un esmalte grisáceo que a menudo presentaba pequeños puntos negros y grietas. Su paleta era única, con colores como el verde lima amarillento, el morado carmesí y un característico azul oscuro bajo esmalte.
  • Derby (1750-1848): La porcelana temprana de Derby, de pasta blanda, era poco porosa y casi parecía pasta dura, con un esmalte blanco grisáceo y pequeñas manchas. Después de 1770, la calidad mejoró significativamente, logrando una porcelana excepcionalmente blanca con un esmalte brillante, a menudo ligeramente azulado. Su paleta era similar a la de Worcester, pero incluía un característico turquesa opaco.

La Majestuosidad de la Porcelana Alemana

Alemania fue pionera en la porcelana de pasta dura, con Meissen a la cabeza:

  • Meissen (desde 1708): La primera porcelana dura europea se fabricó aquí. En su segunda etapa (1728-1763), bajo J. G. Herold, Meissen alcanzó fama mundial por su exquisita decoración y paleta. La porcelana era de pasta dura, poco porosa y de tono grisáceo, con un esmalte más suave, vidrioso y un aspecto frío y azulado. Los colores más típicos incluían turquesa, amarillo oscuro imperial, verde guisante, morado o borgoña y rojo tomate.
  • Höchst (1742-1796): Su porcelana dura era excepcionalmente blanca, generalmente sin imperfecciones y cubierta por un esmalte vidrioso de tono blanco o cremoso. Las figuras, inicialmente estáticas y pintadas con colores intensos, posteriormente ganaron movimiento y se pintaron con tonos pastel.
  • Frankenthal (desde 1751): Las primeras porcelanas eran de una fina pasta dura de color blanco. El esmalte, de aspecto cremoso y grisáceo, era opaco y un poco granuloso, con la particularidad de absorber los colores de la decoración, dándoles un aspecto de pasta blanda. Los colores importantes incluían morado, verde amarillento, amarillo grisáceo, azul ultramar, grisáceo y marrón castaño.

La Sofisticación de la Porcelana Francesa

Francia también dejó una huella imborrable en la historia de la porcelana:

  • Chantilly (1725-1800): Manufactura de pasta blanda, con un esmalte cremoso y opaco, resultado de la adición de estaño para disimular imperfecciones. Las piezas sin decorar presentaban el cuerpo blanco pintado en azul bajo esmalte u otros colores rococó como el morado o el marrón.
  • Vincennes y Sevres (desde 1738): Iniciaron con porcelana de pasta blanda, de esmalte vidrioso y traslúcido, con colores que parecían penetrar en la pieza. Trasladada a Sèvres, y con el descubrimiento de arcilla adecuada en 1769, comenzó a fabricar pasta dura. Los colores de fondo sobre los que se pintaban los paneles decorativos eran azul cobalto, azul cielo, amarillo limón pálido, verde medio, violeta, rosa y azul oscuro. Los colores brillantes se realzaban con el dorado mejor trabajado jamás visto en porcelana. En el período 'Real' (1756-1780), solo Sèvres tenía permiso para usar dorado, y fabricaba figuras de biscuit sin esmaltar.
  • Saint Cloud (1664-1766): La primera fábrica de porcelana en Francia. Sus piezas eran de pasta blanda, muy fina, de tono blanco grisáceo, a menudo con pequeños puntos negros. El esmalte era blanco, cremoso y se acumulaba en un tono verde oliva, con un lustre cálido y satinado. La decoración temprana en azul bajo esmalte incluía lambrequines al estilo barroco francés. Posteriormente, adoptó el estilo Kakiemon, con una paleta dominada por amarillo oscuro, verde amarillento, turquesa, azul cielo, rojo sangre y negro.

Tabla Comparativa de Esmaltes de Porcelana Europeos

FábricaPaísTipo de PastaEsmalte TípicoColores Destacados
ChelseaInglaterraBlandaBlanco lechoso, vidrioso, cremoso, azulado en ángulosMorado, marrón, turquesa verdoso, azul cielo intenso, rosa
MeissenAlemaniaDuraGrisáceo, suave, vidrioso, frío, azuladoTurquesa, amarillo oscuro imperial, verde guisante, morado/borgoña, rojo tomate
SevresFranciaBlanda (inicial), Dura (posterior)Vidrioso, traslúcido, colores penetrantes, muy blanco y cristalino (dura)Azul cobalto, amarillo limón pálido, rosa, verde medio, violeta, azul oscuro, dorado excepcional
DerbyInglaterraBlanda (inicial), Dura (posterior)Blanco grisáceo con manchas, luego excepcionalmente blanco y brillante, ligeramente azuladoTurquesa opaco, rosa, rojo hierro, salmón, naranja, gris marmóreo

Preguntas Frecuentes sobre el Esmalte

¿Qué diferencia hay entre el esmalte azul (pigmento) y los colores del esmalte de porcelana?

El esmalte azul (esmaltina) es un pigmento inorgánico en polvo, utilizado por pintores directamente en sus obras de arte (como óleos o frescos). Por otro lado, los colores del esmalte de porcelana se refieren a las tonalidades que se logran en la capa vítrea (el esmalte propiamente dicho) que recubre un objeto de porcelana. Esta capa se fusiona con el cuerpo cerámico durante la cocción, proporcionando color, brillo y protección.

¿Por qué el esmalte azul dejó de usarse ampliamente?

El esmalte azul cayó en desuso principalmente por dos razones: su tendencia a desvanecerse y volverse grisáceo con el tiempo, especialmente al mezclarse con óleo, y el desarrollo de nuevos y más estables pigmentos de cobalto que ofrecían una mayor fiabilidad en el color.

¿Qué factores afectaban el color final del esmalte en la porcelana?

Varios factores influían en el color y la apariencia del esmalte en la porcelana: la composición específica de la pasta (blanda o dura), la presencia de impurezas, la calidad de la materia prima, la temperatura y duración de la cocción, y la fórmula exacta del esmalte mismo. Incluso el método de aplicación y el grosor de la capa de esmalte podían generar variaciones.

¿Qué significan las marcas en la porcelana esmaltada?

Las marcas en la base o en el cuerpo de las piezas de porcelana son cruciales para su identificación. A menudo indican la fábrica (como el cuerno de caza de Chantilly o las 'L' entrelazadas de Sevres), el período de producción (a veces con letras o números que codifican la fecha), y en ocasiones, las iniciales o emblemas de los artistas o decoradores que trabajaron en la pieza. También pueden señalar el tipo de pasta o alguna particularidad del proceso de cocción.

¿Qué es la 'pasta blanda' y la 'pasta dura' en porcelana?

La 'pasta blanda' es un tipo de porcelana fabricada con una mezcla de arcillas y otros materiales (como el vidrio o el jabón de piedra) que se cuece a temperaturas más bajas. Es más porosa y, a menudo, más translúcida. La 'pasta dura', descubierta en Europa a principios del siglo XVIII, se fabrica con caolín, feldespato y cuarzo, y se cuece a temperaturas mucho más altas, lo que la hace más densa, resistente y menos porosa.

Conclusión

El esmalte, ya sea como un pigmento azul histórico que desafió a los maestros del Renacimiento o como la capa vítrea que embellece las más exquisitas porcelanas, es un testimonio de la constante búsqueda humana de la belleza y la durabilidad. Su evolución refleja no solo avances técnicos y químicos, sino también las tendencias artísticas y las preferencias estéticas de cada época. Desde las paletas específicas de cada fábrica de porcelana hasta los secretos de un color que se desvanecía con el tiempo, el mundo del esmalte sigue siendo un campo de estudio fascinante, revelando la intrincada relación entre la ciencia, el arte y la historia.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Esmalte: Un Viaje Cromático del Pigmento a la Porcelana puedes visitar la categoría Librerías.

Subir