27/01/2022
La pregunta de si se puede vivir de escribir libros ha rondado la mente de aspirantes y soñadores por generaciones. Durante mucho tiempo, la respuesta generalizada ha sido un rotundo 'no', sustentada en la creencia de que solo un puñado de autores superventas logran subsistir exclusivamente de sus regalías. Sin embargo, el panorama literario ha experimentado una transformación radical en los últimos años, especialmente con el auge de la autopublicación. Lo que antes parecía un sueño inalcanzable, hoy se presenta como una posibilidad tangible para muchos, aunque no exenta de desafíos. Este artículo explorará la realidad actual de la profesión de escritor, desentrañando cómo algunos autores han logrado convertir su pasión en su principal fuente de ingresos y qué implica realmente ganarse la vida con las palabras.

A menudo, escuchamos que vivir de la literatura es casi imposible, una quimera reservada para unos pocos elegidos. La verdad es que, si bien la cúspide del éxito editorial sigue siendo escurridiza, el camino para los escritores ha evolucionado notablemente. Las editoriales tradicionales, que alguna vez fueron la única puerta de entrada al reconocimiento, se han vuelto un sueño lejano para la mayoría. Pero, como un contrapunto vibrante, la autopublicación ha emergido como una opción cada vez más sólida y de calidad, atrayendo tanto a autores noveles como a consagrados que buscan mayor control y acceso directo a sus lectores.
- La Autopublicación: Un Nuevo Horizonte para los Escritores
- Historias de Éxito: Autores Autopublicados que Marcan la Diferencia
- ¿De Qué Viven los Escritores? Más Allá de los Derechos de Autor
- El Oficio de Escribir: Perspectivas y Realidades
- Desafíos y Persistencia en el Mundo Literario
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
- ¿Es posible vivir exclusivamente de escribir libros?
- ¿La autopublicación es el camino más fácil hacia el éxito?
- ¿Cuánto gana un escritor por libro vendido?
- ¿Necesito un agente literario o una editorial tradicional para tener éxito?
- ¿Qué porcentaje del ingreso de un escritor proviene de las regalías de los libros?
- Conclusión
La Autopublicación: Un Nuevo Horizonte para los Escritores
La autopublicación, aunque hoy la asociemos con plataformas digitales, no es un fenómeno reciente. Escritores de la talla de James Joyce con su monumental Ulises, o Jane Austen con la inmortal Sentido y sensibilidad, iniciaron sus carreras literarias publicando sus propias obras. En su momento, nadie más que ellos confiaba plenamente en sus manuscritos, una situación que resuena con la experiencia de muchos autores contemporáneos.
No obstante, la autopublicación tal como la conocemos hoy, se gestó a finales de los años setenta. Durante los ochenta, aunque ya existían autores que recurrían a la autoedición, la dificultad de darse a conocer sin el respaldo de una editorial o un agente literario era inmensa, lo que llevó a la mayoría al olvido. El verdadero cambio llegó años después, impulsado por el advenimiento de las redes sociales y, de manera crucial, por plataformas de autopublicación como Amazon. Estos nuevos canales, sumados a una mentalidad renovada y la implicación proactiva de los escritores, comenzaron a redefinir las reglas del juego. Lejos de ser una opción de segunda clase, la autopublicación está sirviendo como crisol para forjar numerosas y exitosas carreras literarias, demostrando que es posible vivir de autopublicar libros.
Historias de Éxito: Autores Autopublicados que Marcan la Diferencia
A continuación, exploramos algunos de los casos más resonantes de autores autopublicados en lengua española que no solo se ganan la vida, sino que prosperan vendiendo sus libros. Es importante recordar que estos son ejemplos excepcionales, pero que sirven de inspiración y prueba de que el camino es posible.
1. Eva García Sáenz de Urturi
La vitoriana Eva García Sáenz de Urturi, ganadora del Premio Planeta, comenzó su trayectoria autopublicando. Tras dedicar tres años a documentarse y escribir La saga de los longevos, y cansada de esperar a las editoriales tradicionales, decidió autoeditar su novela en Amazon. Con una portada profesional y una estrategia de promoción en internet y redes sociales, su libro se convirtió en el fenómeno literario de 2012, superando incluso a best-sellers tradicionales en la plataforma. Este éxito la catapultó a ser publicada en papel por La Esfera de los Libros, marcando un antes y un después en su carrera.
2. Armando Rodera
El escritor madrileño Armando Rodera, con experiencia desde concursos infantiles, también se lanzó a la autopublicación tras una década en el sector tecnológico. Su primera novela digital, El color de la maldad, obtuvo un gran éxito internacional en 2014, captando la atención de la editorial americana Thomas & Mercer, que publicó su versión en inglés. Fue un hito: la primera vez que un libro autopublicado por un autor español era traducido y publicado por un gigante editorial norteamericano. Su thriller policíaco en español fue el más vendido en Amazon.com durante tres años consecutivos. Otros de sus libros, como La posada del viajero y La rebeldía del alma, también alcanzaron los primeros puestos de ventas.
3. Blanca Miosi
Representante de la 'Generación Kindle' y jurado del Premio Literario de Amazon, la escritora peruana Blanca Miosi es una de las autoras que más libros electrónicos en español ha vendido en Amazon. Su novela La búsqueda, inspirada en la vida de su marido (superviviente de Auschwitz), permaneció un año y tres meses en el top 100 de los más vendidos en todas las categorías. Con casi una veintena de libros publicados, la gran mayoría han sido best-sellers.
4. Enrique Laso
Un verdadero referente de la autopublicación en España, Enrique Laso (1972-2018) fue un prolífico escritor de la 'Generación Kindle'. Licenciado en Administración y Marketing, publicó más de 200 libros, utilizando 13 seudónimos y traduciendo él mismo sus obras. Su gran éxito, Los crímenes azules, vendió más de 600.000 copias y fue el ebook en español más vendido del mundo en 2016. Su obra ha sido traducida a 15 idiomas y ha vendido más de dos millones de ejemplares globalmente. En 2017, Amazon lo reconoció como el escritor en español con más libros electrónicos vendidos en la historia de la plataforma.
Otro peso pesado de la 'Generación Kindle' es el escritor murciano Esteban Navarro, exmiembro del Cuerpo Nacional de Policía, conocido por sus novelas de género negro y criminal. Tras publicar su primera novela en 2008, La casa de enfrente alcanzó el número 1 en Amazon, lo que le abrió las puertas de editoriales tradicionales como Ediciones B. Sin embargo, Navarro decidió volver a la autopublicación poco después. Fue finalista del Premio Nadal en 2013 con La noche de los peones, y sus obras como Los crímenes del abecedario y La casa de enfrente siguen siendo de las más vendidas en Amazon.
6. Fernando Gamboa
Junto a Enrique Laso, Fernando Gamboa es considerado uno de los autores independientes más leídos en español, con más de 300.000 lectores en todo el mundo. Dedicado a viajar en busca de escenarios para sus thrillers de aventuras, su ópera prima de 2007, La última cripta, fue durante años la novela más vendida en Amazon España. En 2014, Capitán Riley también se convirtió en un número uno. Aunque inició su carrera con editoriales tradicionales, en 2011 optó por la autopublicación en Amazon KDP, una decisión que, según sus palabras, le permite "escribir lo que quiero y cuando quiero, y llegar a muchos más lectores de los que llegaría de ningún otro modo". Sus nueve novelas han vendido cientos de miles de ejemplares.
7. Fernando Trujillo
El madrileño Fernando Trujillo se ha consolidado como escritor independiente de novelas de fantasía, reportando ventas de unos 5.000 libros al mes. Para lograrlo, ha publicado más de veinte novelas, siendo La biblia de los caídos su saga más emblemática. "Nunca he ganado tanto dinero como ahora", confesó en una entrevista. A pesar de algunas experiencias con editoriales tradicionales, Trujillo prefiere la autopublicación, argumentando la mayor rentabilidad del formato digital: "Si vendo un libro en papel a 20 euros me llevo dos euros. Si vendo un libro digital a tres euros me llevo dos euros. ¿Qué es más fácil que ocurra?".
8. Lorena Franco
Actriz y escritora barcelonesa, Lorena Franco ha cautivado a más de 250.000 lectores globalmente. Su novela La viajera del tiempo fue finalista del Premio Literario de Amazon en 2016 y un fenómeno de ventas en España, EE.UU. y México, dando inicio a una exitosa trilogía. Desde entonces, el resto de sus libros han alcanzado el número 1 en ventas digitales. Lorena es una escritora híbrida, combinando la autopublicación con la colaboración con editoriales tradicionales como Ediciones B, La Esfera de los Libros y Editorial Planeta. Con cerca de veinte libros en Amazon, es una de las escritoras más vendidas y mejor valoradas de la plataforma.
9. Marcos Chicot
Licenciado en Psicología y Economía, Marcos Chicot alcanzó el reconocimiento con El asesinato de Pitágoras en 2013, que se convirtió en el ebook en español más vendido del mundo. Antes de autopublicarlo, Chicot participó en el Premio Planeta, quedando finalista. Sin embargo, debido a la crisis, la editorial no ejerció sus derechos, lo que llevó a Chicot a autopublicar su obra en Amazon. Este hecho impulsó su fulgurante carrera, que incluyó ser finalista del Premio Planeta en 2016 con El asesinato de Sócrates. Actualmente, Chicot es un escritor híbrido, publicando en papel con Planeta y en digital a través de Amazon KDP, con ventas que se cuentan por millones de ejemplares.
10. Megan Maxwell
María del Carmen, conocida como Megan Maxwell, es un auténtico fenómeno de la novela erótica. Nacida en Alemania pero residente en España desde niña, ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo y ha sido traducida a diez idiomas, con más de dos millones de libros vendidos solo en España. Su historia es un claro ejemplo de persistencia: durante catorce años envió sus manuscritos a editoriales sin éxito, mientras imprimía y encuadernaba sus novelas para regalarlas a amigos y familiares. En 2009, una pequeña editorial de Sevilla apostó por ella, seguida por La Esfera de los Libros y, finalmente, Editorial Planeta. El lanzamiento de Pídeme lo que quieras en 2012 transformó su vida, permitiéndole dedicarse a tiempo completo a ser Megan Maxwell.

¿De Qué Viven los Escritores? Más Allá de los Derechos de Autor
Aunque las historias de éxito en la autopublicación son inspiradoras, la realidad para la mayoría de los escritores es que los ingresos por derechos de autor rara vez son suficientes para cubrir todas las necesidades. La mayoría de los autores, incluso los más reconocidos, complementan sus ingresos con una variedad de actividades relacionadas con la escritura. La frase de que "no se vive de la literatura" a menudo se refiere a la venta exclusiva de libros, pero la verdad es que muchos viven de la escritura y de sus satélites.
A continuación, una visión general de cómo diversos autores abordan esta realidad:
| Autor | ¿Vive de la literatura? | Principales Fuentes de Ingreso (además de regalías) | Otros Trabajos Pasados/Actuales |
|---|---|---|---|
| Gabriela Cabezón Cámara | No del todo (parcialmente) | Talleres de escritura, artículos | Vendedora de seguros, panadera, cargadora de datos, diseñadora gráfica, docente (UNA), periodista cultural |
| Eduardo Sacheri | Sí | Guiones audiovisuales, programas de radio y TV, clases en secundaria | Docente (secundaria), locutor (radio), presentador (TV) |
| Juan José Becerra | No (subsidia la literatura) | Diversos trabajos | (No especifica) |
| Guillermo Martínez | Sí (fuente principal) | Investigador y profesor universitario de matemática, profesor de maestría en escritura creativa | Investigador y profesor universitario de matemática |
| Virginia Cosin | No (vive de talleres) | Talleres de escritura, dirección de revista, cortometrajes | Correctora, redactora, guionista, periodista |
| Rodrigo Manigot | No (vive de músico) | Talleres literarios, programa de radio sobre libros | Vendedor (AFJP, fotocopias, internet), guionista de televisión |
| Florencia Canale | Sí | Notas, columnas, conferencias, ferias (todo literario) | Periodista |
| Claudia Aboaf | No (40% de ingresos) | Artículos para medios, seminarios, charlas, entrevistas | Gastronómica (restaurante Museo Evita), profesora de astrología |
| Federico Jeanmaire | Parcialmente | Jubilación de bibliotecario, premio municipal, derechos de autor | Bibliotecario |
| Pablo de Santis | Sí | Guiones de historietas, cine y televisión, periodismo | Periodista, guionista |
| Julia Coria | No (ingreso marginal) | Talleres, invitaciones a ferias/eventos, notas | Socióloga |
| Jorge Consiglio | Sí (todo relacionado a literatura) | Clínicas, talleres, trabajo para instituciones culturales, lectura para editoriales, premio municipal | Trabajó 20 años en industria farmacéutica |
| Elsa Osorio | Sí (vive de ahorros + talleres) | Talleres de narrativa, escritora y editora fantasma | Editora fantasma |
| Edgardo Scott | No (vive de psicoanálisis) | Cursos, talleres, jurado, notas, traducciones, regalías (extra) | Psicoanalista |
| Vera Giaconi | No | Correctora, redactora, ghostwriter, edición, talleres | Correctora, redactora, ghostwriter |
| Carlos Gamerro | Sí | Grupos de literatura, otros cursos | Profesor de secundaria (inglés) |
| Patricia Suárez | No (vive de "rejunte") | Trabajo en Argentores, talleres esporádicos, periodismo, guiones, derechos de autor de espectáculos | Trabajos en el campo editorial |
| Mariano Tenconi Blanco | Sí (por teatro) | Asistente de dirección, clases, dirección de teatro público, porcentaje por funciones teatrales | Asistente de dirección |
| Ana Navajas | No (vive de guiones/comunicación) | Clases de escritura, trabajos de guion, comunicación institucional | Redactora de comunicación institucional |
| Cecilia Fanti | Sí (por librería) | Dueña de librería literaria | Trabajó en grupo editorial, docente de escuela media |
| Esteban Castromán | No (no por libros publicados) | Investigador, docente universitario, editor, productor cultural | Peón de albañil, pocero, palero, operario de depósito, repositor de supermercado, fotocopiador |
| Gabriela Larralde | Sí (de escribir) | Guionista (proyectos audiovisuales), talleres y clases (UNA) | (No especifica) |
| Matías Bauso | No (vive de tareas relacionadas a escritura) | Historias para Infobae, edición, talleres de escritura creativa | Abogado |
| Marina Mariasch | No (vive de sustento ligado a literatura) | Trabajo en editoriales, periodismo cultural, lectura de libros para evaluación, escritura de discursos | Trabajó en el Estado (discursos políticos) |
| Verónica Sukaczer | No (vive de "rejunte") | Colaboraciones periodísticas, derechos de autor (semestrales), talleres, charlas/congresos/ferias, corrección de estilo | Periodista |
| Olivia Gallo | Sí (trabajos relacionados a literatura) | Redes sociales (blogs, librerías, editoriales), prensa editorial, talleres de escritura y lectura, edición | Vendedora en stands, clases de apoyo |
| Maximiliano Crespi | No (trabaja con literatura) | Investigador, docente universitario, editor | Peón de albañil, pocero, palero, operario de depósito, repositor de supermercado, fotocopiador |
| Sonia Budassi | No (marginal por libros) | Editora literaria, docente de talleres de escritura, profe universitaria, jurado, ensayos/críticas/reseñas | Trabajos en el campo, niñera, atención al público en biblioteca, asistente en edición, meritoria/pichi de producción en cine, productora creativa de contenidos |
Como se puede apreciar, la realidad de los ingresos de un escritor es compleja. Los derechos de autor, que a menudo representan un 10% del precio de tapa del libro en papel y entre 25% y 70% en digital (para autopublicados), son ingresos que se cobran generalmente cada seis meses, lo que genera una gran incertidumbre económica. Por ello, la diversificación de fuentes de ingreso es fundamental. Muchos autores se convierten en "escritores híbridos" o "emprendedores de la palabra", combinando la creación literaria con la docencia, el periodismo, la edición, la consultoría, la escritura de guiones o la participación en eventos.
El Oficio de Escribir: Perspectivas y Realidades
La escritura es un oficio que desafía las definiciones simples. Los autores comparan su labor con una sorprendente variedad de profesiones, revelando las múltiples facetas de su trabajo:
- El Artesano: Muchos lo comparan con un carpintero, un relojero, un joyero, o una bordadora. Esto resalta la meticulosidad, la paciencia, el trabajo con "piezas muy pequeñas" (como las palabras o las oraciones), y la necesidad de una técnica depurada para "pulir" la obra.
- El Camionero: Esta analogía subraya la soledad, las "horas y horas sentado, mirando hacia adelante", el viaje mental y la disciplina de "sentar el culo" y avanzar a diario.
- El Investigador o Científico: Se menciona la similitud con el trabajo de un matemático o un bioquímico, lo que implica una fase creativa de detección de patrones y una fase de formulación y refinamiento del texto.
- El Pescador: La espera, la paciencia, la necesidad de estar listo para cuando la inspiración "muerda el anzuelo".
- El Arquitecto: La creación de mundos, la comprensión de espacios, climas y cómo estos afectan a los personajes, denota una labor de construcción integral.
- El Maratonista: La escritura como un desafío personal que requiere "aliento para mucho", resistencia y una lucha constante contra uno mismo.
- La Madre: Una comparación que evoca la dedicación, la energía invertida y la imprevisibilidad del resultado, donde las cosas rara vez salen como se esperan.
- El Jardinero: Se planea y se diseña, pero la obra "toma vida propia", y el autor debe interactuar con lo que crece inesperadamente.
- El Artista en General: Muchos insisten en que la escritura es un arte, no solo un oficio, que se ejerce por "vocación fuerte" y con una "conciencia de su gratuidad", a menudo al margen de parámetros comerciales.
Proceso de Escritura y Hábitos
Los hábitos de escritura son tan variados como los propios escritores. Algunos son metódicos y escriben "todos los días" (Florencia Canale, Gabriela Larralde, Carlos Gamerro, Patricia Suárez, Sonia Budassi, Juan José Becerra), a menudo dedicando las mañanas, cuando están más "frescos" y "lúcidos" (Guillermo Martínez, Florencia Canale, Jorge Consiglio, Patricia Suárez). Otros trabajan "como puedo" o de forma irregular (Gabriela Cabezón Cámara, Virginia Cosin, Cecilia Fanti, Edgardo Scott, Ana Navajas, Marina Mariasch, Verónica Sukaczer, Olivia Gallo), encajando la escritura en los "intersticios" de sus otras tareas y reconociendo que "no escribir también es necesario para escribir".
La revisión y corrección son etapas universales y obsesivas para la mayoría. Autores como Guillermo Martínez, Virginia Cosin, Jorge Consiglio o Ana Navajas dedican un tiempo considerable a esta fase, a veces durante meses o años, buscando la "síntesis" y las "palabras perfectas".
La mayoría de los escritores recurren a lectores de confianza antes de publicar: amigos, colegas, parejas o editores profesionales. Estas "devoluciones" son cruciales para el proceso, ofreciendo una perspectiva externa y honesta. Sin embargo, algunos prefieren no compartir sus textos hasta que la obra está "terminada" o el "daño ya está hecho".
Finalmente, la lectura de otros autores es una constante vital. Casi todos los entrevistados afirman leer "siempre" y "todo el tiempo", considerándolo una parte indispensable de su oficio. Para muchos, leer es una "medicina", una "influencia mayor" o una forma de "trabajar en la escritura", que nutre la imaginación, afina el tono y ayuda a resolver nudos narrativos.
Desafíos y Persistencia en el Mundo Literario
La vida del escritor, aunque vocacional, está marcada por la precariedad y la incertidumbre. La baja remuneración por derechos de autor, los pagos semestrales y la necesidad de buscar constantemente "trabajos satélite" son realidades comunes. Como señala Julia Coria, es "una cifra irrisoria cobrada con seis meses de demora". La dificultad de hacer de la escritura la única fuente de ingresos es un motor para la creatividad en la búsqueda de otras vías.
La vocación y la pasión son, sin duda, el motor principal que mantiene a los escritores en este camino, a pesar de las dificultades económicas. Vera Giaconi lo expresa con claridad: "poder dedicarse a lo que uno le gusta, aunque sea a las trompadas y sin ganar un mango, sigue siendo algo a lo que me aferro". Para muchos, escribir no es una elección, sino una necesidad intrínseca. La "precarización laboral" es una constante, pero el "privilegio" de trabajar en lo que aman es un valor incalculable.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Es posible vivir exclusivamente de escribir libros?
Es extremadamente difícil vivir únicamente de los derechos de autor por la venta de libros. Solo un porcentaje muy pequeño de autores superventas lo logra. La mayoría de los escritores complementan sus ingresos con otras actividades relacionadas con la escritura.
¿La autopublicación es el camino más fácil hacia el éxito?
No, la autopublicación no es un camino fácil. Requiere una gran dedicación por parte del autor en áreas como la edición, el diseño de portada, la maquetación y, sobre todo, la promoción y el marketing. Sin embargo, ofrece mayor control sobre la obra y porcentajes de regalías más altos, lo que la convierte en una vía viable para construir una carrera literaria.
¿Cuánto gana un escritor por libro vendido?
En el modelo tradicional, un autor suele recibir entre el 8% y el 10% del precio de tapa de un libro en formato físico. En la autopublicación digital, los porcentajes pueden oscilar entre el 35% y el 70% del precio de venta. No obstante, estos ingresos se suelen liquidar semestralmente y pueden ser muy variables.
¿Necesito un agente literario o una editorial tradicional para tener éxito?
No es indispensable. Si bien un agente y una editorial tradicional pueden ofrecer visibilidad y respaldo, muchos autores han alcanzado un éxito masivo a través de la autopublicación y posteriormente han sido contactados por editoriales tradicionales. El éxito hoy se basa más en la calidad de la obra y una buena estrategia de marketing.
¿Qué porcentaje del ingreso de un escritor proviene de las regalías de los libros?
Para la mayoría de los escritores, las regalías por venta de libros representan un porcentaje relativamente bajo de sus ingresos totales. La mayor parte de su sustento suele provenir de actividades como la docencia (talleres, clases), el periodismo cultural, la edición, la escritura de guiones, conferencias, y otros trabajos relacionados con el mundo literario y de la comunicación.
Conclusión
Vivir de escribir libros, en su sentido más puro de subsistir únicamente de las regalías de las obras publicadas, sigue siendo un desafío monumental reservado para una élite. Sin embargo, el panorama se ha vuelto mucho más diverso y accesible. La autopublicación ha democratizado el acceso al mercado, permitiendo a un número creciente de autores forjar carreras literarias y, en algunos casos, vivir muy bien de sus escritos. Más allá de la venta directa de libros, la profesión de escritor se nutre de una constelación de actividades afines: la docencia, el periodismo cultural, la edición, la creación de guiones, y la participación en eventos literarios. La clave parece residir en la diversificación de ingresos, la persistencia incansable y una profunda pasión por el oficio. Si bien el camino es largo y complejo, y la incertidumbre es una compañera constante, las historias de éxito demuestran que, con trabajo duro y adaptabilidad, hacer de la literatura el centro de tu vida, y también de tu sustento, es una realidad cada vez más al alcance de la mano. Lo más importante, como señalan muchos, es disfrutar del trayecto y de la escritura misma, independientemente del rédito económico inmediato.
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