¿Quién escribió las memorias de Jorge Luis Borges?

Borges y el Arte de la Memoria Literaria

05/02/2022

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La figura de Jorge Luis Borges, el célebre escritor argentino, a menudo evoca preguntas sobre su vida personal y profesional. Una de las más comunes es si escribió sus propias memorias. Si bien Borges no dejó una autobiografía tradicional en el sentido estricto, su influencia en el arte de la escritura y la memoria es innegable y se manifiesta de maneras sorprendentes en el mundo literario. Un claro ejemplo de esto lo encontramos en la reciente obra de Guillermo Schavelzon, un destacado agente literario, quien, al escribir sus propias memorias profesionales, adoptó un método de trabajo inspirado directamente en el “maestro argentino”. Este artículo explorará la intersección entre la vida y obra de Borges y su impacto en la forma en que otros, como Schavelzon, abordan la narración de sus propias experiencias, adentrándonos también en el complejo y fascinante universo de la edición y la agencia literaria.

¿Cuál es el último libro de poemas de Borges?
Ya que estamos con las precisiones, el último libro de poemas de Borges no se titula "Conjuros", sino "Los conjurados". Espero no ser demasiado prolijo, pero hay que ver bien las fuentes, ¿no? Héctor Monteagudo Ballesteros dijo... Gracias por tu comentario y por señalarme este error, Guillermo.

Índice de Contenido

Guillermo Schavelzon y las Memorias Inspiradas en Borges

Guillermo Schavelzon, una figura prominente en la industria editorial hispanohablante, ha irrumpido recientemente en el ámbito de la autoría con su libro El enigma del oficio: memorias de un agente literario. Este título, que encapsula casi seis décadas de experiencia en el sector, lo ha colocado en una posición inusual para él: la de escritor. En una conversación con la periodista Hinde Pomeraniec, Schavelzon reveló un detalle fascinante sobre el proceso de creación de estas memorias: las escribió a mano, en cuadernos, siguiendo un peculiar consejo atribuido a Jorge Luis Borges. El método consistía en dejar una página en blanco junto a cada página escrita, reservando el espacio vacío para posibles agregados, comentarios o correcciones futuras. Esta práctica, que el propio Borges empleaba para su escritura, demuestra cómo el legado del autor de “El Aleph” trasciende sus obras publicadas y permea incluso las metodologías de otros creadores.

La adopción de este método por parte de Schavelzon no solo es un homenaje al genio de Borges, sino que también subraya la idea de que la memoria y la escritura son procesos dinámicos, sujetos a revisión y enriquecimiento constante. Aunque Borges no dejó unas memorias lineales, su obra está impregnada de elementos autobiográficos y reflexiones personales, a menudo veladas bajo la ficción o el ensayo, haciendo que cada texto sea, en cierto modo, un fragmento de su propia memoria intelectual y emocional. La elección de Schavelzon de emular esta técnica para sus “memorias profesionales” es un testimonio de la profundidad y la perdurabilidad de la influencia borgiana en la concepción misma del acto de escribir.

Un Viaje por la Trayectoria de Guillermo Schavelzon: Editor, Librero y Agente

La carrera de Guillermo Schavelzon es un espejo de la evolución de la industria editorial en Hispanoamérica. Nacido en Argentina hace 77 años, “Willy”, como es conocido en el ámbito literario, ha desempeñado roles clave: primero como librero, luego como editor, y hoy como uno de los agentes literarios más influyentes en el mundo de la literatura y el ensayo en castellano. Su trayectoria profesional comenzó en la librería y editorial de Jorge Álvarez, una experiencia que él mismo describe como agridulce y compleja, aunque formativa. A pesar de las dificultades, esos años le brindaron una visión temprana y aguda del funcionamiento interno del sector.

Un hito crucial en su vida fue la fundación de la editorial Galerna, donde tuvo la audacia de publicar los primeros libros del periodista e historiador Osvaldo Bayer. Entre estas obras se encontraban los volúmenes de La Patagonia rebelde, un relato crudo y fundamental sobre la masacre de peones rurales en 1921. La publicación de estos libros, de gran trascendencia, tuvo severas consecuencias políticas para Schavelzon, forzándolo al exilio: él se estableció en México, mientras que Bayer lo hizo en Alemania. Este episodio no solo ilustra el compromiso de Schavelzon con la libertad de expresión y la literatura socialmente relevante, sino también los riesgos inherentes al oficio editorial en tiempos de convulsión política.

A lo largo de su carrera, Schavelzon ha cultivado relaciones duraderas con numerosos autores, muchos de los cuales lo siguieron en sus diferentes etapas profesionales. Un ejemplo paradigmático es el del aclamado escritor uruguayo Mario Benedetti. Schavelzon recuerda cómo, al ofrecerle publicar sus libros en México cuando Benedetti era aún poco conocido en el país, el autor temía que el editor “quebrara” por su apuesta. Sin embargo, los libros de Benedetti se convirtieron en un éxito rotundo, un fenómeno que trascendió el público culto y alcanzó una popularidad masiva, al punto de que el escritor uruguayo “dejó de ir a México porque no podía caminar por la calle, como les pasa a las estrellas de rock”. Esta anécdota resalta la capacidad de Schavelzon para identificar talentos y la profunda lealtad que sus autores le profesan. Actualmente, su agencia representa a una pléyade de escritores de renombre, incluyendo a Ricardo Piglia, Pola Oloixarac, Florencia Bonelli, Leopoldo Brizuela, Pablo de Santis, Elena Poniatowska, Guadalupe Nettel y Santiago Gamboa, lo que consolida su posición como un pilar fundamental en el puente entre creadores y editoriales a nivel global.

El Valor del Oficio Literario: Autores, Dinero y Lectores

Uno de los temas centrales abordados en las memorias de Schavelzon, y en su conversación con Hinde Pomeraniec, es la compleja y a menudo tabú relación entre los autores y el dinero. Schavelzon señala que, culturalmente, los escritores latinoamericanos suelen tener “enormes conflictos con el dinero”. A diferencia de sus contrapartes anglosajonas, donde un escritor puede hablar abiertamente de sus anticipos como una señal de su mérito y éxito, en América Latina existe una reticencia a discutir los aspectos económicos de la creación literaria. Esta diferencia cultural, según Schavelzon, “enturbia mucho el trabajo profesional del escritor”.

El agente literario insiste en que escribir es un trabajo arduo, solitario y exigente, que a menudo implica sacrificios personales y años de dedicación sin garantía de remuneración inmediata. Su rol, y el de cualquier agente, es precisamente ayudar a que el escritor “entienda que escribir es un trabajo y todo trabajo debe ser remunerado”. Esta perspectiva busca dignificar la labor del autor, alejándola de la imagen romántica y desinteresada que a veces se le atribuye, y acercándola a la realidad de cualquier otra profesión que requiere talento, esfuerzo y tiempo.

La Legitimación del Escritor: El Lector como Pilar Fundamental

La legitimidad de un escritor, para Schavelzon, no reside en el reconocimiento crítico o en los premios, sino en algo mucho más fundamental: tener lectores. “Para mí, lo que legitima a un escritor es tener lectores”, afirma categóricamente. Esta visión resalta el papel irremplazable del público en el ecosistema literario. Aunque el autor no conozca a todos sus lectores, son ellos quienes, al comprar un libro, pagan directamente su trabajo. “Cuando un lector compra un libro una parte de lo que paga está dirigida al autor. Esa remuneración dice mucho más que su aspecto monetario”, explica Schavelzon. Este concepto subraya la reciprocidad entre el creador y su audiencia, donde el acto de lectura se convierte en un acto de validación y sustento.

Para ser editor o agente, o incluso para guiar a un escritor, es indispensable ser un lector. Schavelzon confiesa que desde niño “siempre” se sintió un lector, aunque hace la distinción crucial de que “otra cosa es ser un buen lector”. Esta reflexión final sobre la lectura como base de su oficio encapsula la esencia de su compromiso con el mundo del libro: una pasión profunda por las historias y las ideas, y la habilidad para discernir aquellas que merecen ser compartidas con el mundo.

Jorge Luis Borges: La Autobiografía Velada en su Obra

Volviendo a la figura de Jorge Luis Borges, es importante reiterar que, si bien no escribió memorias en el formato convencional, su obra completa es, en cierto sentido, una vasta y compleja autobiografía intelectual y emocional. Borges era conocido por su meticulosidad y su constante revisión de sus propios textos. Como se menciona en el análisis de Horacio Raúl Campos sobre su poema “El general Quiroga va en coche al muere”, Borges solía “abominar de algunas de sus propias creaciones iniciales”, llegando a borrarlas de su Obra Completa o a corregirlas exhaustivamente. Esta práctica de auto-edición no solo revela un perfeccionismo extremo, sino también una evolución constante de su pensamiento y sus preferencias estéticas.

En el prólogo a su Antología Poética 1923-1977, Borges mismo lo expresa: “He recogido lo que me agrada o lo que me agradaba en el instante en que lo elegí”. Esta declaración es clave para entender cómo su “memoria” personal se entreteje con su canon literario. No era una memoria de eventos cronológicos, sino de ideas, de lecturas, de obsesiones filosóficas y de la evolución de su propio arte. Sus cuentos, ensayos y poemas, aunque a menudo fantásticos o eruditos, están profundamente arraigados en su visión del mundo, sus sueños y sus miedos, constituyendo así una forma única de testimonio personal.

¿Qué le pasó a Jorge Luis Borges en su poema “el remordimiento”?
A través de su poema “El remordimiento”, Jorge Luis Borges desnudó su espíritu frágil. Reconoció que, a pesar del esfuerzo de sus progenitores, no había sido feliz y, además, había defraudado el mandato de coraje recibido. El ilustre autor podría haber ocultado su realidad en el oscuro laberinto que habitaba.

El Caso de “El general Quiroga va en coche al muere”: Un Vistazo a la Ideología Borgiana

Un ejemplo sobresaliente de cómo Borges infundía su visión personal en su obra es el poema El general Quiroga va en coche al muere. Publicado por primera vez en 1925 en el libro Luna de enfrente, y posteriormente incluido en su Obra Completa y en su Antología Poética, este poema es un testimonio de su perdurable agrado por la pieza. El poema aborda el asesinato de Facundo Quiroga en Barranca Yaco en 1835, pero lo hace desde una perspectiva fuertemente marcada por la ideología borgiana.

Borges, a través de sus versos, no se limita a narrar el hecho histórico, sino que lo interpreta. Presenta a Quiroga no como una víctima, sino como un personaje que, paradójicamente, busca su propia muerte. El escenario de su deceso es descrito con imágenes de pobreza, desnudez y barbarie: “El madrejón desnudo ya sin una sed de agua / y una luna perdida en el frío del alba / y el campo muerto de hambre, pobre como una araña”. Esta descripción no es neutra; sitúa a Quiroga en un espacio que, según la “ideología borgeana”, es propio de la barbarie, un lugar digno del destino final del caudillo. El coche en el que viaja Quiroga es descrito como “un galerón enfático, enorme, funerario”, lo que refuerza la idea de una barbarie desproporcionada que viaja hacia su propia destrucción. La frase “Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!” sugiere que Quiroga se dirige a su fin con una presunción casi complaciente, un rasgo de “guapo” que Borges admiraba y a la vez criticaba.

El poema culmina con la idea de un destino fatalista y predestinado: Quiroga “se presentó al infierno que Dios le había marcado”. Este verso encapsula dos temas recurrentes en Borges: la predestinación y la justicia divina o cósmica. Para Borges, la muerte de Quiroga no era un accidente, sino un desenlace inevitable para un personaje que encarnaba la barbarie. Esta visión se alinea con la tradición sarmientina, que también ubicaba a Quiroga del lado de las sombras y atribuía el asesinato a una trama urdida por Rosas, como sugiere el verso final: “Y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel”. Así, Borges, lejos de escribir una memoria personal, tejía sus propias convicciones y su reinterpretación de la historia en la fibra misma de su ficción y poesía.

El Legado Imperecedero de Borges en la Edición Contemporánea

La interconexión entre la obra de Borges y la labor de figuras como Guillermo Schavelzon es un claro ejemplo de cómo el legado de un autor trasciende su corpus literario y se convierte en una fuente de inspiración y método para las generaciones futuras. Borges no solo dejó una vasta y compleja obra literaria, sino también una forma de entender la escritura como un ejercicio de precisión, de relectura constante y de profunda reflexión sobre la memoria y la identidad.

La decisión de Schavelzon de adoptar el método de escritura de Borges para sus propias memorias es un recordatorio de que la influencia de los grandes maestros no se limita a sus temas o estilos, sino que puede extenderse a los procesos creativos más íntimos. Este diálogo entre generaciones de creadores y mediadores literarios enriquece el panorama cultural y asegura que las lecciones y las innovaciones de figuras como Borges sigan siendo relevantes y productivas en el presente.

Comparativa: El Enfoque Anglosajón vs. Latinoamericano del Escritor y el Dinero

CaracterísticaEnfoque Anglosajón (Origen Protestante)Enfoque Latinoamericano
Percepción del dineroMérito ganado, signo de éxito y profesionalismo.Fuente de conflicto, tema tabú, a menudo asociado con vergüenza.
Discusión públicaAbierta y transparente, se menciona cuánto se cobró de anticipo.Poca o nula discusión pública, se evita hablar del tema.
Valor del trabajoEl trabajo creativo es una profesión remunerada como cualquier otra.Existe una idealización del "artista desinteresado", desvalorizando el aspecto económico.
Rol del agenteFacilitador y negociador clave para asegurar la justa remuneración.Debe educar al autor sobre la profesionalización y la necesidad de ser remunerado.

Preguntas Frecuentes sobre Borges, Memorias y el Mundo Editorial

¿Jorge Luis Borges escribió una autobiografía formal?
No, Borges no escribió una autobiografía formal o memorias en el sentido tradicional. Sin embargo, muchos de sus ensayos, prólogos y entrevistas contienen elementos autobiográficos y reflexiones sobre su vida, lecturas y pensamientos, lo que los convierte en una suerte de "autobiografía intelectual" fragmentada.

¿Cómo influyó Borges en las memorias de Guillermo Schavelzon?
Guillermo Schavelzon, para escribir sus memorias profesionales, "El enigma del oficio", adoptó un método de escritura que se atribuye a Borges: escribir en cuadernos dejando una página en blanco junto a la página escrita para añadir comentarios, correcciones o expansiones futuras.

¿Qué es un agente literario y cuál es su función principal?
Un agente literario es un profesional que representa a escritores ante las editoriales y otros actores de la industria del libro (como productores de cine o televisión). Su función principal es negociar contratos, asegurar una justa remuneración para el autor y guiar su carrera, actuando como un intermediario entre el creador y el mercado.

¿Por qué es importante el lector para la legitimación de un escritor, según Guillermo Schavelzon?
Según Schavelzon, el lector es quien legitima verdaderamente a un escritor porque, al comprar un libro, es quien directamente remunera el trabajo del autor. Más allá del aspecto monetario, la compra y lectura del libro por parte del público significa un reconocimiento y una validación del oficio del escritor.

¿Qué significa la mención de "El general Quiroga va en coche al muere" en relación con Borges?
Este poema es un ejemplo clave de cómo Borges infundía su visión ideológica y fatalista en su obra. A través de este texto, Borges reinterpreta el asesinato de Facundo Quiroga, presentándolo como un personaje que va "contento al muere" y que encarna la barbarie, un destino que le estaba "marcado" por la historia y, en la visión borgiana, por un designio superior.

En síntesis, la obra y el legado de Jorge Luis Borges continúan siendo una fuente inagotable de estudio y admiración, no solo por su contenido, sino también por las metodologías y filosofías que inspiró. Su influencia, como vemos en el caso de Guillermo Schavelzon, se extiende más allá de las páginas impresas, modelando la forma en que los profesionales del libro conciben el acto de escribir y de recordar, reforzando la idea de que la literatura es un ecosistema interconectado donde cada pieza, cada autor y cada lector, juega un papel fundamental.

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