¿Quién escribio el libro El navegante?

El Navegante: La Odisea Humana de Morris West

25/03/2025

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En el hogar de mis padres, los libros siempre fueron compañeros silenciosos y omnipresentes. Desde voluminosas enciclopedias hasta coleccionables por fascículos y novelas de todo tipo, las estanterías eran un universo por explorar. Jamás hubo prohibiciones; al contrario, la lectura se fomentaba sutilmente, no con imposiciones, sino con el simple hecho de que el conocimiento estuviera al alcance de la mano. Yo, que ya tenía una inclinación natural por las letras, me sentía como un explorador en aquel vasto continente de papel, tanto en el piso de la ciudad como en la casa del pueblo, donde los excedentes literarios de mis padres encontraban un nuevo hogar.

¿Qué es el navegante?
Pues de esto trata " El Navegante ", una bonita historia en la cual el antropólogo Gunnar Thorkild, de madre polinesia y padre noruego, defiende la teoría de la existencia de una isla desconocida donde acuden a morir en soledad los grandes marinos polinesios, pero la falta de pruebas pone en peligro su porvenir como científico.

Sin embargo, durante mi juventud, muchos de aquellos volúmenes me parecían demasiado densos, quizás prematuros para un lector en ciernes que apenas comenzaba a desentrañar los misterios de las palabras. Poco a poco, mi paladar literario se fue refinando, hasta que un verano, en el apacible norte de España, el tedio de las tardes de espera, antes de las salidas en bicicleta con la pandilla, me empujó a buscar refugio en la biblioteca del salón. Fue entonces cuando mi mirada se posó en un título particular: El navegante, de Morris West.

Índice de Contenido

Morris West: Un Maestro Narrativo

Es posible que el nombre de Morris West os resulte familiar, pues fue el prolífico autor de obras tan aclamadas como «Las sandalias del pescador», una novela que, al igual que El navegante, demuestra su profunda capacidad para explorar la condición humana y los dilemas morales. En aquel entonces, mi conocimiento sobre autores era limitado, y mi elección de El navegante no se debió a la fama de su creador. De hecho, la edición que encontré, una típica de Círculo de Lectores, lucía una portada sencilla, con una foto de stock de una playa y una tipografía que hoy calificaríamos de muy sesentera, estéticamente desfasada. Mi decisión fue mucho más visceral: me sumergí en los primeros párrafos, buscando esa señal ineludible que me invitara a seguir o a abandonar la lectura.

Para cuando terminé el primer capítulo, la señal era inequívoca. El libro se vino conmigo a mi habitación, y en cuestión de pocos días, la última página había sido volteada. La experiencia fue tan gratificante que, al verano siguiente, la volví a leer. Así, El navegante quedó grabado en mi memoria como la novela de las vacaciones, una asociación que, estoy seguro, se perdería si intentara leerla en pleno invierno. Fue un verdadero hito en mi formación como lector, pues marcó la primera vez que me sumergía voluntariamente en una novela «adulta», sin la obligación académica de por medio, y que, además, me había cautivado de principio a fin. Una suerte, sin duda.

La Intriga Central: Más Allá de la Supervivencia

¿De qué trata esta fascinante historia?, os preguntaréis. Pues bien, El navegante nos sumerge en la premisa de un grupo de «robinsones» que, tras una serie de eventos, acaban varados en una isla desierta. No es una isla cualquiera, sino un lugar mítico donde, según las leyendas polinesias, los grandes navegantes se retiran para encontrar la muerte en soledad. La imposibilidad de ser rescatados los obliga a organizarse para sobrevivir.

¿Qué idea tenían los navegantes hacia el Nuevo Mundo?
Los navegantes hacia el Nuevo Mundo tenían en su mente los libros de Moro y de Campanella, los cuales hablaban del ideal utópico que se centra en la idea de generar una nueva forma de organización más ordenada pues, ya en aquellos tiempos, la sociedad se veía en decadencia.

Aunque la premisa de náufragos en una isla desierta pueda parecer recurrente en la literatura, lo que distingue a El navegante y, a mi parecer, lo que lo convierte en una obra maestra, no son tanto las peripecias de supervivencia en un entorno que, a primera vista, podría considerarse paradisíaco. La verdadera esencia de la novela radica en la profunda exploración de las relaciones humanas: cómo se comportan los individuos ante la adversidad extrema, cómo se forjan y evolucionan los lazos afectivos y cómo se enfrentan a la inevitable dinámica de la convivencia en parejas, que irremediablemente comienzan a surgir. La isla, con sus atardeceres polinesios y su aparente belleza, se convierte en un escenario para un drama psicológico y social.

El meollo de la historia se centra, de hecho, en esos emparejamientos y en las complejas interacciones que sorprenden al lector, dadas las personalidades y caracteres de los diversos personajes, que vamos conociendo progresivamente. El protagonista, Gunnar Thorkild, un antropólogo de ascendencia noruega y polinesia, encarna el rol de navegante no solo en el mar, sino también en la isla, emergiendo como el líder natural que busca soluciones a los problemas que se presentan.

La narrativa de West brilla por su capacidad de ir más allá, de continuar donde otras historias se detienen. No solo se trata de la llegada de un grupo a un lugar desconocido, sino de su adaptación y de la construcción de una nueva sociedad. A corto o medio plazo, el regreso es imposible, por lo que la organización se vuelve fundamental. El grupo se divide en equipos de trabajo: algunos se dedican a la ardua tarea de construir una balsa que, algún día, les permita escapar; otros se enfocan en la pesca y el cultivo de la tierra para asegurar el sustento.

Además de Gunnar, la novela nos presenta a otros personajes principales, cada uno con su propio arco argumental. Tenemos al joven Mark, quien aprende de su mentor, Gunnar, mientras se ve atrapado en un mundo donde no hay nadie de su edad con quien intimar. Luego está la doctora Sally, quien desde el primer momento se siente atraída por Gunnar, y cuya relación está marcada por fases de intensa tormenta y profunda conexión. A pesar de los múltiples amoríos y relaciones que se desarrollan, el libro dista mucho de ser una novela romántica al uso. Es, en su esencia, un estudio sobre las relaciones humanas bajo condiciones de extrema presión y aislamiento.

¿Cómo se llamaba el libro del navegante?
En efecto, después de entrevistarse con Colón (20-I-1486), Fernando el Católico, requirió a Valencia un libro llamado “el Ptolomeo” para documentarse en las materias geográficas que el navegante le planteaba. El ejemplar se adquirió por 160 sueldos, siendo enviado al monarca en el mes de marzo del mismo año18.

La Expedición y el Significado de la Isla

La génesis de la aventura en El navegante es tan intrigante como su desarrollo. ¿Qué pasaría si en la actualidad, al igual que un moderno Cristóbal Colón, alguien afirmara la existencia de una isla desconocida, jamás explorada por la civilización occidental? Precisamente de esto trata la historia. Gunnar Thorkild, el antropólogo de madre polinesia y padre noruego, defiende fervientemente la teoría de la existencia de una isla remota donde, según las antiguas tradiciones, acuden a morir en soledad los grandes marinos polinesios. Sin embargo, la falta de pruebas concretas amenaza su carrera científica.

Impulsado por la necesidad de validar su teoría, Gunnar se embarca en la misión de organizar una expedición marítima en busca de esta enigmática isla. Para ello, cuenta con la invaluable ayuda de su abuelo polinesio, quien se ofrece como guía de la ruta a seguir, aportando el conocimiento ancestral que la ciencia occidental carece. La financiación de este ambicioso proyecto proviene de un gran empresario, Carl Magnunson, quien, al igual que los Reyes Católicos en su momento, decide invertir en esta aventura. El viaje, planteado inicialmente como un crucero, lleva a bordo a quince personas de edades, orígenes, creencias, ocupaciones y orientaciones diversas, todos ellos, sin saberlo completamente, parte de la búsqueda de la isla desconocida.

La isla no es solo un lugar físico; es un catalizador para la introspección y la transformación de sus habitantes. Es un Edén aparente que, sin embargo, exige una adaptación brutal y confronta a los personajes con sus propias limitaciones, miedos y deseos. La novela se lee con fluidez y deja un perdurable buen sabor de boca, invitando a la reflexión sobre la naturaleza de la sociedad y del individuo cuando se despoja de sus convenciones.

Características Clave de "El Navegante"

CaracterísticaDescripción
AutorMorris West
Género PrincipalNovela de Aventura, Ficción Literaria
Temas CentralesSupervivencia, Liderazgo, Relaciones Interpersonales, Antropología, Descubrimiento
ProtagonistaGunnar Thorkild
AmbientaciónIsla desconocida en la Polinesia
Enfoque NarrativoPsicológico y social, más allá de la mera acción

Preguntas Frecuentes sobre "El Navegante"

¿Es "El Navegante" una novela de aventuras pura?
Aunque contiene elementos de aventura y supervivencia, su enfoque principal es la exploración profunda de las relaciones humanas y la psicología de los personajes en un entorno aislado y extremo. Es más una novela literaria con tintes de aventura que una simple historia de acción.
¿Quién es el autor de "El Navegante"?
El autor de esta obra es el reconocido escritor australiano Morris West, conocido por su habilidad para tejer complejas tramas con un fuerte componente moral y psicológico, como se evidencia también en su famosa novela "Las Sandalias del Pescador".
¿Cuál es la premisa central de la historia?
La novela sigue al antropólogo Gunnar Thorkild en su búsqueda de una mítica isla polinesia donde, según la leyenda, los grandes navegantes van a morir. Una expedición financiada con un grupo diverso de personas termina varada en esta isla, donde deben aprender a sobrevivir y convivir, enfrentando los desafíos de la naturaleza y de sus propias interacciones.
¿Se centra la novela en el romance?
Aunque se desarrollan relaciones y emparejamientos entre los personajes, incluyendo la compleja relación entre Gunnar y la doctora Sally, el libro no se clasifica como romance. Las relaciones son un vehículo para explorar la naturaleza humana bajo presión, la convivencia y los desafíos sociales.
¿Por qué "El Navegante" sigue siendo relevante hoy?
La novela aborda temas universales como la adaptación, el liderazgo, la formación de sociedades y la resiliencia humana. Su exploración de las dinámicas interpersonales en un microcosmos aislado resuena con la experiencia humana de enfrentar la adversidad y encontrar significado en circunstancias extraordinarias.

Si aún no habéis tenido la oportunidad de leerla, os animo a que la busquéis. Yo lo hice en su día, casi por casualidad, y el resultado fue una experiencia literaria que me marcó profundamente. Es de esos libros que se quedan contigo, que te invitan a reflexionar mucho después de haber cerrado sus tapas. ¿La habéis leído? ¿Qué os pareció? Sin duda, una obra que merece ser redescubierta.

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