13/01/2022
La divulgación del conocimiento, como bien lo señalara el filósofo Darío Sztajnszrajber, trasciende la mera transmisión de información para convertirse en un acto de profunda relevancia política y social. Es político porque se gesta y desenvuelve en la intersección de diversos intereses, y es un hecho social por su naturaleza inclusiva y transformadora, habilitando la educación más allá de los confines académicos, haciéndola verdaderamente accesible para todos. En este contexto de democratización de los saberes, un denominador común discursivo e ideológico emerge: la necesidad de humanizar los contenidos de cada disciplina, haciéndolos tangibles y comprensibles para el público en general. Es precisamente en esta línea que la labor de El Gato y La Caja cobra una importancia vital, especialmente en la divulgación de las ciencias exactas y naturales.

El Gato y La Caja, cuyo nombre evoca el célebre experimento mental del gato de Schrödinger, es mucho más que un simple proyecto; es un colectivo que ha sabido capitalizar el advenimiento de la era digital para romper barreras y llevar el pensamiento científico a miles de personas. Participando en iniciativas como el Proyecto Poroto en el Centro Cultural Matienzo, se han consolidado como un referente en la comunicación científica, trabajando codo a codo con emprendedores, diseñadores, arquitectos y cineastas. La vida digital, con su democratización y horizontalidad en el acceso a la información, ha sido el caldo de cultivo perfecto para que universos que antes quedaban relegados a nichos endogámicos, ahora alcancen una difusión masiva.
- ¿Qué es El Gato y La Caja y Quiénes lo Hacen?
- La Elección de la Divulgación: Un Compromiso con la Sociedad
- Resistencias y Desafíos en la Comunicación Científica
- ¿Por qué las Ciencias Exactas y Naturales?
- Fuentes de Inspiración: Cuando Ciencia y Arte se Fusionan
- Comparando Enfoques: Tradición vs. Innovación en la Divulgación
- Preguntas Frecuentes sobre El Gato y La Caja
¿Qué es El Gato y La Caja y Quiénes lo Hacen?
El Gato y La Caja se autodefine como un Proyecto Multiplataforma de Comunicación Científico Cultural (PMCCC para los amigos), una descripción que encapsula su versatilidad y el amplio espectro de sus actividades. Su misión es generar contenido de comunicación pública de la ciencia, adaptando su narrativa a diversos medios para maximizar su alcance y resonancia.
Actualmente, El Gato y La Caja produce contenidos de forma permanente para un sitio web que fusiona ciencia, diseño e ilustración, creando una experiencia visual y conceptual única. Su presencia en redes sociales es robusta, con formatos específicos para Twitter, Facebook e Instagram, que les permiten interactuar y llegar a decenas de miles de seguidores (más de 45.000 en Facebook y 12.900 en Twitter, según datos recientes). Además, cuentan con una columna radial semanal en el programa ÁCIDO de Radio Vorterix, donde abordan temas científicos de manera amena y accesible. No se limitan al ámbito digital; también organizan eventos culturales en vivo que combinan ciencia y arte, creando espacios de encuentro y aprendizaje interactivo.
Pero su ambición no termina ahí. Han incursionado en el mundo editorial con la publicación del Anuario 2015, un libro-objeto financiado a través de crowdfunding, que representa un hito de orgullo para esta editorial “increíblemente pequeña”.
Los cerebros detrás de este proyecto son sus socios fundadores: Facundo Álvarez, Juan Manuel Garrido y Pablo González. Facundo y Pablo son biólogos de la UBA, especializados en neurofisiología y biología molecular, respectivamente, ambos con experiencia docente universitaria y en proceso de doctorado. Juan Manuel es diseñador gráfico de la UBA, también con experiencia docente, y además, músico. Esta combinación de perfiles científicos, artísticos y pedagógicos es, sin duda, la clave de su éxito al humanizar la ciencia.

La Elección de la Divulgación: Un Compromiso con la Sociedad
Cuando se les pregunta por qué optaron por la divulgación científica en lugar de concentrarse exclusivamente en el ámbito académico, la respuesta es tan sencilla como profunda: “porque nos encanta y no podemos no hacerlo”. Esta pasión se sustenta en una visión coherente y bien articulada sobre el papel de la ciencia en la sociedad.
La ciencia, a menudo percibida como aislada del resto de la cultura, necesita llegar a las personas para que sus descubrimientos y avances transformen la realidad. Aunque la cultura científica en Argentina ha experimentado grandes avances, todavía hay un vasto espacio para crecer. El Gato y La Caja cree firmemente que el pensamiento científico empodera a las personas, permitiéndoles tomar decisiones más libres y acertadas sobre sus propias vidas. Además, ofrece una forma única de disfrutar la naturaleza, no desde la magia de lo incomprensible, sino desde la maravilla de entender que no hay magia, sino un universo del que cada día conocemos un poco más.
Para ellos, el rol del investigador científico es indispensable, pero no es suficiente con empujar la frontera de la ignorancia. Es crucial poblar ese nuevo espacio de conocimiento y, para lograrlo, no solo se necesita generar información, sino también compartirla con la mayor cantidad de personas posible. Y no solo el conocimiento en sí, sino también el proceso de su construcción: el método científico.
El Gato y La Caja se concibe como un intento de compartir una forma de ver el mundo que les fue legada por la universidad pública argentina, una perspectiva tan poderosa y hermosa que, según ellos, cualquiera debería tener la posibilidad de conocerla y, quizás, adoptarla. Argentina cuenta con una Academia y una ciencia de nivel mundial, al igual que sus deportistas o músicos. Sin embargo, el conocimiento sobre los últimos es mucho mayor que sobre los primeros. Es hora de que la ciencia ocupe un lugar más prominente en las conversaciones cotidianas, integrándose en la cultura popular junto al cine, la música, el teatro y el fútbol, para alcanzar una masa crítica de personas interesadas en ella.
Resistencias y Desafíos en la Comunicación Científica
La divulgación científica no está exenta de desafíos. El Gato y La Caja identifica dos niveles de resistencia:
La comunicación de la ciencia, entendida como el contagio de la curiosidad, es a la vez hermosa y “terrible”. Es hermosa porque abre la mente a un universo de asombro y aprendizaje constante. Pero es “terrible” porque nos deja sin respuestas absolutas. La ciencia ofrece modelos del universo que son siempre mejorables, y una sensación permanente de que hay mucho que aún no sabemos. Otras formas de pensamiento, en contraste, son más cálidas y cómodas, ya que brindan respuestas absolutas que ofrecen sosiego ante la angustia existencial, algo que la ciencia, por su naturaleza, no puede hacer. Aceptar una forma científica de transitar la finitud brinda una inmensa magia en el ejercicio de la curiosidad permanente, pero no promete un significado último de la vida más allá de la práctica del asombro y el aprendizaje continuo.
Desde una perspectiva social, la ciencia es la herramienta última de resistencia a la autoridad. Las cosas no son ciertas porque las diga alguien, sino porque están respaldadas por evidencia y análisis riguroso, y pueden ser cuestionadas o reinterpretadas por cualquiera. Cualquier estructura de poder busca, en algún punto, imponer su voluntad, pero esto se vuelve significativamente más difícil cuando más y mejores ojos observan la evidencia, analizan la información y exigen la participación de personas idóneas para la toma de decisiones. Por ello, una sociedad con mayor acceso al pensamiento científico es una sociedad mejor preparada para tomar decisiones que afecten positivamente la vida de sus ciudadanos.

¿Por qué las Ciencias Exactas y Naturales?
La elección de enfocarse en las ciencias exactas y naturales no es casual. Como ellos mismos señalan, “la ciencia nos llevó de observar la Luna a pisar la Luna en 400 años. ¿Cómo no la vamos a adorar?”. Este asombroso progreso y la capacidad de estas disciplinas para desentrañar los misterios del universo son una fuente inagotable de fascinación y motivación para el equipo.
Fuentes de Inspiración: Cuando Ciencia y Arte se Fusionan
La inspiración de El Gato y La Caja nace de la confluencia entre la ciencia y el arte. A Juanma, el diseñador, siempre le gustó la ciencia, pero el diseño que acompañaba el material científico al que tenía acceso no era atractivo. Por otro lado, Pablo y Facu, los biólogos, siempre se sintieron interpelados por el arte, pero sentían que las representaciones artísticas de la ciencia a menudo carecían de profundidad o caían en estereotipos.
En este punto de encuentro, surgieron figuras que ignoraron la línea divisoria entre ambas disciplinas, contando historias donde la ciencia era el sujeto que observaba el universo o el objeto del arte. Ejemplos inspiradores incluyen a Salvador Dalí, que fusionó arte y ciencia en su obra; científicos como Richard Dawkins, Carl Sagan, Erwin Schrödinger y Richard Feynman, que fueron maestros en la comunicación de ideas complejas. Más cerca en el tiempo, comunicadores profesionales de la ciencia como Mike Rugnetta, Michael Stevens (Vsauce), Kurzgesagt y Derek Muller (Veritasium) son “anfibios” con una excelente comprensión de los conceptos subyacentes y un talento excepcional para compartir esa información de la mejor manera posible.
La curiosidad, casi instintiva en los “gatos” (en alusión al nombre), se conecta con la antropología social, que, como ciencia social hibridada con las humanidades, recurre a la pregunta antropológica que implica el asombro como vehículo en la práctica científica. Como diría Claude Lévi-Strauss, la tarea de investigación y divulgación científica busca ordenar el caos de información que nos rodea. El pensamiento salvaje al que alude Lévi-Strauss, la ciencia primitiva, es el origen de toda curiosidad orientada a explicar los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor. Los integrantes de El Gato y La Caja rinden culto a la ciencia y al acceso a la misma como un derecho que debiera ser universal.
Comparando Enfoques: Tradición vs. Innovación en la Divulgación
Para entender mejor el impacto de El Gato y La Caja, podemos comparar su enfoque con el de la comunicación académica tradicional:
| Característica | Comunicación Académica Tradicional | El Gato y La Caja (PMCCC) |
|---|---|---|
| Audiencia Principal | Pares académicos, especialistas | Público general, amplio espectro |
| Formato Predominante | Artículos científicos, congresos, tesis | Web, redes sociales, radio, eventos en vivo, libros |
| Lenguaje | Técnico, especializado, formal | Accesible, narrativo, humanizado, coloquial |
| Objetivo Principal | Generar y validar nuevo conocimiento, avance disciplinar | Compartir y popularizar conocimiento existente y su proceso, fomentar curiosidad |
| Interacción | Formal, unidireccional o entre pares | Dinámica, bidireccional, participativa, cercana |
| Alcance | Limitado a la comunidad científica | Masivo, global (a través de plataformas digitales) |
Preguntas Frecuentes sobre El Gato y La Caja
- ¿Qué significa la sigla PMCCC?
- PMCCC significa Proyecto Multiplataforma de Comunicación Científico Cultural. Es la forma en que el equipo de El Gato y La Caja describe su naturaleza versátil y su enfoque integral para la divulgación de la ciencia y la cultura.
- ¿Cómo se financia El Gato y La Caja?
- El proyecto se financia a través de diversas vías. Un ejemplo destacado es el crowdfunding, utilizado para la edición de su Anuario 2015. Además, cuentan con el apoyo de comunidades como la de El Destape, lo que les permite seguir generando contenido y expandiendo sus actividades.
- ¿El contenido de El Gato y La Caja es solo para científicos o personas con conocimientos avanzados?
- Absolutamente no. La filosofía central de El Gato y La Caja es hacer la ciencia accesible para todos. Sus contenidos están diseñados para un público amplio, utilizando un lenguaje claro, ilustraciones atractivas y narrativas que conectan con la vida cotidiana, invitando a la curiosidad y al asombro a cualquier persona, sin importar su nivel de conocimiento previo en ciencias.
- ¿Por qué eligieron el nombre 'El Gato y La Caja'?
- El nombre hace referencia directa al famoso experimento mental del gato de Schrödinger, un concepto fundamental en la mecánica cuántica que explora la superposición y la incertidumbre. Este nombre no solo alude a la ciencia, sino que también simboliza la curiosidad, el misterio y la maravilla de lo desconocido, elementos centrales en su enfoque de divulgación. Representa la idea de que la ciencia nos invita a explorar lo que está dentro de la 'caja' de lo incomprensible, revelando las maravillas que contiene.
En resumen, El Gato y La Caja se ha establecido como un faro en la democratización del conocimiento científico en el mundo hispanohablante. Su visión, impulsada por una profunda pasión y un compromiso inquebrantable con la accesibilidad, no solo comparte información, sino que fomenta una cultura de pensamiento crítico y asombro continuo. Al fusionar la rigurosidad científica con la creatividad artística y una comunicación efectiva, están construyendo un puente vital entre la Academia y la sociedad, asegurando que el proceso y los descubrimientos de la ciencia sean un patrimonio compartido por todos. Su trabajo es un testimonio de que la ciencia, lejos de ser un campo elitista, es una fuente inagotable de magia y comprensión que enriquece nuestras vidas y nos permite tomar mejores decisiones en un mundo cada vez más complejo.
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