El Cordobazo: Un Grito de Resistencia Popular

25/09/2023

Valoración: 4.95 (14230 votos)

El Cordobazo, ocurrido el 29 de mayo de 1969 en la ciudad de Córdoba, Argentina, no fue un evento aislado, sino el punto culminante de un profundo descontento social y político que se venía gestando en el país. Este levantamiento popular, que unió a obreros y estudiantes en una protesta sin precedentes contra la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, se convirtió en un hito trascendental en la historia argentina, redefiniendo la militancia política y la creación de movimientos populares. Más allá de su impacto inmediato, el Cordobazo dejó una huella imborrable en la conciencia colectiva, siendo un símbolo de resistencia y un recordatorio de la fuerza de la movilización ciudadana.

¿Qué pasó a 53 años del Cordobazo?
Memorias. A 53 años del Cordobazo, las mujeres siguen prendiendo fuegos. 1) María Lila García “El Cordobazo en pleno nos agarró a toda mi familia viviendo en la calle San Lorenzo al 141, en el barrio Guemes. Por supuesto que este día se venía preparando desde hacía bastante.

La bibliografía existente sobre este acontecimiento es vasta, aunque de valor desigual. Las crónicas periodísticas de la época y estudios posteriores han intentado desentrañar los múltiples factores y actores que convergieron en aquel día histórico. Entre las obras más citadas, se encuentra el trabajo de James P. Brennan, El Cordobazo. Las guerras obreras en Córdoba, publicado en 1966 por Sudamericana, que ofrece una perspectiva valiosa sobre las luchas obreras en la provincia que precedieron al estallido.

Índice de Contenido

Los Antecedentes de la Efervescencia Social

Para comprender la magnitud del Cordobazo, es fundamental analizar el contexto histórico que lo precedió. La dictadura de Onganía había implementado una serie de medidas que generaron un creciente malestar en diversos sectores de la sociedad argentina. Una de las chispas que encendió la pradera fue la sanción de la Ley 18204 el 12 de mayo de 1969, que establecía un régimen de descanso semanal uniforme en todo el país. Esta ley garantizaba el descanso continuado a partir del sábado a las 13 horas (conocido como “sábado inglés”) y todo el domingo, con una jornada semanal de 48 horas.

Sin embargo, en Córdoba, la situación era particular. Desde 1932, una ley provincial (la 3546) ya había establecido el sábado inglés, pero con una jornada semanal de 44 horas. La nueva normativa de Onganía, por lo tanto, implicaba un aumento de cuatro horas en la jornada semanal para los trabajadores cordobeses, casi un 10% adicional. Este incremento en la carga laboral produjo un enorme descontento en las filas obreras, quienes vieron mermados sus derechos y su calidad de vida.

El malestar no se limitaba solo al tema de la jornada laboral. Los trabajadores metalúrgicos, por ejemplo, también estaban en conflicto debido a las denominadas “quitas zonales”. Esta era una facultad concedida por la dictadura a los empresarios para aplicar descuentos sobre el salario pactado en las convenciones colectivas nacionales en algunas provincias, lo que representaba una clara precarización de las condiciones de trabajo y una afrenta a los acuerdos sindicales.

En este clima de tensión, las movilizaciones obreras comenzaron a intensificarse. El 14 de mayo, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), de la CGT Legalista y bajo el liderazgo de Elpidio Torres, desafió la prohibición del gobierno provincial y realizó una asamblea multitudinaria con 3.000 obreros. La represión policial no se hizo esperar, pero los asambleístas respondieron con firmeza, atacando a la policía y levantando barricadas hasta lograr su retirada. Este incidente fue un claro presagio de la capacidad de respuesta y organización de los trabajadores.

El Levantamiento de un Pueblo: Obreros y Estudiantes Unidos

La indignación social se extendió más allá de las fábricas. El 15 de mayo, el asesinato de Juan José Cabral durante una protesta estudiantil en Corrientes desató una pueblada conocida como el Correntinazo. Al día siguiente, otra marcha estudiantil en Rosario en repudio a este crimen resultó en el asesinato del estudiante Luis Norberto Blanco, generando una nueva pueblada, el primer Rosariazo, y movilizaciones en todo el país. Córdoba no fue la excepción: se realizó una huelga estudiantil que fue violentamente reprimida, y el 23 de mayo, el barrio estudiantil de Alberdi fue tomado, consolidando la unión entre el movimiento obrero y el estudiantil.

¿Qué libros se han escrito sobre el Cordobazo?
La bibliografía sobre el Cordobazo es abundante de dispar valor y no la desconocemos. En tanto no es tema central de este trabajo nos hemos limitado a la información contenida en los periódicos locales y en la siguiente bibliografía: James P. Brennan, El Cordobazo. Las guerras obreras en Córdoba, Buenos Aires: Sudamericana, 1966.

La situación llegó a un punto de no retorno con la declaración de una huelga general para el 30 de mayo por parte de las dos CGT (Confederación General del Trabajo). Sin embargo, el Cordobazo se adelantó a esta fecha, explotando el 29 de mayo de 1969. La ciudad de Córdoba se convirtió en el escenario de una batalla campal, con barricadas, enfrentamientos y la ocupación de calles por parte de miles de manifestantes decididos a expresar su rechazo al régimen.

Las Voces Olvidadas: El Cordobazo de las Mujeres

A 53 años del Cordobazo, la periodista y fotógrafa Bibiana Fulchieri ha logrado arrojar luz sobre un aspecto fundamental y, a menudo, invisibilizado de este acontecimiento: el rol de las mujeres. Su libro El Cordobazo de las mujeres. Memorias, editado por Editorial Las Nuestras, se pregunta quiénes eran esas mujeres que acompañaban a los principales referentes sindicales en las fotos, qué fuego estaban por encender. Fulchieri notó que en las fotos no había epígrafes con nombres de pila donde aparecían mujeres, y, aún más revelador, en el listado de detenidos tras el Cordobazo, había varones con nombres y apellidos, pero solo una “femenina”.

Con prólogo de la escritora María Teresa Andruetto, el libro de Fulchieri busca, entrevista y reúne el relato de veinte mujeres, en cuyas narraciones se entrelazan lo individual y lo social, lo íntimo y lo público. Las historias de Nené Peña, Soledad García Quiroga, María Lila García, Lina Averna, Ida Heumann, Marta Aguirre, Susy Carranza, Isabel Guzmán, Marilí Piotti, María Cristina Salvarezza, Dinora Gebennini, Flora Quinteros, Marta Sagadín, Avelina Ferramola, Susana Fiorito, Lucía Fortuna, Reyna Carranza, Laura Sabasta, Ilda Bustos y Patricia López, dan cuenta de la militancia, los cuidados y cómo pusieron el cuerpo a la lucha por los derechos laborales.

María Lila García, escribana de profesión, fue testigo y partícipe directa de las tomas de fábricas y las movilizaciones. Su relato es vívido: “El Cordobazo en pleno nos agarró a toda mi familia viviendo en la calle San Lorenzo al 141, en el barrio Güemes. Por supuesto que este día se venía preparando desde hacía bastante… Muchas veces iba junto al Cuqui Curutchet… Anduve esquivando los caballos de la montada que se pegaban una patinadas bárbaras entre las bolitas y también los manifestantes ¡les tiraban gatos! claro, los caballos se iban a la mierda… Así los obreros y los estudiantes fueron ocupando toda la ciudad.” Ella recuerda la furia que se desató tras la muerte de Máximo Mena y cómo la gente se radicalizó, pidiendo elecciones libres y el regreso de Perón. La experiencia la marcó profundamente: “Siempre pienso que, justamente, esa generación no se pudo reponer, porque quedaron vivos los chicos, los viejos y el miedo.”

Lina Averna, operaria de ILASA, comparte su experiencia desde la fábrica. Ella y sus compañeras soñaban con tomar una fábrica, un logro que alcanzarían dos años después del Cordobazo. En 1964, Lina comenzó a soldar cables en ILASA, una fábrica donde las mujeres no usaban medidas de protección y tenían convenios laborales separados de los varones, quienes cobraban más y ocupaban puestos calificados. Las condiciones eran duras: “no teníamos libertad para ir al baño; para hacerlo debíamos ir a la oficina del capataz y pedirle un permiso de plástico, para entregarlo a la Sra. Álvarez -en la puerta del baño- que nos controlaba marcando en una planilla cuanto tiempo demorábamos.” La decisión de afiliarse al SMATA fue un punto de inflexión. Lina recuerda la valentía en las calles: “Nos subimos a una Estanciera del SMATA y enfilamos hacia el centro de Córdoba… pudimos llegar por Colón hasta el Cinerama y allí nos enfrentamos con la policía montada ¡a pura bolita los hacíamos retroceder! Nosotras estábamos todas juntas y me acuerdo de la alegría que teníamos, yo me animaría a decir que el Cordobazo fue un verdadero bautismo para las que nunca abandonamos la lucha.” El Cordobazo fue un bautismo de fuego que la llevó a seguir luchando, incluso soportando despidos y la etiqueta de “montonera” años después.

Ana María Medina “Nene” Peña, con una militancia temprana influenciada por su madre, correo entre John William Cooke y Perón en el exilio, relata su participación desde el sector bancario. En 1960, ingresó al “banco de los pobres” y rápidamente se involucró en el Movimiento Bancario de Base. La seccional Córdoba del gremio bancario, bajo su influencia, se enfrentó a la burocracia sindical porteña, lo que resultó en su intervención. Nene Peña se unió a la CGT de los Argentinos y participó activamente en las reuniones donde se gestó el Cordobazo. Su encuentro con Agustín Tosco, uno de los líderes icónicos, fue significativo. En un plenario, al anunciar que los bancarios abandonarían sus tareas después de que los cajeros entregaran el dinero, Tosco comentó: “Tienen que ser bancarios para no ser disciplinados”, a lo que ella respondió con firmeza: “escúcheme compañero, nos interesan las bases bancarias y en la movilización estaremos al frente ¡se lo digo como mujer!”. Su participación activa la llevó a ser identificada en los medios y detenida. Fue la única mujer juzgada en el Consejo de Guerra N°3, acusada de “Incitación a la rebelión” y de llevar una “bandera comunista” (que era la argentina). A pesar de la condena, su condición de madre de tres hijas le permitió recibir una pena bajo el Código Civil en lugar del militar, aunque con arresto domiciliario. Su testimonio resalta el coraje y la represión que enfrentaron los participantes.

Un Legado de Sacrificio: Las Víctimas del Cordobazo

El Cordobazo, si bien fue un levantamiento popular, también dejó un saldo trágico en vidas humanas. Los comunicados oficiales, las crónicas periodísticas de la época y las investigaciones históricas han ofrecido diferentes cifras de víctimas. Sin embargo, los periodistas cordobeses Carlos Sacchetto y Luis Mónaco realizaron en 1971 un relevamiento minucioso, cotejando relatos testimoniales con el registro municipal de defunciones, y constataron cuatro muertes.

¿Quién escribió el nombre del Cordobazo?
Córdoba, mayo de 1969. Córdoba: Signos. González, Daniel: Agustín Tosco: el nombre del Cordobazo, con prólogo de Osvaldo Bayer. Buenos Aires: Capital Intelectual, 2006. Moreno, Nahuel: Después del cordobazo. Buenos Aires: Antídoto, tercera edición, 1997. Torres, Elpidio: El cordobazo organizado: la historia sin mitos. Buenos Aires: Catálogos, 1999.

Según Sacchetto, quien en mayo de 1969 era cronista de LW1 Radio Universidad de Córdoba y llevaba un registro detallado de muertos, heridos, detenidos y daños, los cuatro fallecidos fueron:

  • Máximo Mena: Un obrero metalúrgico de 27 años, fue el primer muerto, cayendo por una bala policial en San Juan y Arturo M. Bas el 29 de mayo. Su muerte desató una ola de furia y radicalización entre los manifestantes.
  • Un hombre mayor: Sorprendido por la represión en la zona de Tribunales, murió de un paro cardíaco.
  • Un turista curioso: Asesinado por un policía en la recova del hotel Sussex, en San Jerónimo y Buenos Aires, murió en el Hospital San Roque. Inicialmente, el III Cuerpo de Ejército informó que se trataba de un francotirador que operaba desde el hotel, pero luego se descubrió que era un turista.
  • Un estudiante del interior de la provincia: Baleado por el Ejército durante la noche en el barrio Clínicas, mientras se le atribuía un rol de francotirador.

Además de las vidas perdidas, hubo aproximadamente 170 heridos y más de 300 detenidos, sin contar los incalculables daños materiales que sufrió la ciudad.

Consecuencias y el Impacto Duradero

Las consecuencias del Cordobazo fueron profundas y de largo alcance. El levantamiento popular no solo evidenció la debilidad y el descontento generalizado hacia la dictadura de Onganía, sino que también aceleró su caída. El régimen militar se vio seriamente debilitado, lo que eventualmente llevaría a la renuncia de Onganía en junio de 1970 y a una reconfiguración del panorama político argentino.

El Cordobazo también revitalizó el movimiento obrero y estudiantil, consolidando la unidad entre ambos sectores y fortaleciendo la resistencia a la dictadura. Se convirtió en un catalizador para nuevas formas de militancia y organización, inspirando a futuras generaciones de activistas y sentando las bases para un periodo de intensa movilización social y política en Argentina. Fue un punto de inflexión que demostró la capacidad del pueblo para desafiar el autoritarismo y luchar por sus derechos y libertades.

Bibliografía Clave sobre el Cordobazo

Aunque la bibliografía sobre el Cordobazo es abundante, es importante destacar obras que han contribuido significativamente a su estudio y comprensión. La información contenida en los periódicos locales de la época es fundamental para reconstruir los eventos, pero también trabajos específicos ofrecen análisis profundos.

  • James P. Brennan, El Cordobazo. Las guerras obreras en Córdoba, Buenos Aires: Sudamericana, 1966. Este libro es una referencia esencial para entender el contexto de las luchas obreras en Córdoba que precedieron y fueron parte integral del Cordobazo.
  • Bibiana Fulchieri, El Cordobazo de las mujeres. Memorias, Córdoba: Editorial Las Nuestras, Gobierno de la Provincia de Córdoba. Una obra vital que rescata las voces y el protagonismo de las mujeres en este hito histórico, ofreciendo una perspectiva necesaria y enriquecedora.

Preguntas Frecuentes sobre el Cordobazo

¿Qué fue el Cordobazo?

El Cordobazo fue un levantamiento popular masivo ocurrido el 29 de mayo de 1969 en la ciudad de Córdoba, Argentina, protagonizado por obreros y estudiantes en protesta contra la dictadura militar de Juan Carlos Onganía. Se caracterizó por intensos enfrentamientos callejeros, la construcción de barricadas y una gran movilización social que desafió al régimen.

¿Cuáles fueron las causas principales del Cordobazo?

Las causas fueron múltiples, pero destacaron el descontento obrero por la Ley 18204 (que aumentaba la jornada laboral en Córdoba a 48 horas semanales, desde las 44 previas) y las “quitas zonales” que afectaban los salarios de los metalúrgicos. A esto se sumó la represión a las protestas estudiantiles y obreras previas, como el Correntinazo y el Rosariazo, que generaron un clima de indignación generalizada.

¿Qué libros se han escrito sobre el Cordobazo?
La bibliografía sobre el Cordobazo es abundante de dispar valor y no la desconocemos. En tanto no es tema central de este trabajo nos hemos limitado a la información contenida en los periódicos locales y en la siguiente bibliografía: James P. Brennan, El Cordobazo. Las guerras obreras en Córdoba, Buenos Aires: Sudamericana, 1966.

¿Quiénes fueron los principales protagonistas del Cordobazo?

Los principales protagonistas fueron los trabajadores organizados, especialmente los sindicatos como SMATA y Luz y Fuerza, con líderes como Elpidio Torres y Agustín Tosco, y el movimiento estudiantil. Sin embargo, el levantamiento fue un movimiento heterogéneo que incluyó a amplios sectores de la sociedad civil de Córdoba.

¿Hubo víctimas fatales en el Cordobazo?

Sí, el Cordobazo lamentablemente dejó víctimas fatales. Las investigaciones periodísticas de la época y posteriores han confirmado al menos cuatro muertes: el obrero metalúrgico Máximo Mena, un hombre mayor por un paro cardíaco, un turista baleado por la policía y un estudiante asesinado por el Ejército. Además, hubo numerosos heridos y detenidos.

¿Cuál fue el rol de las mujeres en el Cordobazo?

El rol de las mujeres fue fundamental y, durante mucho tiempo, invisibilizado. Participaron activamente en las asambleas, movilizaciones, enfrentamientos callejeros y en la organización de la resistencia. Testimonios como los de María Lila García, Lina Averna y Nene Peña revelan su valentía, compromiso y las dificultades que enfrentaron, tanto en la lucha como en la posterior represión.

¿Qué consecuencias tuvo el Cordobazo para la dictadura de Onganía?

El Cordobazo significó un golpe devastador para la dictadura de Onganía, evidenciando su pérdida de legitimidad y el profundo rechazo popular a su gobierno. El levantamiento aceleró la crisis del régimen y fue un factor clave que llevó a la destitución de Onganía un año después.

¿Cómo se recuerda el Cordobazo en la actualidad?

El Cordobazo es recordado como un hito fundamental en la historia argentina, un símbolo de la lucha popular y la resistencia a la dictadura. Se conmemora anualmente, y su legado sigue siendo estudiado y debatido, especialmente en lo que respecta a la participación de los distintos sectores sociales y, más recientemente, el rol crucial de las mujeres.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Cordobazo: Un Grito de Resistencia Popular puedes visitar la categoría Librerías.

Subir