¿Quién es el autor de la novela Aleph?

El Universo Infinito de El Aleph y sus Misterios

29/08/2022

Valoración: 4.56 (13532 votos)

Cuando se habla de “El Aleph”, la mente de muchos se transporta de inmediato a la obra cumbre de Jorge Luis Borges, un cuento que desafía la percepción del espacio y la infinitud. Sin embargo, para algunos, la mención de “El Aleph” podría remitir a un sitio web, www.elaleph.com, una plataforma que ofrece libros gratuitos, incluyendo textos de Gastón Leroux. Es fundamental aclarar esta distinción desde el principio: si bien ambos comparten un nombre con resonancias, el presente artículo se adentra en el fascinante universo del Aleph borgiano, explorando su origen, la historia de su manuscrito y los sorprendentes descubrimientos que rodean la figura de su autor en las profundidades de la Biblioteca Nacional Argentina.

¿Dónde puedo encontrar los libros del Aleph?
www.elaleph.com es un sitio donde puedes encontrar libros gratuitos, incluyendo obras de Gastón Leroux. Aquí puedes buscar y leer los libros del Aleph.
Índice de Contenido

El Aleph: Un Cuento, Una Musa, Un Universo en Miniatura

El cuento “El Aleph”, publicado por primera vez en 1945, es una de las creaciones más emblemáticas de Jorge Luis Borges. En él, el autor nos introduce a un punto en el espacio que contiene todos los puntos, un lugar donde se puede ver el universo entero sin que nada se superponga o se confunda. Esta noción de totalidad condensada en lo minúsculo es una de las ideas más poderosas y recurrentes en la obra de Borges, invitando al lector a reflexionar sobre la percepción, la memoria y la infinitud.

La gestación de este cuento está íntimamente ligada a una figura crucial en la vida del escritor: Estela Canto. Novelista, cuentista y traductora, Estela fue una mujer frontal, rebelde, poco convencional y con una notable libertad sexual para su época. Se conocieron en agosto de 1944, cuando Borges tenía 45 años y ella 28. Aunque Borges se enamoró perdidamente de ella, Estela lo admiraba intelectualmente y disfrutaba de su compañía, pero nunca llegó a amarlo en el sentido romántico que él deseaba. Su relación fue, según ella, “el relato de un amor frustrado, la historia de un desencuentro” que duró, con altibajos, hasta 1985.

Borges le dedicó “El Aleph” a Estela, y fue a ella a quien le confió por primera vez su idea de escribir sobre “un lugar (en la calle Brasil) donde están todos los lugares del mundo”. Estela incluso colaboró, dictándole el cuento a máquina para su publicación en la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Esta colaboración, aunque quizás no valorada en su momento por la propia Estela, que consideraba el manuscrito de poca importancia, se convirtió en un capítulo fundamental en la historia de la literatura hispanoamericana.

El Manuscrito de “El Aleph”: Un Tesoro Itinerante

El destino del manuscrito original de “El Aleph” es una historia en sí misma. Tras su creación, Borges lo dejó en casa de Estela Canto, quien, años después, le advirtió con humor: “Pienso vender el manuscrito cuando estés muerto, Georgie”. A lo que Borges, con su característico ingenio, respondió: “Caramba, ¡si yo fuera un perfecto caballero iría ahora mismo al cuarto de caballeros y, al cabo de unos segundos, se oiría un disparo!”.

Contrario a la broma de Borges, Estela Canto vendió el manuscrito en vida del autor, en mayo de 1985, en la prestigiosa casa de subastas Sotheby’s. Fue adquirido por el Ministerio de Cultura de España por la suma de 25.760 dólares. Este valioso documento, compuesto por 19 páginas, se conserva hoy en la Biblioteca Nacional de Madrid, convirtiéndose en un testimonio tangible de una de las mentes más brillantes del siglo XX.

La relación entre Borges y Estela Canto fue compleja y multifacética, marcada por el afecto, la admiración intelectual, pero también por los desencuentros. Estela, una mujer de vanguardia, criticó a Borges por su visión de la mujer y su postura política, afiliándose incluso al Partido Comunista en 1956. Sin embargo, su conexión trascendió lo personal y se inmortalizó a través de la literatura, dejando un legado que sigue siendo objeto de estudio y fascinación.

¿Quién es el autor de la novela Aleph?

Los Detectives de Borges: Tras las Huellas de un Genio

Más allá del manuscrito de “El Aleph” como cuento, existe otro “manuscrito” de Borges, uno mucho más vasto y disperso: las anotaciones, correcciones y marcas que dejó en los libros que leyó y consultó durante su vida. La búsqueda de estos rastros se convirtió en una verdadera odisea para dos empleados de la Biblioteca Nacional de la República Argentina: Germán Álvarez y Laura Rosato.

Durante 14 años, desde finales de los años noventa hasta 2013, Germán y Laura se dedicaron a una labor titánica y faraónica. Su trabajo comenzó de manera casi casual, impulsados por la noticia del hallazgo de 70 libros de la biblioteca personal de Borges en unas cajas abandonadas en los sótanos. Lo que empezó como una intuición y una pasión desbordada, se transformó en un proyecto sistemático de rescate y catalogación. Se escabullían de sus oficinas para buscar más rastros, preguntándose: si encontraron 70, ¿por qué no 100, 500 o más?

En 2005, ya contaban con un amplio conjunto de anotaciones y, en 2006, catalogaron la colección. Este esfuerzo anárquico pero detectivesco los ungió con un prestigio inédito. Sin formación académica específica en filología o genética textual, lograron rescatar del olvido un millar de libros intervenidos por Borges durante el tiempo en que dirigió la Biblioteca Nacional (1955-1973).

El punto culminante de su búsqueda llegó en julio de 2013, cuando Germán descubrió, entre cientos de revistas polvorientas, las correcciones autógrafas de Borges sobre las páginas impresas de su cuento “Tema del traidor y del héroe”, publicado por primera vez en la revista Sur en 1944. Lo más sorprendente fue un trozo de papel con el nuevo final del cuento, escrito de puño y letra de Borges. Este hallazgo, titulado por la prensa como “Un Borges escondido”, se convirtió en la pieza más importante del escritor en manos del Estado argentino.

El fruto de su incansable labor se materializó en 2010 con la publicación de “Borges, libros y lecturas”, un catálogo que reúne la mitad de los mil libros encontrados. Este volumen no solo enumera los libros (con autores tan diversos como Dante, Dostoievski, Kafka, Nietzsche o Poe), sino que también transcribe las notas de lectura de Borges y las relaciona con los ensayos y textos de ficción donde Borges volcó esas ideas. Este trabajo reveló la “maquinaria de citas borgianas” y la naturaleza intertextual de su literatura, una literatura que va “de los libros a los libros”, demostrando que Borges era un lector insaciable y un “gran plagiador” en el sentido más sublime de la palabra, transformando y reelaborando todo lo que leía.

La Biblioteca Nacional: Un Universo Borgiano en Sí Mismo

La Biblioteca Nacional de Argentina, con su imponente estructura y sus vastos depósitos subterráneos, se convierte casi en un personaje más en esta historia. Borges fue su director entre 1955 y 1973, en la antigua sede de la calle México 564, un edificio que él mismo transformó en la “Biblioteca de Babel” de su cuento. Durante la mudanza a la nueva sede en Recoleta, inaugurada décadas después, muchos de sus libros personales quedaron extraviados y confundidos, esperando ser redescubiertos.

El nuevo edificio de la Biblioteca, diseñado por el arquitecto Clorindo Testa, con su estilo “brutalista” y sus seis niveles de subsuelos para depósitos, no era del agrado de Borges. Él se quejaba: “No entiendo cómo los libros se pueden guardar tan lejos de los lectores”. Paradójicamente, fueron precisamente esos subsuelos, esos “infiernos” como los llamaba Germán, los que guardaron los tesoros que Germán y Laura desenterrarían años después.

¿En qué libro se encuentra el cuento 'El Aleph'?
RESUMEN-ANÁLISIS DE EL ALEPH de Jorge Luis Borges. El cuento 'El Aleph' se encuentra en la obra 'Ficciones', publicada en 1941. La primera lectura del cuento ofrece al lector hechos novelescos sobre el siguiente argumento: un narrador (Borges) visita la casa de Beatriz Viterbo después de su muerte, y entabla amistad con un primo de ésta.

La relación de Borges con los empleados de la biblioteca también fue compleja. Identificado con la derecha “gorila” y radicalmente antiperonista, Borges fue nombrado director tras el golpe de 1955. Los empleados, en su mayoría peronistas, le guardaban rencor. Se cuenta que lo llamaban “el viejo” y lo enviaban en dirección contraria cuando preguntaba por una calle, sabiendo que era ciego. A pesar de estas tensiones, la biblioteca fue su santuario, su “Babel” personal.

La búsqueda de Germán y Laura no fue solo una tarea laboral, sino una pasión que los consumió. Germán, el investigador minucioso y sistemático, y Laura, la memoriosa y la que daba “vuelo literario” al proyecto, formaron una dupla inseparable. “Somos como el agua y el aceite”, decían, pero su complemento fue clave para el éxito. Para ellos, la búsqueda misma se convirtió en un fin, un refugio en tiempos difíciles: “Buscar te da un sentido. Es como un juego a repetición. Recorro una estantería, pasan las horas… y siempre pienso: una vuelta más, ¿y si justo hay un libro con una nota, si acaso hay un manuscrito escondido en esa fila que, por irme ahora, no vuelvo a mirar?”.

Preguntas Frecuentes sobre “El Aleph” y Borges

¿Dónde puedo encontrar los libros del Aleph?

Si te refieres al cuento “El Aleph” de Jorge Luis Borges, puedes encontrarlo en la colección de cuentos “El Aleph” o en sus “Obras Completas”, disponibles en librerías físicas y digitales de todo el mundo. Si te refieres a libros gratuitos online, www.elaleph.com es un sitio web que ofrece una variedad de títulos, incluyendo obras de Gastón Leroux, aunque no está directamente relacionado con la obra de Borges.

¿Qué es el manuscrito del Aleph?

Esta pregunta puede referirse a dos cosas:

  1. El manuscrito original del cuento “El Aleph” de Borges: Este manuscrito, de 19 páginas, fue dictado por Borges a Estela Canto y vendido por ella en 1985. Actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid, España.
  2. Los “manuscritos” o anotaciones de Borges en sus libros: Durante 14 años, los empleados de la Biblioteca Nacional Argentina, Germán Álvarez y Laura Rosato, descubrieron y catalogaron miles de libros con las anotaciones y correcciones que Borges realizó. Entre estos hallazgos, se destacó un manuscrito con el nuevo final para su cuento “Tema del traidor y del héroe”, que hoy es una pieza importante del patrimonio argentino. Estos hallazgos se publicaron en el libro “Borges, libros y lecturas”.

¿Qué era el Aleph?

Dentro del contexto del cuento de Jorge Luis Borges, “El Aleph” es un punto microscópico en el sótano de una casa, un lugar místico que contiene y refleja la totalidad del universo. Es una metáfora de la infinitud, la simultaneidad y la capacidad de la mente humana para abarcar la vastedad del conocimiento y la existencia en un solo instante. Para Borges, “El Aleph” era esa puerta abierta a lo imposible, un calidoscopio donde convergían todos los lugares y momentos del mundo.

Tabla Comparativa: Los "Aleph"

ConceptoDescripciónRelación con Borges
El Aleph (cuento)Un punto en el espacio que contiene la totalidad del universo.Obra maestra de Jorge Luis Borges, dedicada a Estela Canto.
Manuscrito de "El Aleph" (cuento)El documento original autografiado del cuento.Dictado por Borges a Estela Canto, vendido por ella en 1985 a la Biblioteca Nacional de Madrid.
Manuscritos/Anotaciones de Borges (Biblioteca Nacional)Marcas, correcciones y notas que Borges dejó en los libros que leyó.Descubiertos por Germán Álvarez y Laura Rosato en la Biblioteca Nacional Argentina; incluyen el manuscrito de "Tema del traidor y del héroe".
www.elaleph.comUn sitio web que ofrece libros gratuitos de diversos autores.No tiene relación directa con Jorge Luis Borges ni con su obra "El Aleph".

El Legado Inagotable de Borges

La figura de Jorge Luis Borges y su obra, especialmente “El Aleph”, continúan siendo un faro en la literatura universal. La historia de su creación, la vida de su musa, el destino de su manuscrito y la incansable labor de quienes, como Germán Álvarez y Laura Rosato, se han dedicado a desentrañar sus secretos, solo enriquecen la leyenda. La Biblioteca Nacional de Argentina, su antiguo hogar y el escenario de tantos misterios, sigue siendo un lugar de peregrinación para aquellos que desean sentir la presencia del escritor, entre estantes repletos de libros que, quizás, aún guardan alguna reliquia oculta. La búsqueda, como bien decía Germán, es lo que da sentido, y en el universo de Borges, esa búsqueda parece ser infinita.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Universo Infinito de El Aleph y sus Misterios puedes visitar la categoría Literatura.

Subir