14/05/2024
En un mundo cada vez más digital, el encanto de hojear un libro antiguo, sentir el tacto de sus páginas envejecidas y respirar el aroma a historia que emana de sus encuadernaciones, sigue siendo una experiencia inigualable para muchos. Las ferias del libro viejo y antiguo se erigen como verdaderos santuarios donde el tiempo parece detenerse, ofreciendo a los curiosos y a los bibliófilos más avezados la oportunidad de desenterrar joyas literarias y documentales que atesoran siglos de sabiduría y relatos. La Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza es, sin duda, uno de esos eventos emblemáticos que cada año congrega a miles de amantes del papel y la tinta, transformando sus plazas en un vibrante epicentro cultural.

Desde el instante en que uno se adentra en el ambiente de esta feria, la atmósfera es palpable: una mezcla de expectación y nostalgia que invita a la exploración. Aquí, el simple acto de buscar se convierte en una aventura. Los puestos, que a primera vista pueden parecer sencillos, esconden en sus anaqueles verdaderos tesoros. Se pueden encontrar desde ediciones recientes de grandes editoriales a precios más económicos en tableros a pie de calle, hasta sumergirse en volúmenes que datan del siglo XVII, o incluso, con un poco de suerte, del XVI. Pero la oferta no se limita solo a libros; también es posible hallar cómics, mapas antiguos, grabados, carteles, postales, álbumes de cromos y manuscritos, ampliando el espectro de la colección para cualquier tipo de aficionado.
- La XVII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza: Un Viaje en el Tiempo
- El Tesoro de los Bibliófilos: Historias y Hallazgos
- Librerías Participantes: Un Mosaico de Conocimiento
- El Preámbulo de la Sabiduría: Pregones y Personalidades
- Preguntas Frecuentes sobre la Feria y Otros Temas de Interés
- Conclusión: El Legado Imperecedero del Papel
La XVII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza: Un Viaje en el Tiempo
La decimoséptima edición de la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza, celebrada en la emblemática Plaza de Aragón, se consolidó una vez más como un punto de encuentro esencial para el sector. Este evento, que se extiende durante varias semanas, ofrece un escaparate único para libreros especializados de diversas geografías, quienes traen consigo una cuidada selección de su acervo. La distinción entre un lector ocasional en busca de un libro de segunda mano —quizás descatalogado o a un precio más asequible— y el verdadero bibliófilo es evidente en el ambiente de la feria. Mientras el primero navega por las estanterías exteriores, el segundo se sumerge en las casetas, hurgando con minuciosidad en cada rincón, buscando esa pieza única que complete su colección o que simplemente le robe el aliento.
El acceso a esta vasta colección de conocimiento y arte se organiza en un horario conveniente, permitiendo a los visitantes disfrutar de la feria tanto por la mañana como por la tarde. Este compromiso con la accesibilidad y la difusión cultural es una de las piedras angulares que han permitido a la feria crecer y consolidarse a lo largo de sus diecisiete ediciones, convirtiéndose en una cita ineludible en el calendario cultural aragonés y nacional.
El Tesoro de los Bibliófilos: Historias y Hallazgos
Para un bibliófilo como José Luis Melero, la feria es más que un evento; es una oportunidad. Con una colección personal que supera los 35.000 ejemplares, Melero es de los primeros en apostarse ante las casetas, incluso antes de que abran, con la esperanza de ser el primero en descubrir una nueva joya. Su pasión es un reflejo de lo que muchos coleccionistas sienten: la emoción del descubrimiento, la posibilidad de encontrar un título que se les había escapado, o una edición inusual que enriquezca su legado personal.
Melero subraya una de las grandes virtudes de la feria: su capacidad para ofrecer “libros accesibles para bibliófilos pobres o ricos”. Esta afirmación destaca la diversidad de precios y la amplitud de la oferta, que va desde volúmenes económicos hasta piezas de un valor considerable. Dentro de las casetas, es donde se hallan los “libros muy importantes”, aquellos que, por su rareza, antigüedad o significado histórico, tienen un valor especial para el coleccionista. A lo largo de las ediciones pasadas, la feria de Zaragoza ha sido el escenario de hallazgos significativos, como primeras ediciones de autores tan relevantes como Federico García Lorca, Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez. Pero no solo la literatura atrae a los coleccionistas; también se han encontrado documentos de gran valor histórico, como una edición de los Fueros de Aragón del siglo XVI o XVII, piezas fundamentales para historiadores y estudiosos del derecho.

La pasión por la búsqueda de estas piezas puede ser intensa, llegando incluso, de manera metafórica, a generar “codazos en buena lid” entre los interesados por un mismo anaquel. Sin embargo, Melero enfatiza que esta competencia se da siempre con educación y respeto, reflejando una comunidad de coleccionistas que, a pesar de la rivalidad por el hallazgo, comparte un profundo amor por los libros. Es crucial entender que, a diferencia de los rastros o mercadillos, en estas ferias “no se encuentran chollos” en el sentido de precios irrisorios. Los libreros, con su vasto conocimiento y experiencia, fijan precios tasados que reflejan el verdadero valor de las obras, asegurando la autenticidad y el estado de cada ejemplar. Un libro en la feria puede valer en el entorno de cien euros, o incluso más, lo cual es un indicativo de la calidad y el valor intrínseco de lo que se ofrece.
Librerías Participantes: Un Mosaico de Conocimiento
La calidad de una feria de libro antiguo reside en gran medida en la reputación y la diversidad de sus expositores. La XVII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza contó con la participación de un total de once expositores procedentes de distintas ciudades españolas, lo que garantizó una oferta variada y de alta calidad. Entre ellos, destacaron librerías de Zaragoza, Huesca, Navarra, Vitoria, Valencia y, por supuesto, Madrid. La presencia de profesionales de fuera de la región es un testimonio del prestigio que ha alcanzado este evento.
Las librerías participantes fueron:
- Zaragoza: Luces de Bohemia y Libros del Rescate
- Gurrea de Gállego (Huesca): Prólogo
- Urroz Villa (Navarra): Libros con Historia
- Vitoria: Sekmet
- Valencia: Russafa, Asilo del Libro y Altossal
- Madrid: García Prieto, Hallazgo y Marcos Ortiz
La inclusión de tres librerías de la capital española —García Prieto, Hallazgo y Marcos Ortiz— subraya la importancia de Madrid como centro neurálgico del libro antiguo en España y la relevancia de su contribución a la feria zaragozana. Estas librerías aportan una perspectiva y un inventario únicos, enriqueciendo la oferta global del evento. La diversidad temática es también un punto fuerte, con volúmenes que abarcan desde narrativa, ciencia ficción, y filosofía, hasta historia, la Guerra Civil española, cocina y una infinidad de otros temas, conformando una oferta completa e interesante para cualquier tipo de lector o coleccionista.
El Preámbulo de la Sabiduría: Pregones y Personalidades
La inauguración de la decimoséptima edición estuvo a cargo del tradicional pregón, ofrecido por el catedrático de la Universidad de Zaragoza, Manuel José Pedraza Gracia. Este profesor del Departamento de Ciencias de la Documentación e Historia de la Ciencia, conocido por su erudición, describió su pregón como “el menos pregón de todos los pregones. Heterodoxo”, una declaración que ya prometía una intervención fuera de lo común. Su enfoque, que él mismo explicó como un cuento que no es ficción y un homenaje a su “amor platónico Juana Millán”, añadió una capa de originalidad y emoción al acto de apertura.
La trayectoria de Pedraza Gracia en el campo del libro antiguo es vasta y reconocida. Es autor de obras como ‘Lectores y lecturas en Zaragoza (1501-1521)’, ‘Precio y valor del libro antiguo’, ‘Tasación, valoración y comercio del libro antiguo’, y ‘Documentos para la lectura de historia del libro de Zaragoza’, entre otros. Su participación en cursos y congresos internacionales sobre el libro medieval y moderno lo posiciona como una voz autorizada y respetada en el ámbito de la bibliografía y la historia del libro. Su pregón no solo marcó el inicio de la feria, sino que también ofreció una profunda reflexión sobre el valor y el significado de los libros a lo largo del tiempo.

Preguntas Frecuentes sobre la Feria y Otros Temas de Interés
Para aclarar algunas de las dudas más comunes y expandir el conocimiento sobre temas relacionados, a continuación, abordamos algunas preguntas frecuentes:
¿Cuántos expositores de Madrid participaron en la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza?
En la XVII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza participaron un total de tres librerías procedentes de Madrid. Estas fueron García Prieto, Hallazgo y Marcos Ortiz. Es fundamental aclarar que estas librerías actuaron como expositores en la feria de Zaragoza, lo que significa que trajeron parte de sus colecciones para exhibir y vender en este evento específico. No se refiere al número de expositores dentro de una librería permanente ubicada en Madrid, sino a la representación madrileña en la feria aragonesa, que en total contó con once expositores de diversas partes de España.
¿Qué es un Depósito de Tienda Libre (DTL)?
Aunque no está directamente relacionado con las ferias de libros antiguos, el concepto de “Depósito de Tienda Libre” (DTL) es un término específico del ámbito aduanero y comercial, particularmente en el contexto de las “Tiendas Libres” o “Free Shops”. Un Depósito de Tienda Libre (DTL) es un espacio operativo habilitado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de un país (en este caso, Argentina, según la referencia proporcionada) dentro de la zona primaria aduanera. Su función principal es el almacenamiento y la posterior distribución de mercadería ingresada a los locales de tienda libre (LTL) y puestos de tienda libre (PTL).
Es decir, el DTL es el lugar donde el permisionario (la entidad que opera la tienda libre) guarda las mercancías antes de que sean vendidas en los puntos de venta al público (ya sean locales grandes o stands pequeños). La normativa aduanera establece que por cada permisionario debe existir al menos un Depósito de Tienda Libre (DTL), asegurando así un control riguroso sobre el inventario y el flujo de productos que se comercializan bajo este régimen especial.
Para una mayor claridad, podemos desglosar los diferentes ámbitos que componen una “Tienda Libre” (TILI) según la normativa aduanera:
| Código/Denominación | Descripción | Función Principal |
|---|---|---|
| TILI (Tienda Libre) | Agente Operador Logístico | Conjunto de espacios para venta y almacenamiento de mercadería exenta de impuestos a viajeros y tripulantes. |
| LTL (Local de Tienda Libre) “Free shop” | Predio donde el permisionario desarrolla la venta de mercadería. | Venta directa a viajeros y tripulantes bajo ciertas condiciones. |
| PTL (Puesto de Tienda Libre) “Stand” | Espacio reducido tipo caseta para venta. | Venta de mercadería a viajeros y tripulantes en un formato compacto. |
| DTL (Depósito de Tienda Libre) | Lugar operativo para almacenamiento y distribución. | Almacenamiento y distribución de mercadería a LTL y PTL. |
| DMV (Depósito de Mercadería Vencida) | Espacio para almacenaje de mercadería vencida, en mala condición o descontinuada. | Custodia de productos no aptos para la venta. |
| DGC (Depósito de Guarda de Compras) | Recinto para almacenamiento de compras realizadas por viajeros o tripulantes. | Servicio de guarda de compras hasta el retorno del viajero. |
| DVB (Depósito de Venta a Bordo) | Espacio para almacenar y aprovisionar mercadería para venta en aeronaves. | Suministro de productos para el comercio a bordo durante vuelos. |
El seguro de caución, en este contexto, garantiza los tributos que gravarían las importaciones para consumo de la mercadería ingresada bajo el régimen de Tiendas Libres, cubriendo su depósito, traslado, tránsito y transferencia, asegurando el cumplimiento de las normativas aduaneras.
Conclusión: El Legado Imperecedero del Papel
La Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza es mucho más que un mercado de libros; es un espacio donde la historia, la cultura y la pasión por el conocimiento se entrelazan. Es un recordatorio de que, a pesar de los avances tecnológicos, el valor intrínseco de un libro, especialmente uno que ha resistido el paso del tiempo, sigue siendo incalculable. La posibilidad de encontrar ediciones raras, documentos históricos o simplemente ese volumen que ha estado buscando durante años, convierte cada visita en una experiencia única y personal. Estos eventos no solo preservan el legado literario y documental, sino que también fomentan nuevas generaciones de lectores y coleccionistas, asegurando que el amor por el papel y la tinta continúe vivo. La presencia de librerías de diversas procedencias, incluyendo las destacadas de Madrid, enriquece enormemente la oferta y consolida a estas ferias como pilares fundamentales en la difusión del patrimonio cultural. Sin duda, un viaje a la Feria del Libro Viejo y Antiguo es un viaje a través de la historia, la sabiduría y la inagotable magia de las palabras.
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