05/02/2024
Elsa Bornemann (Buenos Aires, 1952-2013) no fue simplemente una escritora; fue un fenómeno, una voz inconfundible que resonó en el corazón de generaciones de niños y jóvenes. Su legado va mucho más allá de las páginas de sus libros; se entrelaza con la historia de resistencia cultural de Argentina, demostrando que las palabras pueden ser tan poderosas como cualquier acto de desafío. Nacida en una familia de inmigrantes, Bornemann no solo cultivó una prolífica carrera literaria en el ámbito infantil y juvenil, sino que también dedicó su vida a la docencia, la conferencia y el activismo, tanto en su país como a nivel internacional. Su capacidad para tejer tramas que combinaban la ternura con una aguda mirada crítica la convirtió en una figura esencial para entender la literatura como una herramienta de formación de pensamiento libre y soberano.

A los 19 años, publicó su primer libro, El espejo distraído, marcando el inicio de una trayectoria que la llevaría a explorar diversos géneros, desde el terror hasta la subversión de relatos clásicos como el de Caperucita y el Lobo o el Jorobado de Notre-Dame. Sus cuentos no solo entretenían, sino que invitaban a la reflexión, a cuestionar el status quo y a imaginar mundos donde la justicia y la libertad eran posibles. Esta particularidad, esta capacidad de infundir en sus obras una profundidad inusual para la literatura infantil, sería precisamente lo que la pondría en la mira de los poderes autoritarios de su tiempo.
Un Elefante Ocupa Mucho Espacio: La Obra Que Desafió a la Dictadura
Uno de los hitos más significativos en la carrera de Elsa Bornemann, y quizás el que mejor ilustra su espíritu indomable, es la obra Un elefante ocupa mucho espacio. Este libro no solo le valió el reconocimiento internacional al convertirla en la primera escritora argentina en integrar la Lista de Honor de los prestigiosos Premios Hans Christian Andersen en 1976, sino que también se transformó en un símbolo de la lucha contra la censura. Sin embargo, su éxito y su profunda carga simbólica no pasaron desapercibidos para la dictadura cívico-militar que se instaló en Argentina ese mismo año.
En 1977, el régimen militar, a través del decreto 3155 de la Junta Militar, prohibió la lectura y distribución de Un elefante ocupa mucho espacio en su totalidad, incluyendo los quince cuentos que lo componían. Las razones esgrimidas por los censores fueron tan absurdas como reveladoras de su temor a la libre expresión: argumentaron que el libro tenía una “finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria para la tarea de captación ideológica del accionar subversivo” y que su análisis “agravia a la moral, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone”.
Pero, ¿qué había en las páginas de este libro que resultaba tan peligroso para la dictadura? El cuento que da título al volumen transcurre en un circo donde el elefante Víctor, cansado de la explotación, convoca a una huelga general de animales. Sus reclamos eran claros: dejar de ser explotados y regresar a África, su tierra natal. La foca, coleteando nerviosa, preguntó: “—¿Se puede saber para qué hacemos huelga? —¡Al fin una buena pregunta! —exclamó Víctor, entusiasmado, y ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos… que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero… que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente… que se los forzaba a imitar a los hombres… que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán”. La mención de la rebelión, el desacato a la autoridad y la búsqueda de la libertad y la justicia fueron más que suficientes para desatar la furia de los censores.

La ironía es que, para cualquier lector sensible, el libro irradia ternura, sensibilidad y valores fundamentales como la amistad, la solidaridad, el amor profundo y, sobre todo, una inmensa fantasía. La prohibición de este libro, y de muchos otros de autores como María Elena Walsh, Laura Devetach o Javier Villafañe, solo subraya el temor de la dictadura a cualquier forma de pensamiento crítico y a la formación de individuos con opinión propia, precisamente lo que Bornemann promovía en sus escritos.
La Fuerza de la Fantasía como Herramienta de Reflexión
La literatura de Elsa Bornemann, y en particular Un elefante ocupa mucho espacio, demuestra el poder de la fantasía no como una evasión de la realidad, sino como una herramienta fundamental para comprenderla y transformarla. Como señala Graciela Montes, apoyándose en las ideas de Piaget, el juego simbólico es central para el desarrollo de la inteligencia y la adaptación creativa a la realidad. La fantasía, lejos de ser un escape, se nutre de lo real y revierte sobre lo real, permitiendo a los niños enfrentar miedos, anticipar situaciones y compensar carencias.
Las historias de Bornemann son grandes metáforas que, mediante la fantasía, invitan a la reflexión. En una época donde cualquier obra humana que estimulara el pensamiento era rechazada y censurada, el valor de sus cuentos se magnificaba. La dictadura intentó silenciar estas voces porque entendía el potencial subversivo de la imaginación y la capacidad de los niños para desarrollar una conciencia crítica a través de ella.
Más Allá del Elefante: Otros Relatos de Profundo Significado
Aunque Un elefante ocupa mucho espacio es su obra más conocida por la historia de su censura, el volumen contiene otros relatos que ejemplifican la maestría y la mirada crítica de Bornemann:
- "Caso Gaspar": Este cuento narra la historia de un vendedor ambulante que un día decide cambiar su rutina y caminar con las manos. La policía lo detiene y lo interroga durante días, mientras los ladrones asaltan bancos con total tranquilidad, ya que toda la fuerza pública está ocupada con el "caso Gaspar". La historia culmina cuando Gaspar, con una pregunta simple pero devastadora, recupera su libertad: "¿Está prohibido caminar sobre las manos?". Este relato es una crítica mordaz a la arbitrariedad del poder y a la obsesión por lo superficial, mientras los problemas reales son ignorados.
- "Pablo": Una historia breve pero de inagotable valor estético, que profundiza en el valor de las palabras y la magia intrínseca al trabajo del poeta. Es una oda a la creación literaria y a la importancia del lenguaje como constructor de realidades y emociones.
- "Cuento con caricia": Un relato magistral y bellísimo, repleto de ternura, donde un grupo de animales descubre, uno a uno y en cadena, lo que es una caricia. Aborda temas como las diferencias, la comunión del hombre con la naturaleza y la importancia del afecto y la conexión.
Cada uno de estos cuentos, con su aparente sencillez, esconde capas de significado que invitan a la reflexión sobre la sociedad, las normas y las relaciones humanas, demostrando por qué la literatura de Bornemann sigue siendo tan relevante.

El Legado Imperecedero de Elsa Bornemann
La prohibición de sus libros no detuvo a Elsa Bornemann. Poco después, publicó El último mago o Bilembambudín, que también se convirtió en un clásico de la literatura infantil y juvenil, leído en escuelas y hogares hasta el día de hoy. Su influencia en las niñeces y juventudes de Argentina y más allá, no da muestras de agotarse. El 24 de mayo próximo se cumplirá una década desde su desaparición física, una fecha que nos invita a recordar y a celebrar su vida y su obra.
La Biblioteca Nacional de Maestros (BNM) ha jugado un papel crucial en la preservación de esta memoria. En el marco del mes de la memoria (marzo), la BNM ha recogido obras que la dictadura no logró borrar, incluyendo publicaciones como El diario de los chicos, que promovía el derecho de los niños a saber y a tener opinión propia, valores que la dictadura se empeñaba en extirpar. Difundir estas obras es construir una sociedad más justa y libre, y formar "niñeces soberanas" que puedan decidir por sí mismas qué leer y qué pensar.
La sala de literatura infantil y juvenil de la BNM, abierta al público, es un testimonio vivo del compromiso con el legado de Bornemann y otros autores que lucharon por la libertad de expresión. La maestría con la que Elsa Bornemann moldeaba la lengua y la profundidad de sus narrativas hacen de sus obras piezas de una belleza literaria extraordinaria, que siempre nos dejan pensando y transformando nuestra mirada del mundo.
Tabla Comparativa: La Visión de la Dictadura vs. la Realidad de la Obra
| Acusación de la Dictadura (Decreto 3155) | Temática Real y Valores del Libro |
|---|---|
| "Finalidad de adoctrinamiento preparatorio para la captación ideológica subversiva" | Fomento de la libertad de pensamiento, la autonomía y el derecho a la protesta pacífica frente a la explotación. |
| "Agravia a la moral, a la familia, al ser humano y a la sociedad" | Promoción de la solidaridad, la amistad, la empatía, el amor profundo y el respeto por los derechos de los seres vivos. |
| Fantasía "evasora de lo real" | La fantasía como herramienta para la reflexión crítica, el desarrollo de la inteligencia y la adaptación creativa a la realidad, abordando miedos y conflictos. |
| Incitación al desacato a la autoridad | Estímulo a la capacidad de cuestionar las injusticias y la arbitrariedad, promoviendo el pensamiento crítico y la búsqueda de la justicia. |
Preguntas Frecuentes sobre Elsa Bornemann
- ¿Qué hizo Elsa Bornemann?
- Elsa Bornemann fue una destacada escritora y docente argentina (1952-2013) que dejó un legado inmenso en la literatura infantil y juvenil. Publicó decenas de libros, exploró géneros como el terror y subvirtió relatos clásicos. Fue la primera escritora argentina en integrar la Lista de Honor de los Premios Hans Christian Andersen. Su obra se caracterizó por su profundidad, sensibilidad y una mirada crítica que la llevó a ser censurada durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.
- ¿Por qué fue censurada Elsa Bornemann?
- Elsa Bornemann fue censurada por la dictadura cívico-militar argentina en 1977, principalmente por su libro Un elefante ocupa mucho espacio. El régimen consideró que sus cuentos tenían una "finalidad de adoctrinamiento (...) subversivo" y que "agraviaban a la moral, a la familia, al ser humano y a la sociedad". Esto se debió a que el cuento principal del libro aborda la huelga de animales en un circo en busca de libertad y justicia, lo cual fue interpretado como una incitación a la rebelión y al pensamiento crítico, algo que la dictadura buscaba erradicar.
- ¿Cuáles son los temas principales de los relatos de Elsa Bornemann?
- Los relatos de Elsa Bornemann abordan una amplia gama de temas con una mirada profunda. Entre los principales se encuentran la libertad, la solidaridad, la amistad, el amor, la justicia social, la resistencia a la opresión, la importancia de la fantasía como herramienta de reflexión, el valor de las palabras y la poesía, y la comunión del hombre con la naturaleza. Sus historias fomentan el pensamiento crítico y la empatía, invitando a los lectores a cuestionar y a imaginar mundos mejores.
- ¿Qué legado dejó Elsa Bornemann?
- Elsa Bornemann dejó un legado imborrable en la literatura y la cultura argentina. Sus obras no solo entretuvieron, sino que formaron el pensamiento y la sensibilidad de varias generaciones. Se convirtió en un símbolo de la resistencia a la censura y la defensa de la libertad de expresión. Su literatura sigue siendo un pilar en la educación y en los hogares, demostrando que la fantasía y la ternura pueden ser vehículos poderosos para transmitir valores fundamentales y para recordar la importancia de la memoria, la verdad y la justicia.
La literatura de Elsa Bornemann es un tesoro que nos invita a reflexionar y a no olvidar. Sus cuentos son un testimonio de que, aun en los tiempos más oscuros, la imaginación y la palabra pueden ser faros de esperanza y resistencia. ¡No dejen de leer Un elefante ocupa mucho espacio y compartirlo, para que su mensaje de libertad y fantasía siga resonando por siempre!
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