09/05/2025
En el panteón de los grandes escritores y periodistas argentinos, la figura de Rodolfo Walsh se alza con la fuerza de un ícono, un héroe de la verdad y la denuncia. Su nombre evoca coraje, obstinación y una trágica entrega a la causa de la justicia. Sin embargo, más allá del Walsh público, el autor y militante que todos conocemos, existe una faceta menos explorada, un hombre en formación, con sus inseguridades y su genio naciente. Gracias a un hallazgo póstumo de valor incalculable, los diarios íntimos de la periodista Enriqueta Muñiz, podemos asomarnos a ese "otro" Walsh, al mismo tiempo que presenciamos el extraordinario nacimiento de una de las obras cumbres del periodismo latinoamericano: Operación Masacre.

Estos cuadernos, celosamente guardados por Muñiz y ahora publicados con una rara perfección, no solo son un testimonio del proceso creativo detrás de un libro terrible, sino también un retrato vívido de un Walsh joven, imperfecto y profundamente humano. Son un tesoro que nos permite ver a la persona detrás del enorme personaje, desmitificando al héroe para revelarnos al hombre.
- Enriqueta Muñiz: La Mirada Testigo Detrás del Hito
- El Nacimiento de un Hito: “Dinamita” en Hachette
- La Investigación Palmo a Palmo: Calles de Tierra y Testimonios
- Un Walsh Inédito: Más Allá del Héroe
- La Comedia Humana y la Peligrosa Alianza
- El Legado de una Obra y el Origen de un Género
- Preguntas Frecuentes sobre los Diarios de Enriqueta Muñiz y Operación Masacre
- ¿Quién era Enriqueta Muñiz y cuál fue su relación con Rodolfo Walsh?
- ¿Qué revelan los diarios de Enriqueta Muñiz sobre Rodolfo Walsh?
- ¿Cómo se descubrieron estos diarios y por qué son importantes?
- ¿Cuál fue el rol de Enriqueta Muñiz en la investigación de "Operación Masacre"?
- ¿Cómo influyó la experiencia de "Operación Masacre" en la vida de Rodolfo Walsh?
Enriqueta Muñiz: La Mirada Testigo Detrás del Hito
Para comprender la magnitud de lo que revelan estos diarios, es fundamental conocer a su autora, Enriqueta Muñiz. Nacida en Madrid en 1934, su infancia estuvo marcada por la violencia de la Guerra Civil española y el subsiguiente exilio. Su padre, conductor de ambulancias, la llevó a una Europa asolada por la guerra, donde la niña se acostumbró a convivir con el horror: explosiones, sangre, y la compañía de niños cuyos padres habían sido fusilados o torturados. Esta experiencia temprana la forjó en una lectora voraz, refugiada en una casa llena de libros, con la colección completa de Tintín como un preciado regalo de Navidad.
Ya en la pubertad, Muñiz adoptó la costumbre que la acompañaría toda su vida: escribir diarios, a los que llamaba cariñosamente "cahiers de marrottes" (cuadernos de manías). Era bilingüe, escribía novelitas y poseía una memoria prodigiosa, tanto que sus propios padres la apodaban "la Pestalozzi". En 1950, la familia se trasladó a Buenos Aires, una ciudad de pan blanco y medialunas con manteca, lujos casi olvidados en la Europa de posguerra. Enriqueta, una joven vibrante, se hizo amiga de futuros talentos como Ulises Dumont y Luis Brandoni, y destacó como bailarina de rock al estilo Presley.
A los veinte años, Enriqueta ingresó a la editorial Hachette, donde su talento no tardó en destacarse. Su hazaña de traducir "La Chanson de Roland" le aseguró un puesto fijo, organizando parte de la editorial y sus promociones. Fue en este contexto, en los pasillos de Hachette, donde su destino se cruzó con el de un autor joven de la casa: Rodolfo Walsh.
El Nacimiento de un Hito: “Dinamita” en Hachette
El mediodía de un diciembre de 1956, la rutina de Hachette se vio interrumpida por la irrupción de Rodolfo Walsh. Sus ojos brillaban, y su voz, cargada de una mezcla de asombro y urgencia, anunció que tenía algo que era "dinamita". Esa "dinamita" no era otra cosa que la impactante revelación de que no todos los fusilados en los trágicos eventos de junio estaban realmente muertos. Walsh, que vivía en La Plata, lo primero que le pidió a Muñiz fue que le buscara un refugio en Buenos Aires, presagiando la peligrosa aventura que estaban a punto de emprender.
Esta fue la chispa que encendió la colaboración entre ambos, una asociación tan profunda que el propio Walsh llegaría a afirmar que donde su libro dijera "vi, fui, dije", debía leerse en un plural que la incluyera a ella. Naturalmente, Muñiz, fiel a su costumbre, comenzó a registrar cada detalle de este proceso en uno de sus "cahiers", sin saber que estaba documentando el nacimiento de una obra maestra del periodismo de investigación.
La "dinamita" de Walsh era el testimonio de Juan Carlos Livraga, un sobreviviente que había recibido dos tiros y, más importante aún, había presentado una denuncia contra el jefe de la bonaerense y fusilador en jefe. El tecnicismo legal, siniestro y propio de la época, era que Livraga y las otras víctimas ya estaban detenidas cuando se decretó el estado de sitio que permitía fusilar. A pesar de ello, fueron llevados al basural de José León Suárez y fusilados por la espalda. Walsh consiguió una copia de esa denuncia y, con una determinación que ya anunciaba al periodista que sería, reclutó a Muñiz: "mi expeditivo amigo se había incautado de mi persona, de la máquina de escribir y de un sector de la sección de propaganda donde me dejó sola con abundante papel carbónico", y la denuncia en cuestión.
La Investigación Palmo a Palmo: Calles de Tierra y Testimonios
La historia, como se sabe, pronto desbordó el caso individual de Livraga. Había más fusilados que habían sobrevivido, había muertos cuyos cuerpos no aparecían, y más policías involucrados. Walsh y Muñiz se embarcaron en una odisea investigativa, recorriendo los suburbios obreros de Buenos Aires, con sus calles de tierra y su atmósfera de miedo. Buscaban testimonios, intermediarios que los llevaran a los sobrevivientes, familiares que pudieran contar cómo eran los muertos. Cada paso era un riesgo, cada puerta una incógnita, pero su determinación era inquebrantable.
Negociaron cómo publicar la información que iban comprobando, una tarea compleja que los llevó a orbitar entre diversas editoriales nacionalistas con nombres como Amadeo, Sánchez Sorondo, Lastra y Cerrutti Costa. El proceso fue arduo, lleno de peligros y de la necesidad de mantener un secretismo absoluto. La tensión de la clandestinidad y la búsqueda de la verdad se entrelazaban en cada jornada de Muñiz y Walsh.
Un Walsh Inédito: Más Allá del Héroe
Lo que hace que los diarios de Enriqueta Muñiz sean un tesoro es la revelación de un Rodolfo Walsh que rompe con la imagen pública y acartonada que a veces se tiene de él. Este Walsh, que ni siquiera había cumplido treinta años, es chinchudo, competitivo, irónico hasta la herida, impaciente y con un gusto irlandés por la pelea. Es un hombre que está aprendiendo a no tener miedo, y al que no le gusta perder ni a la bolita.
Muñiz no se guarda nada al retratar a su "amigo". Lo describe como alguien que no sabía nada de fotografía pero insistía en manejar la cámara, que no podía evitar una sonrisota cada vez que acertaba en algo que ella no creía posible. Pero también lo muestra elogiándola cuando Enriqueta lograba cosas que para él eran imposibles, como romper el hielo con una familia aterrorizada con un comentario solidario y cálido. Walsh aparece con defectos reales, pero también con un brillo intelectual innegable. Sus expresiones coloquiales como "le pusimos la tapa", "brutal" o "sería una pegada" lo humanizan. Es peleón cuando siente que tiene razón, irónico y burlón cuando te pesca en una, y gozoso de mostrar sus conocimientos de griego y latín, como muchos autodidactas.

La Comedia Humana y la Peligrosa Alianza
El diario de Enriqueta nunca pierde de vista el lado de comedia humana de todo el proceso, incluso en medio de la gravedad de los hechos. Hay peleas de egos, retratos de "hombres untuosos y solemnes", algunos que arrugan ante el peligro, otros "llenos de odio y venganza". Esta observación aguda de la naturaleza humana se extiende, como ya mencionamos, a las actitudes del propio Walsh.
La química especial entre los dos reporteros se acentúa a medida que la situación se vuelve más pesada y peligrosa. Tienen que tomar medidas de seguridad, y la confianza se convierte en un pilar fundamental de su alianza. En un entorno donde la desconfianza y el miedo eran palpables, la sociedad entre Walsh y Muñiz se vuelve un refugio, un espacio donde el humor y la camaradería mitigaban la tensión y el riesgo constante. Es esta relación, plasmada con tal intimidad en los diarios, la que permite ver el esfuerzo sobrehumano y la vulnerabilidad de dos personas persiguiendo la verdad.
El Legado de una Obra y el Origen de un Género
Este lado más íntimo de Rodolfo Walsh rescata el aspecto de aventura, de incertidumbre, de un libro que hoy es canónico. "Operación Masacre" podría no haber existido, o haber sido muy diferente, si Walsh no hubiera ido descubriendo sobre la marcha cómo se investiga una cosa semejante. Es refrescante ver al hombre de treinta años recién cumplidos, con mínima experiencia profesional, armando un género nuevo, el periodismo de investigación, en tiempo real.
Los diarios también revelan cómo el contacto con los suburbios obreros y las historias de las víctimas abrió un camino en la conciencia de este confeso "anti-peronista", un camino que lo llevaría al compromiso y la militancia popular que marcarían el resto de su vida. El segundo cuaderno de Muñiz termina con Walsh dejándole copias de los expedientes, con instrucciones precisas sobre cómo seguir la causa "si le pasa algo a él". Este gesto subraya la gravedad de su empresa y la profunda confianza que había depositado en Enriqueta.
La experiencia, como bien anota Muñiz, dio como resultado "un libro magnífico que algunos leerán, otros pocos comentarán y cuyo destino ulterior, tal vez, sea el de conmover a vastos sectores del público (incluso argentinos) a través de la discutible película de Clouzot". Y ese magnífico libro, 62 años después, ha dado lugar a este inesperado libro-cuaderno-diario que nos cuenta su trastienda, ofreciéndonos una perspectiva única sobre su creación y sobre el genio detrás de ella.
Rodolfo Walsh: Del Mito al Hombre
| Característica | Rodolfo Walsh (Público/Militante) | Rodolfo Walsh (Diarios de Muñiz) |
|---|---|---|
| Imagen Predominante | Héroe, ícono, valiente, denunciante, figura trágica. | Chinchudo, competitivo, irónico, impaciente, peleador, con humor, gozoso. |
| Origen del Periodismo | Maestro establecido, fundador del periodismo de investigación. | Aprendiz, formando un nuevo género sobre la marcha, con mínima experiencia profesional. |
| Relación con el Peronismo | Comprometido con la militancia popular, voz de los sin voz. | Confeso "anti-peronista" al inicio del proceso, que se transforma por la realidad obrera. |
| Actitud ante la Verdad | Serio, comprometido, obcecado en la verdad. | Aventurero, incierto, con momentos de goce y burlas, mostrando sus conocimientos autodidactas. |
| Relación con Colaboradores | Líder, figura a seguir. | Socio, compañero, con quien comparte riesgos y vulnerabilidades, reconociendo el talento ajeno. |
Preguntas Frecuentes sobre los Diarios de Enriqueta Muñiz y Operación Masacre
¿Quién era Enriqueta Muñiz y cuál fue su relación con Rodolfo Walsh?
Enriqueta Muñiz fue una periodista española exiliada en Argentina, con una infancia marcada por la guerra y una notable habilidad para la escritura y la investigación. Trabajó en la editorial Hachette, donde conoció a Rodolfo Walsh. Se convirtió en su principal colaboradora y confidente durante la investigación y escritura de "Operación Masacre", documentando el proceso en sus diarios íntimos.
¿Qué revelan los diarios de Enriqueta Muñiz sobre Rodolfo Walsh?
Los diarios revelan un Rodolfo Walsh más humano y menos idealizado. Muestran a un hombre joven, de menos de treinta años, con defectos como ser chinchudo, competitivo, irónico e impaciente. También lo retratan como un genio en ciernes, aprendiendo sobre la marcha las técnicas del periodismo de investigación, un Walsh que se divierte al acertar y que, a través de la cruda realidad de los suburbios obreros, comienza su camino hacia el compromiso político y la militancia.
¿Cómo se descubrieron estos diarios y por qué son importantes?
Los diarios fueron encontrados entre los papeles privados de Enriqueta Muñiz después de su fallecimiento, con instrucciones precisas sobre qué publicar. Son importantes porque ofrecen una perspectiva única y "detrás de escena" del proceso de creación de "Operación Masacre", una obra fundamental del periodismo y la literatura argentina. Permiten comprender las dificultades, los peligros y la dinámica personal de la investigación, humanizando a sus protagonistas.
¿Cuál fue el rol de Enriqueta Muñiz en la investigación de "Operación Masacre"?
Enriqueta Muñiz fue una pieza clave en la investigación. Desde el momento en que Walsh la reclutó con la "dinamita" de la denuncia de Livraga, ella se encargó de organizar el material, transcribir testimonios y acompañar a Walsh en el peligroso recorrido por los suburbios obreros en busca de sobrevivientes y familiares de las víctimas. Su colaboración fue tan esencial que Walsh consideraba que ella debía ser incluida en el "nosotros" narrativo del libro.
¿Cómo influyó la experiencia de "Operación Masacre" en la vida de Rodolfo Walsh?
La investigación de "Operación Masacre" fue un punto de inflexión en la vida de Rodolfo Walsh. A través del contacto directo con el dolor y la injusticia de las clases trabajadoras, este "anti-peronista" confeso comenzó un camino de compromiso social y político que lo llevaría a la militancia y a convertirse en una de las voces más críticas y valientes de su tiempo, culminando en su trágica desaparición durante la última dictadura militar argentina.
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