12/09/2024
De todos los volúmenes prohibidos que habitan en la imaginación colectiva, pocos resuenan con la misma intensidad y terror que el Necronomicón, conocido popularmente como el "Libro de la Ley de los Muertos". Se le atribuyen conjuros ancestrales y rituales capaces de sumir en la locura o incluso provocar la muerte a quienes osan hojear sus páginas. Sin embargo, la verdad detrás de este infame tomo es tan fascinante como su propia leyenda, pues el Necronomicón no es un libro real, sino una invención magistral de uno de los escritores más influyentes del horror cósmico.

El Arquitecto del Horror: H.P. Lovecraft y su Creación
La mente detrás del Necronomicón es la del aclamado autor estadounidense H.P. Lovecraft. Fue él quien, de cabo a rabo, concibió el título, el supuesto autor y el intrincado origen de este grimorio ficticio. La primera vez que el Necronomicón hizo su aparición en la obra de Lovecraft fue en 1922, dentro de su cuento corto "El sabueso". Un año antes, en "La ciudad sin nombre", ya había introducido el nombre del supuesto autor del libro, un enigmático árabe conocido como Abdul Alhazred.
La idea de un tomo mágico, capaz de invocar a deidades primigenias y entidades oscuras, resultó ser tan poderosamente atractiva que el propio Lovecraft, en vida, recibió innumerables cartas de lectores genuinamente interesados en la existencia del libro. A pesar de la persistencia de sus admiradores, el escritor siempre mantuvo una postura firme: el volumen era completamente ficticio. En varias ocasiones, Lovecraft se tomó la molestia de explicar en sus cartas que hasta el título era una invención suya. En una memorable correspondencia, escribió:
“En relación a los libros terribles y prohibidos, me fuerzan a decir que la mayoría de ellos son puramente imaginarios. Nunca existió ningún Abdul Alhazred ni el propio Necronomicón, porque inventé esos nombres yo mismo. Luwdig Prinn y su grimorio De Vermis Mysteriis fue ideado por Robert Bloch, mientras que el Libro de Eibon es una invención de Clark Ashton Smith. Robert E. Howard debe responder del personaje de Friedrich von Junzt y su Unaussprechlichen Kulten…. En cuanto a libros escritos en serio sobre temas oscuros, ocultos, y sobrenaturales, en realidad no son muchos. Esto se debe a que es más divertido inventar trabajos míticos como el Necronomicón y el Libro de Eibon.”
Este fragmento es solo una muestra de las muchas veces en que Lovecraft insistió en el carácter ficticio de su obra, a pesar de la fascinación que generaba.
La Ficticia Historia de un Libro Prohibido
El genio de Lovecraft no se limitó a inventar un libro; se dedicó a construir una historia verosímil y detallada alrededor del Necronomicón, mezclando elementos de ficción con sutiles referencias a la realidad. Esta meticulosidad es precisamente lo que ha llevado a muchos a creer en su existencia real. Entre los datos ficticios que Lovecraft "inventó" sobre su obra cumbre, se encuentran:
- El Autor y su Origen: El Necronomicón fue supuestamente escrito en el año 730 por un poeta y demonólogo árabe nacido en Yemen, llamado Abdul Alhazred. Este personaje es completamente ficticio, y su nombre es un guiño a un pseudónimo que el propio Lovecraft utilizó en su juventud, "Abdul All Has Read" (el que lo ha leído todo), inspirado en Las Mil y una Noches.
- El Título Original: Alhazred habría titulado el libro en árabe como Kitab Al-Azif, una expresión que en árabe significa "El rumor de los insectos por la noche", un sonido que, según el folclore árabe, se atribuye a demonios como los djins y los gules.
- La Muerte de Alhazred: La leyenda cuenta que Abdul Alhazred tuvo un final espantoso en el año 738, siendo despedazado y devorado a plena luz del día por una entidad invisible en un mercado de Damasco. Se dice que parte del libro fue compilada por un erudito iraní llamado Ibn Khallikan, un personaje que, curiosamente, sí fue real.
- Las Traducciones Ficticias: El Necronomicón habría sido traducido al griego bizantino por un monje ficticio, Theodorus Philetas, quien le otorgó su título actual. Las versiones en árabe y griego se habrían perdido, y las copias "actuales" procederían de una traducción al latín realizada en el siglo XIII por un padre dominico llamado Olaius Wormius. Aquí, Lovecraft vuelve a jugar con la realidad, ya que existe un personaje histórico con ese nombre, un médico y anticuario danés del siglo XVI, aunque, por supuesto, no tradujo el Necronomicón.
- La Prohibición y las Copias: A pesar de la supuesta prohibición del libro por la Iglesia Católica, se dice que editores españoles y alemanes realizaron un puñado de copias en el siglo XVII. Lovecraft, para darle aún más credibilidad, mencionó que en la actualidad se conservarían cuatro copias: una en la biblioteca Widener de la Universidad de Harvard (en una caja fuerte), una copia del siglo XV en la Biblioteca Nacional de París, otra en la Universidad de Miskatonic en Arkham (una universidad completamente ficticia) y, finalmente, una en la Universidad de Buenos Aires.
El Contenido y el Impacto de un Grimorio de Ficción
Dentro de la narrativa de Lovecraft, el Necronomicón es descrito como un tomo de saberes arcanos y magia ritual, cuya lectura invariablemente conduce a la locura y la muerte. En sus cuentos y en los de sus continuadores, el libro se presenta como un registro de fórmulas olvidadas que permiten contactar con entidades sobrenaturales de inmenso poder, conocidas como "Los Antiguos". Quizás la cita más famosa atribuida al Necronomicón en la obra de Lovecraft sea esta:
"That is not dead which can eternal lie,
And with strange aeons even death may die."
("Que no está muerto lo que yace eternamente,
y con eones extraños incluso la muerte puede morir.")
Esta frase encapsula la esencia del horror cósmico de Lovecraft, donde la humanidad es insignificante frente a fuerzas inimaginables y eternas. El Necronomicón aparece en gran parte de sus escritos, a menudo junto a otros libros ficticios como De Vermis Mysteriis de Robert Bloch y El Libro de Eibon de Clark Ashton Smith, creando un universo literario interconectado y profundamente inmersivo.

Cuando la Ficción Supera la Realidad: Una Leyenda Urbana Fuera de Control
La genialidad de Lovecraft al crear esta mitología detallada llevó a que el Necronomicón se convirtiera en una verdadera leyenda urbana. La fascinación por su obra y la mezcla de elementos reales y ficticios impulsaron a muchas personas a "engordar la bola de mentiras" alrededor del supuesto libro. Se ha llegado a decir que está encuadernado en piel humana, una descripción que Lovecraft nunca hizo. Incluso se han subastado supuestas copias del siglo XVII, que resultaron ser meras estafas para incautos.
La situación ha alcanzado niveles absurdos, con bromistas creando fichas bibliográficas detalladas del Necronomicón en universidades y bibliotecas reales (como la de la Universidad de Buenos Aires, donde se dice que hasta Jorge Luis Borges creó una ficha), siempre figurando como "no disponible". Estas bromas, lejos de desmentir el mito, lo legitiman y lo hacen aún más difícil de distinguir de la realidad.
El mercado editorial también se sumó a la fiebre. En 1973, Owlswick Press publicó una supuesta edición limitada del Necronomicon basada en manuscritos "encontrados" en Oriente Medio por el escritor de ciencia ficción L. Sprague de Camp, escrita en un dialecto árabe inventado. Más tarde, en la misma década, apareció una versión del Necronomicon escrita por alguien que se hacía llamar simplemente "Simon". Esta se basaba libremente en las descripciones de Lovecraft, fusionándolas con la mitología sumeria, y se la conoce como el Simonomicon. Incluso los ocultistas la consideran falsa. También se ha intentado relacionar el Necronomicon con figuras históricas como John Dee o incluso con el misterioso Códice Voynich, demostrando la increíble capacidad de la ficción para generar nuevas narrativas y creencias.
Controversias y Críticas en Torno al Necronomicon
A pesar de su estatus como una de las creaciones literarias más influyentes, el Necronomicon no está exento de controversias. Algunas críticas señalan que la representación del entorno árabe y del Islam en las obras de Lovecraft, incluyendo la figura de Abdul Alhazred, podría ser considerada orientalista y contribuir a la islamofobia. La figura del "árabe loco" ha sido objeto de análisis por su potencial para perpetuar estereotipos dañinos.

Además, la asociación del Necronomicon con la magia negra y el ocultismo ha generado preocupaciones sobre su posible uso para justificar prácticas peligrosas o la explotación de la credulidad de las personas. Esta apropiación de la ficción para fines que el autor nunca pretendió es un aspecto preocupante de su legado.
Sin embargo, también hay quienes defienden la obra de Lovecraft, argumentando que su xenofobia debe ser contextualizada históricamente, pues la época en la que escribió estaba marcada por prejuicios raciales y culturales generalizados. Otros ven en su obra una crítica a la modernidad y a la manera en que la academia occidental trata los artefactos no occidentales, utilizando a Alhazred como una representación de la alteridad demonizada.
Tabla Comparativa: Elementos Ficticios vs. Reales Asociados al Necronomicon
| Elemento | Naturaleza | Detalle |
|---|---|---|
| Necronomicon | Ficticio | Libro creado por H.P. Lovecraft. |
| Abdul Alhazred | Ficticio | Poeta y demonólogo árabe, supuesto autor. |
| Kitab Al-Azif | Ficticio | Título original del Necronomicon en árabe. |
| Theodorus Philetas | Ficticio | Monje griego, supuesto traductor al griego. |
| Olaius Wormius | Real/Ficticio | Nombre de un personaje real (médico danés), pero su traducción del Necronomicon es ficticia. |
| Ibn Khallikan | Real | Erudito árabe del siglo XIII, mencionado como compilador parcial. |
| Universidad de Miskatonic | Ficticio | Universidad en Arkham, Massachusetts, recurrente en la obra de Lovecraft. |
| Biblioteca Widener (Harvard) | Real | Mencionada por Lovecraft como poseedora de una copia. |
| Biblioteca Nacional de París | Real | Mencionada por Lovecraft como poseedora de una copia. |
| Universidad de Buenos Aires | Real | Mencionada por Lovecraft como poseedora de una copia. |
| John Dee | Real | Científico y ocultista, asociado por algunos con el libro, pero sin conexión real. |
| Códice Voynich | Real | Manuscrito misterioso, comparado por algunos con el Necronomicon. |
Preguntas Frecuentes sobre el Necronomicon
¿Realmente existe el Necronomicon?
No, el Necronomicon es una obra de ficción, una invención completa del escritor H.P. Lovecraft. Nunca ha existido como un libro real de saberes ocultos.
¿Quién fue Abdul Alhazred?
Abdul Alhazred es el supuesto autor del Necronomicon dentro de la ficción de Lovecraft. Es un personaje completamente inventado por el autor, conocido como el "árabe loco".

¿Qué contiene supuestamente el Necronomicon?
Según la ficción de Lovecraft, el Necronomicon contiene fórmulas mágicas, rituales y conocimientos arcanos para invocar entidades sobrenaturales conocidas como "Los Antiguos". Se dice que su lectura provoca locura y muerte.
¿Por qué tanta gente cree que el Necronomicon es real?
Lovecraft fue muy hábil al crear una historia detallada y verosímil para el libro, mezclando elementos ficticios con nombres de personas y lugares reales. Además, otros autores y la cultura popular han continuado expandiendo el mito, lo que ha contribuido a la confusión.
¿Hay copias del Necronomicon en bibliotecas famosas?
Lovecraft mencionó algunas bibliotecas reales (como la Widener de Harvard, la Biblioteca Nacional de París y la Universidad de Buenos Aires) y una ficticia (Universidad de Miskatonic) como poseedoras de copias. Sin embargo, estas menciones son parte de la ficción y no existen tales copias en la realidad.
¿Qué es el "Simonomicon"?
El "Simonomicon" es una de las muchas versiones publicadas del Necronomicon que surgieron en la década de 1970, escrita por alguien que se hacía llamar "Simon" (identificado como Peter Levenda). Combina libremente las descripciones de Lovecraft con la mitología sumeria, pero es considerada una falsificación incluso por los ocultistas.

¿Se asocia el Necronomicon con la magia negra?
Sí, dentro de la ficción, el Necronomicon es un grimorio de magia negra. En la realidad, su nombre ha sido apropiado por ciertos movimientos ocultistas, generando controversias sobre su uso y la percepción que crea.
El Legado Imperecedero de una Ficción Poderosa
El Necronomicon es, sin duda, el texto que nunca ha existido del que más versiones y leyendas circulan. Su impacto trasciende las páginas de los libros, convirtiéndose en un fenómeno cultural que continúa fascinando y, en ocasiones, confundiendo a las personas. La situación ha llegado a tal punto que algunos entusiastas del ocultismo incluso sugieren que Lovecraft inventó el Necronomicon como una cortina de humo para ocultar la existencia de otros libros genuinamente peligrosos que él habría leído.
Hoy en día, encontrar una "copia" del Necronomicon es tan fácil como buscar en cualquier librería o en Internet. Sin embargo, lo que no se puede garantizar es que sea "el auténtico", porque el auténtico solo existe en la poderosa imaginación de H.P. Lovecraft y en la mente de quienes se atreven a explorar los abismos del horror cósmico que él tan magistralmente creó. Es un testimonio del poder de la literatura para construir mitos tan vívidos que desdibujan la línea entre la realidad y la ficción, un verdadero grimorio de la mente.
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