El Leviatán: De Monstruo Bíblico a Concepto Político

19/09/2024

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La fascinación por el poder, la naturaleza humana y la organización social ha sido una constante a lo largo de la historia del pensamiento. Desde tiempos inmemoriales, la necesidad de establecer un orden que rija la convivencia ha llevado a la humanidad a buscar modelos y estructuras que garanticen la seguridad y el progreso. En este contexto, pocas figuras han encapsulado de manera tan vívida la complejidad de estas ideas como el Leviatán, una entidad cuyo nombre resuena tanto en las antiguas escrituras como en los pilares de la filosofía política moderna.

¿Qué es el libro de Leviathan?
Leviathan o The Matter, Forme and Power of a Common Wealth Ecclesiasticall and Civil , comúnmente llamado Leviathan , es un libro de 1651 de Thomas Hobbes. Escrito durante la Guerra Civil Inglesa, el libro de Hobbes es un llamado a un gobierno fuerte e indiviso. Miremos más de cerca. El libro 1 se centra en la naturaleza de los humanos.

Originalmente una criatura mítica de proporciones colosales, el Leviatán ha trascendido su concepción primigenia para convertirse en una metáfora poderosa. Su significado ha evolucionado, pasando de ser un temible monstruo bíblico, símbolo del caos y la fuerza indomable de la naturaleza, a ser el eje central de una de las obras más influyentes en la teoría política occidental: la concepción de Thomas Hobbes sobre el Estado. Este artículo explora el doble rostro del Leviatán, desentrañando su significado en las escrituras sagradas y, posteriormente, su profunda transformación en la obra cumbre de Hobbes, un concepto que aún hoy modela nuestra comprensión del gobierno y la sociedad.

Índice de Contenido

El Leviatán en las Escrituras Bíblicas: Un Coloso de la Mitología

Antes de sumergirnos en las profundidades de la filosofía política, es crucial comprender la génesis del Leviatán en la imaginación humana, particularmente a través de las escrituras bíblicas. En el Antiguo Testamento, el Leviatán no es un concepto abstracto, sino una criatura tangible, aunque mítica, de inmensa magnitud y poder. Se le describe en pasajes como el Libro de Job (capítulo 41), el Libro de Isaías (capítulo 27:1) y el Salmo 74:14.

En Job, se presenta al Leviatán como una bestia marina invencible, una manifestación del poder divino que desafía cualquier intento humano de domesticación. Sus escamas son como escudos, su aliento es fuego, y su fuerza es inquebrantable. Es una criatura que infunde terror, un símbolo de la naturaleza salvaje y caótica que solo Dios puede controlar. Esta descripción bíblica lo vincula no solo con el poder inconmensurable de la creación, sino también con las fuerzas del mal o el desorden, a menudo asociado con el propio demonio en algunas interpretaciones posteriores. La idea de que fue derrotado por Dios para hacer prevalecer el bien sobre el mal refuerza su rol como un adversario formidable, cuya subyugación es un testimonio de la supremacía divina.

Durante la Edad Media, los gobiernos y la Iglesia a menudo recurrían a estas narrativas bíblicas para justificar el poder real y eclesiástico. La idea de un gobierno “por la gracia de Dios” encontraba en el Leviatán una metáfora útil: así como Dios había dominado a la bestia del caos, los reyes, investidos de autoridad divina, debían someter a sus súbditos para mantener el orden y prevenir la anarquía. Esta interpretación sentó las bases para que el Leviatán, de ser un mero monstruo, se convirtiera en un arquetipo de la fuerza controladora, un preludio a su posterior encarnación filosófica.

Thomas Hobbes y su Obra Maestra: El Leviatán Filosófico

La figura del Leviatán experimentó una transformación radical y trascendental en el siglo XVII de la mano del filósofo inglés Thomas Hobbes. Nacido en 1588, Hobbes vivió en una época de profunda agitación política en Inglaterra, marcada por la Guerra Civil (1642-1651) que enfrentó al Parlamento y al rey. Esta experiencia traumática, caracterizada por la violencia y la desintegración social, moldeó profundamente su pensamiento y su visión pesimista de la naturaleza humana. Influenciado por pensadores como René Descartes y Pierre Gassendi, Hobbes buscó aplicar un método científico y racional al estudio de la política y la sociedad.

Fue en este contexto que Hobbes escribió su obra más célebre, Leviathan or The Matter, Forme and Power of a Common Wealth Ecclesiasticall and Civil, publicada en 1651. Este libro no solo es un tratado de filosofía política, sino una respuesta directa a la anarquía y el caos que Hobbes presenció. Para él, la solución a la guerra civil y la inestabilidad residía en la instauración de un poder soberano fuerte e indiviso, al que simbólicamente llamó Leviatán, haciendo una clara alusión al monstruo bíblico.

El Leviatán de Hobbes es el Estado, una entidad artificial creada por los hombres para escapar del “estado de naturaleza”, una condición hipotética de guerra de todos contra todos. Este Estado, aunque imponente y potencialmente temible, es para Hobbes una necesidad absoluta para la preservación de la vida y el desarrollo de la civilización. Es la única fuerza capaz de imponer el orden y la paz, subyugando los impulsos egoístas y destructivos de los individuos.

¿Qué es el Leviatán en la Biblia?
El Leviatán es un ser temible que no tiene piedad, escrúpulos ni compasión. Es de una envergadura gigantesca y, según el Antiguo Testamento, se le ha relacionado con el mismísimo demonio y que fue derrotado por Dios para hacer prevalecer el bien sobre el mal. Pero... ¿dónde está la relación entre este monstruo y el rol del Estado, según Hobbes?

La Estructura del Leviatán: Cuatro Pilares del Pensamiento Hobbesiano

La obra de Hobbes se divide en cuatro partes, cada una de las cuales construye una argumentación coherente sobre la naturaleza del hombre, el origen del Estado y la necesidad de un poder soberano absoluto:

1. Del Hombre

En esta primera parte, Hobbes sienta las bases de su antropología filosófica. Analiza al ser humano como un ser fundamentalmente egoísta, impulsado por sus deseos y pasiones. Para Hobbes, el conocimiento se adquiere a través de la experiencia, y la razón es una herramienta para satisfacer estos deseos. El problema surge cuando los intereses individuales chocan, lo que inevitablemente lleva al conflicto, especialmente en la búsqueda de poder y riquezas. Es aquí donde Hobbes pronuncia su famosa frase: “homo homini lupus est” (el hombre es un lobo para el hombre), encapsulando la idea de que, sin una autoridad que los controle, los seres humanos están condenados a una guerra constante.

En el estado de naturaleza, no hay moralidad ni justicia en el sentido convencional. La vida, según Hobbes, es “solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve”. Para escapar de esta condición, los hombres, guiados por el miedo a la muerte y el deseo de autoconservación, buscan la paz. Esta búsqueda de paz se articula a través de las “leyes de la naturaleza” (Hobbes enumera 19), que son preceptos de la razón que indican lo que se debe hacer o evitar para preservar la vida. La primera y fundamental ley es buscar la paz, y la segunda es que los individuos deben estar dispuestos a renunciar a parte de su libertad para lograrla, formando una mancomunidad.

2. De la Commonwealth (El Estado)

Esta es la sección central y más influyente de la obra. Hobbes introduce el concepto crucial del “Pacto Social” o “Contrato Social”. Este pacto no es entre el soberano y los súbditos, sino entre los propios individuos, quienes acuerdan transferir su derecho a gobernarse a sí mismos a una autoridad común: el soberano. Esta transferencia de poder es absoluta e irrevocable, y su propósito es garantizar la seguridad y la protección individual, poniendo fin a los conflictos generados por los intereses privados.

El Estado, o el Leviatán, es la encarnación de este poder soberano. Su función primordial es establecer y asegurar la paz y orden en la sociedad. Para Hobbes, solo hay tres formas posibles de gobierno: monarquía (su preferida), aristocracia y democracia. La monarquía es considerada la mejor porque, al concentrar el poder en una sola persona, los intereses privados y públicos se alinean más fácilmente, evitando las divisiones y facciones que podrían llevar a la guerra civil. El soberano tiene derechos absolutos: es el único legislador, juez supremo y comandante del ejército, y no está sujeto a las leyes que él mismo crea.

3. De una Comunidad Cristiana (El Estado Cristiano)

En esta sección, Hobbes aborda la relación entre el poder temporal y el espiritual. Aunque era un creyente, Hobbes defendía la primacía del poder civil sobre el eclesiástico. Argumentaba que las interpretaciones bíblicas y la autoridad religiosa debían estar subordinadas al soberano para evitar conflictos y desestabilización social. La historia mostraba cómo las disputas religiosas podían ser una fuente de guerra civil, como la que él mismo había vivido.

Para Hobbes, el soberano, ya sea un rey cristiano, es el pastor supremo de su pueblo, y la Iglesia debe operar bajo su autoridad. Esto no significa que el soberano tenga un derecho divino a gobernar, sino que su autoridad es necesaria para mantener la unidad y la paz, incluso en asuntos de fe. Las leyes divinas, para ser efectivas en el ámbito público, deben ser interpretadas y promulgadas por la autoridad civil.

4. Del Reino de la Oscuridad

Esta es la parte más crítica y polémica de la obra. Hobbes lanza un ataque frontal contra las instituciones religiosas, particularmente la Iglesia Católica Romana, a la que acusa de haber manipulado la fe para mantener a las masas en la ignorancia y consolidar su propio poder. Denomina a este capítulo “El Reino de la Oscuridad” para referirse a la “confederación de impostores que, para obtener el dominio sobre los hombres en este mundo presente, se esfuerzan por extinguir la luz, tanto de la naturaleza como del evangelio, y así cegar a los hombres por la ignorancia, para que no puedan descubrir su engaño”.

Hobbes critica prácticas como la idolatría a santos e imágenes, la venta de indulgencias y la imposición de dogmas sin fundamento bíblico, considerándolas desviaciones de la verdadera palabra de Dios. Sin embargo, paradójicamente, Hobbes también sostiene que en ciertos casos, la verdad puede ser silenciada si su revelación pudiera conducir a la desestabilización del Estado o a una rebelión que altere el orden establecido. Esto subraya su prioridad absoluta en la estabilidad y la paz social, incluso por encima de la libertad de expresión o la verdad religiosa si estas amenazan el Leviatán.

¿Qué es el libro de Leviatán?
Leviatán, o La materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil (en el original en inglés: Leviathan, or The Matter, Forme and Power of a Common-Wealth Ecclesiasticall and Civil), comúnmente llamado Leviatán, es el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas Hobbes.

Comparación: Leviatán Bíblico vs. Leviatán Político

CaracterísticaLeviatán BíblicoLeviatán de Hobbes (El Estado)
NaturalezaCriatura mítica, monstruo marinoEntidad artificial, el Estado soberano
OrigenCreación divina (parte de la naturaleza caótica)Creación humana (mediante el Pacto Social)
Función/PropósitoSímbolo del poder de Dios, el caos y la fuerza indomable de la naturaleza. Derrotado por Dios.Garantizar la paz y el orden social, evitar la guerra de todos contra todos.
PoderInmenso, aterrador, fuera del control humano.Absoluto, indivisible, concentrado en el soberano.
Relación con el hombreAmenaza natural, manifestación de fuerzas superiores.Necesidad para la supervivencia y prosperidad humana.
ImplicacionesTeológicas, mitológicas, morales.Filosóficas, políticas, jurídicas.

Preguntas Frecuentes sobre el Leviatán

¿Por qué Thomas Hobbes llamó a su obra “Leviatán”?

Hobbes eligió el nombre “Leviatán” para su obra como una metáfora del Estado soberano. Al igual que el monstruo bíblico, el Estado de Hobbes es una entidad de poder inmenso y temible, pero necesaria para controlar el caos y la anarquía. La magnitud y la autoridad incontestable del Leviatán bíblico servían para ilustrar la fuerza y el poder absoluto que, según Hobbes, debía poseer el gobierno para mantener la paz y evitar la “guerra de todos contra todos” en el estado de naturaleza.

¿Qué es el “estado de naturaleza” según Hobbes?

El “estado de naturaleza” es un concepto hipotético en la filosofía de Hobbes que describe la condición humana en ausencia de cualquier gobierno o autoridad civil. En este estado, no hay leyes, moralidad, justicia ni propiedad. Los individuos son impulsados por sus pasiones y deseos egoístas, lo que lleva a un conflicto constante y una “guerra de todos contra todos” (bellum omnium contra omnes). La vida en este estado sería “solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve”. El miedo a la muerte y el deseo de autoconservación impulsan a los hombres a buscar una salida de este estado a través del pacto social.

¿Qué es el “Pacto Social” en el Leviatán?

El “Pacto Social” o “Contrato Social” es el mecanismo mediante el cual los individuos, en el estado de naturaleza, acuerdan ceder voluntariamente parte de su libertad y poder a una autoridad soberana. Este pacto no se establece entre el pueblo y el gobernante, sino entre los individuos mismos, quienes renuncian a su derecho natural a autogobernarse en favor de un poder superior. El propósito de este pacto es crear un Estado fuerte capaz de hacer cumplir las leyes, proteger a los ciudadanos y garantizar la paz y el orden social.

¿Cuál era la forma de gobierno preferida por Hobbes y por qué?

Thomas Hobbes prefería la monarquía como la mejor forma de gobierno. Su argumento principal era que un soberano único (un monarca) tiene menos probabilidades de tener conflictos de intereses internos que un grupo de gobernantes (como en una aristocracia o democracia). Creía que la unidad del poder en una sola persona aseguraba una toma de decisiones más eficiente y coherente, lo que a su vez garantizaba una mayor estabilidad y paz para la sociedad. Para Hobbes, los intereses privados del monarca podían alinearse más fácilmente con los intereses públicos, ya que “es imposible que si un Rey es rico, su pueblo sea pobre”.

¿Cuál fue el impacto del Leviatán de Hobbes en la filosofía política?

El Leviatán de Thomas Hobbes tuvo un impacto monumental en la filosofía política occidental. Introdujo y popularizó el concepto del contrato social, aunque con una visión muy particular (el contrato entre individuos para crear un soberano absoluto). Su obra sentó las bases para el estudio de la teoría del Estado moderno, la soberanía y la relación entre el individuo y el poder político. Hobbes fue pionero en el uso de un enfoque más secular y racional para analizar la política, separándola de las justificaciones puramente religiosas. Su énfasis en la necesidad de un poder central fuerte para evitar la anarquía ha influido en pensadores posteriores y sigue siendo un tema de debate en la política contemporánea.

Legado y Relevancia del Leviatán

La figura del Leviatán, en sus dos encarnaciones, bíblica y filosófica, continúa siendo un poderoso arquetipo en nuestra cultura. Si bien el monstruo marino ha retrocedido al ámbito de la mitología y la simbología religiosa, la concepción hobbesiana del Leviatán como Estado sigue siendo una piedra angular en el estudio de la ciencia política. Su visión de la naturaleza humana, pesimista pero realista para muchos, y su argumento a favor de un poder soberano fuerte, han sido objeto de innumerables debates y reinterpretaciones.

La obra de Hobbes, escrita en un periodo de gran turbulencia, ofrece una solución radical a la anarquía: la entrega de la libertad individual a un poder superior a cambio de seguridad. Aunque su defensa del absolutismo puede parecer anticuada en las democracias modernas, la pregunta fundamental que planteó Hobbes —cómo mantener la paz y el orden en una sociedad compuesta por individuos con intereses contrapuestos— sigue siendo tan relevante hoy como en el siglo XVII. El Leviatán nos recuerda la delgada línea entre la libertad y el caos, y la constante tensión entre el deseo de autonomía individual y la necesidad de una autoridad que garantice la convivencia. Es, en esencia, un reflejo de la eterna búsqueda humana por equilibrar el poder y la paz.

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