¿Qué significa estar entregado?

El Arte de la Entrega: La Libertad de Dejar Ir

23/09/2024

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¿Alguna vez te has sentido atrapado por tus propias emociones, como si una densa niebla de pensamientos y sentimientos te impidiera ver con claridad? ¿Has deseado liberarte de la carga de sensaciones persistentes que parecen dictar tu estado de ánimo y tus reacciones? El camino de la entrega, tal como lo describe magistralmente el Dr. David R. Hawkins en su profunda obra “Dejar ir. El Camino de la entrega”, ofrece una perspectiva radicalmente transformadora. No se trata de suprimir lo que sientes, ni de ignorarlo superficialmente, sino de un proceso consciente de permitir, observar y, finalmente, trascender. Este enfoque revolucionario nos invita a mirar de frente nuestra experiencia interna, a desprendernos de la lucha constante y a encontrar una libertad que reside más allá de las fluctuaciones de la mente y las emociones.

¿Qué significa estar entregado?
A través de ese proceso, el motivo subyacente tras los sentimientos se vuelve más y más evidente. Estar entregado significa no tener emociones fuertes sobre una cosa: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa. Cuando somos libres, dejamos los apegos“. Podemos disfrutar de una cosa, pero no la necesitamos para nuestra felicidad.
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Desentrañando el Significado de "Dejar Ir"

Cuando hablamos de “dejar ir”, a menudo la mente asocia esta frase con ideas de resignación, abandono o incluso pasividad. Sin embargo, en el contexto propuesto por Hawkins, "dejar ir" es una acción profundamente activa y liberadora. Significa ser plenamente consciente de un sentimiento que surge dentro de ti, permitiéndole crecer y estar presente, sin la necesidad de que sea diferente de lo que es, ni de intentar hacer nada en relación con él. Es un acto de profunda aceptación y rendición. Se trata, fundamentalmente, de permitir que el sentimiento simplemente “esté ahí”, sin juicios, sin análisis, sin intentos de modificación. El foco principal de esta técnica se centra en dejar escapar la energía que reside detrás de ese sentimiento. El primer paso crucial en este viaje es permitirte a ti mismo tener esa sensación sin oponerle resistencia alguna, sin airearla en exceso, sin temerla, sin condenarla y, sobre todo, sin moralizar sobre su existencia. Implica abandonar todo juicio sobre la naturaleza de la sensación y reconocerla simplemente como lo que es: una sensación, un conjunto de datos energéticos en tu conciencia.

La técnica es engañosamente simple en su concepto, pero requiere una práctica constante y una voluntad férrea de no intervenir. Consiste en estar con una sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera. Esto significa dejar de querer resistir la sensación. Es precisamente esa resistencia, ese aferramiento a la idea de que la sensación “no debería estar ahí” o “debería ser diferente”, lo que la mantiene activa y persistente en nuestra experiencia. Cuando renunciamos a resistir o a tratar de modificar la sensación, paradójicamente, esta comienza a transformarse. Se aligerará, cambiará a un nuevo sentimiento que se sentirá más ligero, menos denso, o simplemente desaparecerá por completo a medida que la energía que la sustenta se disipe. La clave es confiar en este proceso natural de liberación energética.

La Distinción Crucial: Sensaciones vs. Pensamientos

Uno de los mayores obstáculos en el camino de la entrega es la tendencia de nuestra mente a racionalizar y a enredarse en pensamientos. Hawkins enfatiza un punto vital: cuando dejes ir, ignora todo pensamiento. Es una directriz clara y directa. Tu enfoque debe estar en la propia sensación, no en los pensamientos que la acompañan o que surgen en respuesta a ella. ¿Por qué es esto tan importante? Porque los pensamientos son, por naturaleza, interminables. Son como una red compleja que se auto-refuerza, y que solo engendra más pensamientos. Son, en esencia, meras racionalizaciones de la mente, intentos de explicar la presencia de la sensación, de darle un significado, de categorizarla. Pero la verdadera razón de la sensación no reside en los pensamientos; la verdadera razón es la presión energética acumulada tras los sentimientos, que está forzando su salida en ese preciso momento. Los pensamientos o los acontecimientos externos son, en la mayoría de los casos, sólo una excusa, una elaboración compuesta por la mente para justificar lo que ya está ocurriendo a un nivel más profundo. Al desviar nuestra atención de los pensamientos y centrarla en la pura experiencia de la sensación, comenzamos a desarmar el ciclo de auto-perpetuación del sufrimiento.

Desmantelando el Miedo y la Culpa: Los Centinelas de la Resistencia

Al embarcarse en el proceso de dejar ir, es común y natural darse cuenta de que existen miedos y culpas asociados a tener ciertos sentimientos. Habrá una resistencia inherente a los sentimientos en general, especialmente aquellos que consideramos "negativos" o "inapropiados". Este es un punto crítico, ya que la resistencia a la resistencia misma puede generar un ciclo interminable. Hawkins señala que es mucho más fácil permitir que los sentimientos afloren y se disipen si primero dejamos ir la reacción que tenemos a tener esos sentimientos. Un excelente ejemplo de esto es el "miedo al propio miedo". Si tienes miedo de sentir miedo, estás añadiendo una capa adicional de resistencia que dificulta la liberación. La solución es simple en su concepto, aunque desafiante en la práctica: deja ir el miedo o la culpa que tienes por la primera sensación, y solo entonces podrás adentrarte en el sentimiento en sí. Al desarmar estos centinelas internos, se abre la puerta para que la energía subyacente pueda ser reconocida y liberada sin juicios ni barreras adicionales.

"Estar Entregado": La Disminución del Apego

"Estar entregado" es un estado de profunda libertad interior que va más allá de la mera gestión emocional. Significa alcanzar un punto en el que no se tienen emociones fuertes o reacciones compulsivas sobre las cosas. Se manifiesta en una actitud de serenidad: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa”. Cuando somos libres a través de este proceso de entrega, dejamos los apegos. Esto no significa que dejemos de disfrutar de las cosas o de las personas; al contrario, podemos disfrutar plenamente de una cosa, de una experiencia, o de una relación, pero no la necesitamos para nuestra felicidad o nuestra sensación de bienestar. La felicidad ya no es condicional, atada a la posesión o a la permanencia de algo externo. Se produce una disminución progresiva y natural de la dependencia de todo y todos fuera de nosotros mismos. Estos principios, aunque expresados en un lenguaje moderno, resuenan profundamente con las enseñanzas espirituales milenarias. Son conformes a las bases de las enseñanzas de Buda, que instan a evitar el apego a los fenómenos mundanos, así como a la enseñanza fundamental de Jesucristo: “Estar en el mundo pero no ser de él”. Es un estado de presencia y desapego que permite una paz inquebrantable.

La Persistencia de los Sentimientos y el Flujo de la Energía

Es común que, al inicio del proceso de dejar ir, entreguemos un sentimiento y, poco tiempo después, nos demos cuenta de que retorna o, aparentemente, continúa presente. Esto no es un fracaso del proceso, sino una indicación clara de que todavía hay más energía de ese sentimiento específico por entregar. A lo largo de nuestras vidas, hemos rellenado nuestro ser con una vasta cantidad de sentimientos reprimidos, acumulados y no procesados. Por lo tanto, puede haber una enorme cantidad de energía presionando para salir y ser reconocida. Es como vaciar un cubo lleno de agua; no sale todo de golpe, sino que fluye gradualmente. Cuando se produce una verdadera entrega de esa energía acumulada, hay una ligereza inmediata, una sensación de mayor felicidad, casi como un "subidón" o una oleada de bienestar. Al practicar el dejar ir continuamente y de manera consistente, es posible permanecer en ese estado de paz y bienestar, donde la vida se experimenta con una fluidez y una paz crecientes, independientemente de las circunstancias externas.

El Verdadero "Tú": El Testigo de la Conciencia

A medida que el proceso de dejar ir se vuelve más arraigado en tu vida, una revelación profunda comienza a emerger: los sentimientos, en su naturaleza, van y vienen. Son transitorios, efímeros. Y con el tiempo, te das cuenta de que tú no eres tus sentimientos. Tu esencia, tu verdadero "tú", se limita a presenciarlos. Dejas de identificarte con ellos, de creer que "eres" tu tristeza o tu ira. El "tú" que es consciente de lo que está pasando, el observador silencioso, siempre sigue siendo el mismo, inmutable, constante. A medida que te vuelves más y más consciente de esta inmutable presencia interior, de este espacio de conciencia que observa sin juicio, comienzas a identificarte con ese nivel más profundo de la conciencia. Te conviertes progresivamente, y ante todo, en el testigo de la experiencia, y no en el experimentador que se sumerge y se pierde en el fenómeno. Consigues aproximarte más y más al Ser real, a tu verdadera naturaleza, y empiezas a ver con claridad que habías sido engañado por los sentimientos todo el tiempo. Pensaste que eras una víctima de tus sentimientos, arrastrado por sus corrientes. Ahora, a través de la entrega, ves que no son la verdad sobre ti mismo; son simplemente creaciones del ego, ese colector de programas y creencias erróneas que la mente ha fabricado y ha llegado a creer que son necesarios para la supervivencia. Esta desidentificación es la cúspide de la liberación.

Resultados Sutiles y Desafíos del Proceso

Los resultados del proceso de dejar ir son a menudo sorprendentemente rápidos en su manifestación inicial, pero pueden ser sutiles en su percepción consciente, aunque sus efectos son inmensamente poderosos. Muchas veces, entregamos algo, una carga emocional o un patrón de pensamiento, pero creeremos que no es así, que el proceso no ha funcionado. Una de las razones más comunes para este fenómeno es que, cuando algo es totalmente entregado y liberado, simplemente desaparece de la conciencia. Al no pensar más en ello, no nos damos cuenta de que se ha ido por completo. Es como si un peso que siempre llevábamos se desvaneciera, y nos acostumbramos tan rápido a la ligereza que olvidamos la carga anterior. Este es un fenómeno común entre las personas que están creciendo en conciencia y en su nivel de paz interior. No somos conscientes de todo el "carbón" que hemos paleado y sacado de nuestro ser; siempre estamos viendo la palada que estamos manejando en ese momento presente. No nos damos cuenta de lo mucho que el "montón" de sufrimiento se ha reducido con el tiempo. Es por esta razón que, muchas veces, nuestros amigos y familiares son los primeros en darse cuenta y en señalarnos los profundos cambios positivos que hemos experimentado, incluso antes de que nosotros mismos los reconozcamos plenamente.

Para contrarrestar la tendencia de la mente a dudar y para realizar un seguimiento tangible de los avances, muchas personas encuentran útil mantener un registro o un "gráfico" de sus ganancias internas. Esto ayuda a vencer la resistencia interna que, por lo general, toma la forma de pensamientos como: “Esto no está funcionando” o “No estoy progresando”. Es, de hecho, muy común que personas que han logrado enormes ganancias y liberaciones significativas digan, con sinceridad, “Simplemente no está funcionando”. La mente, en su afán por mantener el status quo o por buscar la perfección inmediata, puede minimizar el progreso. Por ello, a veces es necesario que nos recordemos a nosotros mismos cómo éramos antes de empezar este proceso de entrega, cómo se sentía vivir con esas cargas emocionales, y reconocer el camino recorrido. La persistencia y la paciencia son virtudes esenciales en este viaje de autoliberación.

Tabla Comparativa: Mente con Resistencia vs. Mente Entregada

CaracterísticaMente no entregada (con Resistencia)Mente entregada (con Dejar Ir)
Enfoque PrincipalSe centra en los pensamientos, el análisis intelectual, y el intento de controlar o modificar las sensaciones.Se enfoca en la sensación pura, permitiendo su existencia y liberando la energía asociada.
Duración del MalestarProlongado y auto-reforzado; la resistencia mantiene activa la sensación y el sufrimiento.Temporal; la sensación se disipa a medida que la energía es liberada, llevando a un alivio.
Relación con el EgoFuerte identificación con los sentimientos, creencias y programas de supervivencia del ego.Progresiva desidentificación con el ego y sus creaciones; acercamiento al Ser real y la conciencia pura.
Estado Emocional PredominanteMiedo, culpa, pesadez, ansiedad, frustración, sensación de ser víctima de las circunstancias.Ligereza, felicidad, paz interior, serenidad, libertad emocional.
Dependencia ExternaAlta dependencia de personas, situaciones o logros externos para la propia felicidad y bienestar.Disminución significativa de la dependencia; capacidad de disfrutar sin la necesidad de apego compulsivo.

Preguntas Frecuentes sobre el Proceso de Dejar Ir

¿Es "dejar ir" lo mismo que suprimir o ignorar los sentimientos?

Absolutamente no. La supresión implica empujar el sentimiento hacia el inconsciente, donde, aunque no lo percibas, sigue ejerciendo una influencia considerable en tu comportamiento y bienestar. Ignorar, por otro lado, es una forma de evitación superficial que no aborda la raíz energética del sentimiento. "Dejar ir", en contraste, es un acto consciente y valiente de permitir que el sentimiento aflore plenamente en tu conciencia, de estar con él sin resistencia, sin juicio y de permitir que la energía detrás de él se disipe naturalmente. Es una liberación activa y profunda, no una represión pasiva o una negación.

¿Cómo sé si estoy "dejando ir" correctamente?

Una señal clave e inequívoca de que estás dejando ir correctamente es una sensación de ligereza, alivio o una profunda paz que sigue a la experiencia de estar con un sentimiento y soltarlo. Puede que la sensación original disminuya drásticamente en intensidad, se transforme en otra más ligera, o simplemente desaparezca por completo de tu conciencia. Es importante entender que no hay una "forma correcta" rígida o un manual paso a paso idéntico para todos, ya que cada experiencia interna es única. Sin embargo, la reducción de la resistencia interna, la disminución de la carga emocional y un aumento general de la paz interior y el bienestar son indicadores fiables de que el proceso está funcionando.

¿Por qué mis sentimientos vuelven incluso después de haber intentado "dejarlos ir"?

Es una experiencia común y no debe desanimarte. Los sentimientos que regresan o persisten indican que aún hay más energía acumulada relacionada con ese patrón emocional particular. No es un fracaso del proceso, sino, de hecho, una oportunidad valiosa para seguir liberando capas más profundas de esa energía. Piensa en ello como pelar las capas de una cebolla o vaciar un gran recipiente lleno de agua; no todo sale de golpe, sino que fluye gradualmente. Cada vez que "dejas ir", estás liberando una capa, pero puede haber muchas más por debajo que necesiten ser reconocidas y liberadas a su debido tiempo. La persistencia es clave.

¿Necesito entender el origen de mis sentimientos para "dejarlos ir"?

Según la técnica de David R. Hawkins, no es necesario, e incluso puede ser contraproducente, ya que el análisis intelectual puede desviar la atención de la liberación de la energía en el momento presente. El enfoque principal no está en la comprensión de la causa raíz o en el "porqué" de tus sentimientos, sino en la liberación de la energía del sentimiento tal como se presenta ahora. Los pensamientos sobre el origen de los sentimientos son, a menudo, otra forma de racionalización mental. Al liberar la energía emocional subyacente, la necesidad compulsiva de entender a menudo disminuye naturalmente, ya que la raíz emocional se ha disuelto o debilitado.

¿Cuánto tiempo toma ver resultados tangibles?

Los resultados del proceso de dejar ir pueden ser sorprendentemente rápidos en su manifestación inicial, ofreciendo alivio casi inmediato en ciertas situaciones. Sin embargo, la profundidad de la transformación personal es un proceso acumulativo que se desarrolla con el tiempo. Algunas personas pueden experimentar un alivio significativo con la primera práctica, mientras que otras notarán cambios más profundos y transformadores a lo largo de semanas, meses o incluso años de práctica consistente. La paciencia y la persistencia son virtudes esenciales en este viaje, ya que el proceso deshace programas de vida y patrones emocionales que se han acumulado y arraigado durante mucho tiempo.

¿Cómo puedo mantener la motivación si siento que "no está funcionando"?

Es completamente normal y muy común experimentar dudas y resistencia, especialmente cuando los cambios son sutiles y no tan evidentes de inmediato. En esos momentos, es increíblemente útil recordar conscientemente cómo te sentías antes de comenzar este proceso de entrega, cómo se sentía vivir con esas cargas emocionales y esos patrones recurrentes. Mantener un registro personal de tus experiencias, incluso de las liberaciones más pequeñas, puede ayudarte a visualizar el progreso que, de otro modo, la mente podría pasar por alto. Confía profundamente en el proceso y recuerda que la mente, en su programación, puede intentar sabotearlo con pensamientos de ineficacia o desánimo. La constancia, la paciencia y la fe en el camino son tus mayores aliados para superar estos desafíos.

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