Las Leyes de Platón: Un Legado Filosófico Inmortal

15/10/2022

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En el vasto universo de la filosofía clásica, pocas obras resplandecen con la intensidad y la relevancia de “Las Leyes” de Platón. Considerada su última y más extensa creación, este monumental tratado no solo cierra el ciclo de su prolífica carrera intelectual, sino que también ofrece una profunda inmersión en sus reflexiones maduras sobre la justicia, la organización social y la búsqueda de un gobierno ideal. A diferencia de su célebre “La República”, donde la utopía se erige como un ideal casi inalcanzable, “Las Leyes” se sumerge en la construcción de un estado más pragmático, una “segunda mejor” ciudad que, sin embargo, aspira a la virtud y la armonía a través de una meticulosa codificación legal. Este artículo desentrañará los misterios que rodean su escritura, los debates sobre su autenticidad, la riqueza de sus personajes y los principios fundamentales que la convierten en una pieza angular del pensamiento político occidental.

¿Cuáles son los temas abordados en los libros de Platón?
En los libros siguientes, se abordan temas como la educación de los ciudadanos, la organización del gobierno y la relación entre la ley y la virtud. Platón propone un gobierno ideal basado en la meritocracia, donde los gobernantes son elegidos en función de sus méritos y no por herencia o linaje.
Índice de Contenido

La Gesta Final de Platón: Origen y Datación de "Las Leyes"

La datación de “Las Leyes” de Platón es un tema que ha intrigado a los estudiosos durante siglos, si bien hoy existe un consenso bastante claro. El único testimonio externo temprano sobre su cronología proviene de Aristóteles, quien en su obra “Política” (1264b26) afirma que se trata de una obra posterior a “La República”. Esta afirmación es crucial, pues sitúa “Las Leyes” en la fase final de la producción platónica, un periodo marcado por la madurez y, posiblemente, por una revisión de algunas de sus ideas previas.

Desde una perspectiva interna, ciertos detalles textuales ofrecen pistas adicionales. La mención de la derrota de los locrios a manos de los siracusanos en 638b, que se asocia con la victoria de Dionisio II en el año 356 a.C., sugiere que al menos el libro primero de la obra ya estaba siendo escrito en ese momento. Esto implicaría que Platón, quien nació alrededor del 428/427 a.C., tendría aproximadamente setenta años cuando comenzó a redactar este ambicioso proyecto. W.C.K. Guthrie, un prominente historiador de la filosofía griega, refuerza esta idea al señalar que el tono general de la obra sugiere que fue escrita después del fracaso de la última visita de Platón a Sicilia, acontecida en el año 360 a.C. Si esta hipótesis es correcta, la inmensa extensión y el detalle minucioso de “Las Leyes” bien pudieron haber mantenido a Platón ocupado hasta el momento de su muerte, lo que la convertiría en su testamento filosófico.

Un Diálogo Rodeado de Interrogantes: La Autenticidad de "Las Leyes"

A pesar de su indiscutible importancia, “Las Leyes” ha sido objeto de intensos debates sobre su autenticidad y su calidad literaria. Ya en el siglo XIX, figuras como Eduard Zeller, en su monumental “Historia de la Filosofía Griega”, trataron este diálogo a modo de apéndice, lo que denota una dificultad para encuadrarlo plenamente dentro del marco habitual de las obras platónicas. J. Stenzel, citada por Werner Jaeger en “Paideia: Los ideales de la cultura griega”, fue una notable seguidora de la idea de que esta obra no era de la autoría de Platón, o al menos no en su totalidad. El propio Jaeger asegura que “Las Leyes” no son, por su contenido, lógicas ni ontológicas en el mismo sentido que otras obras, lo que las llevó a ser consideradas como secundarias por algunos.

Guthrie, por su parte, concuerda en que “Las Leyes” presenta desaciertos estilísticos, irregularidades sintácticas que a veces rayan en la incomprensibilidad, repeticiones excesivas e incoherencias internas. Estas características llevaron a algunos especialistas del siglo XIX a atribuirlas a una pesada edición póstuma llevada a cabo por Filipo de Opunte, discípulo de Platón. Sin embargo, el mismo Guthrie ofrece una explicación más natural y aceptada hoy en día: las “faltas” halladas se explican mejor por el hecho de que Platón, debido a su avanzada edad, tuvo que dejar esta obra sin una revisión final exhaustiva. A pesar de estas observaciones, la mayoría de los estudiosos contemporáneos aceptan “Las Leyes” como una obra genuinamente platónica. Más allá de los problemas estilísticos, la obra refleja una profunda decepción de Platón con la realidad política, pero no destruye su ideal sobre la formación de un estado justo en el que el gobernante sea guiado por un consejero inteligente y virtuoso.

Los Guardianes del Diálogo: Personajes Emblemáticos de la Obra

A diferencia de muchos otros diálogos platónicos, “Las Leyes” se distingue por la ausencia de Sócrates como personaje principal. En su lugar, la conversación es conducida por un trío de ancianos, cada uno representando una faceta importante de la Grecia clásica y sus sistemas legislativos. Estos personajes no son meros interlocutores, sino símbolos del sistema político y ético que Platón se propone exponer y moldear.

  • Clinias de Creta: Un hombre que ha heredado sentimientos de buena voluntad hacia los atenienses. Su presencia es fundamental, ya que el diálogo comienza en Creta y Clinias es quien, más adelante, anuncia su encargo de establecer las leyes para una nueva colonia cretense, sirviendo de catalizador para la elaboración de la legislación ideal.
  • Megilo de Esparta: Representando la rigidez y la disciplina doria, Megilo es descrito como un hombre de poca inteligencia, con reputación de lacónico. Su participación aporta la perspectiva espartana, conocida por su austera y militarizada estructura legal.
  • Anónimo de Atenas (el Extranjero Ateniense): Este personaje, cuyo nombre nunca se menciona pero que conduce la conversación en nombre de Platón, es el vehículo a través del cual el filósofo expone sus ideas. Él simboliza la sabiduría ateniense, la flexibilidad y la capacidad de síntesis, combinándolas con la disciplina doria y espartana para forjar un sistema legal más completo.

El diálogo tiene lugar durante una peregrinación de estos tres ancianos desde Cnosos hasta el Monte Ida, un santuario dedicado a Zeus en Creta. Este largo camino, bajo el calor, sirve como excusa para las numerosas paradas y la profundización en la conversación sobre las leyes. La elección de Esparta, Atenas y Creta como orígenes de los personajes no es casual; permite una confrontación de las regiones más relevantes del mundo griego y una visión panorámica del escenario político de la Grecia clásica, sentando las bases para la creación de una legislación unificada y superior para la nueva ciudad de Magnesia.

De Creta a la Ciudad Ideal: El Contenido y los Temas Centrales

“Las Leyes” es una obra monumental estructurada en doce libros, que aborda una plétora de temas fundamentales para la organización social y política. La narrativa se desarrolla a partir del encargo de Clinias de establecer las leyes para una nueva colonia cretense, lo que permite a los tres ancianos elaborar un detallado código legal mientras caminan hacia el santuario de Zeus. Este formato proporciona un marco práctico para explorar las complejidades de la legislación y la gobernanza.

¿Cuándo se escribió el libro primero de Platón?
Desde el punto de vista interno, la derrota de los locrios a manos de los siracusanos, mencionada en 638b, se considera que es la de Dionisio II, en el 356 a.c., lo cual significa que el libro primero, al menos, se escribió cuando Platón estaba alrededor de los setenta."

Entre las numerosas cuestiones tratadas, destacan:

  • La revelación divina y el papel de la inteligencia en la legislación: Platón explora cómo las leyes pueden estar inspiradas por principios divinos y cómo la razón humana es fundamental para su correcta formulación y aplicación.
  • La relación entre filosofía, religión y política: El diálogo subraya la interconexión de estos ámbitos, argumentando que una política justa debe estar fundamentada en principios filosóficos y éticos, a menudo con una dimensión religiosa.
  • El papel de la música, el ejercicio y la danza en la educación: La obra dedica una atención considerable a la educación, no solo como instrucción académica, sino como un proceso integral que moldea el carácter y la virtud de los ciudadanos a través de disciplinas artísticas y físicas.
  • Ley natural y ley positiva: Platón distingue entre principios universales de justicia (ley natural) y las leyes específicas promulgadas por un estado (ley positiva), utilizando las legislaciones ateniense y espartana como telón de fondo para esta discusión.

El Libro Primero, en particular, se adentra en el análisis de las legislaciones de Creta y Lacedemonia, planteando la cuestión de por qué se establecen leyes que regulan los banquetes, los gimnasios y las clases de armas. Clinias y Megilo coinciden en que la mejor legislación es la que se orienta a la guerra, considerándola el estado natural. Sin embargo, el ateniense rebate esta idea, argumentando que la paz social es preferible y que los legisladores deben dictar leyes con miras a la paz, no a la guerra. Además, las leyes no deben promulgarse en función de circunstancias concretas, sino inspirarse en principios universales, buscando la virtud total, el bien supremo que los dioses han concedido a los hombres.

El método de discusión comienza con el análisis de una virtud específica hasta contemplarlas todas. Así, se inicia con la fortaleza (valor), que no consiste solo en resistir el dolor, sino en dominar el placer, lo que conduce al dominio de sí mismo: la templanza. Al constatar que las constituciones de Creta y Lacedemonia ignoran el valor de la templanza, el anciano ateniense propone analizar la institución de la embriaguez para que sirva a este propósito de vencerse a sí mismo. Las libaciones (reuniones para beber en común) se presentan como una ocasión para la educación del ciudadano, entendida como el desarrollo de las virtudes y el conocimiento de la medida y lo justo. Platón defiende la institucionalización de los banquetes por motivos éticos (poner a prueba la templanza), psicológicos (conocer el verdadero carácter), pedagógicos (un “juego” de aprendizaje) y políticos (hacer mejores a los hombres, objetivo central de la política).

La Arquitectura de un Gobierno Justo: La Visión del Estado Perfecto

La ambición de “Las Leyes” se refleja en su detallada exposición de una constitución y un código legal exhaustivos. Guthrie señala que los doce libros de la obra abarcan desde la subversión y la tradición hasta discusiones amenas sobre el alcantarillado, el atractivo de las abejas o el robo de fruta. Aunque seguir todos estos temas en detalle no es necesario para comprender la esencia de la obra, demuestra la meticulosidad de Platón en la construcción de su ciudad ideal, conocida como Magnesia o la ciudad de Magnetes.

La estructura del diálogo cuenta con capítulos introductorios que tratan temas cruciales como la legislación en los estados dorios, las lecciones de la historia, los tipos de constitución, la educación y las artes. También se abordan recomendaciones para la ciudad misma, más allá de influencias externas, como la planificación urbana (778a-79d, 848c-e). El desglose de la obra sobre la construcción del estado se divide en dos partes principales: el establecimiento de los cargos políticos y su método de elección, y la redacción de las leyes que deben imponerse (735a).

Guthrie divide el tratamiento de la obra en cuatro secciones principales para su análisis:

  1. Introducción (Libros I-III): Aborda temas fundamentales como la naturaleza de la ley y la virtud.
  2. La ciudad de las Leyes: Detalla la estructura política y administrativa de Magnesia.
  3. La vida en la ciudad platónica: Explora aspectos cotidianos y culturales regulados por las leyes.
  4. Cuestiones de sentido filosófico más general: Profundiza en los fundamentos metafísicos y éticos del sistema.

Uno de los temas más relevantes tratados en la introducción (Libros I-III) es la relación de la virtud como un todo con sus partes, lo que sugiere un desarrollo deliberado que subraya la unidad fundamental del diálogo. En el libro primero, el ateniense habla sobre el valor (eíde) y las otras clases o especies de la virtud como un todo, adoptando la concepción de que el valor es una especie de virtud, alcanzable por sí misma, pero que un legislador debe inculcar la totalidad de las virtudes (630d, 705d). Esta visión holística de la virtud es clave para la formación de ciudadanos justos y el funcionamiento de un estado ideal, basado en la meritocracia y el bien común. En el Libro X, Platón aborda la prioridad del alma, defendiendo su primacía explicativa y ontológica sobre las cosas corpóreas. Argumenta que el alma es lo primero, la fuente de la inteligencia y el movimiento, y la que supervisa el cosmos, refutando a predecesores que explicaban el alma en términos materiales. Para Platón, las almas son inteligentes por naturaleza, y la inteligencia no puede ser viciosa, descartando la posibilidad de un alma malvada que gobierne el cosmos.

"Las Leyes" Frente a "La República": Dos Caminos hacia la Utopía

Tanto “Las Leyes” como la anterior “La República” se refieren a la realización de una ciudad en el discurso filosófico. Sin embargo, “Las Leyes” se presenta en muchos aspectos como una obra en oposición, o al menos como una revisión más pragmática, de su predecesora. La constitución de la hipotética Magnesia descrita en “Las Leyes” difiere de la Kallipolis de “La República” en varios puntos clave, reflejando quizás una evolución en el pensamiento de Platón o una adaptación a las realidades políticas tras sus experiencias en Siracusa.

CaracterísticaLa RepúblicaLas Leyes
Protagonista PrincipalSócratesExtranjero Ateniense
AmbientaciónAtenas (El Pireo)Creta (camino a Monte Ida)
PropiedadComunal para GuardianesPrivada (con estrictas regulaciones)
Leyes EscritasAusentes (gobierno de filósofos-reyes)Esenciales y detalladas
FamiliaComunidad de esposas e hijos para GuardianesFamilias privadas
Ideal de Ciudad“La Ciudad de los Dioses” (Kallipolis), un ideal utópico.“La Segunda Mejor” (Magnesia), un ideal más realizable.

Mientras que “La República” es un diálogo entre Sócrates y varios jóvenes, “Las Leyes” es una discusión entre tres ancianos, lo que le confiere un tono más solemne y reflexivo. Además, se aborda con mayor profundidad la piedad y el ritual, elementos que cobran una importancia central en la cohesión social propuesta por Platón en su última obra. La ciudad de “Las Leyes” se describe como “la segunda mejor” no porque la ciudad de “La República” sea la mejor en un sentido absoluto, sino porque esta última es la ciudad de los dioses y sus hijos, un ideal tan elevado que su realización humana se antoja casi imposible. “Las Leyes” busca, por tanto, un modelo más alcanzable y práctico para la vida cívica. Es importante destacar que, tradicionalmente, se creía que el “Minos” era el prefacio y el “Epinomis” el epílogo de “Las Leyes”, pero la mayoría de los estudiosos los consideran diálogos apócrifos.

¿Cuáles son los principios fundamentales de Platón?
A través de diálogos profundos y argumentos persuasivos, Platón busca establecer principios fundamentales para una sociedad basada en la razón y la virtud. Análisis temático: «Las Leyes» aborda temas filosóficos y políticos, como la justicia, la moral, la naturaleza humana y la organización de la sociedad.

Platón no fue el único autor griego antiguo que escribió sobre los sistemas legales. Obras como la “Constitución de los Espartanos” de Jenofonte, la “Constitución de los Atenienses” (erróneamente atribuida a Jenofonte y posiblemente de Aristóteles), o la “Vida de Licurgo” de Plutarco, también exploraron y compararon las leyes atenienses y espartanas. Sin embargo, mientras que Pseudo-Jenofonte y Plutarco mostraron gran admiración por el sistema espartano sin reservas, Platón, en “Las Leyes”, adopta una postura más crítica y matizada, buscando sintetizar lo mejor de ambas tradiciones en su propuesta para Magnesia.

Principios Fundamentales que Resuenan en "Las Leyes"

De la exhaustiva exploración platónica en “Las Leyes” se desprenden varios principios fundamentales que constituyen el núcleo de su pensamiento maduro sobre la organización social y la vida virtuosa. Estos pilares no solo guían la construcción de Magnesia, sino que también ofrecen una visión atemporal sobre la gobernanza y el desarrollo humano:

  • La Supremacía de la Ley para la Paz y la Virtud: Platón argumenta que la ley no debe estar orientada a la guerra, sino a la consecución de la paz social. Las leyes ideales deben inspirarse en principios universales, buscando la virtud total del individuo y del estado, entendida como el bien que los dioses han dado a los hombres.
  • Educación Integral como Cimiento de la Sociedad: La educación es presentada no solo como la adquisición de conocimientos técnicos, sino como el desarrollo de las virtudes, el conocimiento de la medida y de lo justo. La música, el ejercicio y la danza juegan un papel crucial en la formación del carácter y la templanza de los ciudadanos.
  • La Templanza como Dominio de Sí Mismo: A través del análisis de la fortaleza, Platón llega a la conclusión de que el verdadero valor reside no solo en resistir el dolor, sino en dominar los placeres. La templanza es el dominio de sí, una virtud esencial que debe ser cultivada y puesta a prueba, incluso mediante instituciones como los banquetes, para conocer el verdadero carácter de las personas.
  • La Meritocracia como Ideal de Gobierno: Aunque no se detalla en el fragmento, la idea de un gobierno basado en los méritos y las capacidades de los individuos (una élite virtuosa) impregna la concepción platónica del estado justo, donde los gobernantes son elegidos por su sabiduría y virtud, no por herencia o riqueza.
  • La Prioridad Ontológica del Alma: Platón defiende que el alma es anterior y superior a las cosas corpóreas, siendo la fuente de la inteligencia y el movimiento. Esta primacía del alma es fundamental para su visión de un cosmos ordenado y para la moralidad individual y colectiva, ya que una sociedad justa solo puede existir si sus miembros son virtuosos y educados en las artes y las ciencias.
  • La Interconexión de Filosofía, Religión y Política: “Las Leyes” subraya cómo la legislación y la vida cívica deben estar imbuidas de principios filosóficos y éticos, a menudo con una dimensión religiosa, para asegurar la cohesión social y el bienestar de los ciudadanos.

Preguntas Frecuentes sobre "Las Leyes" de Platón

¿Cuándo se estima que fue escrita "Las Leyes"?

Se estima que “Las Leyes” fue escrita por Platón en su vejez, después de “La República” y tras el fracaso de su última visita a Sicilia en el año 360 a.C. Algunos indicios internos, como la mención de la derrota de los locrios en 356 a.C., sugieren que al menos el primer libro ya estaba en proceso cuando Platón tenía alrededor de setenta años. Se cree que la composición de esta extensa obra pudo haberlo mantenido ocupado hasta el momento de su muerte.

¿Es "Las Leyes" considerada una obra auténtica de Platón?

Aunque en el siglo XIX hubo debates y dudas debido a ciertas irregularidades estilísticas, repeticiones e incoherencias, la mayoría de los estudiosos contemporáneos consideran “Las Leyes” una obra auténtica de Platón. Las peculiaridades estilísticas se atribuyen generalmente a la avanzada edad del filósofo, que pudo haberle impedido una revisión final exhaustiva, o a una edición póstuma. Sin embargo, el contenido filosófico y los principios fundamentales son coherentes con el pensamiento platónico.

¿Qué diferencia principal existe entre "Las Leyes" y "La República"?

La principal diferencia radica en el ideal de ciudad propuesto. Mientras que “La República” presenta una utopía casi inalcanzable (Kallipolis), con propiedad y familias comunales para los guardianes y sin leyes escritas, “Las Leyes” propone una “segunda mejor” ciudad (Magnesia) que es más pragmática. En Magnesia, se permiten la propiedad privada y las familias individuales, y las leyes escritas son esenciales y detalladas. Además, Sócrates es el protagonista de “La República”, mientras que en “Las Leyes” el diálogo es conducido por un Extranjero Ateniense.

¿Cuáles son los temas centrales abordados en "Las Leyes"?

“Las Leyes” aborda una amplia gama de temas, incluyendo la revelación divina de las leyes, el papel de la inteligencia en la legislación, la relación entre filosofía, religión y política, la importancia de la música, el ejercicio y la danza en la educación, y la distinción entre ley natural y ley positiva. También explora la organización de un estado ideal, desde sus cargos políticos hasta las regulaciones más cotidianas, y la prioridad del alma sobre lo corpóreo.

¿Qué papel juegan los personajes en "Las Leyes" en comparación con otras obras de Platón?

En “Las Leyes”, los personajes son menos relevantes por su individualidad y más por su simbolismo. Clinias de Creta, Megilo de Esparta y el Extranjero Ateniense (que representa a Platón) simbolizan las diferentes tradiciones legislativas de Grecia (cretense, espartana y ateniense). Su diálogo no es tanto una confrontación de ideas como una colaboración para construir un sistema legal unificado para una nueva colonia, lo que diferencia esta obra de los diálogos socráticos donde las personalidades individuales y sus argumentos son más prominentes.

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