04/06/2022
El "Critón" de Platón es mucho más que un simple diálogo filosófico; es una profunda reflexión sobre la justicia, la ley y la integridad personal, encapsulada en uno de los momentos más dramáticos de la historia de la filosofía: la víspera de la ejecución de Sócrates. Esta obra, breve pero intensa, nos sumerge en la celda de un hombre que, a pesar de haber sido condenado injustamente, se aferra a sus principios con una resolución inquebrantable. A través de la conversación entre Sócrates y su leal amigo Critón, Platón nos invita a cuestionar qué significa vivir una vida justa y cuál es nuestra verdadera obligación hacia las leyes de nuestra ciudad, incluso cuando estas parecen fallarnos.

- Un Vistazo al Contexto Histórico: Atenas en la Turbulencia
- La Obra: Un Diálogo Sobre la Decisión Final
- Critón: El Amigo Leal y Preocupado
- El Diálogo Central: La Fuga y la Inquebrantable Justicia Socrática
- La Prosopopeya de las Leyes: La Voz de la Justicia y el Pacto Social
- Preguntas Frecuentes sobre el "Critón"
- Conclusión: La Inmortal Lección de Sócrates
Un Vistazo al Contexto Histórico: Atenas en la Turbulencia
Para comprender la magnitud de las decisiones de Sócrates en el "Critón", es crucial situarnos en la Atenas del 399 a.C., una ciudad sumida en un estado de nerviosismo y profunda transformación. Habían transcurrido tres décadas de inestabilidad política, social y militar que habían desmantelado la gloriosa "Atenas de Pericles". La derrota en la devastadora Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.) había dejado cicatrices profundas, seguida por el opresivo gobierno de los Treinta Tiranos (404 a.C.), un régimen oligárquico que había sembrado el terror y la represión antes de la restauración de la democracia. Este turbulento telón de fondo generó un ambiente de desconfianza y un deseo ferviente de estabilidad, lo que a menudo se traducía en una aplicación estricta de las leyes y un recelo hacia cualquier forma de disidencia.
Además, la sociedad ateniense estaba experimentando un relativismo de ideas sin precedentes, impulsado por la influencia de los sofistas. Estos maestros de la retórica y la argumentación habían introducido la noción de que la verdad y la moralidad no eran absolutas, sino relativas a la perspectiva individual o cultural. En este clima de incertidumbre moral y política, Sócrates, con su insistencia en la búsqueda de la verdad universal y la virtud a través del diálogo y la razón, era percibido por algunos como una amenaza para el orden establecido, un "corruptor de la juventud" que cuestionaba las bases de la tradición y la piedad cívica. Su condena a muerte, por cargos de impiedad y corrupción de los jóvenes, debe entenderse en este contexto de una democracia recién restaurada y ansiosa por reafirmar su autoridad y sus valores.
La Obra: Un Diálogo Sobre la Decisión Final
El "Critón" se distingue de muchos otros diálogos platónicos por su propósito singular. A diferencia de obras donde Sócrates busca definir conceptos abstractos como la justicia, la belleza o el bien, aquí la discusión se centra en una decisión muy concreta: la de si Sócrates debe o no escapar de su condena a muerte. No se trata de una búsqueda de conocimiento teórico, sino de la aplicación práctica de principios filosóficos en una situación de vida o muerte. Platón, quien no estuvo presente en esta conversación íntima, probablemente se informó a través del mismo Critón, y aprovechó el carácter privado del encuentro para pulir la obra y presentar con fidelidad el pensamiento de su maestro.
La obra es un testimonio claro de los firmes principios que guiaron la vida de Sócrates. Enfrentado a la inminencia de la muerte, Sócrates no vacila en hacer una profesión de fe en sus convicciones más profundas. El diálogo no busca refutar un razonamiento ajeno, sino justificar la coherencia de la personalidad y la filosofía socrática. La fecha de su redacción se estima cercana a la de la "Apología", sin alusiones históricas precisas que permitan una datación exacta. Sin embargo, algunas referencias, como la mención de "Tebas y Mégara" (Critón 53b) como ciudades con buenas leyes, han llevado a especulaciones sobre su posible escritura posterior al 370 a.C. o no posterior al 395 a.C., con Jaeger sugiriendo que Platón pudo haberla escrito en Mégara, donde se refugió con otros discípulos tras la ejecución de su maestro.
Critón: El Amigo Leal y Preocupado
Critón, personaje central de este diálogo, era un amigo cercano y contemporáneo de Sócrates, miembro del demo de Alópece. Su lealtad hacia Sócrates era inmensa, y sus hijos también eran seguidores del filósofo, con Critóbulo presente en el juicio (Apología 33e, 38b). Más allá de su afecto personal, Critón era un hombre de considerable fortuna, una característica que resulta crucial en el desarrollo del diálogo. Su riqueza le permitía no solo ofrecer asistencia económica a Sócrates durante el juicio, sino también planificar y financiar una elaborada fuga de la prisión. Esta disposición a gastar su fortuna para salvar a su amigo subraya la profundidad de su amistad y su desesperación ante la inminente pérdida.

La figura de Critón encarna la preocupación genuina del amigo que ve cómo la vida de su ser querido se desvanece por una injusticia. Sus argumentos a favor de la fuga, como veremos, están impulsados por el amor, la preocupación por la reputación social y el bienestar de los hijos de Sócrates, reflejando una perspectiva más pragmática y anclada en las convenciones sociales de la época, en contraste con la postura inflexiblemente moral y filosófica de Sócrates.
El Diálogo Central: La Fuga y la Inquebrantable Justicia Socrática
El núcleo del "Critón" se desarrolla a través de un intenso intercambio de argumentos entre Sócrates y su amigo. Critón llega a la celda de Sócrates antes del amanecer, desesperado por convencerle de escapar. Sus argumentos, aunque bien intencionados, revelan una perspectiva muy diferente a la del filósofo.
Argumentos de Critón a favor de la fuga:
- La pérdida de un amigo inigualable: Critón expresa su dolor personal, afirmando que la muerte de Sócrates significaría una pérdida irrecuperable para él: "Para mí, si tú mueres, no será una sola desgracia, (...) [me veré] privado de un amigo como jamás encontraré otro" (Critón 44b).
- La opinión de la mayoría y la vergüenza social: Critón teme el juicio de la opinión pública. Argumenta que la gente pensará que él y los otros amigos de Sócrates fueron demasiado cobardes o tacaños para ayudarle a escapar, a pesar de tener los medios. "¿Hay reputación más vergonzosa que la de parecer que se tiene en más al dinero que a los amigos?" (Critón 44c).
- El abandono de los hijos: Critón apela al deber paternal de Sócrates, señalando que al aceptar la muerte, abandonaría a sus hijos, dejándolos huérfanos sin amparo ni educación. "Además, me parece a mí que traicionas también a tus hijos; cuando te es posible criarlos y educarlos, los abandonas y te vas" (Critón 45c y 45d).
- La urgencia de la decisión: Critón insta a la acción inmediata, sintiendo vergüenza por la aparente cobardía de todos. "más que una decisión; en efecto, la próxima noche tiene que estar todo realizado. Si esperamos más, ya no es posible ni realizable." (Critón 46a).
Argumentos de Sócrates para rechazar la fuga:
Sócrates, con su característica calma y racionalidad, responde a Critón no con emoción, sino con la lógica. Su principio rector, que no puede abandonar ni siquiera ante la muerte, es actuar siempre según el argumento que, tras una cuidadosa reflexión, le parece el mejor. Invita a Critón a examinar juntos sus argumentos, buscando un acuerdo basado en premisas sólidas y pasos argumentativos coherentes. Para Sócrates, la acción debe justificarse por argumentos aplicables universalmente, más allá de intereses personales o seguridad.
- Sobre la opinión de la mayoría: Sócrates insiste en que no todas las opiniones son igualmente válidas. Solo las opiniones de los sensatos, de los expertos, deben ser tenidas en cuenta, mientras que las de los insensatos son perjudiciales. Utiliza la analogía del médico: así como uno escucha al médico para la salud del cuerpo, debe escuchar al experto en justicia para la salud del alma. Hacer caso a la mayoría ignorante dañaría la parte de nosotros que mejora con las acciones justas y se arruina con las injustas. "¿acaso debemos nosotros seguir la· opinión de la mayoría y temerla, o la de uno solo que entienda, si lo hay, al cual hay que respetar y temer más que a todos los otros juntos?" (Critón 47c y 47d).
- Sobre lo verdaderamente importante: Sócrates eleva la discusión por encima de las preocupaciones materiales o reputacionales. Lo único que importa es vivir bien, es decir, vivir de forma justa, sin importar las consecuencias externas, como la condena a muerte. La reputación, el dinero y los hijos, aunque importantes en sí mismos, no deben ser el factor determinante en una decisión moral de tal magnitud (Critón 48b, 48c y 48d).
- No se debe obrar mal ni contestar injusticia con injusticia: Este es un principio fundamental de la ética socrática. Sócrates recuerda a Critón que han acordado previamente que nunca se debe hacer el mal voluntariamente, ni devolver una injusticia con otra injusticia. Este principio, según Sócrates, es inmutable, independientemente de las circunstancias. Critón asiente a este punto crucial (Critón 49a y 49b).
- Al escapar de prisión se está actuando en contra de las Leyes, lo cual es injusto: Sócrates argumenta que si uno ha convenido algo justo con alguien, debe cumplirlo. Escapar sin persuadir a la ciudad sería dañar a la ciudad y romper un acuerdo fundamental. Es aquí donde Sócrates introduce el argumento más poderoso y original del diálogo: la prosopopeya de las Leyes (Critón 49e y 50a).
Tabla Comparativa: Argumentos de Critón vs. Respuestas de Sócrates
| Argumentos de Critón (a favor de la fuga) | Respuestas de Sócrates (en contra de la fuga) |
|---|---|
| Pérdida de un amigo irremplazable. | La vida debe vivirse de forma justa; lo más importante es la salud del alma, no la pérdida personal. |
| Mala reputación social para los amigos (cobardía/avaricia). | Solo importa la opinión de los sabios; la opinión de la mayoría ignorante es irrelevante y dañina. |
| Abandono de los hijos sin amparo ni educación. | Los hijos no deben ser una excusa para cometer una injusticia; otros amigos se harán cargo. Lo primordial es la justicia. |
| Urgencia de la decisión; no hay tiempo que perder. | La decisión debe basarse en la razón y la justicia, no en la prisa o la emoción. |
| La sentencia es injusta, por lo tanto, no se debe obedecer. | No se debe devolver injusticia con injusticia. La injusticia del veredicto no justifica romper un acuerdo con las Leyes. |
El clímax filosófico del "Critón" llega con la prosopopeya de las Leyes. Sócrates, para persuadir definitivamente a Critón, imagina que las Leyes de Atenas cobran vida y le hablan directamente. Esta personificación dramática es una herramienta retórica poderosa que permite a Sócrates articular su argumento más profundo sobre la obligación cívica y el contrato social.
Las Leyes, al "hablar" con Sócrates, le plantean una pregunta fundamental: "Dime, Sócrates, ¿Qué tienes intención de hacer? ¿No es cierto que, por medio de esta acción que intentas, tienes el propósito, en lo que de ti depende, de destruirnos a nosotras y a toda la ciudad? ¿Te parece a ti que puede aún existir sin arruinarse la ciudad en la que los juicios que se producen no tienen efecto alguno, sino que son invalidados por particulares y quedan anulados?" (Critón 50a y 50b). Este es el argumento central: si cada ciudadano tiene la libertad de desobedecer un juicio legítimo porque lo considera injusto, la estructura misma de la ciudad se desmorona. La ley perdería su autoridad y la sociedad caería en el caos.

Las Leyes continúan argumentando que Sócrates les debe su existencia, su crianza y su educación. Él nació y creció bajo su protección, recibió educación y disfrutó de todos los beneficios de ser ciudadano ateniense. Al vivir en Atenas durante setenta años, engendrar hijos y no elegir el exilio en ningún momento, Sócrates ha aceptado implícitamente un acuerdo con las Leyes: obedecer sus dictados. Las Leyes subrayan que la libertad de los ciudadanos atenienses es real: si no estaban de acuerdo con las leyes, podían intentar persuadir a la Asamblea para cambiarlas, o simplemente podían emigrar a otra ciudad. Pero Sócrates eligió permanecer, participar en la vida pública y, por tanto, aceptar el contrato social. Su condena, aunque el veredicto fuera injusto, fue dictada dentro de un marco legal legítimo que él mismo había consentido.
Además, las Leyes advierten a Sócrates de las consecuencias morales y prácticas de su fuga. Sus amigos se arriesgarían a sufrir penas. Él mismo sería visto como un corruptor de la juventud en cualquier ciudad que respete las leyes, dando la razón a sus acusadores. Y, quizás lo más doloroso para Sócrates, su huida contradiría todo lo que había enseñado sobre la virtud, la justicia y la importancia de vivir una vida coherente con los propios principios. ¿Dónde quedarían sus discursos sobre la moral si él mismo los traicionaba en el momento crucial?
Finalmente, las Leyes concluyen su argumentación con una advertencia trascendental: no debe preocuparse más por la vida y por sus hijos que por lo justo. Las Leyes de Atenas no son las que le han agraviado, sino sus conciudadanos. Si Sócrates rompe su acuerdo y devuelve injusticia por injusticia, se enfrentará no solo a la ira de las Leyes en vida, sino también a sus "hermanas" en el Hades, las Leyes divinas, que no lo recibirán amablemente. Esta distinción entre las leyes positivas (humanas, modificables por persuasión) y las leyes divinas (eternas, que rigen la justicia después de la muerte) refuerza la idea de una justicia superior e ineludible.
Preguntas Frecuentes sobre el "Critón"
¿Por qué Sócrates se niega a escapar si fue condenado injustamente?
Sócrates se niega a escapar por una serie de principios inquebrantables. Primero, cree que no se debe devolver injusticia con injusticia; cometer una injusticia para evitar otra es moralmente inaceptable. Segundo, considera que ha hecho un pacto implícito con las Leyes de Atenas al vivir toda su vida bajo ellas, disfrutando de sus beneficios. Romper este pacto sería un acto de deslealtad y una traición a la ciudad que lo formó. Tercero, argumenta que si él escapara, socavaría la autoridad de las leyes, lo que llevaría al caos social. Para él, la estabilidad de la ciudad a través del respeto a la ley es más importante que su propia vida. Finalmente, su escape contradiría sus propias enseñanzas sobre la justicia y la virtud, haciendo que su vida y su filosofía carecieran de coherencia.
¿Cuál es el mensaje principal del "Critón" de Platón?
El mensaje principal del "Critón" es la inquebrantable importancia de la justicia, la coherencia moral y el respeto a la ley, incluso frente a la adversidad y la injusticia personal. Platón, a través de Sócrates, argumenta que una vida no examinada no vale la pena ser vivida, y que una vida justa es la única vida digna. La obra subraya la idea del contrato social implícito entre el ciudadano y la ciudad, y la obligación moral de obedecer las leyes, siempre que se haya tenido la oportunidad de persuadirlas o abandonarlas. Es un testimonio del valor supremo de la integridad filosófica y la primacía de los principios sobre la supervivencia personal.
¿Quién era Critón y cuál fue su papel en la vida de Sócrates?
Critón era un amigo leal, adinerado y de confianza de Sócrates, quien lo acompañó hasta sus últimos momentos. Su papel en el "Critón" es fundamental como interlocutor que representa la preocupación humana y pragmática frente a la rigidez filosófica de Sócrates. Critón intenta por todos los medios salvar a su amigo, ofreciendo dinero y un plan de fuga, motivado por el afecto, la preocupación por la reputación social y el bienestar de los hijos de Sócrates. A lo largo de la vida de Sócrates, Critón fue un apoyo constante, demostrando una amistad profunda y desinteresada.

¿Qué significa la "prosopopeya de las Leyes"?
La "prosopopeya de las Leyes" es una figura retórica en la que Sócrates personifica las Leyes de Atenas, dándoles voz y permitiéndoles argumentar directamente en el diálogo. Esta técnica dramática sirve para presentar el argumento más potente de Sócrates sobre la obligación cívica y el contrato social. Al hacer que las Leyes "hablen", Sócrates no solo las dota de autoridad moral, sino que también las convierte en un personaje activo que expone las implicaciones de su desobediencia, tanto para la ciudad como para la coherencia de su propia filosofía.
¿Cómo se relaciona el "Critón" con la "Apología de Sócrates"?
El "Critón" es una continuación directa de la "Apología de Sócrates". La "Apología" narra el juicio y la defensa de Sócrates, culminando en su condena a muerte. El "Critón" se sitúa cronológicamente después, con Sócrates en prisión esperando la ejecución. Mientras que la "Apología" defiende la vida y la misión filosófica de Sócrates ante la acusación pública, el "Critón" defiende su decisión de aceptar la muerte y su compromiso inquebrantable con la ley y la justicia, incluso cuando esta le es desfavorable. Ambas obras, juntas, ofrecen una visión completa de la figura de Sócrates en sus últimos días, mostrando su coherencia y su compromiso hasta el final.
Conclusión: La Inmortal Lección de Sócrates
El "Critón" de Platón es una obra maestra que trasciende su contexto histórico para ofrecer una lección atemporal sobre la integridad moral y la responsabilidad cívica. A través de la firmeza de Sócrates, aprendemos que la justicia no es una cuestión de conveniencia personal o de opinión popular, sino un principio fundamental que debe guiar nuestras acciones, incluso cuando el camino es difícil o nos lleva a la muerte. La decisión de Sócrates de aceptar su destino, a pesar de la injusticia del veredicto, no es un acto de sumisión, sino la máxima expresión de su libertad y coherencia filosófica.
Al negarse a escapar, Sócrates no solo defiende la validez de las leyes de Atenas, sino que también reafirma el valor de su propia vida y enseñanzas. Demuestra que una vida vivida con principios es más valiosa que una vida prolongada a cualquier costo. El diálogo con Critón es un recordatorio poderoso de que nuestras acciones individuales tienen implicaciones que van más allá de nuestro propio bienestar, afectando la estructura misma de la sociedad y el legado de nuestros valores. La figura de Sócrates en el "Critón" se erige como un faro de la filosofía, mostrando que la verdadera libertad reside en la adhesión a la verdad y la justicia, incluso cuando el precio es la vida misma.
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