¿Quién escribió 'La noche del Elefante'?

Elefantes en la Literatura: Resistencia y Memoria

05/12/2023

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Los libros tienen la capacidad de transportarnos a mundos inimaginables, de hacernos reflexionar sobre la vida y de, en ocasiones, recordarnos la importancia de la libertad. Dentro de este vasto universo literario, la figura del elefante ha emergido como un símbolo poderoso, ya sea como protagonista de aventuras entrañables o como metáfora de la memoria y la resistencia. En este artículo, exploraremos cómo estos majestuosos animales han inspirado algunas de las historias más significativas de la literatura, desde relatos infantiles que celebran la naturaleza hasta obras que desafiaron la censura y la opresión.

¿Cómo se llamaba el elefante de la niebla de la noche?
De la niebla de la noche emergía la figura de un suboficial de húsares que parecía un enorme elefante. –¡Señoría, los generales! –dijo el suboficial acercándose a Rostov. El húsar, sin responder, se contentó con lanzar un suspiro y tosió malhumorado. En la línea de los húsares se oían las pisadas de los caballos que marchaban al trote.
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Gustavo Roldán y 'La Noche del Elefante': Un Grito de Libertad en el Chaco

Cuando hablamos de elefantes en la literatura infantil argentina, es imposible no mencionar a Gustavo Roldán. Este aclamado autor nos regaló 'La Noche del Elefante', una obra ilustrada por Dolores Okecki y publicada por el IIPE-Unesco, que ha conmovido a generaciones de niños y adultos. La historia se centra en un elefante de circo, cansado de una vida de espectáculos y encierro, que llega a la remota ciudad de Saenz Peña, en el Chaco argentino.

Mientras el tren recorría los caminos polvorientos del Chaco, el elefante, acostumbrado a las grandes capitales como París, Londres o Buenos Aires, sintió una repentina y profunda conexión con el entorno. Un olor le llegó de golpe, un aroma a árboles, a río, a selva. Fue como si la tierra se diera vuelta bajo sus patas. Esa simple fragancia despertó en él una memoria ancestral, un recuerdo que creía olvidado: el de los grandes espacios donde correteaba con su manada, el calor de la sabana, las noches inmensas donde toda la tierra era de los elefantes. Se acordó de las caminatas en busca de agua, de las peleas con el tigre y, sobre todo, del miedo que sintió cuando los cazadores lo atraparon siendo un elefante joven.

Aunque los cazadores lo habían capturado con dardos y lo habían encerrado en jaulas de hierro, luego fue cuidado, alimentado y entrenado. Le enseñaron pruebas, lo premiaron, y poco a poco, casi se convenció de haber nacido en el circo, de que ese era su mundo. Ya no tenía cadenas de hierro, pero una cadena invisible, la costumbre y el miedo, lo mantenían atado a los hombres.

Sin embargo, ese olor a monte chaqueño, la visión de miles de pájaros volando libres, fue el pequeño golpe que necesitaba para que toda su memoria regresara. Esa noche, el elefante despertó a la elefanta, su compañera, y le compartió sus planes de escape. Aunque ella dudó al principio, preocupada por lo desconocido y la seguridad del circo, finalmente la visión de la libertad la convenció. “Si allá afuera hay árboles y hay un río y hay una selva, ése es nuestro lugar”, dijo ella con convicción.

Juntos, se alejaron silenciosamente del circo, adentrándose en el monte impenetrable, lejos de las ciudades y del hombre. Caminaron días y noches, descubriendo sabores, sonidos y olores que les eran propios. Encontraron espacios abiertos para correr, noches bajo las estrellas, el canto de los pájaros y el sonido del viento. Jugaron en lagunas, sintieron el sol y la sombra, y esperaron la lluvia con las trompas levantadas, lanzando el enorme grito de los elefantes. Se lavaron y refrescaron, liberándose de los recuerdos de jaulas y cadenas. Se convirtieron en nuevos elefantes. La historia de Roldán es un poderoso recordatorio de la conexión con la naturaleza, la importancia de la memoria y la búsqueda incesante de la libertad.

'Un Elefante Ocupa Mucho Espacio': Cuando los Libros Desafiaron a la Dictadura

Mientras 'La Noche del Elefante' celebra la libertad, otra obra, 'Un Elefante Ocupa Mucho Espacio' de Elsa Bornemann, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la opresión y la censura. Este libro, reconocido internacionalmente al ser elegido para la Lista de Honor del Premio Hans Christian Andersen, fue prohibido en Argentina por la dictadura militar en 1977. ¿La razón? Relatar una huelga de animales. Para el régimen, este cuento, destinado al público infantil, era una “finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo” y “agraviaba a la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad”.

La prohibición de este libro no fue un hecho aislado, sino parte de una campaña sistemática de censura que afectó profundamente la literatura infantil en Argentina entre 1976 y 1983. Los militares se sentían moralmente obligados a “preservar a la niñez” de cualquier libro que, a su entender, cuestionara los “valores sagrados” como la familia, la religión o la patria. La "Operación Claridad", firmada por el jefe del Estado Mayor del Ejército, Roberto Viola, era un conjunto de instrucciones diseñadas para detectar y secuestrar bibliografía "marxista" e identificar a los docentes que aconsejaban libros "subversivos". Se pedía el título, editorial, materia, curso, establecimiento, docente y, si era posible, un ejemplar o fotocopias de páginas "subversivas".

Otros Casos Emblemáticos de Censura

La historia de Elsa Bornemann es un triste eco de muchas otras. La literatura infantil, por su capacidad de moldear mentes jóvenes y fomentar el pensamiento crítico, fue un objetivo primordial de la censura militar:

  • 'La Torre de Cubos' de Laura Devetach: Esta obra fue prohibida por “graves falencias” como “simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes”. Se argumentaba que criticaba “la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad”. Laura Devetach, cuya obra hablaba de la vida cotidiana y las dificultades económicas, sufrió la persecución y el exilio interno. Sus libros, sin embargo, continuaron circulando de forma clandestina, mimeografiados por maestros y leídos por niños que ni siquiera conocían el nombre de la autora.
  • 'El Pueblo que No Quería Ser Gris' y 'La Ultrabomba' de Augusto Bianco: Publicados por el sello Rompan Filas, estos libros buscaban acercarse a los niños sin prejuicios. El primero narraba cómo la gente se oponía a la decisión de un rey de pintar todo de un mismo color, tiñendo sus casas de rojo, azul y blanco. El segundo, cómo un piloto se negaba a arrojar una bomba. Ambos fueron prohibidos en 1976, y el editor Augusto Bianco relata el peligro de simplemente llevar un libro "problemático" en el bolso.
  • 'Cinco Dedos' de Ediciones de la Flor: Escrito en Berlín Occidental, este cuento infantil, donde una mano verde persigue a los dedos de una roja que, al unirse, forman un puño colorado para defenderse, fue prohibido en 1977. La razón aducida fue su “finalidad de adoctrinamiento preparatoria a la tarea de captación ideológica, propia del accionar subversivo”. Los editores Daniel Divinsky y Kuki Miler fueron arrestados y estuvieron 127 días detenidos. La anécdota cuenta que la prohibición surgió porque la mano derrotada era verde, el color del uniforme del Ejército Nacional.
  • El Centro Editor de América Latina (CEAL): Fundado por Boris Spivacow, este sello fue un faro de cultura y conocimiento popular en Argentina. En 1980, la policía bonaerense quemó en un baldío de Sarandí un millón y medio de ejemplares del sello. Libros enteros, colecciones y fascículos fueron convertidos en cenizas en una pira que ardió durante días. Escritoras como Graciela Cabal recuerdan la angustia de quemar sus propios libros en la bañera para evitar la persecución, una imagen que encarna el terror de esa época.

Estos testimonios y hechos demuestran la brutalidad de la censura y la valentía de quienes, a pesar de las amenazas, siguieron creyendo en el poder de las palabras. La circulación clandestina de estos libros, las copias a mimeógrafo y el boca a boca, son prueba de que las ideas, una vez sembradas, son difíciles de erradicar. La literatura, incluso la infantil, se convirtió en un acto de resistencia.

La 'Memoria de Elefante' en el Mundo de los Libros

Más allá de las narrativas específicas sobre estos animales, la expresión “memoria de elefante” se ha arraigado en nuestro lenguaje para describir una capacidad excepcional para recordar. Curiosamente, existe un libro titulado 'Consigue una memoria de Elefante', que se enfoca en técnicas y ejercicios para potenciar la memoria humana. Este tipo de obras, aunque no traten directamente sobre la zoología, utilizan la imagen del elefante como una poderosa metáfora de la retención y el aprendizaje.

En el contexto de los libros y la lectura, esta metáfora adquiere un significado aún más profundo. Los libros son, en esencia, la memoria de la humanidad. Contienen nuestras historias, nuestros conocimientos, nuestras experiencias, nuestros errores y nuestros triunfos. Cada vez que leemos, estamos ejercitando nuestra propia "memoria de elefante", asimilando información que ha sido preservada a través del tiempo. Los libros nos permiten conectar con el pasado, comprender el presente y soñar con el futuro.

Incluso en obras donde el elefante es una figura tangencial, como en la referencia de la niebla de la noche donde "emergía la figura de un suboficial de húsares que parecía un enorme elefante" (una imagen que evoca fuerza y presencia imponente), se demuestra cómo esta criatura se ha incrustado en el imaginario colectivo como un arquetipo de lo grande, lo memorable y lo poderoso. La capacidad de los libros para evocar tales imágenes y conectar con símbolos universales es lo que los hace tan esenciales.

Preguntas Frecuentes sobre Libros, Elefantes y Censura

¿Por qué es tan importante la literatura infantil?

La literatura infantil es fundamental porque es la primera puerta de entrada de los niños al mundo de las ideas, la imaginación y el lenguaje. Fomenta la creatividad, el pensamiento crítico, la empatía y les ayuda a comprender el mundo que les rodea. Además, es un vehículo para transmitir valores y enseñar sobre la diversidad cultural y social.

¿Cómo afecta la censura a la cultura y la sociedad?

La censura, especialmente la de libros, es un ataque directo a la libertad de expresión y al pensamiento crítico. Al prohibir ideas o narrativas, se limita el acceso al conocimiento, se empobrece el debate público y se restringe la capacidad de las personas para formar sus propias opiniones. A largo plazo, puede llevar a una sociedad menos informada, menos tolerante y más vulnerable a la manipulación. La historia de los libros prohibidos en Argentina es un claro ejemplo de cómo la censura busca controlar no solo lo que se lee, sino también lo que se piensa y siente.

¿Qué otros libros infantiles fueron prohibidos en Argentina durante la dictadura?

Además de 'Un Elefante Ocupa Mucho Espacio' de Elsa Bornemann, se prohibieron obras como 'La Torre de Cubos' de Laura Devetach, 'El Pueblo que No Quería Ser Gris' y 'La Ultrabomba' de Augusto Bianco, y 'Cinco Dedos' de Ediciones de la Flor. Muchos otros títulos y colecciones del Centro Editor de América Latina también fueron censurados y destruidos. La lista es extensa y refleja un intento sistemático de purgar la literatura de cualquier contenido que pudiera ser interpretado como crítico o "subversivo".

¿Qué papel juega la memoria en la lectura y los libros?

La memoria es intrínseca a la lectura. Los libros son depósitos de memoria, tanto individual como colectiva. Nos permiten acceder a experiencias y conocimientos de personas que vivieron en otros tiempos y lugares. Al leer, no solo ejercitamos nuestra memoria para recordar tramas y personajes, sino que también contribuimos a la preservación de la memoria cultural y histórica de la humanidad. Las historias de los elefantes en la literatura nos recuerdan cómo la memoria, ya sea la del animal que recuerda su origen salvaje o la de la sociedad que recuerda sus luchas contra la opresión, es vital para la identidad y la libertad.

Conclusión

Desde el conmovedor viaje de un elefante en busca de su hogar ancestral hasta la valiente resistencia de libros que desafiaron la opresión, la figura del elefante en la literatura es un testimonio de la profundidad y el impacto de las historias. Estos relatos nos enseñan sobre la libertad, la memoria, la identidad y la resistencia. Nos recuerdan que los libros son más que meros objetos; son ventanas a otros mundos, espejos de nuestra propia humanidad y bastiones de la memoria colectiva. Al leerlos, no solo nos enriquecemos, sino que también honramos la persistencia de las palabras frente a cualquier intento de silenciarlas.

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