23/12/2023
El Pirineo francés es un lienzo de naturaleza en estado puro, un lugar donde las nubes danzan en un cielo azul intenso, el aire puro acaricia el rostro y las cumbres agrestes invitan a la aventura. Es un territorio de pueblos de cuento, estaciones de esquí con solera y cumbres míticas que se alzan majestuosas, algunas con canales heladas y paredes que desafían a los escaladores. Pero también es hogar de bosques frondosos, senderos de ensueño, lagos de aguas cristalinas y caminos perfectos para pasear con los más pequeños. Aquí, la vida salvaje se manifiesta en caballos, asnos, águilas, buitres, vacas, marmotas y algún cervatillo tímido que se asoma entre los abetos.
A finales del invierno, el paisaje se transforma en un cuento de hadas. Los árboles se visten con un manto blanco que, al soplo del viento, crea un efecto visual único: millones de copos de nieve polvo se elevan hacia el cielo, danzando grácilmente bajo el sol. Esta es solo una muestra de la magia del Pirineo francés, con sus bosques oníricos, glaciares que resisten con orgullo y rincones que transportan al senderista y al montañero a otra dimensión, extendiéndose desde el Atlántico hasta el Mediterráneo.
Se dice que la vertiente francesa del Pirineo es más verde, más salvaje y más húmeda que la española, y generalmente, está mejor señalizada. Algunas de sus zonas son notablemente alpinas, y se percibe un mayor cuidado y una política de explotación más consciente. En su conjunto, el Pirineo francés es único e inimitable, un caleidoscopio de sensaciones que goza de excelente salud y espera al visitante con los brazos abiertos.
- La Guía Imprescindible para el Pirineo Francés
- ¿Qué hace al Pirineo Francés tan Especial?
- Una Vida de Montaña: La Experiencia de los Autores
- Riqueza Lacustre: Un Tesoro Azul
- La Génesis de una Guía Esencial: Una Conexión en la Feria del Libro
- El Valor de la Colaboración: Perspectivas de los Autores
- Una Guía para Llenar un Vacío
- La Colaboración en Acción: Cómo se Dividió el Trabajo
- Rincones Inolvidables: Las Preferencias de los Expertos
- Cumbres que Roban el Corazón
- Señalización y Cuidado: ¿Una Ventaja Francesa?
- La Montaña como Terapia: Sanación y Bienestar
- Explorando el Pirineo: Más Allá de las Cumbres
- Preguntas Frecuentes sobre el Pirineo Francés y sus Guías
La Guía Imprescindible para el Pirineo Francés
Para aquellos que desean explorar a fondo este paraíso, Ediciones Desnivel ofrece una herramienta invaluable: una guía muy útil para descubrir el Pirineo francés a través de 40 itinerarios y ascensiones. Esta obra es el resultado de la primera colaboración entre dos montañeros experimentados, Víctor Riverola y Juanjo Garbizu, quienes han unido fuerzas para crear una guía integral y oficial. Han contado con el apoyo de diversas oficinas de turismo del sur de Francia, la colaboración de Turismo del Languedoc Roussillon, El Parque Nacional de los Pirineos (cuya fascinante historia se detalla en el libro), las regiones de Aquitania y el Ariège, y Les Neiges Catalanes y A Tout France, quienes aportaron su conocimiento y contactos desde el Atlántico al Mediterráneo.
La guía sigue la exitosa línea de las publicaciones anteriores de Víctor Riverola junto a Jekaterina Nikitina, pero en esta ocasión, con la valiosa incorporación de Juanjo Garbizu. No solo detalla los 40 itinerarios y ascensiones por el Pirineo galo, sino que también ahonda en aspectos culturales, históricos, artísticos, gastronómicos y de deportes de invierno. Sin lugar a dudas, es un libro excepcional para planificar unas vacaciones de montaña o para organizar salidas de varios días, ofreciendo una perspectiva completa y enriquecedora.
¿Qué hace al Pirineo Francés tan Especial?
En una entrevista con Ediciones Desnivel, Víctor Riverola y Juanjo Garbizu, ambos con una profunda pasión por la montaña, comparten sus impresiones sobre lo que convierte al Pirineo francés en un lugar tan mágico.
Juanjo Garbizu destaca la bruma que a menudo cubre los valles franceses en verano, aportando un toque onírico y casi místico al paisaje. Relata la sensación de emerger de la niebla durante una ascensión, una experiencia que se da con mayor frecuencia en esta vertiente.
Víctor Riverola coincide en la imagen mágica y onírica del Pirineo francés, incluso en sus vertientes más orientales y occidentales, atribuyéndola a su mayor humedad, verdor, la formación de sus macizos, la frondosidad de sus bosques y la pureza de sus lagos. Aunque reconoce la belleza de paisajes españoles como Irati, Oza, Ordesa o Aigüestortes, insiste en la singularidad del Pirineo francés. Incluso lo compara con los Alpes en zonas como los circos de Troumouse y Gavarnie, donde destacan la cara norte del Vignemale y el glaciar de Ossoue.
Una Vida de Montaña: La Experiencia de los Autores
Los autores comparten sus inicios en el Pirineo francés, demostrando una conexión profunda y duradera con estas montañas.
Juanjo Garbizu relata que su primera incursión fue como turista a los 14 años, en el célebre 'Le petit train d´Artouste', lo que le marcó profundamente. La visión del Pic du Midi d’Ossau, que entonces le parecía insalvable, lo impresionó. Años más tarde, el Midi d’Ossau sería su primera ascensión de cierta importancia en esta vertiente, hace treinta años, cuando sus chimeneas estaban equipadas para ser coronadas sin cuerda.
Víctor Riverola ha pisado estas cumbres desde niño, con menos de diez años, acompañando a sus padres. Su 'bautizo' en las alturas llegó a los 14-15 años, a finales de los 80. Recuerda con especial cariño veranos en el macizo del Canigó y un julio de 1993 recorriendo durante dos semanas el Parque Nacional de los Pirineos. Posteriormente, vinieron ascensiones y travesías de nivel en Neouvielle y Balaitús, y varias cumbres míticas con Jekaterina Nikitina, incluyendo la Pique Longue del Vignemale por el glaciar de Ossoue. Actualmente, está enamorado de la pequeña comarca del Capcir, en el Pirineo francés oriental. Para él, Francia y Suiza han sido una escuela sensacional para su familia y amigos durante décadas.
Riqueza Lacustre: Un Tesoro Azul
La abundancia de lagos es una característica distintiva del Pirineo, y los autores debaten sobre la riqueza lacustre de la vertiente francesa.
Juanjo Garbizu no la calificaría de única, dado que en la vertiente española también existen lagos e ibones espectaculares. Sin embargo, destaca enclaves increíbles en el Pirineo francés como el lago de Gaube o los de la reserva de Néouvielle, estos últimos ideales para el senderismo en familia.
Víctor Riverola opina que la riqueza es más completa debido a la mayor cantidad de agua y humedad, lo que permite a sus ríos y lagos soportar mejor los veranos secos. Menciona zonas con lagos maravillosos como el área del Midi d´Ossau, los lagos cercanos a Saint Lary y Piau Engaly (Néouvielle), y los lagos del Carlit y el Peric, destacando los grandes lagos de Lanós, Les Boulloises y Matemala.
La Génesis de una Guía Esencial: Una Conexión en la Feria del Libro
La idea de este ambicioso proyecto surgió de un encuentro fortuito que derivó en una fructífera colaboración.
Juanjo Garbizu conoció a Víctor en la Feria del Libro de Madrid hace tres años, mientras ambos firmaban libros en la caseta de Desnivel. Inicialmente intimidado por la cantidad de guías de Víctor, rápidamente conectaron gracias al humor de este último. Mantuvieron el contacto y, hace unos meses, Víctor le propuso el proyecto del libro sobre el Pirineo francés, una idea que Juanjo aceptó con entusiasmo, siendo Víctor quien mejor puede explicar su génesis.
Víctor Riverola describe su encuentro en la Feria del Libro como un "amor a primera vista", una conexión humana basada en la empatía. Hace aproximadamente un año y medio, cuando le comentó a Juanjo la idea de una guía del Pirineo francés con el apoyo de oficinas de turismo y regiones francesas, Juanjo se unió sin dudarlo, aportando su sabiduría y buen hacer.
El Valor de la Colaboración: Perspectivas de los Autores
Ambos autores expresan su admiración y respeto mutuo, lo que ha sido clave para el éxito de su colaboración.
Juanjo Garbizu bromea llamando a Víctor un "hombre renacentista" por su creatividad multifacética. Destaca dos virtudes en sus guías: la rigurosidad, evidenciada por la confianza de entidades como la oficina de turismo suiza, y la amenidad, con un estilo fresco y percepciones personales que hacen la lectura muy placentera. Además, resalta que Víctor ha trascendido las guías, publicando un libro de realización personal ('La montaña puede curar') y una novela ('El lobo de las nieves'), lo que demuestra su prolífica obra seguida con interés por muchos aficionados a la montaña.
Para Víctor Riverola, escribir con Juanjo es un lujo y un placer. Comenta que Juanjo se expresa de un modo muy parecido al suyo, lo que facilita enormemente el trabajo para ambos y para Desnivel. Valora a Juanjo como un excelente comunicador y escritor, y destaca que comparten gustos por la música y el cine. Víctor admira el libro de Juanjo, 'Monterapia', considerándolo sensacional y una fuente de motivación y paz interior. Subraya la importancia de unir sinergias y aportar ideas de forma conjunta, convencido de que “dos mentes piensan más que una”.
Una Guía para Llenar un Vacío
Los autores explican la necesidad de esta nueva guía en el mercado hispanohablante.
Juanjo Garbizu señala que, si bien existen libros generales sobre el Pirineo que incluyen rutas francesas, faltaba una guía completa en castellano que abarcara un recorrido de este a oeste, desde el Mediterráneo al Atlántico, con las montañas y cimas más representativas. Reconoce que, aunque no están todas las posibles rutas, sí están todas las seleccionadas, influenciadas por las preferencias personales de ambos autores, incluyendo clásicas y otras menos conocidas.
Víctor Riverola observa que en los últimos años es difícil encontrar guías actualizadas y completas sobre todo el Pirineo francés, en cualquier idioma. Consideraban que faltaba una guía actualizada que aportara ideas nuevas y cubriera una gran parte del territorio entre Hendaya y Cerbère. Además, notaron la modernización de las estaciones de esquí, la existencia de excelentes restaurantes poco conocidos, y la evolución cultural y económica del sur de Francia. Por ello, creyeron necesaria la publicación de un libro que actualizara itinerarios, ascensiones y la cultura montañera en general, abarcando historia, turismo, esquí y gastronomía.
La Colaboración en Acción: Cómo se Dividió el Trabajo
El proceso de creación de la guía fue un esfuerzo conjunto, con una clara distribución de responsabilidades.
Juanjo Garbizu explica que la concepción y el mayor peso de la obra recayeron en Víctor. Su colaboración fue solicitada para cubrir la parte del Pirineo francés más alejada y desconocida para Víctor, específicamente el Pirineo galo más occidental. Juanjo propuso una lista de rutas, y se seleccionaron las que mejor se ajustaban al espíritu de la guía. Destaca la grata coincidencia en sus estilos de redacción, lo que asegura una homogeneización que el lector agradecerá.
Víctor Riverola subraya el profundo conocimiento de Juanjo sobre el Pirineo vasco francés y la frontera con Navarra y Aragón, lo que fue de gran ayuda para seleccionar y analizar los itinerarios de la zona más occidental, hasta el Midi d´Ossau. Desde el inicio, tuvieron claro que ambos supervisarían la guía, pero que Juanjo se encargaría de la parte occidental. Víctor valora la ventaja de colaborar con amigos, permitiendo compartir, opinar y discutir sin problemas, aportando ideas que enriquecen el resultado final de la obra.
Rincones Inolvidables: Las Preferencias de los Expertos
Al preguntarles por sus rincones favoritos, ambos autores revelan paisajes que les han robado el corazón.
Para Juanjo Garbizu, es una pregunta difícil, pero si tuviera que elegir uno, sería el circo de Lescún, al otro lado de la frontera de Somport. Lo vio por primera vez hace pocos años, en primavera, con las cumbres teñidas de blanco, y le impresionó profundamente. Lo describe como lo más parecido a Suiza, con montañas como el Billare, Dec de Lhurs, agujas de Ansabere o Bacqué, que forman una muralla pétrea natural alrededor de prados verdes, riachuelos, cascadas, bordas de pastores y pequeños núcleos rurales como Lescún. Lo considera un paraíso con rutas para todos los niveles.
Víctor Riverola tiene una lista más extensa: el Pic d´Anie, los pueblos de Lescún, Gavarnie (con su circo y cascada) y Cauterets, cumbres como el Balaitús o el Vignemale, y los puertos de montaña míticos del Tour de Francia por su historia y su papel en la comunicación de pueblos. También menciona Vicdessos y el Mont Valier, llegando al Canigó pasando por el Carlit, la comarca del Capcir y el macizo del Cambre d´Ase. La subida a los refugios de Baysellance y Les Oulettes de Gaube le parece impresionante, un paisaje 100% alpino. Y advierte sobre el Couloir de Gaube en la norte del Vignemale, que la primera vez te deja sin aliento.
Cumbres que Roban el Corazón
Ambos montañeros tienen cumbres específicas que ocupan un lugar especial en sus corazones.
Juanjo Garbizu, dejando a un lado las míticas como el Vignemale o el Midi d’Ossau, destaca el Lurien, al que ascendió hace un par de años desde el lago de Fabrèges. La describe como una ruta de cierta envergadura, con un paisaje muy variado, atravesando varios ibones y culminando en una arista somital sencilla pero gratificante. Las vistas desde la cima son espectaculares debido al aislamiento de la montaña. También menciona el Iparla, cercano a su hogar, al que le gusta subir por la vertiente francesa desde Bastida, frente al circo de Gapelu, una de las rutas que seleccionó para la guía.
Víctor Riverola tiene varias cumbres que le cautivan: el Midi d´Ossau, la Pique Longue del Vignemale, el Balaitús, el Neouvielle o el Mont Valier. No olvida los grandes miradores orientales: Carlit, Peric, Cambre d´Aze, Puigmal, Infern, Costabona y Pica del Canigó, que evocan muchos recuerdos familiares. Pero de todas ellas, se queda con el Vignemale, ya que considera que todo el macizo es una maravilla.
Señalización y Cuidado: ¿Una Ventaja Francesa?
Una pregunta recurrente entre los montañistas es si el Pirineo francés está mejor cuidado o señalizado que el español. Los expertos ofrecen su perspectiva.
Juanjo Garbizu afirma que Francia, como cuna del senderismo, lleva una importante ventaja. Observa que es común encontrar a personas mayores de 75 u 80 años en cumbres altas del Pirineo francés. Aunque es arriesgado generalizar, percibe que el senderista o montañero francés posee una mayor sensibilidad y respeto hacia la naturaleza. Destaca el cuidado de su señalética, implementada antes y mantenida en buen estado. Sin embargo, no encuentra diferencias significativas en los refugios de montaña, considerando que en ese aspecto no tenemos nada que envidiarles.
Víctor Riverola reconoce que el Pirineo español está alcanzando un muy buen nivel en señalética y mantenimiento de senderos, pero los franceses llevan ventaja, aunque, bajo su punto de vista, los suizos se llevan el primer premio. Argumenta que los franceses, por tradición y experiencia, cuidan y mantienen su Pirineo en buen estado, si bien ha encontrado "auténticas atrocidades" en aparcamientos cerca de lagos u hostelería de montaña. Más allá de actitudes individuales, Francia siempre ha cuidado sus senderos, itinerarios y su oferta de turismo de montaña. Recuerda haber visto en los años 80 paneles con mapas perfectamente cuidados que señalizaban rutas de manera muy práctica, ayudando a las familias a descubrir valles, refugios y lagos que ahora aparecen en su nuevo libro.
La Montaña como Terapia: Sanación y Bienestar
El impacto de la montaña en el bienestar personal es un tema que apasiona a ambos autores, especialmente a Víctor Riverola, autor de 'La Montaña Puede Curar'.
Juanjo Garbizu prefiere decir que la montaña "sana" más que "cura", considerándola una terapia natural perfecta para personas con enfermedades que no impiden la actividad física. La ve como un bálsamo para la mente que introduce en un estado de energía positiva, facilitando la expulsión de los "demonios internos". Menciona estudios científicos que demuestran cómo caminar en espacios naturales inhibe los pensamientos asociados a la depresión. Afirma que al subir una montaña, la perspectiva sobre las cosas cotidianas cambia, y los problemas se van quedando pequeños en el fondo del valle.
Víctor Riverola enfatiza que la montaña nos cura de un modo especial, ayudando a superar desafíos mentales y actuando como un magnífico catalizador de emociones. Los deportes de montaña generan endorfinas, calman, fomentan el trabajo en equipo, ayudan a meditar y relajarse, y facilitan el desarrollo muscular y la respiración de aire puro, algo muy valorado por quienes viven en grandes ciudades. Si bien la montaña no curará el cáncer, sí aportará calidad de vida a enfermos con tratamientos duros. No curará un TEPT, pero ayudará a paliar sus efectos y a recuperarse mentalmente. Tampoco curará a un minusválido, pero le aportará energía, motivación y potenciará su fuerza de voluntad. Víctor ha sido testigo de auténticos milagros, viendo a personas recuperar la movilidad o escalar y esquiar con prótesis cuando nadie creía en ellos. Para él, la montaña es fuente de vida y, en su caso y el de su padre (un enamorado de Francia), los ha curado muchas veces, incluso si la vida de su padre fue mucho mejor mientras pudo subir montañas.
El aire fresco de los Pirineos, inherente a estas prácticas, contribuye a esta sensación de bienestar general, aportando un componente vital para la salud física y mental que complementa la experiencia de la montaña.
Explorando el Pirineo: Más Allá de las Cumbres
Más allá de la guía específica para el Pirineo francés, el Pirineo en su conjunto sigue siendo una fuente inagotable de descubrimiento y conocimiento, como lo demuestra el trabajo de otros autores.
José Miguel Navarro (Jaca, 1970), naturalista, montañero, bombero y escritor, con más de 16 años de experiencia como guía de montaña y una docena de libros sobre los Pirineos, ofrece una perspectiva más personal en su obra 'Un año en el Pirineo. Averiguaciones y disquisiciones de un naturalista curioso' (Prames. Premio Félix de Azara 2021). En este libro, Navarro condensa una vida de conocimientos sobre fauna, botánica, climatología y antropología a través de anécdotas y relatos, estructurándolo en las cuatro estaciones para reflejar los ciclos interrelacionados de la naturaleza. Aunque reconoce haber dejado mucho fuera, subraya que ni con 15 años se podrían descubrir todos los secretos del Pirineo.
Este libro, el más personal de Navarro, busca "desnudarse" ante el lector, compartiendo notas escritas desde los 16 años que, tras años de meditación, decidió llevar a la literatura. Es un homenaje a quienes le dieron forma y una demostración de que un libro científico puede escribirse con sentimientos y reflexiones. Navarro lo defiende como un libro didáctico, concebido para trasladar sus conocimientos como guía de montaña. La obra está llena de anécdotas y divagaciones cotidianas que sirven de trampolín al conocimiento científico, como la curiosa anécdota del tritón pirenaico. El autor, influenciado por Félix Rodríguez de la Fuente y su infancia "neolítica" en Isún, busca capítulos cortos y no hilvanados para adaptarse a los estímulos inmediatos actuales.
La obra de Navarro también explora la relación del hombre con la naturaleza, contrastando la futilidad humana (patrimonio, ruinas) con la eternidad de la naturaleza en constante cambio. Aborda una crítica a la modernidad, lamentando la desaparición de "lugares secretos" por el turismo. Aunque reconoce la necesidad del turismo, critica que no todo es válido, especialmente la falta de ordenación y de inversión en educación ambiental. Defiende que la gente viene por la naturaleza y hay que cuidarla, explicándola para que se valore este ecosistema frágil. Menciona el impacto del cambio climático en la diversidad floral de las cimas, un hallazgo "trascendente" que no ha tenido la relevancia mediática merecida, y la vasta cantidad de campos aún inexplorados en el Pirineo, como el 90% del ecosistema subterráneo.
| Estación | Lugar Recomendado | Descripción Breve |
|---|---|---|
| Invierno | Circo de Aneou | Paraíso entre semana, con nieve y anticiclón; un resumen perfecto del Pirineo por su belleza, vegetación, orografía y patrimonio. |
| Primavera | El Chorro de Fornós, en Badaín | Toda la nieve de Cotiella se canaliza creando una vegetación amazónica en una zona que debería ser seca. |
| Verano | Cualquier pueblo del canal de Berdún | Huelen a cereal, están secos y pardos, la esencia del verano. |
| Otoño | Sansanet | Siempre tiene agua. Destaca el Pirineo francés, a menudo olvidado. |
Preguntas Frecuentes sobre el Pirineo Francés y sus Guías
A continuación, respondemos algunas de las dudas más comunes sobre la exploración del Pirineo francés y los recursos disponibles:
- ¿Cuál es la mejor guía para descubrir el Pirineo francés?
La guía 'Pirineo Francés: 40 itinerarios y ascensiones' de Víctor Riverola y Juanjo Garbizu, publicada por Ediciones Desnivel, es altamente recomendada por su exhaustividad y actualización, cubriendo desde itinerarios y ascensiones hasta aspectos culturales y gastronómicos. - ¿Por qué se considera que el Pirineo francés tiene una magia especial?
Los autores destacan su mayor humedad y verdor, la presencia frecuente de brumas que crean un ambiente onírico, la frondosidad de sus bosques, la pureza de sus lagos y la majestuosidad de sus macizos, que en algunas zonas se asemejan a los Alpes. - ¿Qué diferencias existen entre el Pirineo francés y el español en cuanto a señalización y cuidado?
Generalmente, el Pirineo francés se considera mejor señalizado y cuidado, dada la tradición de Francia en el senderismo. Sin embargo, el Pirineo español está mejorando significativamente, y en cuanto a la calidad de los refugios de montaña, ambos están a un muy buen nivel. - ¿Qué beneficios aporta la montaña a la salud y el bienestar?
La montaña actúa como un bálsamo para la mente, generando endorfinas, calmando, fomentando el trabajo en equipo, ayudando a meditar y relajarse. Contribuye a la salud física, mejora la respiración y ofrece una perspectiva que ayuda a mitigar el estrés y la depresión. - ¿Qué lugares son imprescindibles para visitar en el Pirineo francés?
Algunos de los lugares más recomendados incluyen el Circo de Lescún, Gavarnie (con su circo y cascada), Cauterets, el Pic d'Anie, el Midi d'Ossau, el macizo del Vignemale, la reserva de Néouvielle con sus lagos, y los lagos del Carlit y el Peric.
Explorar el Pirineo francés es adentrarse en un mundo de belleza inigualable y experiencias transformadoras. Ya sea a través de las detalladas rutas de la guía de Riverola y Garbizu, o profundizando en su esencia natural con obras como la de Navarro, cada paso en estas montañas promete un descubrimiento inolvidable y una conexión profunda con la naturaleza.
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