¿Qué es la acción libre?

¿Qué es un Acto Libre? Una Perspectiva Profunda

14/05/2025

★★★★★Valoración: 4.04 (10954 votos)

En una era donde la autonomía humana se eleva como el valor supremo y el progreso a menudo se desvincula de cualquier referencia trascendente, la noción de un “acto libre” se ha reducido, con demasiada frecuencia, a la mera capacidad de elegir sin restricciones. Sin embargo, ¿es esta la totalidad de la libertad? ¿O hay una dimensión más profunda, una que no solo coexiste con la fe en Dios, sino que incluso se fortalece a través de ella? Esta es la provocadora pregunta que aborda el cardenal Francis George en su libro “God in Action: How Faith in God Can Address the Challenges of the World”, ofreciendo una perspectiva que desafía las concepciones modernas y nos invita a repensar la esencia de nuestra libertad.

¿Qué es actio libera?
ACTIO LIBERA con la finalidad de ofrecer a sus clientes una completa gama de servicios, cuenta con un departamento legal en el ámbito del derecho inmobiliario y sucesorio, formado por profesionales de reconocido prestigio, que asesorarán jurídica y fiscalmente en todas las fases del proceso de que se trate.
Índice de Contenido

La Libertad en la Encrucijada Moderna

Desde los siglos XVII y XVIII, una corriente filosófica ha impulsado la idea de que Dios, si bien pudo haber sido una “causa primera”, ya no juega un papel vital en el devenir de la sociedad o en la vida individual. Esta visión ha relegado la religión a un asunto puramente privado, despojándola de cualquier valor normativo y, en última instancia, llevando a algunos a percibir a Dios como una amenaza al progreso humano. Pensadores como Feuerbach, Marx y Freud, cada uno a su manera, argumentaron que la fe en Dios limitaba la capacidad del ser humano para autodeterminarse y alcanzar su pleno potencial.

El cardenal George señala que esta tendencia moderna ha exaltado la voluntad por encima de la razón, fomentando una mentalidad donde la sumisión a la voluntad de Dios se ve como una servidumbre a un poder arbitrario, en lugar de un camino hacia la santidad y la alegría. En este contexto, la idea de que la actuación de Dios podría fortalecer la libertad humana en lugar de amenazarla, resulta contraintuitiva para muchos. La premisa dominante es que ser “totalmente libre para determinar la propia identidad y acciones” implica, tarde o temprano, negar la existencia de Dios.

Reimaginando la Libertad: La Visión del Cardenal George

Para desentrañar esta paradoja, el cardenal George recurre a la sabiduría de Tomás de Aquino, quien enseñó que Dios no solo crea, sino que también sostiene todo lo que ha creado. Además, las criaturas actúan de una manera determinada porque Dios les ha dado esa naturaleza específica. En esta concepción, la libertad humana no es una excepción a la providencia divina, sino una expresión de ella.

Desde esta perspectiva, un acto verdaderamente libre es aquel cuyo fin está en consonancia con la naturaleza humana. No importa cuán trivial o profundo sea dicho acto, si se alinea con el bien inherente a nuestra esencia, se realiza bajo la providencia de Dios. La influencia divina, lejos de ser una imposición externa que coarta nuestra autonomía, se integra en la estructura misma de nuestro actuar. Es una fuerza que nos capacita para ser más plenamente nosotros mismos, no menos.

¿Qué es la actuación?
La actuación es mucho más que memorizar líneas; es la expresión del alma a través de personajes y emociones. Desde técnicas básicas hasta métodos avanzados de interpretación, este tema abarca un universo lleno de creatividad, disciplina y pasión por las artes escénicas.

Por el contrario, actuar con un fin contrario al bien de nuestra naturaleza humana no constituye una libertad verdadera. Como Tomás de Aquino afirmaba, la libertad se ordena hacia el bien. Elegir lo que nos degrada o nos aleja de nuestro verdadero fin no es un ejercicio de libertad, sino una desviación de ella. La libertad no es la capacidad de elegir el mal, sino la capacidad de elegir el bien de manera excelente.

La Libertad de Jesús como Modelo

El cardenal George propone que, al redescubrir la perspectiva bíblica de un Dios que habla y actúa, podemos comenzar a ver a Dios como un amigo de la libertad humana. El ejemplo supremo de esto es Jesús, en quien dos voluntades, la divina y la humana, actúan en perfecta unión. La libertad humana de Jesús, perfectamente ordenada y alineada con la voluntad divina, no solo no bloqueaba la libertad de Dios, sino que era una imagen prístina de ella. En Jesús, la obediencia no era servidumbre, sino la máxima expresión de la libertad.

La Intersección de Libertad y Verdad

Un capítulo crucial del libro del cardenal George explora la intrínseca relación entre libertad y verdad. Dios actúa libremente al crear a los hombres y a las mujeres, y los seres humanos, a su vez, participan de este don al actuar libremente. Sin embargo, si la mentira nos atrapa, nuestra acción humana se ve impedida de colaborar con Dios, quien es la Verdad misma. La verdad no es una limitación para la libertad, sino su fundamento y su guía.

En contraste con la persona autónoma, que se autodefine por sus decisiones basadas únicamente en el deseo individual, existe otro sentido de persona, arraigado tanto en la fe como en la razón. Si bien la ciencia y la tecnología pueden responder a muchas preguntas sobre el “cómo”, necesitamos un conocimiento más profundo de nosotros mismos, que surge de preguntas fundamentales como: “¿Quién soy?” y “¿Qué debo hacer?”. Las respuestas a estas cuestiones no pueden deducirse de las leyes de la física; deben provenir de una fuente espiritual, regida y perfeccionada por la verdad.

¿Cuáles son los principios de actuación de libres?
Artículo 3: Principios de Actuación. LIBRES gozará de la capacidad jurídica establecida por las leyes que sean de aplicación. En consecuencia, podrá adquirir, gravar, enajenar y administrar toda clase de bienes y derechos que estime necesarios para el cumplimiento de sus fines y ejercitar las acciones que legalmente le correspondan.

En esa fuente espiritual, encontramos una verdad que nos convence y nos abre a nosotros mismos, a los demás y a nuestro mundo. Nuestra dignidad como personas tiene sus raíces en una libertad que refleja a Dios, una libertad que llega a la propia conciencia desde la razón natural y desde la respuesta a la autorrevelación gratuita de Dios. Una libertad sin verdad es una libertad ciega, susceptible de extraviarse y de conducir a la autodestrucción.

El cardenal George lamenta cómo en la sentencia del Tribunal Supremo de Planned Parenthood contra Casey, que estableció el derecho constitucional al aborto, los jueces afirmaron que la esencia de la personalidad es la capacidad de controlar y definir por uno mismo el significado y el propósito de la vida. Este pasaje, según él, consagra por ley un precepto de la libertad separada de toda relación, una “libertad separada de la verdad de las cosas”. Recuperar esta verdad es vital para abordar los desafíos que plantean muchas cuestiones de bioética, donde la persona a menudo se reduce a una “mera colección de genes” en lugar de ser reconocida por su dignidad inherente e inalienable.

La Libertad en el Ámbito Empresarial

La separación de la fe de los asuntos ordinarios de la vida no es un problema nuevo para los cristianos, y el cardenal George lo aplica al ámbito económico. Si viéramos los negocios como una vocación, podrían convertirse en un camino para la santificación personal y para ayudar a otros a lograrla también. De este modo, el trabajo trasciende el mero cumplimiento de normas y protocolos empresariales; se convierte en una actividad realizada dentro de una comunidad de personas, al servicio de la sociedad.

El mercado ofrece numerosas oportunidades para la creatividad, la productividad y la generación de riqueza, lo cual es intrínsecamente bueno. Sin embargo, existe un orden de importancia. El cardenal George observa que las mejores empresas son aquellas que respetan y cuidan a sus empleados. Esto no es solo una buena práctica empresarial, sino una profunda verdad: hemos sido creados por Dios como seres sociales, y el trabajo, por tanto, debe reflejar esa realidad relacional.

¿Qué es un acto libre?
Un acto libre cuyo fin está en consonancia con la naturaleza humana se realiza bajo la providencia de Dios, no importa lo trivial o profundo que sea dicho acto. Vista bajo esta luz, la influencia de Dios no está fuera de la estructura de nuestro actuar ni es una imposición sobre nuestra libertad.

Es erróneo interpretar que el libro del Génesis considera el trabajo una maldición. Por el contrario, insiste el cardenal George, es una actividad creativa, y al trabajar, imitamos la actividad creativa de Dios. Para un creyente, el trabajo es participar en el plan de Dios para el mundo. “El trabajo es parte de nuestro ser criaturas de Dios, de trabajar en consonancia con su propósito y establecer el objetivo de lograr lo que es bueno para nosotros y para los demás”, explica.

La reciente crisis económica ha llevado a algunas personas religiosas a hablar como si fuera malo obtener beneficios. Esto es incorrecto, sostiene el cardenal George, porque cuando una empresa logra beneficios, ha utilizado sus recursos de manera correcta y ha satisfecho necesidades humanas. No obstante, el beneficio no es el único criterio para juzgar la situación de una empresa. Es posible que las cuentas estén en orden y, al mismo tiempo, las personas que conforman la comunidad de trabajadores puedan ser humilladas y ofendidas. La dignidad humana debe ser siempre la prioridad.

Tabla Comparativa: Visiones de la Libertad

AspectoVisión Moderna (Autonomía Radical)Visión del Cardenal George (Libertad Ordenada)
Definición de LibertadCapacidad de autodeterminación absoluta, sin restricciones externas.Orientada hacia el bien, en armonía con la naturaleza humana y la verdad.
Relación con DiosDios es una amenaza o irrelevante para la libertad y el progreso.Dios es el creador y sustentador, amigo y fundamento de la libertad humana.
Fuente de la VerdadSubjetiva, basada en el deseo y la construcción individual.Objetiva, revelada por Dios y discernible a través de la razón y la fe.
Dignidad HumanaBasada en la capacidad de control y autodefinición.Inherentemente dada por Dios, reflejo de su imagen.
Propósito del TrabajoPrincipalmente económico (beneficio, supervivencia).Vocación, actividad creativa que participa en el plan divino.

Preguntas Frecuentes sobre el Acto Libre

A menudo, surgen dudas sobre cómo conciliar la libertad humana con una visión teológica. Aquí abordamos algunas de las más comunes:

¿Es la libertad un valor absoluto?

Según la perspectiva del cardenal George, la libertad no es un valor absoluto en sí misma, sino que está intrínsecamente ligada a la verdad y al bien. Una libertad desenfrenada, separada de la verdad, puede conducir a la autodestrucción y a la pérdida de la dignidad humana. La verdadera libertad se realiza cuando se ordena hacia aquello que nos perfecciona como seres humanos.

¿Cómo puede la fe fortalecer la libertad?

La fe, al revelar la verdadera naturaleza del ser humano como criatura de Dios y al mostrar el propósito divino para la existencia, proporciona un marco para comprender y ejercer la libertad de manera más plena. Lejos de ser una imposición, la fe ofrece una guía que permite a la persona elegir caminos que conducen a su verdadero florecimiento y bien, liberándola de las ilusiones de una autonomía vacía.

¿Qué es la actuación de estilo libre?
La segunda prueba es la actuación de estilo libre, en la que las Estrellas Pokémon muestran con elegancia a sus Pokémon, haciendo coreografías con sus movimientos. A diferencia de los Concursos Pokémon, en esta actuación también participa la Estrella Pokémon, no solo sus compañeros. Los votos del público deciden quién es la ganadora.

¿Significa esta visión que no tenemos libre albedrío?

Absolutamente no. Esta perspectiva no niega el libre albedrío, es decir, la capacidad de elegir entre diferentes opciones. Lo que hace es redefinir lo que significa ejercer ese libre albedrío de manera auténtica. El libre albedrío es más pleno y se ejerce con mayor libertad cuando se alinea con el bien y la verdad, permitiendo a la persona alcanzar su máximo potencial y propósito. La capacidad de elegir el mal existe, pero no es la esencia de la verdadera libertad.

¿Qué papel juega la razón en el acto libre?

La razón es fundamental. Nos permite discernir el bien del mal, la verdad de la mentira. A través de la razón, podemos comprender nuestra propia naturaleza y los fines hacia los cuales estamos inclinados por nuestra constitución. Al integrar la razón con la fe, la persona puede tomar decisiones que no solo satisfagan deseos inmediatos, sino que también contribuyan a su crecimiento integral y al bien común.

Conclusión

El cardenal Francis George nos ofrece una llamada de atención oportuna en una época en la que la gente se pone con demasiada frecuencia como centro de atención, olvidando la fuente de su propia existencia y dignidad. Su obra nos invita a ir más allá de una comprensión superficial de la libertad como mera autonomía, y a abrazar una visión más profunda y enriquecedora. Un acto libre, en su sentido más pleno, es aquel que, lejos de negar a Dios, se realiza en consonancia con la naturaleza humana que Él nos ha dado y bajo Su providencia. Es una libertad que se ordena hacia el bien, que busca la verdad y que, en última instancia, encuentra su máxima expresión en la búsqueda de Dios, la actividad humana más importante.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a ¿Qué es un Acto Libre? Una Perspectiva Profunda puedes visitar la categoría Librerías.

Subir